Capítulo 7: Verdades Ocultas
Habían pasado dos meses desde aquel incidente, pero aun dolía demasiado desde ese día se sentía aun más vacía, no tenía ánimos para nada, no había regresado a la casa de modas y su butique era bastante grande y fría sin su amiga ahí para charlar con ella. Bajó a desayunar perezosamente, su esposo ya estaba sentado en el comedor esperándola con una sonrisa, ella respondió de manera fingida a este gesto sabía hacerlo de maravilla.
-Cariño, por la noche habrá una cena en casa de mis padres hay que asistir –dijo el hombre mirándola fijamente.
-Lo siento Hoyo pero no me he sentido bien últimamente –una cara de preocupación se formó en el joven.
-Entonces es preciso que veas a un médico no crees.
-No, es solo cansancio.
-Debe ser el que vayas todos lo días a esa odiosa tienda a trabajar.
-Basta Hoyo! No quiero otra discusión por eso!
Cuando observó el periódico que su esposo traía en las manos abrió los ojos como platos al notar en la portada la imagen de ese hombre que le había robado por completo el corazón, aquel por el cual lloraba cada noche en silencio, de pronto el color se fue de su cuerpo al leer el encabezado "Taisho sin su modelo estrella" y pudo ver en un lado su fotografía en la última pasarela que había aparecido, notó que su esposo estaba a punto de cerrar el periódico y trató de distraerlo por completo.
-Hoyo, es tarde para el trabajo –el hombre observó su reloj y se sorprendió.
-Es cierto cariño –cerró el periódico y lo dejó a un lado, se levantó y se acercó para besar a su esposa en la cabeza y marcharse.
Ella soltó un suspiro y tomó el periódico para leer la noticia.
"Al parecer la Casa de Modas Taisho ha dado de que hablar la última semana con la desaparición de la modelo estrella Kagome Higurashi, hemos notado que en los últimos cuatro desfiles de moda han aparecido las diversas modelos de esta casa, sin embargo siempre hace falta la señorita sensación.
El Joven Taisho no ha dado cometarios acerca de este suceso, será que oculta algo?
Mientras esto se resuelve habrá que seguir de cerca los pasos de este famoso empresario."
Comenzó a hacer pedazos el periódico arrojándolo a la basura, después llevó una mano hacia su boca y la desesperación comenzó a hacerse presente, que tal si su padre viera esa noticia en el periódico o si alguien más la viera, sería mejor que se tranquilizara ya pensaría en ello más tarde.
Soltó otra maldición de sus labios, esos periódicos amarillistas terminarían por volverlo loco, pero que demonios querían que él contestara, jamás hablaría de la breve aventura que vivió con esa mujer que le había destrozado el alma, el seguía en la creencia de que ella lo había engañado y había jugado con él a pesar de que Miroku trataba de hacerlo reflexionar un poco, ya que Sango le había comentado toda la historia desde un principio, ella no había regresado después de ese incidente y eso era lo mejor, pero simplemente los rumores que últimamente habían salido a relucir no lo ayudaban en lo más mínimo, tomó un pisapapeles de su escritorio y lo lanzó contra la puerta maldiciendo una vez mas, en ese momento su amigo se hizo presente.
-Si sigues así terminarás por destruir el edificio completo.
-Cállate! No estoy de humor para tus bromitas –el joven de coleta simplemente puso una mano en su frente.
- Inuyasha, ya te dije que…
- Si ya se, ya se lo que me vas a decir, pero no quiero verla!, la odio, la odio! –Miroku se sentó frente a él.
-Sabes que eso es mentira amigo, han pasado dos meses y aún te sientes furioso, conociéndote si la odiaras tanto ya te hubieras refugiado en los brazos de otra mujer no crees –el ambarino bajó la vista derrotado.
-Es que aún no puedo creerlo, estoy harto de todo esto –se escucha que tocan la puerta e inmediatamente después Sango se hace presente.
-Miroku, necesitan de tu apoyo en vestidores –observa la mirada de enojo y tristeza del ambarino- pasa algo malo?
-Nada Sanguito, lo de siempre –ella comienza a acercarse al escritorio con bastante naturalidad, en los últimos dos meses había hecho una buena amistad con el joven ambarino.
- Inuyasha, no deberías prestar atención a esos periódicos amarillistas.
-Es muy fácil decirlo –le grito con sarcasmo.
-Por favor! Pareces un bebé llorón, además tu tienes la culpa de todo esto!
-Sanguito, mejor no lo enfurezcas mas –dijo con nerviosismo el joven de coleta.
-Acaso la dejaste explicarte algo?
-Eso no importa, ella me engañó! –gritó histérico- y creo que es lo bastante culpable puesto que jamás volvió.
-Y acaso crees que desea regresar cuando le dijiste que era una cualquiera y prácticamente le escupiste en la cara –gritó Sango quien ya se encontraba muy exaltada- eres imposible –dio la media vuelta y salió azotando la puerta.
-Inuyasha, creo que Sango tiene razón, como esperas que regrese con todo esto, además esos chismes amarillistas no solo te perjudican a ti, acaso no has pensado lo que dirán las personas que la conocen?
-Demonios! Estoy harto! – se levantó y salió de la oficina gritando a la secretaria- cancele mis citas y no pase llamadas
Acto seguido subió al ascensor, necesitaba salir y distraerse todo le hacía recordarle y simplemente estaba harto, estaba harto de escuchar a Sango y Miroku quejarse de sus actitudes, seguramente ella solo estaría burlándose del papel de idiota que había jugado.
Salió del estacionamiento en su automóvil manejando sin rumbo fijo, solo necesitaba relajarse, se desató el nudo de la corbata para sentir un poco mas de oxígeno llegar a su interior, escuchó una maldición que lanzó algún conductor, se había pasado dos altos sin darse cuenta a ese paso él mismo se mataría así que estacionó el automóvil cerca de el parque Sengoku, este remarcaba la belleza de el antiguo Japón, en el interior del parque había un templo, al cual había llegado sin darse cuenta, subió con cuidado los escalones
Trataría de buscar un poco de paz para si mismo alejado del bullicio de la gente, al caminar se topó con una estatua de Buda, una voz lo sacó de sus pensamientos.
-Busca algo en especial en este templo? –mencionó un anciano que barría las escalinatas.
-Creo que busco algo de paz.
-Pues estás en el lugar correcto, puedo ver que hay sufrimiento dentro de ti.
-Fhe! Eso es algo que a usted no le incumbe –mencionó irritado dándole la espalda al monje.
-Ya veo, no era mi intención molestarlo, pero si me permite darle un consejo, trate de entender el sufrimiento de esa joven, comprenda que debe haber una razón en especial para que actuara de tal forma –Inuyasha se sorprendió por el comentario.
-Pero que dice, como sabe… -volteo para interrogar a ese monje pero no había nadie, estaba solo.
Caminó hacia las escalinatas para regresar al parque y su celular comenzó a sonar, era una melodía familiar para él así que solo hizo una cara de fastidio y contestó.
-Que demonios quieres Sesshomaru, no estoy de humor.
-Tranquilízate hermano solo quería invitarte a cenar a la casa.
- No me siento muy bien podríamos dejarlo para después?
-No, necesito que vengas Kikio desea hablar contigo.
-Pues dile que no tengo el mínimo interés de hablar de la golfa de su hermana.
-Sabes, hablas sin pensar las cosas y el único que saldrá arrepentido y lastimado serás tú.
-Tú que sabes de esto, todo me dicen que estoy mal y me juzgan –comienza a gritar furioso- porque no le dicen a ella por que trato de verme como un estúpido.
-Por favor Inuyasha –dijo su hermano con toda la paciencia del mundo "raro en el vdd".
- Está bien, estaré ahí a las 8.
-Gracias.
En todo el día había tenido un gran dolor de cabeza que solamente había aumentado con las presiones de la boutique, las ventas iban muy bien pero si seguí ella sola con ese negocio tarde o temprano habría problemas, además no podía dejar de pensar en aquel anuncio de periódico, un golpe en la puerta la sacó de sus pensamientos y pudo distinguir a su esposo entrando en la habitación.
-Aún no estás lista? Te dije que iríamos con mi padre.
-Pero no me siento muy bien.
-Pues quieras o no irás! Siempre estás negándote a ir no crees que es suficiente con que no tengamos un matrimonio normal.
-Sabes perfectamente como está la situación –comenzó a levantar la voz debido a los gritos de Hoyo, cuando gritaba de esa manera se debía a las cizañas de su padre.
-Pues no me importa, comienza a arreglarte porque nos vamos en media hora.
-Te he dicho que no quiero ir.
-Y yo te digo que iremos –grita tomándola bruscamente del brazo.
Se encontraba en la sala de su hermano tomando el quinto vaso de wisky de la noche trataba a toda costa de esquivar cualquier tema que se relacionara con Kagome, sin embargo de vez en cuando notaba la mirada afligida de su hermana lo que hacía que sintiera una pizca de remordimiento, Sesshomaru había planeado muy bien todo, sabía que su hermano tarde o temprano escucharía a su esposa así que decidió aprovechar una magnifica oportunidad cuando los antojos de su mujer se hicieron presentes.
-Sessh, podrías ir a comprar helado por favor.
-No puedo negarme o si? –tomó las llaves y salió de la casa.
-Inuyasha –mencionó con voz afligida.
-Por favor Kikio, no quiero hablar de ella.
-Por favor escúchame, se que lo que hizo Kagome no estuvo bien, el no haberte comentado que ella estaba casada fue un gran error que está pagando con creces pero…
-Kikio… -dijo tratando de controlar su temperamento puesto que hablaba con una mujer embarazada y su hermano jamás le perdonaría que le ocurriera algo al bebé- lo que hubo entre ella y yo terminó.
-Pero, porque no la dejaste explicarte nada.
-Porque no lo merecía –mencionó bajando la mirada- ella… jugó conmigo!
-No Inuyasha te equivocas!, no voy a justificar el hecho de que no te lo dijera pero solo quiero decirte algo ella en realidad te ama. –él soltó una risa sarcástica.
-No voy a caer dos veces en eso querida cuñada, ella tiene a su esposo y por algo lleva ese título así que dudo mucho que me ame –Kikio soltó un pesado suspiro.
- Inuyasha, mi hermana no ama a su esposo –esto hizo que el ambarino activara una alarma de alerta- ella fue forzada a casarse con ese hombre, mi padre la obligó y con eso truncó todos sus sueños.
-Pero que dices –mencionó con sorpresa.
-Mi hermana siempre fue bastante rebelde con mi padre, siempre siguió sus sueños de ser una diseñadora y modelo famosa, y así era hasta que ese hombre apareció en nuestras vidas.
-Su esposo?
-No, el padre de su esposo, Naraku Mitsubiki socio ejemplar de mi padre lo ayuda con exportaciones dentro de nuestra compañía, el hijo de ese hombre estaba encaprichado con mi hermana. Esos malditos se aprovecharon de la depresión financiera de la empresa e hicieron un trato con mi padre a cambio de Kagome –a Inuyasha se le desfiguró al cara-
-Vendió a su propia hija? –Kikio asintió.
-Así es, yo ya estaba como prometida de tu hermano y mi futuro estaba asegurado a su lado, pero Kagome siempre fue rebelde y no aceptó las condiciones de mi padre hasta… -la mujer tragó con dificultad- hasta esa noche, mis padres discutían acerca de el comportamiento de mi hermana, mi padre enloqueció y abofeteó a mi madre dejándola casi inconsciente, ella presenció todo y fue por eso que aceptó.
-Perdóname por lo que voy a decir pero, tu padre es un mal nacido.
-Si lo se, nuestro hermano trató de pagar las deudas de otra manera pero fue imposible.
-Así que tú hermana se ató a ese sujeto a la fuerza –la mujer de cabellos negros asintió de nuevo.
-Ya te he comentado lo que necesitabas saber, tal vez Sango solo te dijo que ella no amaba a ese hombre pero yo decidí darte los porqués, depende de ti lo que relices, solo te diré una ultima cosa Inuyasha –lo miró a los ojos- mi hermana nunca había sido tan feliz antes y jamás amó a nadie como a ti creo que fue lo que se dice amor a primera vista.
-Yo, no se que decir.
-A mi no debes decirme nada sino a mi hermana, se que tú también la amas Inuyasha, lo se porque en estos meses no has vuelto a las andanzas de antes.
-Kikio, dime una cosa –mencionó con algo de duda- como conoce Kagome a Tsubaki? –ella transformó su rostro en uno de amargura-
-Esa mujer es una desvergonzada, siempre ha sentido envidia de Kagome, además nos causó bastantes problemas, ella… -tragó saliva con dificultad- ella solía ser una buena amiga para mi pero eso cambió cuando se acostó con mi exnovio en su oficina, además te comentaré algo que no sabe mi hermana, esa mujer fue amante de mi padre por un tiempo hasta que se hartó y se largó a Francia.
Inuyasha no podía creer lo que escuchaba, esa mujer si que era una desvergonzada, a los pocos minutos su hermano entro por la puerta principal y se disculpó por no quedarse mas tiempo, se sentía bastante agobiado para continuar escuchando, estaba confundido y no sabía que hacer, subió a su automóvil y condujo hasta la mansión Taisho refugiándose en el despacho con otro vas bien cargado de vino.
CONTINUARÁ….
HOLA HOLA COMO ESTÁN, PUES YO ACABOD E REGRESAR DE UN RELAJANTE VIAJE DE VACACIONES, POR ESO ES QUE TRAIGO LA CONTI HASTA AHORA Y PUES ESTE CAP NO FUE TAN EXTENSO COMO LOS OTROS PERO EN EL PROXIMO HABRÁ ALGO EMOCIONANTE, PUEDEN ADIVINAR QUE ES?... JEJEJEJE
EN MIS FICS CUALQUIER COSA PUEDE PASAR…
MIS MAS SINCEROS AGRADECIMIENTOS A:
SERENA TSUKINO CHIVA, YUIREN3, GOSHI, KATH 505, DANESA-19, KAGOME YUMIKA Y NADJA CHAN…
GRACIAS A SU APOYO PUEDO CONTINUAR CON ESTE FIC, LA VERDAD COMENZABA A PREOCUPARME DE QUE NO LE GUSTARA A LAS PERSONAS, LA VERDAD ME ENCANTA ESCRIBIR Y MAS ME GUSTA QUE DISFRUTEN CONMIGO MIS HISTORIAS JEJEJ….
GRACIAS…
