Capítulo 4: Truly
Salió apresuradamente de esa mansión la verdad no sabía en donde se encontraba exactamente, no había visitado esos lugares y la noche comenzaba a refrescar un poco escuchó como él la llamaba desde la entrada ofreciéndole llevarla a su casa pero lo ignoró caminando a paso apresurado, se detuvo en una esquina escondiéndose entre unos arbustos de una casa para no ser vista por Inuyasha que salía en su auto para buscarla, tomó su celular para llamar a su hermana.
-Si bueno, Kikio?
-Kag, tienes idea de que hora es? Son las 3 de la mañana.
-Si, lo se hermana pero necesito un favor, necesito que me recojan en casa del hermano de tu esposo.
-Pero que haces ahí?
-Te cuento después puedes venir?
-Está bien, voy para allá.
-Gracias, te espero en la esquina de esa calle –cuelga el celular.
A los veinte minutos se acerca un automóvil en el que venía Sesshomaru, ella entra en el auto y saluda a su cuñado, pero permanece callada el resto del trayecto, hasta llegar a casa de su hermana quien la espera en un sillón de la sala.
-Kag, - se levanta y se acerca a su hermana- que pasó por que nos llamaste de esa manera?
-De seguro mi hermano te hizo algo –mencionó el esposo de su hermana muy serio.
-No, él no me ha hecho nada, pero… pero –observa a Kikio y esta comprende.
- Cariño, puedes dejarnos a solas un momento pro favor?
-Claro, iré a dormir mañana debo ir a la oficina muy temprano –comienza a marcharse pero la voz de Kagome lo detiene.
-Gracias Sesshomaru –este le sonríe y se retira.
- Vamos hermana te prepararé una taza de café.
Las dos se dirigen a al cocina y ahí comienzan a hablar de lo ocurrido, la joven de mirada chocolate le comenta todo lo ocurrido, y la forma tan humillante en que la trató ese hombre.
-Yo pensé que él también se interesaba en mi – dijo dejando salir una lágrima.
-Tranquila –le dijo su hermana abrazándola- tal vez lo hizo por impulso, él suele ser así.
-Eso no importa, creo que será mejor que rechace la oferta de ser la modelo de la casa de modas.
-No!, eso no Kag, sabes que eso puede ayudarte y mucho.
- Tienes razón.
-Será mejor que vayamos a dormir, mañana será otro día y podrás aclarar este malentendido.
-Si, claro –dijo algo desanimada.
Se encontraba frente al espejo, recogiendo su cabello con unos broches plateados para dirigirse a la casa de modas, en la noche no había podido dormir, toda la noche había pensado en lo que había pasado, pero decidió no darle mas importancia, solo sería una relación entre jefe y empleada.
Por su parte Inuyasha ya se encontraba en su oficina y no estaba de buen humor, esa mujer se había atrevido a decirle mujeriego, aunque en realidad lo era y él le había dado a entender que era una mujerzuela, que estúpido, como siempre su bocota hablaba sin pensar. Lo mejor que podía hacer era esperar a que llegara y disculparse con ella, tal vez sería mejor que comenzara a tratarla de manera más a fondo.
Estaba algo distraída desde que había llegado a la casa de modas, Miroku les estaba dando un tour por el lugar y les comentaba en donde estarían sus camerinos privados que eran el equivalente a sus oficinas, en estos momentos veían la oficina de Sango, era en color celeste, con un tocador, un biombo y un enorme guardarropa por un lado y del otro había un escritorio con una computadora de pantalla plana y un teléfono, la de la otra joven era igual pero en color rosa, en esos momentos estaba pensando en él, que estaría haciendo? Su amiga la sacó de su ensoñación.
-Kag? Kagome? –dijo moviendo una mano frente a ella.
-Hu? A si que pasa?
-Srita Higurashi, está algo distraída –mencionó el hombre de coleta- en una hora deben ir al estudio de maquillaje, van a tener una sesión fotográfica y después deben pasar por la oficina de el Director General.
-El Sr Taisho? –mencionó la castaña.
-Exacto –la joven solo suspiro- bueno me retiro señoritas que tengan un buen día –las deja en el camerino de Sango.
-Amiga que te ocurre?, parece que te ha arrollado un camión.
-Nada Sango, no es nada –dijo bajando la mirada.
-A mi no me engañas, algo pasó, además ayer me quedé tan preocupada por ti, me dio tanto miedo cuando te desmayaste –se acerca a su amiga abrazándola.
-No te preocupes, solo s eme pasaron las copas.
-Por cierto –poniendo cara pervertida- que tal te fue con el Sr. Taisho?
-Pues… -sería mejor que por el momento no le comentara nada a Sango, no quería preocuparla ni nada por el estilo- me llevó a casa de Kikio, y me dejó ahí.
-Enserio?, que raro, Miroku me dijo que llegó de muy mal humor hoy, por eso pensamos que había ocurrido algo.
-Esta de muy mal humor? – pero que le pasaba a ese hombre, ella es la que debía sentirse insultada- pues tiene dos trabajos.
El día transcurrió con tranquilidad, había pasado a maquillaje y luego a una sesión de fotos para el catálogo de otoño-invierno, además tanto a ella como a Sango les habían propuesto acudir a un Fashion Week, ella iría a París y Sango a Italia. Las dos se encontraban emocionadas, eran profesionales por esto no le temían a la pasarela, pero no contaba con un pequeño detalle que le informarían.
Entró a la oficina cuando Sango salió, él estaba sentado del otro extremo del escritorio, la miraba de una forma penetrante, que sentía que podía escuchar lo acelerado que estaba su corazón y también podía escuchar sus pensamientos. Dios si tan solo no fuera tan guapo, porque tenía que ser tan malditamente perfecto, tragó saliva con dificultad y se sentó frente a él, ella también adquirió una actitud firme y decidida tratando de no delatarse por sus sentimientos.
-Que te ha parecido la idea del fashion Week –dijo tratando de romper el hielo.
-Pues, es una gran oportunidad, cuando viajaríamos?
-En dos días, para preparar todo –formando una sonrisa en su rostro- Miroku viajará con Sango a Italia para coordinar todo –ella paso saliva con dificultad imaginando lo que diría- Y yo viajaré contigo, claro si no te molesta.
-Claro que no, usted es mi jefe, por lo tanto debe supervisar que todo esté en orden –adoptando una actitud indiferente- es todo lo que tenía que decirme?
-No!
-Son las siete de la tarde y mi turno terminó le agradecería que me dijera lo que necesita para poder retirarme –él se levanta de su lugar y se acerca ofreciéndole una mano.
-Kagome, necesito hablar contigo –ella toma su mano y se levanta soltándolo al instante.
-Dime?
-Yo, yo necesito disculparme por –tragó con dificultad.
-Por tratarme como una cualquiera? –el bajo el rostro apenado.
-Hay veces que digo cosas sin pensar, por eso, yo… -enfrentando su mirada- me gustaría saber si te gustaría acompañarme a cenar, para remediarlo.
-A cenar? Juntos?
-Solo como amigos –le extiende la mano de nuevo- aceptas? –ella lo mira y sonríe.
-Está bien.
-Gracias –dijo respondiendo la sonrisa- solo tomo mi saco y nos vamos.
Llegaron aun lugar rodeado de árboles y donde cruzaba un pequeño lago era la entrada al lugar donde cenarían, su entrada era un camino rodeado de gigantescos árboles que se tornaban en colores verdes y naranjas por los reflejos del atardecer que estaba cayendo, comenzaron a caminar por el lugar con tranquilidad, a simple vista era un camino largo hasta el restaurante, los dos iban bastante callados, al parecer una disculpa no era tan fácil después de todo, observó como la joven modelo se acercaba al lago en donde se encontraban algunos pequeños patos que hacían que el paisaje se viera hermoso, o acaso ella era la que hacía hermoso aquel lugar, ella se sentó un momento y comenzó a arrojar unas cuantas piedras al agua, el la acompañó y se sentó a su lado.
-Mi madre y yo solíamos ir al lago y hacer esto todas las tardes –dijo la joven azabache para romper el hielo- hace tanto que no lo hago.
-Por que? –preguntó atento lanzando un piedra también.
-Porque, hace ya bastante tiempo que no la veo.
-Ya veo, mi madre murió cuando yo era pequeño, por eso no recuerdo muchas cosas acerca de ella, solo se que era una mujer hermosa, muy hermosa.
-Sabes, siento mucho todo lo que te dije ayer, acerca de que eras un mujeriego –mirando al horizonte- yo me dejé llevar, pero lo demás fue cierto.
-No te preocupes, estoy acostumbrado a que la gente hable así de mi – bajando la vista- siempre ha sido así.
-Vamos no te sientas mal, no le prestes atención a lo que la demás gente dice –es lo que yo suelo hacer.
-Y dime –mencionó el ojidorado- Como es que Kikio es tan diferente a ti? –ella sonrió de lado.
-Mi hermana siempre ha sido la favorita de mi padre, la verdad eso a mi no me interesa, no me molesta en lo más mínimo, siempre tuvo una vida difícil cuando estábamos en la preparatoria, le ocurrió algo desagradable, por eso me alegra que ahora sea muy feliz con tu hermano.
- Será mejor que continuemos, está oscureciendo y falta un poco para llegar al restaurante –la ayudó a levantarse y siguieron caminando.
Estaba oscureciendo y el camino era alumbrado con lámparas de luz mercurial en tono verde, ella entrelazó su brazo con el de Inuyasha y unos minutos mas tarde se encontraban frente a la entrada del restaurante, era una gran cabaña de madera de dos pisos y un balcón privado se acercaron a la puerta con el encargado del lugar y fueron escoltados hasta el balcón privado el cual estaba adornado con hermosas velas blancas y una botella de champagne en una cubeta.
Inuyasha ayudó a Kagome a sentarse y siguieron charlando amenamente, en dos horas ya habían conocido bastante uno del otro, era increíble lo parecido que eran en algunos aspectos, sin embargo ella jamás mencionó el diminuto detalle de que estaba casada. Una música suave comenzó a tocar y el ambarino se levantó para dirigirse a la joven e invitarla a bailar, la música sonó lenta y dulce…
Girl, tell me only this
That I'll have your heart for always
And you want me by your side
Whispering the words I'll always love you
Los dos bailaban de manera tierna, sus cuerpos se encontraban muy cerca, podían sentir sus respiraciones agitadas y sus miradas expresaban demasiados sentimientos, Inuyasha comenzó a acercarse lentamente al oído de la joven azabache.
-Kagome, perdóname por favor –ella abrió sus ojos sorpresivamente.
-Inuyasha, yo…
-Shh, solo relájate y escucha la música, deja que nuestros cuerpos bailen con ella.
And forever I will be your lover
And I know if you really care
I will always be there.
-No se como, pero desde que te vi por primera vez causaste en mi algo que no puedo explicar, yo se la reputación y fama que tengo, pero por ti, por ti Kagome –se separa un poco para mirarla a los ojos, esos ojos que lo tenían embrujado- por ti soy capaz de cambiar todo.
Now I need to tell you this
There's no other love like your love
And I,as long as I live,
I'll give you all the joy
My heart and soul can give.
-Creo, creo que estoy enamorado de ti –esto hizo que ella se sorprendiera y derramara unas cuantas lágrimas, que el limpió con suavidad- traté de negarme pero es imposible desde la primera vez que te vi no has salido de mi cabeza ni de mi corazón.
-Inuyasha…
Let me hold you
I need to have you near me
And I feel with you in my arms
This love will last forever
-Por favor, dame una oportunidad, déjame demostrarte que puedo cambiar por tí, si quieres tiempo puedo darte el que quieras, solo no te vayas de mi lado…
-Inuyasha, pero yo, yo… necesito decirte algo…
-Kagome, por favor..
Sus ojos volvieron a cruzarse y lentamente se perdieron el uno en el otro, acercándose hasta fundirse en un beso que comenzó lento, sin prisa, demostrando lo mucho que se hacen falta, Inuyasha la acercó más hacia él y ella rodeo su cuello con sus brazos logrando que el beso comenzara a profundizarse.
Because I'm truly
Truly in love with you girl
I'm truly head over heels with your love
I need you, and with your love I'm free
And truly,you know you're alright with me.
La melodía finalizó y ellos separaron lentamente sus rostros, sonrieron y volvieron a besarse con cariño.
CONTINUARA...
HOLA HOLA COMO ESTÁN? SI YA SE QUE HE TARDADO BASTANTE EN ACTUALIZAR, LES PROMETO QUE NO HABÍA PODIDO ACTUALIZAR, PERO PUES AQUI LES DEJO 2 CAPS DE ESTA HISTORIA Y PUES MAÑANA ESPERO SUBIR UNO O DOS MAS...
MUCHAS GRACIAS A TODAS LA QUE ME HAN APYADO EN ESTE FIC,... Y LES PIDO UNA DISCULPA SINCERAMENTE...
MUCHAS GRACIAS POR SU COMPRENSIÓN...
Y NO ME MATEN PLISS...
