I V Capitulo: "Consecuencias de una luna llena".
Remus ya se dirigía a la Casa de los Gritos, esa noche abría luna llena, antes de partir le había pedido a Susan que por favor no fuera, ya que podría ser peligroso para ella, esta había aceptado, pero a regañadientes, ya que a toda costa quería acompañarlo.
La luna ya había salido y Susan se encontraba contemplándola por la ventana, pensando en que Remus estaba sufriendo, ella quería acompañarlo, pero el se negó rotundamente, le había dicho que no quería hacerle daño, ahora esperaba que su hermana y Lily se quedaran dormidas para salir de la habitación a hurtadillas, estaba decidida, acompañaría a su novio, cuando al fin las chicas se habían quedado dormidas, tomo su capa y salió de la torre, dirigiéndose a la Casa de los Gritos.
En esta Canuto, Colagusano y Cornamenta se habían quedado completamente dormidos mientras que Lunático solo dormitaba. Susan ya había alcanzado el sauce boxeador y se deslizaba por el tubo que la llevaría a la Casa de los Gritos, cuando llego lo que vio la dejo completamente paralizada, ese no era Remus, era una bestia, este al verla se abalanzo contra ella, quien se encontraba estática sin saber que hacer, el lobo la rasguño con sus garras y ella soltó un grito completamente atemorizada el cual despertó a Sirius y a James, el primero se transformo rápidamente y fue a controlar al lobo mientras que James tomaba a Susan quien yacía inconsciente en el piso y con un feo rasguño.
En la habitación de las chicas, Elizabeth despertó sobresaltada, sintiendo que algo malo había sucedido, se levanto haber como se encontraba su hermana pero tamaña sorpresa se llevo cuando vio que esta no estaba en su cama.
-LILY, DESPIERTA¡SUSAN NO ESTA!
-¿Que dices?- pregunto media dormida.
-Que Susan no esta, siento que algo malo le a pasado, estoy mas que segura que a ido a la Casa de los Gritos a acompañar a Remus, acompáñame a buscarla, por favor, algo malo le a pasado, lo sé- dijo totalmente histérica.
-Esta bien, cálmate primero, vamos a buscarla, ponte una capa y vamos a los terrenos.
Cuando iban hacia el sauce, vieron a James saliendo de este con Susan en sus brazos, al verlo se dirigieron a ver que había sucedido. Cuando estuvieron de frente, Eli empezó a golpear a James.
-Que le han hecho a mi hermana, por que la traes así...- gritaba fuera de si.
-Tranquila, veras, los chicos y yo nos habíamos quedado dormidos, cuando en eso nos despertó un grito, cuando vimos a Su, Sirius se transformo en perro para lograr controlar a Remus y yo llevo a Su a la enfermería.
-Entonces vamos, no perdamos mas tiempo. -Dijo Lily. Se dirigieron a la enfermería, le explicaron lo que había sucedido y la dejaron en manos de la enfermera.
Al día siguiente Susan no quería abrir los ojos, había mucha luz, después de un rato de mantenerlos cerrados decidió abrirlos, se encontraba en la enfermería y a su lado estaba Remus, pálido, ojeroso, con la cabeza gacha y con los ojos ligeramente enrojecidos.
-Remus- dijo débilmente intentando sentarse, él al ver lo que intentaba hacer, la ayudo.
-Susan, yo no puedo seguir contigo, mira lo que te e hecho...
-Pero...
-No, soy muy peligroso para ti, esto no puede seguir- dijo con la voz ligeramente quebrada en esos momentos justo entraba Eli y al ver como Remus había abandonado tan repentinamente la enfermería se dirigió hacia su hermana parta ver que había sucedido, la vio llorando silenciosamente.
-Su, que... ¿qué paso?
-Que Remus... dijo que lo nuestro... que esto llegaba hasta aquí... que no podíamos seguir, no después de lo pasado... pero yo... yo lo amo- dijo sollozando.
-Espérame aquí... no te muevas, voy y vuelvo- y salió corriendo de la enfermería hacia la sala común.
-¡DONDE ESTA ESE MALDITO LICÁNTROPO!- preguntó gritando totalmente enfurecida. En la sala común solo se encontraban los merodeadores y Lily, ya que el resto se encontraba desayunando.
-Se encuentra en la habitación- contesto la rata.
-Se veía muy triste y angustiado- dijo Lily, pero Eli no la escucho, ya que subió hacia la habitación de los chicos dando zancadas, apenas llego, entro con un portazo y vio a Remus mirando tristemente por la ventana.
-¿Que crees que le has hecho?
-¿De que hablas?- le pregunto saliendo de su ensimamiento.
-¿Cómo que de que hablo?- pregunto devuelta con sorna
-Insisto¿ de qué hablas?
-Acaso no te has dado cuenta de como la has dejado en la enfermería después de haber terminado con ella? Si sigue llorando tendremos que entrar a verla en botes (rió de su propio chiste),- Remus sonrió por este hecho, Eli no perdía su sentido del humor aun enojada.
-Es lo mejor para ella- dijo recuperando su aire abatido.
-¿Lo mejor¿Lo mejor?- grito nuevamente enfurecida- ¿Acaso te gusta verla sufrir?- Remus iba a replicar algo, pero Eli lo cortó- Escúchame bien Remus Lupin, con esto la harás sufrir mas que con cualquier otra cosa- dijo dejando de gritar- Yo la conozco mucho mejor que tú y de esto no se va a recuperar fácilmente- dijo cerrando de un portazo y dejando a Remus Totalmente metido en sus pensamientos. Cuando bajo a la Sala Común, se encontró con que Lily, James y Sirius la miraban con los ojos desorbitados, ahí le contó todo lo sucedido.
-A no, ese se la va a ver conmigo- dijo Lily asiendo un ademán de pararse-
-Cálmate Lily, ya le dije todo lo que debía, pero creo que es mejor que vallamos a acompañar un rato a Su, debe estar destrozada.
Así se dirigieron a la enfermería, cuando llegaron, encontraron a Susan durmiendo pero con claros signos de haber estado llorando.
-Tuve que darle una poción para que durmiese, no paraba de llorar y si la dejaba, en estos momentos tendrían que haber entrado en botes o nadando.- dijo Madame Pomfrey. Las chicas se sentaron a los costados de la cama de Susan para acompañarla mientras dormía.
En la habitación de los chicos, Remus se encontraba totalmente destrozado, quería con toda u alma volver con Susan, pero no podía, si lo hacia ella estaría en peligro, eso no lo aguantaría, debía hacer ese sacrificio si de verdad la amaba.
Ya había pasado poco más de una semana y Susan lucia completamente normal y de hecho un podría decirse que hasta un poco alocada, aunque eso solo era por fuera, ya que por dentro estaba completamente destrozada, eso lo sabia muy bien su hermana, ya que todas las noches la oía llorar por el. Un día en el desayuno, a la hora del correo, a Susan le llego un ramo de rosas rojas con una tarjetita, se acerco a Eli y Lily y comenzó a leer... "querida, te envió estas flores, aunque se opacan con tu belleza, creí necesario enviar, te deseo con locura, Mark Stiven"
-Creo que te a salido competencia, Lunático- dijo James mirando a las chicas mientras leían la tarjeta y Susan se sonrojaba.
-Permiso, eso no se le hace a MI Susan- dijo Remus totalmente celoso, saliendo del Gran Comedor.
-Uuuuy, creo que esos celos se han activado.
-Creo que si, Canuto, creo que sí.
Susan se dirigía a la biblioteca, habían quedado en juntarse con las chicas, para realizar los deberes de pociones, estaba por llegar cuando alguien la tomo suavemente por el brazo, cuando volteo a ver quien había sido, descubrió esos bellos ojos color miel que la volvían loca (N/A. Aaaaaaaaaay... a quien no).
-espera un momento.- le dijo el con voz suave.
-Remus, suéltame- dijo tratando de soltarse.
-No hasta que hablemos- le respondió llevándola hasta su habitación.
-Yo no tengo nada que hablar contigo- dijo cortante.
-Claro que si Susan, fui un tonto, un estúpido al haber terminado contigo, no sabes cuanto lo siento, no debí haberme comportado así, por favor, vuelve conmigo, dame una ultima oportunidad, que no puedo vivir sin ti... yo... te amo con todo mi corazón.
-Claro que fuiste un tonto por haberme dejado por eso... pero yo también tengo la culpa, tu me advertiste y yo no te hice caso...
-Entonces ¿vuelves a ser mi novia?
-Por supuesto mi lobito... siempre cuando no te comportes mas así.
-Haría todo por ti mi amor- y apenas terminaron se fundieron en un tierno beso, uno que ambos necesitaban, separándose solo cuando el aire les faltaba. En eso entraron Lily y Eli las cuales se pusieron muy contentas, ya que eso solo podía significar una cosa... que habían vuelto.
Remus Lupin, vuelves a hacerle algo a mi hermana y juro que no podrás tener hijos...
Por... por su-supuesto- dijo el licántropo medianamente asustado.
