La historia obligada "Draco es un Veela" que cada autor de Fanfiction HP tiene que escribir

Por:

Mahaliem

Traducido por:

Perla


Capítulo 5

Ese mismo día en la tarde, Draco se encontraba apoyado contra el muro del corredor cuando el trío salió de clase de Pociones.

—¡¿Por qué…?! —Weasley lo tomó de la túnica, acercando su rostro tanto que sus narices casi se tocaron—. —Por culpa tuya Snape me dio una detención, gusano. ¡Los ojos de tritón que arrojaste a mi caldero causaron que explotara, y por eso Gryffindor perdió veinte puntos!

Por lo menos hasta ese momento, notó Draco, su cortejo iba tan bien como con sus anteriores candidatos.

Greg y Vince, parados un poco más lejos, se dieron cuenta de lo que ocurría pero no parecían muy seguros de intervenir o no, así que Draco les hizo una seña con la mano para que se mantuvieran al margen.

—Lo siento muchísimo, Weasley. No tenía ninguna intención de echarle a tu poción esos ojos de tritón —dijo Draco, zafándose del agarre de Ron, el cual él había aflojado al quedarse impactado ante la disculpa de Draco. Éste se alisó las arrugas de su túnica y luego le sonrió a Weasley—. En realidad yo quería dejarlos caer en la de Potter.

—¿Eso significa que debo ser yo quién presione a Malfoy contra la pared? —preguntó Potter esperanzado.

—Harry, francamente —resopló Granger. Negó con la cabeza antes de voltearse hacia Draco y Ron—. Deberías dejarlo tranquilo, Ron. Soy Prefecta y no quisiera verme obligada a quitarte más puntos.

Todavía mirándolo con enojo, Ron se alejó. —Te odio, Malfoy.

—En eso estamos de acuerdo, ya que yo también te odio. Pero no es por eso que quería hablar contigo. Tengo que pedirte matrimonio.

Draco observó cómo tres bocas se abrían por la impresión. Notó que los dientes de Granger realmente lucían mucho más bonitos que hacía algunos años.

—¿Q-q-qué? —tartamudeó Ron.

—Te estoy pidiendo que seas mi compañero. Me encuentro… —Draco se interrumpió y frunció el ceño—. Oh, deja de lloriquear, Potter, estoy tratando de arreglar un asunto con la Comadreja.

—¡¿La Comadreja?! —explotó Ron—. Si tienes ese… ese tipo de interés hacia mí; ¿no deberías al menos tratar de ser más amable conmigo?

—¿Yo, amable contigo? —bufó Draco con desdén—. Cuando los cerdos vuelen.

—Si tú crees que yo consideraría siquiera casarme con un tipo tan abominable…

—Ron —dijo Hermione.

—Arrogante…

—Ron —intentó de nuevo Hermione.

—Asqueroso…

—¡Ron! —En esa ocasión ella lo tomó del brazo y lo jaló para alejarse un poco por el pasillo, seguidos en seguida por Harry.

—¡Pero ni siquiera he terminado con los insultos de la letra "A"! —protestó Ron.

Draco fingió mirarse las uñas mientras intentaba alcanzar a escuchar su conversación. Pero no podía oír mucho. En un punto hubo un "¡De ninguna maldita manera!" bastante alto, gritado por Weasley. Mientras que Hermione discutía con él, Potter asentía con la cabeza apoyándola y mirando hacia Weasley como si estuviese muriendo de hambre y Ron tuviera en su poder la última tarta existente en todo el mundo.

Tal vez… tal vez ese fuera un buen momento para darle un zape a Weasley con sus poderes Veela, pensó Draco.

Echó un vistazo alrededor de las oscuras mazmorras, pero sólo veía a Greg y Vince, no a nadie más. Dejando salir un suspiro de alivio que en sus primeros años no se habría permitido el lujo de soltar, liberó un poquito de sus poderes Veela.

Para su disgusto, una rata que había estado escondida en un rincón del pasillo se le pegó a la pierna. Y para más asco de Draco ni siquiera era una rata normal, pues estaba deforme y tenía una pata plateada.

La pateó y la rata se estrelló contra la pared. Se quedó tendida en el suelo durante un momento antes de alejarse arrastrándose lentamente.

Draco estaba considerando usar una cantidad un poco mayor de sus poderes cuando Hermione y Harry se acercaron a él, jalando entre los dos a un Ron bastante reacio.

—¿Y bien? —preguntó Draco—. ¿Serás mi compañero y harás de mí el Veela más miserable del mundo?

—Yo-yo-yo —Ron miró a Hermione con ojos suplicantes durante un momento antes de tragar saliva fuertemente—. Permitiré que me cortejes.

A Draco se le iluminó la cara. —¿Lo harás?

—Con una condición —añadió Ron—. Como eres un Slytherin y no tienes idea de cómo cortejar a un Gryffindor, antes de que hagas nada conmigo Harry tendrá que supervisarte primero.

—¡¿Qué?!. ¿Esperas que discuta con Potter mis técnicas de cortejo?

—No sólo discutir. Cuando digo que quiero que Harry te supervise las técnicas, me refiero a eso exactamente. Especialmente cosas como los besos, caricias y eso.

—¡¿Y por qué tengo que hacer eso?! —chilló Draco.

—Porque… porque… —Ron parecía estar bloqueado y echó un vistazo en dirección de Hermione en busca de ayuda.

—Porque Harry sabe cómo le gustan las cosas a Ron —declaró Hermione. Se quitó el cabello de la cara—. Todos los Gryffindor sabemos lo que nos gusta a cada uno. ¿Qué piensan los Slytherins que hacemos nosotros todas las noches mientras que ustedes se lo pasan creando planes malvados?. ¿Estudiar?. ¿Jugar al Snap explosivo?. ¡Ja!

Draco se quedó mirando fijamente a Hermione, impresionado por completo debido a su declaración. —Creí que Hufflepuff era la única casa que organizaba orgías.

—Desearía haber quedado en Gryffindor —masculló Greg.

Hermione empujó a Harry hacia Draco. —Ve tú con él —lo animó—. Asegúrate de que comprenda todo. Y quiero decir, Todo.

Potter le dio a Draco una sonrisa ilusionada. —Creo que debemos ponernos a trabajar lo antes posible; ¿tú no?

Tal vez Dumbledore no era tan mala elección después de todo, pensó Draco.

oOo

—No, no fue así —declaró Vince—. Recuerdo vívidamente el día que Honeydukes empezó a vender galletas cubiertas de chocolate, bañadas en azúcar y rellenas de mermelada. Me comí dos docenas y me puse terriblemente enfermo. Cuando Snape me dio una poción para el estómago, le vomité encima.

—No, el día que vomitaste encima de Snape fue cuando le apostaste a Theodore que te podías comer cien ranas de chocolate —le recordó Greg.

—Vomité encima de Snape en las dos ocasiones —alegó Vince.

Harry estaba caminando un poco más rápido que los demás. —Tus amigos tienen fascinantes temas de conversación —le dijo a Draco mientras se detenía enfrente del pedazo de pared de calabozo que dirigía a las habitaciones de Slytherin.

En vez de responder, Draco lo miró suspicazmente. —¿Cómo es que sabes dónde está la entrada a Slytherin?

—Lo sé desde hace mucho —respondió Harry—. En segundo, Ron y yo usamos la multijugos para convertirnos en copias de tus lacayos y tú nos trajiste directo hasta tu sala común.

Draco miró furioso hacia Vince y Greg. —¿Ustedes sabían eso?

Los dos negaron con la cabeza.

—Fue en Navidad —dijo Harry para ayudarlos a recordar. Al ver que continuaban con cara inexpresiva, añadió—: La noche que debieron despertaron en un armario de escobas; juntos y desnudos.

Vince se encogió de hombros. —Ah, como si esa referencia sirviera de algo. Nos ha sucedido una docena de veces.

Harry los observó fijamente, primero a Crabbe y luego a Goyle. Finalmente miró hacia Draco con una muda pregunta en los ojos.

—No, Potter. Eso nunca me ha sucedido a mí. Nunca he despertado desnudo en un armario con nadie.

Greg se aclaró la garganta. —¿Y qué hay de la vez que…?

—Acordamos nunca hablar al respecto —le advirtió Draco.

—Creo que es sólo una de las tantas cosas extrañas que pasan en Hogwarts —intervino Vince—. Como las escaleras que se cambian de lugar. —Dijo la contraseña y entró a las habitaciones de Slytherin.

Harry estaba a punto de seguirlo cuando Greg lo tomó del brazo.

—Muchas gracias a ti y a Weasley por haberme dado esa idea. —Greg le cerró un ojo y atravesó la entrada.

—¿Sabes? —dijo Harry lentamente—, yo solía pensar que esos dos realmente daban miedo… ambos tan grandotes. Pero ahora que he conversado con ellos…

—Te dan más miedo aún —completó Draco.

Harry asintió.

Draco se congratuló. Le encantaba tener los lacayos más atemorizantes de Hogwarts.


Y bueno, ya sólo nos falta uno para terminar. Mil gracias por tantos reviews y todo eso, son un amor de lectores.

Sobre el "Manual": ya lo he terminado (el cap.) y ahora todo es cuestión de que mi guapísima beta me lo revise y corrija, tarea nada fácil porque el ingrato tiene más de 10,000 palabras :-P Pero me temo que tengo una mala noticia... si creen que el cap. anterior se quedó emocionante, con este será peor. xD Así que sobre aviso no hay engaño, eh? Advertidos están sobre lo que puede pasar, jaja! Pero como regalo de Navidad prometo el sig cap (o sea la Regla 7) lo más pronto posible... de hecho, ya la estoy escribiendo!!

Muchas gracias por su paciencia. Son un Sol.

Besos a todos y feliz inicio de semana!