Disculpas mil...no sé como disculparme...the usual...escuela. Si no quieren seguir leyendo eu comprende...
Capítulo 3: Mente Siniestra
Nunca se había dado cuenta que una persona tan chiquita pudiera comer tanto.
¿Qué aquel comentario era poco apropiado para la situación? Nada podía hacer, ustedes se suponía que ya conocían la extraña relación entre Naruto Uzumaki y su cerebro.
A pesar de todo, estaba sinceramente preocupado por su amiga. Hinata era una chica muy enfermiza. Siempre tenía la cara toda roja como si tuviera fiebre y tenía reacciones muy extrañas cuando la gente se le acercaba; pero él (que discutía consigo mismo acerca de qué ramen era mejor y, lo que es peor, no podía llegar a un acuerdo) no era nadie para evaluar la normalidad. Y la pobrecita parecía mirarlo tan mortificadamente ahora que había parado su...mm...concierto con el baño de mujeres.
-¿Estás bien?-preguntó sinceramente-Yo siempre me siento mejor después de vo-notó como se estremecía vergonzosamente y decidió ser más suave-d-descargar el estómago.
El comentario no pareció aliviar su vergüenza en lo más mínimo y su rostro adquirió un color demasiado rojo para ser normal.
Claro que Naruto, siendo Naruto, hizo la asociación más normal del mundo. Rojo, tomates. Tomates, Sasuke.
Se pegó en la frente violentamente causando que su amiga lo mire medio horrorizada.
Primero: Ese-nombre-que-suena-tan-bien-pero-que-trae-malos-recuerdos...bueno...trae malos recuerdos y dejémoslo ahí.
Segundo: Él no sabía nada de una persona cuya comida preferida sean los tomates y que almorzara al menos una vez por semana algo que los contuviera, porque él era una persona no interesada en sonreírse cuando otra persona pone una mirada concentrada mirando las verdulerías en el camino, pensando en lo que va a comprar después. Es más, él no sabe nada de personas que lo lleven en auto o que lo hayan invitado a almorzar una vez y hallan terminado discutiendo acerca de tomates. Para nada.
Salió de su mundo de ensueño lleno de negación y vegetales para aferrar la mano de Hinata, quien parecía extremadamente débil y pálida, sólo para terminar pensando que para alguien débil tenía mucha voluntad en bajar las escaleras corriendo.
Ambos se sentaron en el hall del colegio, se suponía que el primo de la chica iba a pasar y Naruto era el encargado de quedarse vigilándola hasta que eso sucediera.
Según lo que había escuchado el primo era un importante empresario. A que mi querido público quiere saber lo que pasó por cierta cabecita rubia...
Les puedo decir que Ino estaba muy tranquilamente en Uchiha Corp, tratando de ver como desabrocharse un botón más sin parecer demasiado, sólo por si el Uchiha decidía pasar.
¿Qué era sobre otra cabecita rubia? Lo hubieran dicho antes...
No, Naruto no pensó nada acerca de lo bien que les sientan los trajes formales a algunas personas, ni cómo era tan lindo ver que tenía la corbata medio salida porque le molestaba algunos sábados.
Si les pregunta Naruto por favor no digan que comenté eso...es un tema sensible.
De todos modos, lo importante de la cuestión, sin que su humilde relatora ni Naruto se vayan por las ramas, es que estaban esperando a este tal primo.
El silencio se le hacía insoportable a sus orejas después de unos leves minutos. No estaba muy seguro si era por su naturaleza parlanchina o por el tic-tac del reloj, el cual había adquirido un sonido bastante similar a sa-su-ke, sa-su-ke.
Si hubiese sabido que ir a dormir UNA noche a lo de Gaara y no verlo por UNA mañana iba a causar semejante síndrome de abstinencia hubiera ido a su trabajo.
Eran en ocasiones como esas en las que comenzaba a pensar que Sasuke era para él lo que sería un buen whisky para un alcohólico. O tal vez como la heroína era necesaria para un drogadicto.
Todo lo que pensaba, olía, miraba...incluso lo que comía era Sasuke, Sasuke y más Sasuke.
Tal vez algún teme por algún lado, pero eso era todo.
¿Cuántos puntos de intersección pueden existir entre dos planos? Sasuke.
¿Mencione los tecnopolos de Japón? Tal vez Uchiha Corp fuera un de ellos.
¿Dos de las montañas más altas del mundo? La nariz de Sasuke resaltaba adorablemente de su cara.
Había llegado a un nivel de patetismo en el cual se sonrojaba con sólo escuchar "sistema reproductor masculino" en clase.
Ya no soportaba el silencio, este le daba a su mente todo el margen necesario para sasukizar (había inventado una palabra ¿Y?) sus pensamientos...¡¡Por favor no quería estar sólo ahí adentroo!!
-Anou sa, anou sa, Hinata-chan-se quemó el cerebro para pensar algo que nada tuviera que ver con...ciertos temas que mejor no recordarse a sí mismo-¿Qué hace tu primo?
-T-trabaja en una agencia de publicidad-Naruto no pudo evitar golpearse la mano con la frente mientras el cántico de Sasuke volvía a su cabeza.
Otro tema...a su limitado cerebro se le acaban las ideas no Sasuke-céntricas.
Pensemos lo menos él posible, se dijo. Gente, multitudes, adolescentes, sol, hormonas, mujeres con poca ropa...
-¿Vas a ver el partido del equipo de fútbol el sábado?
La chica a su lado casi sufre de un paro-S-s-s-s-s-supongo.
-Yo supongo que si no tengo nada que hacer iré-estaba funcionando, se felicitó.
-E-eto, tal vez sea lindo...c-con c-c-compañía-insinuó, ilusionada y muy avergonzada.
-¿Vas con amigas o con tu primo tal vez?-continuó inocentemente.
-S-s-s-si estás d-d-disponible m-m-me gustaría ir con v-v-v-v-no lograba terminar la frase, llena de nervios.
-¿V qué¿Algún estudiante de intercambio?
-N-no...N-na-intentó nuevamente.
-¿Natsuki, Nami, Nashima, Naoko, Nawa...?-intentó ayudarla, sin saber que lo hacía peor.
-¡M-m-me gustaría ir con Naruto-kun!-dijo con más energía de la que le hubiera gustado.
-Wow, Hinata-sama, está mucho más atrevida de lo que me acuerdo-dijo la voz de un hombre en la puerta del colegio.
En este punto, mis queridos lectores, yo podría hacer el esfuerzo de describírselos con la exactitud física y psicológica que sólo los narrados omniscientes y dedicados pueden dar. Y si el punto de esta historia fuera la veracidad, así lo haría. Pero, ni su amable escritora es tan conocedora ni le importa mucho que sepan más detalles. Además, el motivo de esto no es ser real (nunca dije que lo aquí escrito consta de una trascripción rigurosa de la realidad) sino hablar de nuestros queridísimos protagonistas. Y Naruto no tuvo tiempo para nada más que para frotarse los ojos y preguntarse sino se había dormido en matemática y soñado con Sasuke. Otra vez.
Finalmente se dio cuenta de que ese no era el caso cuando sus labios se abrieron para hablar en un tono cargado de sarcasmo y...¿Qué era aquel extraño brillo en sus ojos?
-¿No le vas a contestar la pregunta a la chica?-Naruto estaba como hipnotizado, entre la sorpresa y la felicidad-Es de mala educación hacer esperar a una dama, usuratonkachi- esa última palabra lo hizo temblar entero, sin entender muy bien por qué.
-No es de tu incumbencia, teme-a pesar de ello miró a Hinata por unos segundos para darle una respuesta- No me molesta para nada acompañarte si eso es lo que querés.
La chica ya empezaba a flotar en el aire cuando fue traída a tierra por la voz de Neji-¿Sasuke¿Conocés a este chico?-Naruto no pudo evitar notar el mordaz interés que lo hizo rabiar por dentro. Él conocía a Sasuke, probablemente mejor que ese imbécil. ¿Quién era él para mirarlo así?
-Sí-contestó el otro cortantemente, para ignorarlo completamente y centrarse en Naruto-¿Por qué no estabas hoy?
Quiso contestar algo inteligente, pero, como siempre que se encontraba con esa necesidad, lo mejor que podía hacer era perderse en esos ojos negros y balbucear.
-Estuve en la casa de un amigo-la repuesta dejó a Sasuke sumido en el silencio otra vez. Y ya habíamos establecido que estar en el silencio no era uno de los momentos en los que nuestro lindo rubio se lucía-Entonces Hinata-chan, está confirmado, te paso a buscar mañana a eso de las tres-y, en medio de su estupidez creciente, se despidió con un beso en la mejilla y sólo un chau para los otros dos hombres.
Podía sentir la mirada de Sasuke clavada en su espalda y quiso tirarse por las escaleras sólo para tener una excusa para volver a hablarle, pero, por una vez en su vida, su cerebro funcionó y se agarró fuerte de las barandas para terminar el camino.
Volviendo a mí, su leal escritora, quien últimamente se encuentra en creciente necesidad de intervenir, es que les digo que podríamos describir la cita de ambos paso por paso. Pero no lo vamos a hacer.
Debería bastarles con saber que fue un momento agradable y ameno. Con el conocimiento ,que probablemente les hará irse a dormir con una sonrisa en los labios, de que Naruto sólo pudo pensar en otra persona, otra persona a la que no vería hasta el lunes, otra persona de la cual tenía tanto miedo de pensar y, a la vez, era su único aliciente en aquella extraña depresión-adolescente-soledad-mal-de-amor en que se hallaba sumergido. Claro que de ninguna manera estaba enamorado. No, señor. Sólo le gustaba. Tal vez ni siquiera.
Dios, era tan estúpido mentirse.
Para no traerle más desgracias a nuestro protagonista dejémoslo así. Sepamos que Hinata tiene una forma de la nariz levemente similar a la de él, la misma distancia entre cada ceja y un ritmo respiratorio con cierta similitud.
Entonces, dejemos la cita como un buen recuerdo y vayamos a lo importante. El final de ésta.
Cuando al ir a dejar a la chica a su casa, fue recibido con una trompada en la puerta.
Sepamos que fue el primo de cierta chica, Neji Hyuuga. No dejemos de lado que recibió otra piña como respuesta y que intercambiaron ciertas palabras que sabremos después.
Por ahora, aunque más no sea, marchémonos satisfechos y descansemos, como buenos espectadores sabelotodo, y esperemos a la próxima vez.
