Capítulo11: Trabajar contigo
Los rayos del sol se colaban por la ventana pegando directamente con blanquecino rostro de una azabache profundamente dormida, a su lado se encontraba un ojidorado despierto admirando dicho cuerpo a su lado, ahora confirmaba lo que Kikio le había dicho, esa mujer jamás había amado en su vida y el sufrimiento en el que tenía que vivir era demasiado grande, como poder soportar que su propio padre la vendiera, frunció el ceño y cerro los puños con coraje, como podía ser tan cobarde para llegar a ese acuerdo y más aún avergonzarse de su hija simplemente porque decidió no seguir los pasos de sus hermanos, con razón Kikio le ocultaba toda la verdad a su hermana. Pero ahora él estaba ahí para protegerla y que sintiera el amor y la seguridad que le brindaba, y por Kami! Juraba que jamás se iba a dar por vencido hasta librar a Kagome de ese falso matrimonio.
-Buenos días! –esa dulce voz lo sacó de sus pensamientos haciéndolo sonreír de manera tierna.
-Hola preciosa, como estás?
-Pues… -mencionó haciendo pequeños círculos en el pecho del hombre- podría estar mejor.
Inuyasha comprendió al instante a lo que se refería, la acercó a su cuerpo desnudo y comenzó a besar su cuello, saboreando después la dulzura de sus labios los cuales respondían con la misma intensidad, como aquella vez que se encerraron en el baño de sus hermanos.
Kagome gimió cuando los sintió entrar en ella, se sentía tan llena y tan feliz de esa manera, conocer a Inuyasha era lo mejor que le había pasado y ahora ella le pertenecía solo a él, nadie podría borrar aquella huella de sus besos que le quemaba la piel.
El ojidorado dio un ronco gemido al derramarse en su interior a lo cual ella solo pudo mencionar un "Inuyasha" sintiendo que de nuevo se perdía en el mar infinito de sus besos y caricias.
Los dos se encaminaron al cuarto de baño, el la llevaba en brazos esparciendo pequeños besitos por sus ojos, sus labios y su nariz al entrar en él cerró la puerta con el pie y continuaron su juego de amor bajo las gotas y el vapor sofocante que los rodeaba.
-Kagome! No te creo!!!! –gritaba emocionada una castaña.
-Sango por favor baja la voz! –le decía revolviendo por última vez su taza de café.
-Pero, esque no puedo creer lo que hiciste –decía con una cara pícara- sin embargo, sabes –tomo de la mano a su amiga y le sonrío de la manera más sincera- estoy feliz por los dos, porque se que se aman.
-Si Sango, aunque es difícil que tengamos que escondernos de todo para querernos.
-Y que vas a hacer con tu esposo.
-Bien sabes que yo no siento nada por él y jamás lo haré, ese matrimonio fue arreglado no hay amor de por medio –mencionaba algo resentida- al menos no de mi parte.
-Y que harás con lo que te dijo antes del viaje? –Kagome sintió que el color se le iba.
-Pues yo… -comienza a sonar el móvil de la azabache, al sacarlo de su bolso se sorprende al ver el número registrado- Houyo? que ocurre?
-En donde estás Kagome? Hemos estado muertos de la desesperación –ella palideció y comenzó a sudar frío al escuchar la voz de su esposo del otro lado de la línea.
-Pues yo… yo… -trató de pensar lo más rápido que pudo pero las ideas se amontonaban en su cabeza, hasta que se topó con la mirada de la castaña y habló- yo estoy con Sango –observó que su amiga hacía una mueca- si, pasé la noche en su casa.
-Porqué?
-Pues… porque estábamos sacando balances y cuentas de la boutique, todo ha estado muy atrasado –se quedó pensando un momento- espera, tu que haces en Japón?
-Pues, hablé a la casa y Kaede me dijo que no habías llegado a dormir, me preocupé y tomé el primer vuelo –la azabache tragó angustiosamente.
-Bueno, creo que te veo por la noche.
-Claro mi amor, te espero.
-Adiós –colgó el teléfono y tragó una gran bocanada de aire, Sango la miraba expectante.
-Y? que pasó? –mencionó ansiosa su amiga.
-Houyo volvió… -mencionó un poco desorientada.
-Si eso ya lo se, lo escuché, pero porque lo hizo?
-Kaede le informó que no había pasado la noche en casa y regresó.
-Creo que por el momento no podrás estar con Inuyasha –observó su reloj- debo volver a la oficina, me acompañas? –su amiga solo asintió, aún pensando en el amplio cuestionario que le haría su nana, porque no se tragaría ese cuentito de que estaba en casa de su amiga.
Ambas mujeres echaban un vistazo a las telas importadas que habían llegado para la fabricación de vestidos de noche, Sango le había pedido unas cuantas opiniones a su amiga ya que conocía más acerca de tendencias actuales y las posibles combinaciones que podrían hacerse en la confección, un muy alegre Miroku había entrado saludando a las mujeres y alegrándose de que la azabache los visitara en la compañía.
-Y dime Kagome piensas volver?
-Siento decepcionarte Miroku pero no puedo hacerlo…
-Pero porque?
-No seas entrometido Miroku! –mencionó la castaña- mejor haz algo de provecho y acompáñame a los talleres de confección por favor! –volteó con su amiga- ya regreso Kag.
-Si claro
Se quedó sola en aquella oficina y de pronto una fugaz idea cruzo por su mente, salió y caminó por el amplio pasillo, al fondo como se lo esperaba diversos cubículos y al fondo el ascensor que la llevaría hasta su oficina, presionó el botón y deseó que no estuviera muy ocupado, salió y su secretaria al instante paso su mirada inquisitiva sobre ella, eso la molestó demasiado, porque la miraba de forma tan fría y… aja! Al parecer esa jovencita de tan solo escasos dieciocho años estaba enamorada de su jefe y se sentía celosa de ella, vaya que ese hombre tenía seguidoras, se acercó mientras veía que la joven levantaba el teléfono para avisar a su jefe, pero ella fue mas rápida y colgó el teléfono.
-Quiero que sea sorpresa
Mencionó la mujer esbozando una sonrisa y notando la mirada fulminante de la joven. Abrió la puerta lentamente, el estaba sentado en su escritorio leyendo y firmando algunos documentos, al parecer pensó que Miroku había entrado en la oficina puesto que no levantó la vista y solo comenzó a hablar.
-Miroku, necesito que aceleres la producción de diseños de noche, y necesitamos organizar el próximo evento, lo mejor sería que fuera en un lugar tropical, así que investiga los posibles candidatos y…. –Kagome se había mareado tan solo de escucharlo.
-Creo que en estos momentos se están encargando de la producción –Inuyasha se sorprendió y levantó la mirada al reconocer esa voz- y pues un lugar perfecto para el próximo evento podría ser en el caribe, se que es bastante retirado pero no hay un mejor lugar tropical que ese, y si piensas que ese será el tema principal de la colección, ampliamente te recomiendo que sea ahí .
-Kagome! Pero que haces aquí?
-Acompañé a Sango un momento, ella se fue y decidí hacerte una visita
El se levantó apresuradamente, la tomó de la cintura y posó sus labios en aquellos dulces y carnosos que tenía frente a él, ella inmediatamente cerró los ojos y se dejó mimar por Inuyasha, que bien se sentía estar en sus brazos y sentir todo ese amor que le demostraba, a pesar de las peleas que tuvieron en un principio, pero a veces se necesitan vencer obstáculos para alcanzar el premio final, se desprendió de ella admirando los labios carmesí intenso que lo tentaban de nuevo, pero antes de que pusiera besarla de nuevo ella lo interrumpió.
-Inuyasha, Houyo ha vuelto inesperadamente –el ceño del hombre se frunció y soltó una leve maldición- creo que no podré verte tan seguido como lo esperaba –bajó la mirada con melancolía.
-Pero, podemos solucionarlo de alguna manera –mencionó frotando ambos bazos de la pelinegra- ya se si volvieras a trabajar en la empresa podríamos vernos más seguido –acotó esperanzado.
-No, no puedo volver como modelo, aunque es mi pasión, no puedo hacerlo –apretó los puños y maldijo una y mil veces a su esposo.
-Entonces –tomó el rostro de la mujer y la obligó a mirarlo- regresaras como Coordinadora de Modas y Eventos.
-Que? Pero ese puesto ni siquiera existe!
-Pues yo acabo de crearlo solo para ti, anda di que si –susurró acercándose a su oído y mordisqueándolo sensualmente- así podremos estar más tiempo juntos.
-Yo… -las caricias que le daba Inuyasha comenzaban a adormecerla y sedarla- está bien, yo… acepto.
No tenía ni la menor idea de cómo le iba a comentar a su esposo acerca de su nuevo empleo, había tratado de resistirse pero ella también deseaba estar más cerca de Inuyasha, las mentiras estaban haciéndose más comunes en su vida.
Entro y cerró la puerta tras ella, sin notar que algunas personas la esperaban impaciente, al voltearse notó que era el centro de atención de los demás, un hombre de ojos siniestramente rojizos la miraba como si quisiera desnudarla con la sola mirada, eso le daba asco, sus padres también estaban ahí sentados, su padre viéndola con la frialdad característica de él y su madre casi con lágrimas en los ojos trató de verse lo más relajada y así distraer a sus invitados.
-Buenas noches –mencionó leve.
-Buenas noches amor –Houyo se acercó tomándola de la cintura y posando un beso en sus labios –ella se separó y casi corrió a los brazos de su madre.
-Mamá! Tenía tantas ganas de verte! –la mujer correspondió aquel abrazo- yo también hija mía.
-Basta Sonomi! –mencionó molesto el Sr. Higurashi- actúas como si te la hubieran arrebatado desde que nació –Kagome fulminó a su padre con la mirada.
-Pero que hacen aquí?
-Los invité a cenar querida –mencionó su esposo- espero no te moleste.
-No, claro que no.
Respiró profundamente por enésima vez, en toda la velada su padre no había dejado de hacer comentarios sarcásticos y su suegra no paraba de recordarle las pocas reglas de sociedad que conocían, su esposo rozando a cada momento su pierna y el padre del mismo mirándola de forma inquisitiva tratando de intimidarla, como si conociera algo que ella no, era común que en las cenas familiares con los padres de su esposo se dieran las peleas entre ella y su suegro y esta no sería la excepción.
-Y dime Kagome –mencionó el hombre dándole un trago a su copa de vino- en donde habías estado toda la tarde –ella sintió que la columna se le paralizaba.
-Pues verás Naraku, estuve con Sango, haciendo algunas cuentas de la boutique, ya se lo había mencionado a mi esposo el cual creo estaría más interesado que usted –el Sr. Higurashi le lanzó puñales con la mirada.
-Vaya, se la pasaron sacando cuentas todo el día, desde ayer por la tarde –mencionó arrastrando las palabras.
-Es verdad Kag –mencionó su esposo- que hiciste el resto de la tarde –Naraku sonrió por esto.
-Pues verás querido, acompañé a Sango a su oficina, ya sabes ella trabaja en la Casa de Modas Taisho –a Naraku se le desfiguró el rostro, lo cual la azabache notó de inmediato- y sabes, me hicieron una oferta de trabajo.
-Que? –dijo casi atragantándose su padre acompañado por Naraku.
-Si, el Sr. Taisho, jefe de Sango me ofreció el empleo de Coordinadora de Modas y Eventos.
-Y tú como conoces al Sr Taisho –mencionó Naraku.
-Sango, le habló mucho sobre mí y mi extensa carrera, él le mencionó que deseaba conocerme así que ella concretó una entrevista con el señor –notó como Naraku enrojecía de coraje- pasa algo?
-No Kag! No lo aceptarás! –mencionó Houyo.
-Lástima querido ya lo hice.
-Pero como! Sin consultarme –dijo bastante molesto ella solo lo miro a los ojos y dejó salir todo el coraje que tenía.
-Ya renuncié a mi carrera de modelo por culpa de ustedes –las madres de ambos se sorprendieron- no pienso también renunciar a mi profesión, me entienden! Esta es una gran oportunidad la cual me ayudará a dar a conocer mi línea de ropa, y no me importa lo que ustedes digan –la furia en los tres hombres era fácil de notarse- he perdido el apetito, me disculpan –volteó a ver a su madre- madre me acompañas por favor.
-Claro hija.
Ambas mujeres salieron de la habitación dejando a los demás asombrados por la actitud de la joven, Houyo estaba furioso por haberlo humillado de aquella forma, pero ya se enteraría más tarde quien era él, se lo dejaría muy en claro.
Ya todos se habían marchado y ella se encontraba leyendo despreocupadamente una revista recostada en su cama, un sonoro portazo la hizo levantar la vista para ver a su esposo enfurecido.
-Se puede sabes porque armaste ese numerito abajo?
-Ya lo sabes –dijo encogiéndose de hombros- es la típica pelea con tu padre.
-Mañana mismo hablarás para renunciar.
-No lo haré –dijo despreocupada.
-Que? Que has dicho? –mencionó casi gritando.
-Que no lo haré, es una gran oportunidad para mí y no me importa lo que digas –el se acercó hasta ella y la tomó bruscamente de los brazos.
-Te he hecho una oferta en la compañía de mi padre y la rechazaste –la zarandeó- y ahora aceptas en la empresa de Taisho?
-Sueltame! Me lastimas –se soltó de su agarre- tú me ofrecías el puesto de una secretaria, y el me ofrece mucho más –lo observó detenidamente- ya veo, ustedes tienen rivalidad con esa empresa…
-No lo harás Kagome!
-Lastima Houyo, ya acepté y no hay marcha atrás –ella solo escuchó como soltó una maldición y salió de la habitación.
Un perverso hombre el cual comenzaba tramar un plan a su medida observaba la oscuridad de la noche a través del ventanal de su residencia, de pronto sintió unos brazos que lo rodeaban por detrás y comenzaban a masajear su pecho, el se volteó contemplando al mujer que tenía frente a él.
-Estás segura de lo que me dijiste hace días?
-Si, ella estaba con Inuyasha yo la vi, era la modelo de esa empresa.
-Espero que no te equivoques Tsubaki –se acercó a ella y la besó- tu me ayudarás a lo que planeo.
-Naraku, yo solo quiero de vuelta a Inuyasha, lo que estés tramando con esa maldita muerta de hambre no me importa.
CONTINUARÁ….
HOLA HOLA QUE TAL PUES AKI ESTA LA TAN ESPERADA CONTI JEJE QUE CREEN QUE PASE EN EL PROX CAPI JEJEJEJ CREANME QUE NI YO LO SE! JAJJAAJ YA LO VERÁN CUANDO TRAIGA D ENUEVO LA CONTI HASTA ENTONCES SE ME CUIDAN MUCHO OK….
DEJEN SUS REVIWES PORFIS Y DIGANME SINCERAMENTE QUE TAL LES PARECE LA HIST? …
MIS MAS SINCEROS AGRADECIMIENTOS A:
SERENA TSUKINO CHIVA, LIS-SAMA, KATH505, NADJA-CHAN, SIVIS-INK, FERNANDAIK26, YURIEN3, NERE Y A LAS DEMÁS QUE PASEN POR MI MARAVILLOSA HISTORIA…
GRACIAS A SU APOYO PUEDO CONTINUAR CON ESTE FIC, LA VERDAD COMENZABA A PREOCUPARME DE QUE NO LE GUSTARA A LAS PERSONAS, LA VERDAD ME ENCANTA ESCRIBIR Y MAS ME GUSTA QUE DISFRUTEN CONMIGO MIS HISTORIAS JEJEJ….
GRACIAS…
THEGIRLWHOSTOLETHESTARS (LADYDARKANGEL)
