Capítulo 3: No una cualquiera

Él caminó lentamente hacia ella, como si fuera un tigre acechando a su presa, la observó detenidamente notando el cuerpo perfecto que poseía esa mujer, la falta de ropa interior era notoria cuando examinaba cada rasgo que ocultaba aquel vestido, ella por su parte también lo examinaba y que ciega había estado ese día en casa de su hermana, Inuyasha era muy diferente a su hermano, el tenía la piel mucho mas bronceada y sus ojos expresaban un sentimiento muy diferente, además sus músculos eran mas notorios a pesar del traje que llevaba.

-Que casualidad tan grande preciosa –acercando la mano a su mejilla.

-Quien lo diría, eres el dueño de esta casa de modas? Ahora se por que tu nombre me sonaba tan familiar –actuando de manera indiferente a pesar de estar muriendo por probar de nuevo esos labios que tenia frente a ella.

-Te has metido en la boca del lobo solo para buscarme? –la joven soltó una carcajada y caminando hacia otro extremo de la habitación.

-Que te hace pensar que tienes tanta suerte? Yo solo vine a hacer mi trabajo.

Se estaba volviendo loco, con la figura femenina que tenía frente a él, una vez más su corazón latía apresuradamente y su cabeza le exigía que la tumbara en el lugar mas cercano y probara cada centímetro de su piel nívea, en un acto impulsivo se abalanzó sobre ella y la acorraló contra la pared.

-Siempre acorralas así a tus modelos? –dijo con aire sarcástico.

- Creo que sabes a lo que te atienes si tratas de permanecer en mi empresa.

-Acaso me amenazas? –no se iba a dejar intimidar por ese hombre por mas que lo deseara.

-Tómalo como quieras muñeca.

En un acto espontáneo el comenzó a besar su labios desesperadamente, a lo cual ella no opuso resistencia, al contrario rodeó el cuello del hombre con sus brazos y lo atrajo más hacia ella, cada roce que había entre ellos era como una caricia lujuriosa que hacía despertar sus instintos, él se abrió paso a través de su boca e introdujo su lengua jugueteando con la de ella cadenciosamente, él la acercó mas a su cuerpo si es que se podía y bajo de sus labios a su cuello esparciendo besos húmedos y calidos que bajaban por un sendero de piel, ella trataba de recobrar la poca cordura que quedaba en su cabeza pero le era imposible deseaba más de ese hombre, en esos momentos se olvidaba que era una mujer casada y que debía guardarle respeto a su marido a pesar de no amarlo, cuando sintió los labios de Inuyasha regresar a su boca y su mano traviesa subir acariciando su larga pierna, soltó un leve gemido.

-Inu.. yasha... no.. por favor... -suplicaba la joven de ojos chocolate en vano.

Pero él se encontraba tan concentrado en su cuerpo que ignoró lo que le decía, comenzó a masajear uno de sus senos mientras se separaba de sus labios que ya se encontraban bastante hinchados por el contacto, al hacerlo observo una cara de deseo y lujuria formarse en la mujer, volvió a besarla recostándola en un sofá de piel que había en el camerino, fue bajando de nuevo por su cuello removiendo el tirante del vestido cuando se abre la puerta de golpe.

-Amiga! Sabes… –observa a su amiga tumbada sobre el sofá con un hombre bastante guapo sobre ella- lo siento yo…. –observa como el hombre se levanta un poco molesto.

-No te preocupes –dice la azabache acomodándose el vestido- el Sr. Taisho ya se iba.

-Nos veremos mas tarde en el cóctel –observando a Sango- con permiso.

-Si hasta luego –volteando hacia la otra mujer- amiga! No te conocía ese lado!, acaso el era…

-Inuyasha Taisho –arreglándose el cabello- de veras Sango no se que me ocurre al estar cerca de ese hombre.

-Te vuelves una fiera grr –jugueteando mientras su amiga rolaba los ojos.

-Lo mejor será que no asista a ese dichoso cóctel.

-Pero por que no? claro que asistirás.

-No!, -bajando la mirada- yo no quiero cometer una locura.

-Pero de que hablas, asistiremos y es definitivo.

En la oficina, Inuyasha se encontraba mirando pensativamente el techo de la misma aún con la carpeta de la famosa modelo en las manos, cada segundo que cerraba sus hermosos ojos dorados la sentía tan cerca de él, sentía su aroma su cuerpo, se imaginaba haciéndole el amor de todas las formas posibles existentes, ella tenía que ser suya, y no podía pasar de esta noche, no podía haber mas interrupciones, de esa forma se acostaría con ella y cada quien seguiría su camino.

Ni siquiera se percató cuando Miroku y Kouga entraron a su oficina, el primero se estaba lanzándole una mirada cómplice al otro.

-Que crees que tenga nuestro amigo Inuyasha?

-No lo se –dijo el de mirada celeste- para mi parece muy distraído no crees?

-Si, me parece que una de las modelos lo ha dejado impactado.

-Pero si en él es costumbre que se acueste con alguna y la bote después de unos días.

-Ya cállense los dos –dijo molesto el ambarino- no les incumbe lo que piense o haga.

-Tranquilo amigo – dijo nervioso Miroku- es que fue tan sorpresiva la forma en que saliste de ahí, parecía que había visto un fantasma.

-Si, un fantasma que me persigue y me duele en la entrepierna –los otros dos comenzaron a reírse- silencio!

-Y que piensas de las modelos que te propuse?

-Yo quiero a la última que desfiló! –Mencionaba Kouga, pero no le duró el gusto ya que el ambarino se levantó de golpe y lo tomó del traje-

-Ni se te ocurra ella es mía!

-Vaya, vaya ya salió el secreto, jaja no te preocupes solo lo hacía por molestarte –soltándose y arreglándose el traje- bueno me retiro debo revisar unos encargos, los veo en el cóctel. –sale de la oficina-

-Ahora si compadre, me vas a decir que fue todo eso?

-Miroku, esa modelo Kagome Higurashi, es la hermana de mi cuñada, esa mujer me tiene loco, debo tenerla.

-Amigo, -poniendo una mano en su hombro- las mujeres no siempre son para que las tengas y las dejes botadas sabes.

-Y me lo dices tú el experto en hacer esas cosas.

- Lo se! Me conozca perfectamente pero ella es amiga de la mujer de la que estoy enamorado, y no puedo permitir que la hagas sufrir, no siempre puedes tener todo.

-Enamorado tu? –mirándolo sorprendido- no te lo creo.

- Aunque no lo creas, Sango me flechó desde que la vi en aquel desfile.

-Vaya eso si que es noticia, -mirando la carpeta de Kagome- bueno será mejor que nos preparemos para el cóctel y mencionar a nuestras nuevas modelos.

- Se ve que estás algo ansioso por verla, ya hasta me parece que te has enamorado.

-Por favor no digas estupideces Miroku.

Estaba anocheciendo y el salón de eventos de la casa de modas estaba montado de manera maravillosa, había varias mesas redondas con mantelería en color durazno, cubiertos de plata y hermosas copas de cristal, en el centro e cada mesa había un gran florero de vidrio soplado con unas cuantas flores exóticas, en el centro había una pista de baile y una banda amenizaba el ambiente.

La música era romántica, se sentía que embriagaba todo el ambiente del salón, Inuyasha estaba sentado con Miroku y Kouga en una de las mesas, se veía bastante apuesto, llevaba un traje negro que denotaba cada uno de sus músculos, debajo del saco llevaba una camisa de cuello alto al mismo color, en la charla de sus amigos no ponía mucha atención, solo trataba de buscar con la mirada a esa hermosa mujer, de pronto observó a Sango que se acercaba con una chica pelirroja a la mesa, llegan con los otros dos hombres, sus amigos se levantaron para ir a bailar con las chicas, sintió una delicada mano en su hombro y se sorprendió al ver a Sango que se acercaba y le decía al oído que la persona que buscaba estaba en uno de los balcones del fondo, él solo sonrió y se levantó para buscarla, ahí la vio tan bella como siempre, llevaba un hermoso vestido dorado con un escote bastante pronunciado, en su cintura se ceñía el vestido de forma que resaltaba su figura perfecta, el vestido terminaba en capas asimétricas.

Él se acercó a paso lento, ella tenía una copa de vino en la mano, sus labios tocaron el frío cristal con una sensualidad que encendió sus instintos en un minuto, ella seguía mirando las luces de la ciudad, de pronto sintió unos labios posarse en su hombro, ella los reconoció al instante pero no hizo nada, los labios siguieron su camino hasta su cuello y luego su mejilla, ella no podía creer lo rápido que podía excitarse con un roce como ese, sin querer esperar más volteó para toparse con esos hermosos ojos dorados, él solo mencionó un "Te he estado buscando" y comenzó a besarla de manera dulce y tierna ella respondía aquel cálido beso, disfrutaba de esos labios de esa calidez que le hacía tanta falta, el beso se rompió debido a que los dos deseaban recuperar el oxígeno que necesitaban sus pulmones, ella lo miró directamente a esas dos gemas en color ámbar que destacaban en la noche, después de eso recordó que lo que hacía no estaba bien, sus sentimientos y su cabeza eran un mar de confusiones, no podía hacerle eso, no podía mentirle de esa manera. Por su parte él al observar su semblante triste y serio la tomó de la barbilla y levantó su rostro hasta toparse con sus ojos chocolate.

-Que ocurre preciosa?

-Yo, yo debo decirte algo –mencionó nerviosa- yo…

-Inuyasha! –interrumpió un hombre mayor, al parecer algún miembro del consejo-

-En un momento regreso preciosa –dijo el ambarino.

Suspiró pesadamente y se adentró en el salón, podía ver a las parejas bailar en la pista, por un momento la melancolía regresó a ella, se sentía tan feliz cuando estaba cerca de Inuyasha, pero a la vez se sentía sola y vacía porque ellos jamás podrían estar juntos, entonces para que perder el tiempo si entre ellos solo podía darse una relación de jefe-empleado, tomó otra copa de vino y dio un sorbo elegantemente, recordando lo que había platicado con su amiga.

Flash Back

-Sango, no puedo ir a ese cóctel, cuando estoy cerca de él no puedo controlarme.

-Así es el amor amiga!

-Que? de que hablas, insinúas que yo…

-Si, te has enamorado del Sr Taisho –riendo burlonamente.

-Pero eso no puede ser posible, ni siquiera nos conocemos –decía tratando de probar que las castaña se equivocaba.

-Kagome!, para el amor no hay tiempos, fue a primera vista.

-Pero yo! Yo estoy casada y…

-No seas ingenua, acaso crees que tu esposo no tiene amantes? Vamos Kag, nunca le has cumplido como esposa, y creeme no hay hombre en esta tierra que pueda soportar eso.

-En eso tienes razón, además yo no lo amo, podríamos divorciarnos.

-Ok, ya estás adelantándote –tomando las manos de su amiga y sentándose junto a ella- no te precipites sin saber sus intenciones.

-A que te refieres? –la observó un tanto preocupada -la castaña dio un suspiro largo, lo que diría tal vez preocuparía de mas a su confundida amiga.

-Inuyasha Taisho, tiene cierta fama de ser un mujeriego –Kagome solamente abrió los ojos de manera enorme.

Fin del Flash back

Tal vez se estaba precipitando demasiado, ya habían estado a punto de hacer el amor dos veces, y ella sin resistirse a nada, eso la hacía ver como una cualquiera, además sabía que por dentro siempre había un miedo constante debido a que ella jamás había experimentado algo así, bueno había tenido novios pero con ninguno llegó a algo mas de caricias. Había hablado con Sango unas cuantas veces acerca de lo que se sentía, y siempre había recibido comentarios muy variados "Sientes que te parten en dos", "Es lo mejor que puedes probar", "Una vez que lo pruebas, no puedes parar".

No podía negarlo, Inuyasha era una tentación demasiado grande para ella y la verdad estaba dispuesta a caer en ella, pero y si solo jugara con sus sentimientos, porque a decir verdad, ella comenzaba a enamorarse de ese hombre, pero él? Y si solo la usaba como un objeto?, además debía decirle que estaba casada, aunque si lo hacía sabía perfectamente que eso significaría el fin.

El sonido de una voz hablando por el micrófono la sacó de sus pensamientos, habían pasado dos horas desde que Inuyasha se había marchado, ahora estaba en el podium, hablando, tal vez anunciaría a las modelos exclusivas, todo lo escuchaba distorsionado como si no pusiera atención hasta que escuchó su nombre y un reflector apuntó hacia ella, al salir de su sorpresa vio a Sango parada a un lado del podium que le hacía señales de subir con ella, caminó de forma elegante entre la gente y fue la envidia de la mayoría de las modelos, subió tranquila y se paro a un lado de su amiga quien se encontraba eufórica en estos momentos, pero ella, ella no sentía nada, observó aquellos ojos dorados que la examinaban de pies a cabeza y luego a su amiga que pronto cambió su cara por una preocupada al ver como la joven modelo se desvanecía frente a ella, por suerte Inuyasha alcanzó a tomarla en brazos antes de que golpeara el suelo, los presentes guardaron silencio sorprendidos, solo se escuchaban unos cuantos murmullos, el joven de mirada ámbar salió con la modelo en brazos por la parte de atrás del escenario, seguido por la castaña.

Abrió sus hermosos ojos chocolate lentamente y se encontró en una habitación desconocida para ella, era muy grande en color vino, con una gran chimenea y un balcón, la cama en la que se encontraba era de madera de caoba con finas sabanas de seda en color de la misma habitación, se sentó poco a poco en la cama y volteó hacia un lado, en una silla que estaba junto al escritorio, había un saco negro colgado, la puerta de la habitación se abrió despacio. Inuyasha entró con una bandeja en la mano, la cual traía lo que parecía ser un té, la miro a los ojos y sonrió.

-No te asustes, estás en mi casa.

-Que hago aquí? En donde está Sango?

-Ella tuvo que regresar al evento con Miroku.

-Y porque no me llevaron a mi casa.

-Porque ella se fue antes de decirme en donde vivías cariño –cariño? Pensó la joven mujer, que extraño se escuchaba eso en sus labios- toma te traje un poco de té –ella toma con cuidado la taza- debiste haber bebido bastante, o tal vez fue la impresión.

-Hu? –Decía sin comprender- a que te refieres.

- Por como perdiste el conocimiento –acercándose a ella tomándola por los hombros.

-Ah si! Tal vez fue, no estoy acostumbrada a beber tanto –mintió y el semblante de de su acompañante cambio a uno de preocupación.

-Estaba muy preocupado por ti preciosa –acariciando una de sus mejillas.

Los dos se miraron a los ojos por unos instantes, él la recorrió con la vista, en realidad era hermosa esa mujer, acaso podría ser que sintiera algo por ella, volvía a mirar esos carnoso labios color carmín, le llamaban para ser besados, ella se encontraba perdida en esos ojos dorados, pero pronto salió de su encanto.

-Creo, creo que debo irme –saliendo de la cama.

-Por que? -tomándola de la mano- me gustaría que te quedaras un rato más.

-De que hablas –tratando de usar su razón- acaso no te das cuenta Inuyasha, ni siquiera nos conocemos y hemos estado a punto de llegar más allá de lo que debemos.

-Pero, yo…

-Escucha, entiende algo, soy una modelo profesional, pero, no soy una cualquiera así que no pienses que por eso voy a aceptar ser un revolcón más –el hombre de mirada ámbar abrió lo ojos como platos.

-Pero…

-Eres apuesto no te lo puedo negar y cualquier mujer se rendiría a tus encantos –ruborizándose y mirando hacia un lado- de hecho yo estuve a punto de hacerlo, pero soy más que un objeto, me entiendes.

-Y porque demonios dices eso? –dijo frunciendo el ceño y mirándola furioso- quien crees que soy?

-Pues creeme que no tienes la mejor reputación del mundo –dijo ella elevando la voz.

-Ah! Claro y hay que hacerle caso a lo que dicen las revistas y los chismes amarillistas.

-Pues en este caso si! –dijo tratando de recobrar la paciencia perdida- mira mejor dejemos esto como una relación de trabajo te parece –Inuyasha estaba furioso, como era posible, ninguna mujer le había humillado de tal forma, nadie lo había encarado de esa manera antes.

-Fhe! Ni que valieras tanto preciosa –lo que se escuchó después fue una sonora bofetada que le había proporcionado la joven, tenía sus ojos llorosos, esas palabras la había hecho sentir una ramera, le dio una mirada fulminante y salió de la habitación con un portazo dejando a el ambarino en estado de Shock.

CONTINUARA...

HOLA HOLA COMO ESTÁN? SI YA SE QUE HE TARDADO BASTANTE EN ACTUALIZAR, LES PROMETO QUE NO HABÍA PODIDO ACTUALIZAR, PERO PUES AQUI LES DEJO 2 CAPS DE ESTA HISTORIA Y PUES MAÑANA ESPERO SUBIR UNO O DOS MAS...

MUCHAS GRACIAS A TODAS LA QUE ME HAN APYADO EN ESTE FIC,... Y LES PIDO UNA DISCULPA SINCERAMENTE...

MUCHAS GRACIAS POR SU COMPRENSIÓN...

Y NO ME MATEN PLISS...