Una noche dedicada a la lujuria

hmm… listo ya me bañe –dijo el empapado hombre, vistiendo solo una pequeña toalla y su típica mascara

uh? Tan rápido, claro debe ser que a uno le pasa mas rápido el tiempo con una novela tan buena como esta –la avergonzada kunoichi aún no sabía si kakashi en verdad se había percatado de que ella lo estuviera observando, la sola idea le asustaba, por lo que trato de evitar en lo posible de ocultar su debilidad hacia el, cambiando el tema de conversación hacia el pequeño librito, el cual no se había molestado en leer ni un segundo

ah si? Y hasta que capitulo llegaste? -pregunto el joven con una expresión divertida en su rostro como intentando de atraparla con las manos en la masa

ehh … bueno yo …. Hasta el capitulo 15 , me pareció muy buena

uh? Capitulo 15? Oh claro…. Recuerdo que el 16 fue mi favorito… deberías de leértela completa - una mirada tierna y una sonrisa se dibujaron en su rostro

eh? Si como sea … una novela pervertida igual que su escritor, oye … me voy a bañar, no quiero que desde afuera estés intentando mirar nada ok? Dedica tu vista solo a ese estupido librito – dijo la ya mas calmada kunoichi con su mirada de siempre

Anko entro al baño, echo un ultimo vistazo para asegurarse que el chico hatake no la estuviera mirando … pero solo vio como el lobo solitario con algo de aburrimiento abría ese pequeño librito verde con intención de acostarse, en el fondo, ella deseaba que el estuviera allí, sentado en esa misma cama y mirándola con los mismos ojos que expresaban deseo, con los que ella había deseado su cuerpo…. Pero ese sueño le parecía ahora solo eso, una fantasía infantil y absurda. Se desvistió tranquilamente deslizando su delgada malla ninja, su gabardina reposaba en el piso, al lado de ese pequeño pedazo de tela al que ella llamaba falda, retiro sus pesadas tobilleras, las cuales no se quitaba nunca por ningún motivo, pero esta vez lo hizo por sentirse mas segura con kakashi protegiéndola, su suave piel quedo totalmente al descubierto, sus hermosos senos se movían de un lado para otro cada vez que ella hacia algún movimiento y las curvaturas de sus caderas parecían mas incitantes que nunca, entro a la regadera y dejo que el agua corriera por todo su cuerpo, las gotas caían por toda su piel como si fuera una delgada manta que quisiera cubrirla de los ojos de curiosos, se deslizaba suavemente pues su piel era perfecta, y solo en la perfección la belleza se convierte en algo mas incitante que un simple tabú… extrañamente sintió una ligera corriente de aire frío por su espalda, como si alguien hubiera abierto la puerta del baño, pero eso era imposible, ella no había sentido ningún movimiento, dirigió su mirada hacia donde antes estaba kakashi, pero solo encontró el cómodo colchón vació ,encima de este reposaban una toalla aun húmeda y una pequeña novela.

las novelas de el paraíso erótico solo tienen 12 capítulos … - le susurro una tierna voz en su oreja, a la vez que dos poderosos brazos la sujetaban tiernamente de la cintura y la acariciaban calidamente…

Hatake…. Que estas haciendo aquí – anko estaba sumamente alegre y excitada de estar allí, tan cerca de kakashi, el chico que ella había deseado tanto tiempo secretamente, pero no estaba dispuesta a dejar que sus sentimientos la controlaran, además de no querer darle ninguna idea extraña al chico, pasara lo que pasara ella no quería dejarse llevar por la situación

Su palma se dirigió velozmente hacia el rostro de kakashi con la intención de abofetearlo, pero esta vez, una fuerte y varonil mano la detuvo en su camino

esta vez … que tal si dejamos a un lado las peleas?

Ka…kakashi, tu no puedes dejar que tus impulsos te guíen

Tranquila, no esta mal mostrar tus sentimientos de vez en cuando

Un shinobi jamás debe demostrar sus emociones –dijo asustada y dudosa de sus propias palabras

Las reglas fueron hechas para romperse cuando la situación lo amerita, anko, ya me es muy difícil ocultarlo, has estado presente en mi corazón desde que eras una niña, no quiero perderte nunca, además todos debemos hacer alguna tontería de vez en cuando para obtener algo mas preciado

Kakashi aun sujetaba delicadamente la mano de anko, pero esta vez no la dejo ir, la tomo con delicadeza y la dirigió hacia su mascara… el palpitar de su corazón podía escucharse incluso fuera de la habitación, su piel tan suave se había vuelto tensa, sus ojos demostraban un miedo a lo desconocido, su cabello mojado por el baño caía por todo su rostro pero sin ocultar su mirada, y sus grandes y bien formados pechos…. Bueno …. Siguieron siendo grandes y bien definidos, pero esta vez el joven los veía con mas deseo y mas hermosos que en cualquier otro momento de su vida

no quiero secretos anko, si esta mascara es uno de ellos, entonces quiero deshacerme de ella

espero que ahora no vayas a decir que soy fea…

aunque lo dijera un millón de veces mi mente no podría creérselo

la mano de anko suavemente retiro aquel trozo de tela, dejando al aire el mas hermoso perfil que jamás hubiera visto, sin dudarlo un solo instante , beso sus labios con tanta pasión como fuera humanamente posible, el agua a sus pies se volvía vapor, como si quisiera ocultar a los dos enamorados entre nubes de amor, kakashi beso sus labios, jamás había probado un sabor tan delicioso, la abrazaba con fuerza acercándola a su pecho, ya no habían mayas, chalecos o gabardinas que los separaran , solo una delgada capa de agua se interponía entre ambas pieles, solo estaban ellos dos, la kunoichi con un delgado collar echo a mano que fue el único recuerdo de el joven de AMBU que la rescato y el joven shinobi con una delgada banda en su mano que le había arrebatado a su amiga en uno de sus inocentes juegos infantiles, cuando estos aun eran menores de edad….

El vapor del agua empañaba los vidrios, gritos ahogados en ese beso que no terminaba nunca, porque ambos amantes no deseaban que terminara, allí estaban, el lobo solitario de konoha y la mas sexy y pervertida kunoichi de su aldea, besándose como nunca, entrelazando sus lenguas y lo mas compenetrados que les permitiesen sus cuerpos, sus mentes solo decían – que esto jamás acabe por favor-, no era un sueño, kakashi jamás imaginó que estar con una mujer de carne y hueso fuera tan agradable, llegando así al punto de odiar ese pequeño librito que lo había retenido tanto tiempo, las lagrimas de felicidad de Anko se confundían con su sudor y con el agua de su baño, comenzó a besar suavemente el cuello de su compañero, luego su pecho, su abdomen … y así siguió besando al punto de dejar a kakashi con la mente en blanco y la sensación mas placentera de su vida, besaba su hombría, suaves besos mientras la acariciaba con su lengua, solo fue por un momento, pero el hombre solo necesito de ese momento para probar como se sentía el paraíso del que tanto hablaban las novelas , pero ya las aventuras narradas por jiraya-sama le parecían solo un juego de niños, jamás en toda su existencia había llegado a un momento de tanto éxtasis, Anko se levanto en ese momento, con la mirada mas lujuriosa y pervertida que le hubiera dirigido a alguien en su existencia, aun limpiándose con la lengua rastros de ese viscoso liquido producto de la visita al paraíso que realizo la mente de kakashi, este, ya no lo soportaba mas, tomo con fuerza a la kunoichi, suspendiéndola en el aire y dirigiéndola a la cama, sus pasos eran torpes y temerosos, pero aún así la excitada joven sentía que miles de Ángeles eran quienes la llevaban a su destino, las acciones de el joven eran algo torpes, pero su determinación era admirable, allí, en ese pequeño hotel, en una habitación sin nada de privacidad, se amaron toda la noche en tantas formas y posiciones como les fuera posible, fueron tantas que el hicieron que el libro del kama-Sutra quedara como una pequeña revista para colorear, sus mentes ya no pensaban, solo actuaban , el agua que antes corría por sus cuerpos ya no estaba, solo quedaba el cristalino sudor cubriendo sus cuerpos, estaban fundidos en un solo cuerpo, sus manos solo podían sentir la piel de su amante, sus movimientos rítmicos y sensuales hacían de ellos la mas hermosa pareja que existiera sobre la tierra, anko solo podía pensar y repetir una y otra vez la misma oración

kakashi… te quiero

jamás te alejes de mi vida anko…

allí , exhaustos del cansancio y cubriéndose como pudieron con la cobija de la cama reposaron ambos shinobi del amor verdadero, sus pensamientos solo se concentraban en todas las formas y conceptos de lo que era el amor…

kakashi… tengo frió

ya jamás dejare que tengas frió de nuevo – dijo el joven alargando su brazo por todo el cuerpo de anko, abrazándola y acariciándola tan tiernamente que el amor de madre debía quedar incluso por debajo de lo que sentía en ese momento, aunque esta no era la primera vez de ninguno de los dos … ambos sintieron que por primera vez su corazón había encontrado su ser perfecto y que sus cuerpos ahora estaban completos , porque sabían que se complementaban como dos partes de un todo, eso era amor…