Lo prometido es deuda,verdad? Pues eso, dije que seguiría con este fan fic y aqui estoy. Espero que os guste y que dejeis reviews porqué el argumento creo que me ha quedado muy interessante y dentro de unos capítulos la cosa se complica considerablemente, como no. Me gustaría poder terminar con la historia aunque si no me dejais reviews lo más probable es que acabe dejandólo por falta de estímulos.
CAPÍTULO 2: ALGO VA MAL
Relatado por Squall:
Desperté de repente, sudando y respirando pesadamente. Otra vez la misma pesadilla. Me empezaba a asustar de esos sueños…de que se repitieran una y otra vez, cada vez que me dormía…Eso no era normal.
Ya no entraba sol por la ventana. Miré el reloj. Las 4:30 de la madrugada. ¿Cuántas horas había dormido? Lo conté…once horas y media. Eso tampoco era normal.
-Tengo que despejarme-dije para mi mismo.
Me levanté, abrí el armario y cogí ropa limpia y una toalla. Decidí ducharme, me ayudaría a aclarar la cabeza y a relajarme. Decidí no darle más vueltas a lo del misterioso sueño, no serviría de nada así que ¿porqué comerse la bola?
La mañana siguiente fui a almorzar algo al comedor del Jardín, a ver si encontraba a Rinoa allí…realmente estaba nervioso por si algo malo le había ocurrido. Agradecidamente pude tranquilizarme cuando la vi entrar por la puerta y dirigirse a mí con una sonrisa.
-¡Hola, Squall!
-Hola.
Se sentó a mi lado. Parecía más contenta de lo normal.
-¿ocurre algo? – Supuse que tenía que ver con la salida con Quistis el día anterior.
-Nada malo, no te preocupes. Ayer me lo pasé muy bien, creo que yo y Quistis nos llevaremos mejor de ahora en adelante. Qué bien¿verdad?- Rinoa parecía realmente alegre de ese hecho. Era cierto que nunca se había llevado demasiado bien. En cierto modo yo era el culpable, sé que le hice daño a Quistis y esto la llevó a tratar muy fríamente a Rinoa. A pesar de esto Quistis siempre apoyó mi relación con Rin, ella lo justifica diciendo que solo era amor de hermana y que se había confundido y esas cosas que ha repetido mil veces a todo el mundo. Yo no me lo creo pero es mejor dejar las cosas tal y como están.
Rinoa se calló de repente e hizo una mueca.
-¿Te encuentras bien, Squall? Estás muy pálido.
Genial. Tengo sueños raros que se repiten y estoy pálido.
-Estoy bien.
-¿Seguro?
Asentí con la cabeza, si me interesara decir que no ya lo habría hecho la primera vez que me había preguntado. ¿Por qué la gente tiene esa manía de repetir las preguntas?
-Solo he dormido un poco mal.-así se daría por satisfecha.
-oh, vaya. ¿Por qué¿Estás nervioso por algo o algo te preocupa?
Me quedé en silencio unos segundos, dudando de si contarle lo de los sueños. Sería mejor no decirle nada, sino se preocuparía y no quería estropearle el día ya que estaba tan contenta por lo de Quistis. Hice ver que no pasaba nada.
Relatado por Irvine:
Ser el esclavo de Selphie es horrible, jamás hubiera dicho que pudiera sentirme tan cansado y ella, en cambio, tan feliz, como si nada. ¡Qué hiperactividad! Ahora entiendo porqué Squall huía de ella en cuando veía venir que la chica quería preparar algo especial. Un chico muy agudo, nuestro comandante.
Aunque tengo que reconocer que el festival estudiantil pintaba de maravilla, esa chica era una crack preparando fiesta. Faltaban pocos días para el festival y su actividad había aumentado, ahora me perseguía todo el día para que la ayudara con una cosa u otra y no me dejaba en paz hasta que aceptaba…aunque tampoco me quejo de ello, así podía pasar más tiempo con ella y hacerle ver que soy digno de su confianza.
Últimamente había algo que me molestaba mucho…un tio nuevo estudiante que s había apuntado al comité estudiantil. Alto, con el pelo negro y los ojos verdes. Físicamente me recordaba al presidente Laguna y a Selphie también…babeaba cada vez que le veía y recordaba a su amado Laguna en sus tiempos de juventud. ¿Qué tiene Laguna que no tenga yo? Bueno, el problema no es Laguna, sino su "doble", ese chico nuevo tan agradable y tan guapo, como decía Selphie.
-¡ei!- una voz hizo que me sobresaltara y saliera de mis pensamientos.
-joder, Rinoa¡qué susto, chica!
-jajaja. ¿En qué pensabas tan concentrado¿En alguna chica?
-No, solo en una parte de ella.
-Ah,- puso cara de fastidio.- los hombres….
-¿Y tu hombre, dónde le has dejado?- hacía días que no veía a dicho muchacho por ninguna parte.
-Trabajando, como no. -respondió con no demasiado humor.
-Anímate, bella dama, que pronto se acercan las vacaciones y lo tendrás todo el día para ti.
Forzó una sonrisa y asintió. Squall, todo el día trabajando…Rinoa le echaba de menos. Decidí hablar con él en cuanto lo viera, le diría que cuidara más de Rinoa. No lo hacía apuesta, si tenía trabajo no podía hacer nada para cambiarlo pero….a las chicas hay que cuidarlas más si no quieres acabar mal, una mujer enfadada es el peor enemigo al que puedes enfrentarte.
Relatado por Quistis:
El despacho ya estaba casi a oscuras, era muy tarde. Estaba a punto de terminar mi jornada de trabajo pero antes de irme decidí llevar los últimos informes que habían llegado al despacho de Squall, así ya no habría que preocuparse de ello el día siguiente.
Traveseando el pasillo que lleva a su despacho paré unos segundos para pensar que hacía rato que debería haberme llevado unos papeles.
-Si aún está ocupado con esos documentos mejor que no le de prisa con estos informes, no son urgentes. –Pensé – pero…me extraña que no me los haya entregado aún, no llevan tanto trabajo…a lo mejor ha encontrado algún problema.
Decidí ir a preguntárselo así que seguí mi camino hacía su despacho y llamé a la puerta. No respondió. Volví a llamar. Nada.
-¿Squall?
Nadie respondió.
Miré mi reloj por si se había parado y no era la hora que yo creía. El reloj seguía funcionando, Squall aún tenía que estar en el despacho. Pensé que a lo mejor había tenido que salir por algún asunto pero en tal caso me lo hubiera comentado antes de irse.
Volví a mi despacho, dejé preparado el trabajo del día siguiente y ordené algunos papeles para hacer tiempo. No oí a Squall volver pero aún así quise regresar a su despacho.
Llamé de nuevo a la puerta y nadie respondió. Llevé la mano al pomo, se enfadaría mucho si entraba sin permiso pero si estaba dentro habría respondido y si se había ido antes de la hora habría cerrado la puerta como hacía siempre. Giré el pomo esperando que se trabase y no pudiera abrir; pronostico erróneo, estaba abierto.
Abrí poco a poco mientras preguntaba si había alguien. Me quedé helada cuando vi a Squall sentado en el sillón con la cabeza tumbada encima de la mesa.
¡Le había ocurrido algo!
Corrí hacia él tan rápido como mis piernas me permitieron.
-¡Squall¡Squall¿Qué te ocurre? – empecé a sacudirle. El corazón me latía deprisa¿qué le habría pasado? Pasados pocos segundos emitió un gruñido y abrió los ojos lenta y perezosamente.
-Oh Dios…Squall¿estás bien?
Sus ojos estaban clavados en mi pero no decía nada.
-¡Squall!
Pestañeó.
-¡Squall respóndeme¿Estás bien¿Qué te ha ocurrido?
-Quistis…
Parecía desconcertado, como si acabara de darse cuenta de mi presencia y de dónde estaba. Pero había respondido, la cual cosa me tranquilizó.
-Me…me quedé dormido. –Dijo mientras apoyaba su cabeza en sus manos, mirando hacía la mesa.
-jajaja, no pasa nada. ¡Aunque me extraña de ti! Pero no te preocupes…el Director no lo sabrá.- dije entre risas.- me habías asustado, creía que te había ocurrido algo.
No me respondió, ni se movió. Seguía con la mirada pérdida en algún punto de la mesa y respirando pesadamente. Recordé que el día anterior Selphie me había comentado que Squall parecía preocupado por algo y ese mismo mediodía, mientras comíamos, Rinoa me había dicho que él no había podido dormir bien la noche pasada.
-Squall…si ocurre algo…sabes que puedes contar con nosotros.-Era tan tozudo…nunca nos contaba nada por mucho que insistiéramos.
-Estoy bien.- dijo después de unos segundos.- ¿qué querías?
-¡ah, sí! Toma.- dije dejando los informes sobre su mesa.- son los informes que han llegado esta tarde.
Se los miró sin decir nada más. Decidí salir del despacho e irme ya a cenar, en momentos así es mejor dejarlo solo, no sacaría nada de provecho quedándome ahí e insistir para que me contara lo que le ocurría. Eso solo podía hacerlo Rinoa.
Me despedí con un simple adiós que no obtuvo respuesta y me fui. Me preocupaba verle tan consternado pero jamás diría lo que vagaba por su mente sin la intervención de Rinoa.
Relatado por Squall:
El despacho estaba completamente oscuro. Se había hecho de noche y la única y escasa fuente de luz era la ventana, por donde entraba una tenue luz amarillenta proveniente de los focos del patio del Jardín. No sé cuanto tiempo hacía que estaba allí, sentado en la mesa y sin moverme, en la misma posición en la que Quistis me había dejado quizá más de una hora antes.
Probablemente los demás ya estaban terminando de cenar. A mi no me apeteció ir, supongo que debería haberlos avisado pero esa era una cuestión que no me importaba demasiado en esos momentos. Estaba bien ahí, con la habitación a oscuras, solo y tranquilo. ¿Tranquilo? En realidad no mucho. Los sueños…ahora tenía la certeza que eran algo más que simples pesadillas.
Tenia que hacer grandes esfuerzos para no caer dormido a las pocas horas de haber despertado y cuando me dormía el sueño se repetía siempre, cada vez alargándose un poco más. Me daba…miedo. Había algo o alguien que los provocaba, algo o alguien que quería decirme alguna cosa.
En el último sueño había oído a una mujer hablándome.
La escena donde se me veía en las escaleras llorando por la pérdida de Rinoa cambiaba repentinamente a unas ruinas, ahí es dónde me hablaba la mujer. Era una voz dulce, relajante, como la de una madre protectora. Las ruinas eran de un castillo, en cuya puerta había gravada la figura de Gryphus (Griever para la versión inglesa del juego).
La voz relataba la historia de una familia dinástica de la antigüedad, a quie´n pertenecía ese castillo. Decía que esa familia gobernaba el continente y a toda la humanidad, que por ese entonces solo habitaba ese continente. Las imágenes del castillo se hacían más nítidas por segundos, hasta poder ver con claridad cada imperfección del friso de Gryphus.
Por el paisaje que rodeaba el lugar parecía localizarse al sur de Centra; esa era una de las ventajas de ser un Seed que se ha visto obligado a viajar por todo el mundo: ahora puedo reconocer cualquier continente.
Alrededor del enorme castillo había más ruinas, eran antiguas casas que parecían formar una ciudad, llegaban hasta más allá de dónde alcanzaba la vista.
Lionheart…había una inscripción encima de la puerta dónde podía ese nombre. Esa voz dijo que yo era descendiente directo de esa familia.
Ahí fue dónde Quistis me despertó.
Quería saber más sobre esa historia, quería saber dónde conducían los sueños pero a la vez me daba miedo…estaba…asustado. Decidí no decir nada a nadie hasta saber a qué me llevarían esas visiones.
NOTA!
Como siempre: dejadme críticas constructivas por favor. Es importante, quiero mejorar mi escritura.
Puede que tarde un poco a actualizar, pido disculpas, se hacercan examenes...muchos examenes...pero por otra aprte, queda poco por terminar el curso (termino el 11 de mayo),a si qeu a partir de ese dia las actualizacioens serán bastante más constantes.
