Capítulo 9: Te necesito

Al notar el muro que bloqueaba el final de aquel callejón trató de regresar sin toparse con esa persona que la había perseguido casi cinco cuadras pero no salió como lo tenía planeado, una mano se aferró a su brazo con fuerza y la estrelló contra la fría pared de concreto que formaba parte de ese angosto lugar, ella forcejeó con esa persona hasta que sus ojos se encontraron, él pudo ver esos enormes ojos chocolate algo enrojecidos y bañados en lágrimas mientras que ella admiraba el dorado intenso que se formaba en los de él.

De un momento a otro ella se sobresaltó al sentir los labios de Inuyasha posándose en los suyos de manera brusca, como si fuera algo que necesitara para sobrevivir, la joven azabache no sabía si era un sueño o el mismo infierno estaba haciéndola sufrir por su comportamiento pero se sentía tan bien, trató de recobrar un poco la cordura que estaba por marcharse de ella, rompió el beso y soltó una sonora bofetada contra la mejilla de el ambarino.

-Que demonios crees que estás haciendo? –mencionó tratando de salir de ese encierro.

-Acaso no te gustó? –dijo de forma seductora.

-Gustarme? Ja! –pero en su mente sabía que le había encantado- quien te crees para sobrepasarte conmigo de esa forma.

-Eres la maldita mujer que deseo y hace incrementar mi lujuria –ella lo observó dolida y ofendida.

-Solo eso… -tragó saliva con dificultad- que me crees? Una puta? Pues no lo soy imbécil –dijo desviando la mirada.

-Por que me esquivas? –dijo presionándola más.

-Acaso debo comportarme de otra forma después… -su voz se cortó, pero después salió de nuevo con más coraje- después de que me trataras como basura?

-Y yo no tenía motivo para hacerlo? –dijo molesto.

-Ni siquiera me dejaste hablar, eres despreciable –comenzó a golpear el fuerte pecho del hombre- así que déjame, no te molestaré nunca más

-No regresaste!

-Crees que podría haberlo hecho! Eres un idiota! Suéltame!

El la zarandeo una vez más, mientras una pesada lluvia se hacia presente haciendo que sus cuerpos se empaparan por completo, el vestido de la joven mujer se pegó a su cuerpo como una segunda piel lo cual encendió al instante los instintos del ambarino, lanzó una mirada de lujuria por todo su cuerpo y posó su mano en una de las delgadas y largas piernas de la mujer subiéndola poco a poco, mientras ella trataba de resistirse a esa caricia tratando de parecer neutral.

Él hizo una mayor presión con su cuerpo y se acercó a su oído para susurrar "Maldita bruja! Que me has hecho?" para comenzar a besarla con frenesí, mordiendo delicadamente el labio inferior de la azabache, quien comenzaba a rendirse a los encantos de Inuyasha, ella permitió el acceso de la lengua de el ambarino para que la explorara tanto como ella lo hacía con él, sabía que lo había prometido, había prometido olvidar a ese maldito hombre pero no podía evitar el inmenso amor que aún sentía por él.

Inuyasha pasó de sus labios a su cuello húmedo lamiéndolo y besándolo hasta que sacó un leve gemido por parte de la mujer, el ambiente cada vez se hacía mas caliente y la humedad que provocaba la lluvia sobre sus cuerpos aumentaba la excitación, él sostenía una de sus piernas en el aire mientras que con la otra comenzaba poco a poco a masajear uno de los senos de la mujer, si no se detenía terminarían haciendo el amor en ese callejón. Trató de decirse a si misma que se detuviera pero no podía cada vez se perdía más en las caricias de ese hombre, hasta que comenzó a escuchar una voz que llamaba su nombre, al parecer era la voz de una mujer, afinó su oído y pudo notar que se trataba de Sango, rompió el beso que en ese momento disfrutaba y se soltó del agarre de Inuyasha acomodando su vestido.

-Esto es una locura –dijo observando a Inuyasha quien estaba en un estado de shock- lo poco que hubo entre nosotros lo destruiste, no creo que haya vuelta atrás –caminó hacia la acerca para encontrarse con su amiga dejando a un confundido Inuyasha.

Si es la lluvia de todos los días
Que ha aumentado su nivel
Ya la música no tiene el mismo
Efecto que solía tener.

Kagome y Sango subieron al automóvil, ninguna de las dos pronunció una sola palabra, la azabache se encontraba totalmente empapada y su mente estaba exhausta de seguir dándole vueltas al asunto, tocó sus labios con la yema de los dedos, aun podía sentir los calidos labios de Inuyasha besándola con pasión, una pasión que deseaba ocultar y olvidar para siempre, las calles ahora estaban algo solitarias y las luces de la ciudad se veían reflejadas por la ventanilla en la cual iba recargada.

El portón de la mansión se abrió dando entrada al lujoso automóvil de la castaña, una vez que se detuvo lanzó una mirada de melancolía a su amiga.

Tal vez haya vivido tanto
En tan poco y tan corto tiempo
Que no se ni que idioma hablo
Ni que velas cargo
Dentro de este entierro.

-Segura que estás bien Kag? –mencionó posando una de sus finas manos sobre el regazo de su amiga.

-Si, no te preocupes –mencionó casi en un susurro- solo necesito descansar.

-Kag, yo no…. –trató de dar algún consuelo pero fue interrumpida.

-No te preocupes Sango, solo promete una cosa –miró fijamente los castaños ojos de su amiga- si él llega a preguntar algo, no sabes donde vivo y no me has visto.

-Pero eso es ridículo Kag! No puedes huir de él toda la vida.

-Lo se, pero no deseo verlo de nuevo.

-Mientes! –mencionó exasperada su amiga- no puedes ocultar lo que sientes por él!

-Basta Sango!

-No! Escúchame bien Kagome, no puedes esconderte en una coraza para siempre, donde quedó esa Kagome rebelde que peleaba por lo que quería? –soltó un suspiro de exasperación- definitivo, los dos son igual de obstinados –observó las enormes lágrimas que rodaban por las mejillas de la azabache- Kag, lo siento yo no quería…

-Hasta luego Sango, gracias por traerme

Siento que no tengo fuerzas ya
Para saltar y agarrar y sol
Y por más que yo intente
No me escucho ni mi propia voz.

Dijo cortadamente saliendo del auto y cerrando la puerta con brusquedad para caminar hacia el interior de la mansión, la castaña solo suspiró dolida y arrancó de nuevo el automóvil.

Una vez en su habitación, tiró una a una las prendas mojadas que la cubrían, abrió la llave de la regadera regulando la temperatura. El vapor humeaba en la habitación y las suaves gotas corrían por su cuerpo, "se sentía tan bien" se dijo a si misma para luego abrir los ojos con sorpresa al saber que era lo que recordaba, una descarga eléctrica recorrió todo su cuerpo concentrándose en el vientre de la joven mujer, aún estaba excitada por el encuentro que había tenido con el ambarino, como hubiera deseado entregarse a él en ese mismo momento, pero en donde quedaría su dignidad? y para colmo su mejor amiga le decía que estaba equivocada, acaso Sango no pensaba en ella, acaso no recordaba como había llorado aquella noche por él, sin embargo tenía razón, aún lo amaba, auque quisiera negarlo amaba a Inuyasha como nunca podría amar a su esposo, sería mejor disculparse con su amiga ya tendría tiempo por la mañana para hacerlo.

Ya no se si he vivido diez mil días
O Un día, diez mil veces
Y te sumo a mi historia
Queriendo cambiar las pérdidas
Por creces.

Te necesito, te necesito mi amor
Donde quiera que tu estés
Me hace falta tu calor
Te necesito, te necesito mi amor
Porque eres parte de mí
Te necesito aquí
Y es que no se vivir sin ti
No he aprendido...


Gemía el nombre de su amante mientras la penetraba, una tras otra embestida tratando de saciar esa sed de sexo que amos poseían, con una mano él la tomaba por la cintura y la otra estirando su largo cabello negro.

-Te gusta perra? –mencionó el hombre.

-Ha! Si dame más –gritaba ella.

-Ha! Kagome! –mencionó con voz ronca.

Con un grito los dos terminaron, ella sintiendo el líquido caliente que comenzaba a inundarla y él descargando su deseo reprimido en los últimos meses, salió de su interior y se tumbó a su lado encendiendo un cigarrillo como señal de descanso, por su parte la mujer se sentó en la cama con una cara de repulsión y enfado.

-Que te pasa –dijo el hombre tratando de acariciar la blanquecina espalda de la mujer.

-No lo adivinas –mencionó con sarcasmo- porque demonios tienes que llamarme como tu esposa?

-A! es eso… -mencionó sin interés mirando el humo del cigarro- sabes que esa maldita no me deja tocarla y mientras más lo impide más la deseo.

-Entonces soy tu consuelo?

-Siempre lo has sido querida –dijo tomando su mentón- desde que financié tu carrera y te convertiste en mi amante –ella enrojeció de coraje.

-Claro! Como con tu querida esposa no te funcionó la misma estrategia –apretó los puños arrugando las sábanas- Me largo!

-Que no se te olvide Tsubaki tu me perteneces –ella solo lanzó una mirada de despreció y se dirigió al baño.

Últimamente había buscado a la castaña por toda la empresa, ella era la única que podía decirle algún dato de esa mujer, ya habían pasado dos semanas desde el último encuentro con la azabache y o tenía ninguna pista acerca de ella, ni siquiera sabía donde estaba la famosa butique que administraba, y por desgracias su hermanito había decidió llevarse a su mujer para pasear en un crucero por tres semanas, así que sus opciones se reducían a Sango.

No sabía si en realidad la odiaba tanto como decía hacerlo, ya que se encontraba desesperado por saber algún dato de ella, de pronto recordó esa imagen que hizo que los celos lo carcomieran por dentro, la había visto por la noche, cuando ese hombre se acercó para rodear su cintura y besarla juró que lo mataría si algún día se lo encontraba.

Flash Back

Para Inuyasha era un domingo como cualquier otro, Miroku, bebía algunas cervezas con él mientras se relajaban con un partido de fútbol americano, el intermedio empezaba y el ambarino de dirigió a la cocina para servir más botana mientras su amigo comenzaba a cambiar el canal de televisión deteniéndose en una entrevista que le hacían a Hoyo Mitsubiki acerca de exportaciones comerciales hacia Estados Unidos, a su lado se encontraba la joven mujer azabache vestida con un hermoso traje sastre en color beige que hacía juego con el collar y los pendientes de perlas que llevaba, su cabello se recogía en un moño sofisticado dejando caer algunos cabellos que la hacían lucir mas bella, no se dio cuenta cuando llegó el ambarino pero lo que si podía notar era la furia que se apreciaba en esas orbes doradas con tonos casi rojizos que representaban la ira de este.

-Tengo planeado hacer un viaje a los Estados Unidos para afianzar nuestras alianzas –mencionó Hoyo.

-Y viajará solo?

-Desde luego, mi esposa tiene sus ocupaciones en el país, usted sabe que es una famosa diseñadora.

-Y modelo también –mencionó la entrevistadora.

-No! –dijo casi en un grito- eso fue antes –desconcertando a la mujer prefirió cambiar el tema.

-Entonces todo va muy bien en Mitsubiki Co. –mencionaba la presentadora- y ya hay planes para que un pequeño heredero se una a la familia –extendió el micrófono hacia el hombre.

-Claro –mencionó el hombre- mi esposa y yo –dijo tomándola de la cintura lo cual hizo explotar la ira de el ambarino- estamos pensando encargar familia para este año –dio un ligero beso en los labios de la azabache cuando esta lo miró con desconcierto.

-Cambia el maldito canal! –gritó exasperado

-Lo siento no creí que te afectara tanto –mencionó Miroku regresando al partido que ya había comenzado.

Fin del Flash Back

Que si le había afectado, claro que le había afectado deseaba retorcerle el cuello a ese hombre por atreverse a tocar a Kagome, ella se veía tan seca y fría, parecía como si estuviera muerta, a pesar del buen disfraz que usaba, él sabía que bajo esa sonrisa se escondía una Kagome que estaba a punto de desplomarse, casi pudo imaginarse lo que pensó cuando ese mal nacido mencionó que tendrían familia, lo dedujo con solo ver su rostro, pero que podía hacer al respecto, ella era su esposa y como tal debía engendra a la familia de ese maldito.

Por fin la divisó a mitad de pasillo, jugueteaba con Miroku como de costumbre, era la hora de la comida así que lo más lógico era que se dirigieran al comedor de la empresa, los siguió y se sentó con ellos en la mesa, la verdad el personal estaba sorprendido que el director de la casa de modas comiera en el comedor de empleados, por lo general él regresaba a su casa a comer y después de descansar un rato volvía a las tareas de la empresa, tratando de ignorar a los demás empleados se concentró es sus compañeros, no habló hasta que Miroku se levantó para ir a recoger los platillos a la barra.

-Sango –dijo con voz ronca y suave- yo quería saber si tu…

-Lo siento Inuyasha, no puedo decírtelo –el hombre se sorprendió y bajó la mirada.

-Ya veo, ella te lo prohibió? –la mujer solo asintió- pero necesito verla.

-Para que?, de que serviría.

-Sabes si ella siente algo por mi? –la castaña suspiró.

-Yo ya no se nada –desvió la mirada- ella cada vez se esconde más del mundo, ella no era así.

-Fue por mi culpa? –en ese momento llegó Miroku.

-En parte –lo miró a los ojos- y tú Inuyasha, dime sientes algo por ella?

-No lo se! –bajó de nuevo la mirada.

-Entonces no tiene caso que me sigas preguntando –tomó el plato que había en la charola, se levantó de la mesa y caminó hacia la salida.

-Por que no le dijiste? –dijo el hombre de coleta.

-Decirle que?

-Que estas enamorado de Kagome!

-Fhe! Pero que demonios dices…

-Vamos no te hagas amigo, pude notarlo ayer por como mirabas la pantalla.

-Fhe! Sabes! No tiene caso hablar con ustedes –se levantó molesto atrayendo las miradas del lugar –que es lo que ven? –mencionó para luego salir de la cafetería.

Conducía su auto por las transitadas calles de Tokio, en parte se sentía frustrado por que nadie quería comentarle nada acerca de Kagome, pero que demonios querías? Que el afirmara que se había enamorado de la azabache desde el primer momento que la había visto, soltó una maldición y luego apretó el volante cuando se detuvo en un alto, a quien quería engañar, no podía mentirse a si mismo aunque lo deseara, desde el instante en que la vio en casa de su hermano lo había vuelto loco, no solo era lujuria y pasión como con sus otras conquistas, algo lo había hecho sentir que sin ella su vida se acabaría.

El semáforo cambio y él hizo andar el carro, recordó las cosas que le había gritado cuando Tsubaki le confesó todo, en esos momentos sintió rabia y enojo, el solo hecho de pensar que su cuerpo le pertenecía a otro lo volvía loco, se dejó llevar por los celos pero también sufrió y lloró amargamente cuando la supo perdida. Sin embargo algo le decía que la confesión de Kikio lo había tranquilizado un poco, detuvo el auto en la acerca y descendió del auto, necesitaba caminar y meditar un rato.

El atardecer caía lentamente y los matices rosados y rojizos comenzaban a cubrir el cielo, después de la discusión que había tenido decidió salir a caminar un poco para aclarar sus ideas, el hueco que había en su corazón se hacía cada vez más hondo, no era suficiente castigo el tener que estar casada con ese hombre, sino que ahora quería que tuvieran familia…

Flash Back

Discutían como era costumbre, últimamente las peleas eran mas frecuentes, había regresado hace tres días y ya debía partir de nuevo, a ella no le importaba en lo más mínimo que se largara de nuevo lo que la preocupaba era el tema de discusión que rondaba constantemente en su cabeza, todo comenzó cuando a Hoyo se le ocurrió decir "cuando regrese de Estados Unidos planearemos encargar familia", eso le había caído como balde de agua fría, so podían tener familia sin que hubiera sexo y eso no pensaba permitirlo.

-No!

-Que has dicho –ella lo miró desafiante-

-Que no quiero!

-Pues tendrás que hacerlo querida –dijo tomándola bruscamente del brazo- la gente comienza a murmurar acerca de nuestro matrimonio.

-Me importa un comino!

-Mi padre me lo pregunta constantemente –dijo exasperado.

-Al diablo con tu padre! No pienso tener un hijo contigo, si deseas que se acaben los rumores tendrás que adoptar –grito encerrándose en el baño.

-Maldita sea! –rugió- en dos meses consumaremos este matrimonio, de eso no hay duda alguna –tomo su maleta y salió enfurecido azotando todas las puertas.

Fin del Flash back

No! Ella no quería eso, no con él, todo era culpa de su suegro que insistía constantemente, se abrazaba a ella misma al tratar de sacar esos pensamientos de su cabeza, últimamente se sentía tan sola y tan vacía, quería sentir que alguien la apoyaba, la quería y la abrazaba, pero más que nada deseaba que ese alguien fuera el ojidorado que tanto extrañaba.

Y me encuentro así perdida
Como una aguja en un pajar
Como arenas movedizas
Me sumerjo
Entre mi soledad

Caminó por el parque y a unos cuantos metros divisó un hermoso puente que cruzaba un lago el cual en estos momentos se veía hermoso en ese tono anaranjado que le hacía recordar algunas cosas, se acercó poco a poco a paso lento, levantó la mirada y se detuvo de inmediato al encontrarse con dos gemas doradas que hacían juego perfecto con el agua y que veían hacia donde se encontraba ella "Inuyasha" fue lo único que salió de su garganta, sus ojos se tornaron melancólicos y comenzó a avanzar al mismo tiempo que él lo hacía.

Ya no se si he vivido
Diez mil días
O un día diez mil veces
Y te sumo a mi historia
Queriendo cambiar las
Pérdidas por creces.

Ahora estaban uno frente al otro a escasos centímetros, el buscó su mirada que parecía escondida en esos momentos sin pronunciar una sola palabra solo la tomó de la cintura y se acercó a su rostro hasta la altura de sus labios primero los rozó para tener una aprobación por parte de la joven mujer, ella cerró sus hermosos ojos chocolate dejando escapar una lágrima y lo besó con ternura acomodando sus brazos alrededor de su cuello. Y ahí estaban los dos en medio de ese hermoso atardecer besándose pensando en que es algo que necesitan y es torturante y asfixiante si no lo hacen, el beso comenzó a hacerse más apasionado, él la estrechó más hacia su cuerpo para saber que no era una ilusión y ella solo suspiraba mientras una lágrima cristalina rodaba por su mejilla y moría al caer en la fría madera de aquel puente.

Te necesito, te necesito mi amor
Donde quiera que tu estés
Me hace falta tu calor
Te necesito, te necesito mi amor
Porque eres parte de mí
Te necesito aquí
Y es que no se vivir sin ti
No he aprendido...

CONTINUARÁ….

HOLA HOLA QUE TAL JEJE PUES AQUÍ ACTUALIZANDO ESTA EMOCIONANTE HISTORIA QUE HERMOSO VERDAD, HAY PERO QUE LINDO HA ACABADO ESTE CAP SI KE SI!, POR CIERTO LA CANCIÓN DE TE NECESITO DE SHAKIRA LES RECOMIENDO QUE LA BAJEN Y LA ESCUCHEN MENTRAS LEEN EL CAP.

DEJEN SUS REVIWES PORFIS Y DIGANME SINCERAMENTE QUE TAL LES PARECE LA HIST? …

MIS MAS SINCEROS AGRADECIMIENTOS A:

SERENA TSUKINO CHIVA, YUIREN3, GOSHI, KATH 505, DANESA-19, SIVIS-INK, LIS-SAMA, KAGOME YUMIKA Y NADJA CHAN Y A LAS DEMÁS QUE PASEN POR MI MARAVILLOSA HISTORIA…

GRACIAS A SU APOYO PUEDO CONTINUAR CON ESTE FIC, LA VERDAD COMENZABA A PREOCUPARME DE QUE NO LE GUSTARA A LAS PERSONAS, LA VERDAD ME ENCANTA ESCRIBIR Y MAS ME GUSTA QUE DISFRUTEN CONMIGO MIS HISTORIAS JEJEJ….

GRACIAS…

P.D. EN EL PROX CAP PASARÁ ALGO MUY EMOCIONANTE PARA TODAS LAS AMANTES DEL LEMON JEJEJEJEJE……