Capítulo 6¿Casada?
El semblante de la azabache había cambiado por completo, sus ojos tiernos y calidos ahora eran fríos y serios muy parecidos a los de su hermana, simplemente el escuchar el nombre de esa mujer la ponía furiosa, ella era Tsubaki Moramura, una modelo que había tenido sus inicios en el Japón y había viajado al extranjero en busca de fama, logrando ser una de las Top Models en Francia gracias a su belleza exótica, así era como lo llamaba ella, pero a sabiendas en el mundo del modelaje se sabía perfectamente que era gracias a miles de revolcones con los empresarios del mundo de la moda, a decir verdad ellas se conocían bastante bien eran rivales, en cada revista, casa de modas o programa televisivo era comparadas saliendo a relucir que Kagome Higurashi era la mejor es por eso se odiaban tanto y claro sin olvidar que esa mujer había abusado de la amistad de su hermana y después la había traicionado con su exnovio, por su culpa Kikio había estado en una depresión bastante fuerte, sería mejor que saliera de ahí, notó como esa mujer la ignoraba por completo abrazándose de Inuyasha quien parecía un poco sorprendido por encontrarla ahí, Kagome simplemente dejó la copa de champagne en una mesa y se retiró del lugar tomando un taxi que la llevaría hasta el hotel en donde se hospedaban.
-Cariño, cuanto tiempo sin verte –dijo besando los labios del ambarino.
-Tsubaki, que haces aquí –dijo soltándose de sus brazos.
-Aquí vivo cariño –dijo rodeando su cuello- ahora porque no vamos tú y yo a un lugar mas privado y…
-Tsubaki yo… -dijo tratando de resistirse a los encantos de esa mujer- yo no puedo, es más te presento a –volteó pero encontró el lugar vacío.
-A quien? –acotó mirando a todos lado y volviendo a besarlo.
-Basta Tsubaki! –volvió a reprochar- sabes que lo nuestro terminó hace tiempo.
-Pero si yo te amo –dijo abalanzándose sobre él- siempre te he amado.
-Si claro, y me lo demostraste perfectamente con tus acalorados gritos en mi oficina con uno de mis socios.
-Te lo dije, él me obligó y yo…
-Basta Tsubaki, yo debo irme –hizo una señal para que mandaran la limosina.
-En donde te estás hospedando?
-No tienes por que saberlo, adiós –se despidió y salió de ese lugar mientras la mujer tomaba el celular de su bolso.
-Si, localiza en donde está hospedado el Sr. Inuyasha Taisho –hizo una cara de fastidio- solo hazlo idiota!
Inuyasha entro con sumo cuidado tratando de hacer el menor ruido posible, pero notó que las luces estaban encendidas y la puerta que salía a la terraza abierta, se acercó aflojando el nudo de su corbata y ahí la vio en el jacuzzi pensativa con una copa se champagne en las manos y un platón de fresas en un lado, se veía preciosa, las gotas de agua que bajaban por su cuerpo hacían que sus instintos despertaran, no perdió tiempo y se cambió de ropa para poder acompañarla, ella ni siquiera notó su presencia cuando entro en el agua sino hasta que la tomó de la cintura acercándola a él.
-Por que me abandonaste preciosa –le dijo en tono sensual, notando molestia en los ojos de la azabache.
-Por que al parecer estabas bastante ocupado –acotó soltándose de su agarre y desviando la mirada.
-Acaso estas celosa? –mencionó sonriendo de medio lado, y esto hizo que las mejillas que la mujer se encendieran.
-Por que habría de estarlo? –dijo tratando de ocultar su sonrojo
No pudo evitar ponerse más nerviosa cuando sintió que Inuyasha la tomaba de la cintura y la pegaba a su cuerpo haciendo que notara la excitación que provocaba en el hombre de mirada de fuego, sabía perfectamente en que podía terminar todo esto, pero tenía que decirle la verdad tarde o temprano, aunque luchaba por mantener la cordura los besos húmedos que Inuyasha esparcía por su cuello la hacía olvidarse de todo.
-Inu.. yasha –dijo entrecortadamente- yo… yo debo decirte…
-Shhh
El ambarino no la dejó continuar porque comenzó a besarla de forma apasionada introduciendo bruscamente su lengua para probar ese néctar que tanto ansiaba, ella solo se dejaba llevar por las caricias que le proporcionaba ese hombre, el ambiente se sentía bastante caliente entre ellos y sus cuerpos le exigían más, se necesitaban eso estaba claro, Inuyasha comenzó a deshacer el nudo del bikini que traía e instantáneamente cayo al agua dejando a la vista los senos perfectos de la azabache, quien no tardo ni un segundo en comenzar a suspirar y gemir de placer al sentir los labios de Inuyasha lamer y succionar casa uno, ella tomaba de el cabello suavemente al ambarino para que no se detuviera, necesitaba más de él quería sentirlo en ella, deseaba que todo lo que ocurría en su realidad solo fuera un mal sueño y que realmente Inuyasha fuera su esposo, el ambarino comenzó a pasar su mano por los muslos desnudos de la mujer llegando hasta esa parte sensible que la hacia estremecer, al sentir cumano presionando delicadamente no pudo evitar dar un pequeño grito ahogado lo cual hizo que la satisfacción de hombre aumentara, en un abrir y cerrar de ojos los dos se encontraban desnudos dentro del agua, Inuyasha volvió a masajear la parte íntima de la mujer sin dejar de besar sus labios los cuales estaban bastante hinchados, esta vez comenzó a adentrar un dedo en aquel lugar, ella solo pegó un brinco al sentir que algo invadía ese lugar y cuando sintió en segundo dedo no pudo evitar moverse al compás que le marcaba ese hombre, vaya que se había perdido de bastante al haberse abstenido de este placer, el ambarino no podía más necesitaba hacerla suya rozó su miembro erecto en la entrada de la mujer quien gimió al sentír el contacto, cuando se disponía a penetrarla se escucharon fuertes golpes en la puerta principal, lo que hizo que el hombre gritara una maldición y saliera malhumorado del agua cubriéndose con una toalla, por su parte Kagome no podía dejar de respirar entrecortadamente, pero al escuchar las palabras de Inuyasha salió apresuradamente y tomó una de las toallas que había ahí para dirigirse a la puerta y observar a Tsubaki abrazada al cuerpo de este hombre y tratando de despojarlo de la única prenda que lo cubría.
-Tsubaki! Que haces aquí.
-Oh Inuyasha! Sabía que me esperabas!
-Que es lo que quieres aquí –soltándose- te dije que no me siguieras, que lo nuestro había terminado.
-Pero Inuyasha!
Trató de sujetarlo y accidentalmente observó hacia la terraza notando como una mujer de mirada chocolate y cabello azabache la veía con rencor envuelta en una toalla, ahora se explicaba porque Inuyasha se encontraba en esa situación.
-Kagome Higurashi! –Dijo rencorosa y luego observó a Inuyasha- ahora te acuestas con esa.
-Lárgate Tsubaki! –dijo perdiendo la paciencia.
-Que hace ella aquí Inuyasha? Por que?
-Te he dicho que te vayas –Kagome comenzó a sentir pánico al ver la sonrisa que de pronto de formaba en el rostro de la otra modelo.
-Y dime Kagome, como ha estado tu esposo –a Inuyasha se le desfiguró la cara al escuchar eso.
-Que has dicho?
-Acaso no lo sabías corazón? Kagome Higurashi esta casa con Hoyo Mitsubiki empresario reconocido del Japón, deberías saber la vida de tus modelos.
-Es eso cierto Kagome? –dijo enfurecido.
La azabache tenía los ojos llorosos solo levantó su vista hacia él y fulminó con una mirada a la otra mujer, para después retirarse y encerrase en la habitación, en ese instante Inuyasha logró deshacerse de Tsubaki quien se quedó dando portazos hasta cansarse. Acto seguido se dirigió a la habitación en donde se encontraba llorando desconsoladamente la mujer de mirada chocolate llevaba puesto un pants con una blusa de tirantes y al parecer guardaba todas sus pertenecías en la maleta, el ambarino se plantó frente a ella y la tomó bruscamente de los hombros.
-Dímelo Kagome es verdad lo que dijo Tsubaki?
-Inuyasha yo… -mencionó sin darle la cara.
-No, no puedo creerlo, tu estás casada –dijo alejándose como si sintiera asco.
-Por favor escúchame Inuyasha -decía en un mar de lágrimas la azabache tratando de acercarse.
-Como fuiste capaz de engañarme de esa manera! Yo creí en ti Kagome!
-Pero yo…
-Cállate! No quiero escucharte, me das asco aunque quieras negarlo eres una cualquiera y te desprecio!
Kagome sintió que su corazón se detuvo cuando escuchó esas palabras de los labios de ese hombre, sus palabras eran como un veneno que calaba en los huesos y la hacía sentir como la peor mujer del mundo, observó como el hombre entró precipitadamente a su habitación y comenzó a guardar todo en su maleta para después dirigirse apresuradamente a la puerta, ella corrió tras él.
-Inuyasha por favor escúchame! –dijo cerrando la puerta para que no saliera.
-No quiero, no quiero verte! Yo te abrí mi corazón y tú te burlaste.
-No Inuyasha! Yo traté de decírtelo!
Pero él estaba tan furioso que solo la quitó bruscamente arrojándola al suelo y tirando a su lado el boleto de avión de regreso y unos billetes.
-Ahí está tu paga, espero que la disfrutes.
Salió dando un sonoro portazo, Kagome lloraba amargamente en el suelo de la habitación, todo había salido tremendamente mal y no podía sentir humillación más grande, eso no era lo que esperaba, porque la vida tenía que jugarle una partida tan mala, se levantó con esfuerzo del suelo y terminó de empacar sus cosas para dirigirse al aeropuerto, no deseaba permanecer sola en ese lugar. Al llegar al aeropuerto todo comenzó a empeorar, su vuelo estaba retrasado y tardaría unas cuantas horas en llegar, notó que Inuyasha abordaba un avión privado, al parecer todo estaba perdido, no tenía más esperanzas, cuando ese hombre se disponía a ser duro y cruel lo lograba sin problema alguno.
Era casi media noche, había una fuerte tormenta y Sango salí de tomar un baño en su departamento, había llegado hace unas horas, su viaje había sido fantástico, en evento salió de maravilla y pasó una noche bastante fogosa con Miroku, un leve rubor se hizo presente al recordar todo, de pronto escuchó unos leves golpecitos en la puerta de entrada, sonrió ampliamente imaginando que su hombre había regresado por ella pero esa sonrisa se esfumó al abrir la puerta y observar a su amiga empapada y con sus ojos hinchados y rojos, la azabache solamente se lanzó a los brazos de su amiga y sollozo tan fuerte que pensaba que todo el mundo podía escucharla, la castaña estaba petrificada, no sabía que ocurría ni el porque su amiga se encontraba tan mal solamente la ayudó a sentarse en el sofá y la abrazó acariciando su cabellera.
-Tranquila amiga que pasa?
-Sango, él… yo… no puedo más…
-No te entiendo Kag, -dijo levantándola para que la mirara a los ojos- que pasó? –Kagome trató de tranquilizarse.
-Inuyasha, descubrió todo y… y… me odia –volvió a romper en llanto.
-Pero que pasó? Creí que hablarías con él.
-Traté Sango pero no pude, entonces Tsubaki.
-Que!, esa zorra estaba ahí? –su amiga asintió.
-Ella le dijo que yo estaba casada, y ahora el me odia, le doy asco y yo… siento que me muero –dijo recargándose en el regazo de su amiga.
-Tranquila Kag, tranquila ya verás que toso se arreglará, estoy segura de eso –siguió acariciando su cabeza hasta que la pobre mujer se quedó profundamente dormida.
Por su parte Inuyasha se encontraba en su habitación, todo estaba en completo desorden y había varias cosas rotas en el lugar, se sentó pesadamente en el sofá con el décimo vaso de whisky que ingería esa noche, se sentía tan humillado y tan traicionado, porque había jugado con él de esa forma, no se explicaba como esa mujer había llegado a tanto, tenía que olvidarla, no podía lamentarse, esa mujer iba a conocer quien era Inuyasha Taisho y de lo que era capaz de hacer, los celos y la rabia lo carcomían del solo hecho de pensar que ella pertenecía a otro hombre, que ese cuerpo ya había sido reclamado por alguien más y no es que le importara que sus compañeras fueran expertas en la cama, pero esa mujer era diferente para él, que más daba, dio otro sorbo a su bebida y aventó el vaso estrellándose contra la pared de la habitación.
-Maldita y mil veces maldita –maldijo el ambarino- desearía nunca haberte conocido! –cerró los ojos recordando los ardientes momentos que vivieron antes de conocer todo- te odio! Te odio! –dijo apretando el puño y dejando que una escasa lágrima se deslizara por su rostro.
CONTINUARÁ...
HOLA HOLA, MUCHAS GRACIAS POR SU APOYO Y SUS COMENTARIOS JEJEJ ME AGRADA KE LES ESTÉ GUSTANDO ESTA GRAN HISTORIA ESPERO QUE LEAN EL PROX CAP PS SE PONDRÁ INTERESANTE QUE CREEN QUE PASE JEJEJEJE????? LAS DEJO CON LA DUDE JEJEJEJE
GRACIAS A Nadja-chan , serena tsukino chiba, kath505, danesa-19 Y LOS DEMÁS KE SIGUEN MI FIC... SIGAN EN CONTACTO JEJEJE CHAO...
