Parte II

Con las manos entrelazadas frente a ella, Sakura se mantuvo en silencio con la cabeza agachada. El silencio era incomodo, pero en ese momento era necesario. Lo siguiente que pasaría seria un evento incontrolable, fuera de su control.

Dándole la espalda, Naruto miraba hacia fuera por la ventana. Entraba una ligera brisa, la cual hacia que su cabello y su banda se agitaran suavemente.

Era insoportable querer saber lo que pasaría a continuación. Ni siquiera sabia de que forma Naruto reaccionaria ante la situación. Aunque había una pequeña posibilidad de total indiferencia, las reacciones negativas eran la mayor probabilidad en ese momento.

Con el agote físico y emocional que aun traía por la última misión, Sakura no estaba en la disposición de tener una confrontación de ningún tipo. A pocos segundos de aquel momento podía desencadenarse una negación rotunda, una discusión de palabras fuertes, o incluso podría haber algún momento de contacto físico; pero no planeaba responder a ninguna de ellas. Desafortunadamente, cualquiera que fuese el resultado, debía tragarse la reacción de Naruto y proseguir con el asunto que la tenia en aquel cuarto.

-De acuerdo.

La súbita respuesta hizo que Sakura levantase la cabeza repentinamente. Escucho muy bien las palabras pero sintió dudas sobre ellas. Naruto se había alejado de la ventana y volvía mirar de frente a Sakura.

-¿De acuerdo?

-Tsunade necesita que se realice ese análisis. De cualquier forma tendré que someterme. Ya hiciste el sacrifico de ofrecerte para hacerlo, y ya estas aquí. Hazlo.

Sakura no pudo evitar soltar un gemido de sorpresa. Sintió un fuerte golpe por dentro, mientras se sentía ridícula al haber juzgado de forma tan baja a Naruto.

El Naruto incapaz de tomar una decisión sin apoyarse en el razonamiento previo ya no existía. Frente a ella estaba un Naruto que había aprendido a través de la experiencia que, aunque algunas cosas no son como uno las desea, es mejor tragarse la ira y pensar en la situación.

Mas aun, el Naruto que se había sumido ante aquella grosera asignación había prestado total atención a la situación de Sakura, respetando y agradeciendo la defensa que hizo a favor de el, y su sacrificio de tiempo y esfuerzo para que la situación fuera lo mejor posible para el. La decisión de Naruto no solo se apoyaba en querer tomar la salida mas agradable, sino en tener en consideración los sentimientos de Sakura.

Apenada, Sakura desvió la mirada de Naruto. Se llevo una mano a la boca y oculto un gruñido de frustración. No había necesidad de culpar su estado actual. En ese momento, al haber pensado en Naruto como alguien que no había madurado, Sakura termino viéndose como la inmadura del grupo.

-Ya te dije que no hay problema Sakura. Solo, terminemos con esto de una vez. Debes estar cansada.

Intentando quedar al nivel en que Naruto estaba manejando la situación, Sakura recupero la compostura y se acerco hacia el. Ahora que ambas partes lo veían como solo una asignación, no había por que seguir pensando en ello.

Naruto se quedo de pie esperando indicaciones por parte de Sakura, la cual parecía estar pensando profundamente.

En efecto, Sakura pensaba en la primera orden que debía darle si quería hacer el análisis. Sin embargo, se encontró abrumada al pensar en ella, aunque no sabía exactamente el motivo. Bajo la mirada un momento, a la vez que sentía como si un ligero rubor apareciese en sus mejillas.

-Por favor desvístete –Ordeno Sakura con el tono de voz un tanto baja.

Sin pensarlo un segundo, Naruto bajo la cremallera de su chaqueta, y se despojo de ella. Se quito la camisa que llevaba por dentro, y termino con el torso desnudo.

-Puedes empezar Sakura.

Pero, aun con el deseo de terminar lo mas pronto posible, Sakura se vio imposibilitada siquiera a dar un primer movimiento.

Sintió una fuerte mezcla de pensamientos ocurrir en su cabeza. Cerró los ojos un momento y pensó que iba a desmayarse. Intentando dar con un patrón común a la horda de ideas en su cabeza, se encontró pensando en Naruto.

Efectivamente, sus pensamientos giraban en torno de Naruto. No solo se remontaban hacia la tarde del día anterior donde se ofreció a ayudarlo, sino inclusive cuando habían iniciado su relación como un equipo hacia tantos años atrás. Encuentros, conversaciones, peleas, momentos buenos, momentos malos… Todos se encontraban presente en la mente de Sakura.

Por suerte, sabia cual era la causa de aquel conflicto mental. El terrible juicio que había dado sobre Naruto en contraste con la forma tan sincera y amable con la que se ofreció para facilitar las cosas fue un choque que no vio venir, pero sintió de lleno. Empezó a sentirse de forma tan terrible, que se obligo a pensar en otra cosa para evitar llorar.

-Empecemos –Dijo Sakura, con la voz un tanto entrecortada. Empezó a sentirse cansada, incapaz de soportar estar en aquel lugar por más tiempo. Sin embargo, sonrió lo mejor que pudo y tomo la cabeza de Naruto en sus manos.

Aunque podía incluso confabular con Naruto para dar testimonio de que había cumplido con lo asignado, Sakura prefirió evitar el cargo de conciencia y realizar el análisis de la forma mas superficial y simple posible.

Miro detenidamente los ojos de Naruto, examinando sus pupilas. Observo su lengua y el color y la dilatación de su garganta. Toco suavemente su frente y su cuello para revisar la temperatura.

Como era de esperarse, nada estaba fuera de lo normal, lo que hacia aquella actividad mucho mas incomoda e inútil de lo que había esperado. Se sentía como una necedad, una discriminación indirecta.

Sakura dirigió sus manos al pecho de Naruto. Al sentir esto, Naruto no pudo evitar desviar la mirada un poco mientras controlaba la vergüenza que sentía. Cualquier persona sabia que, aunque lo que se estaba realizando era ridículo, la situación era un tanto intima. Se encontraba semidesnudo siendo tocado por alguien hacia la cual tenía sentimientos. El hecho de que era totalmente innecesario hacia sentir como si aquello fuese algo voluntario. Solo pensarlo era algo mórbido.

Sakura hizo lo posible por no mirar hacia el rostro de Naruto. Se enfoco en recorrer con sus manos el torso de Naruto, en búsqueda de algún golpe o trauma que tuviese. Nuevamente no había ningún problema. Decidió terminar colocando sus manos en el centro del pecho y sentir su ritmo cardiaco. Trazaba un paso firme y saludable.

-Estas en perfecto estado –Indico Sakura en voz baja.

-¡Por supuesto! –Afirmo Naruto, recobrando la seriedad al volver al asunto en cuestión -. Y aunque tuviese algo, tengo a Sakura para que me ayudase. Jamás me confiaría en nadie mas para algo así.

Sakura mordió su labio inferior para evitar escapar un gemido. La fuerza de la sinceridad en las palabras de Naruto era algo insoportable. Los pensamientos que dieron lugar a su conflicto mental volvieron tan rápido como habían desaparecido. El la apreciaba tanto, que lo justo seria devolver al menos un poco esa atención, pero ni siquiera ella era capaz de eso. Era algo cruel, y le empezó a doler el pensar en ello.

-Además –Continuo Naruto, incapaz de sentir el deseo de Sakura de que no siguiera hablando -. No puedo enloquecer o morir aun. Tengo promesas que mantener y sueños que cumplir. Tampoco puedo dejar sola a Sakura de esa forma. Solo necesito eso para ser quien soy y no dejarme destruir.

Si Naruto no hubiese continuado su discurso, de cualquier forma se hubiese detenido abruptamente al sentir como Sakura se refugiaba en su cuerpo.

Las emociones y sentimientos que sentía en ese momento llegaban hacia Naruto por medio de la fuerza del abrazo que le propiciaba. Tenía las manos abiertas, extendidas sobre su espalda, sintiendo su piel desnuda.

Pensar en la forma en la que Naruto veía su vida como un medio para pensar y ayudar a las personas hizo que algunos sollozos escaparan de Sakura. Hundió su rostro en el hombro de Naruto, el cual sintió la humedad de las lágrimas de Sakura, las cuales surgieron por más que intento aplacarlas.

Naruto permaneció inmóvil. Pudo intentar corresponder el abrazo, pero pensó que lo mejor seria no hacerlo. Quería evitar sentir a Sakura mas incomoda de lo que ya estaba, sobre todo sabiendo que parte de sus lagrimas eran su culpa. Lo único que pudo hacer fue reposar su cabeza en el hombro de Sakura y respirar profundamente.

-No es justo que por ser como soy, hago llorar a la persona que quiero. Eso es lo verdaderamente injusto de esta situación.

Aquella escena duro por más de un minuto. Sakura dejo fruir sus emociones sin ninguna restricción, incapaz de controlarlas. Naruto por su parte se mantuvo en silencio en todo momento, recibiendo las lágrimas y sentimientos de Sakura sin la más mínima queja.

Luego de un pequeño tiempo en el que la fuerza del abrazo disminuía y los sollozos iban disminuyendo, Naruto sintió como Sakura empezó a romper el abrazo. Decidió sonreír al momento de hacer contacto visual con ella, a fin de intentar animarla.

Pero el trazado de las lagrimas por su rostro, su boca entreabierta, el ligero sonroje y el brillo en las lagrimas acumuladas en sus ojos hicieron a Naruto incapaz de hacer algo mas que dibujar un rostro de asombro.

Frente a el ya no estaba la Sakura que había entrado en su cuarto. Habiendo bajado toda defensa, Sakura estaba inundada de emociones y sentimientos. En cierta forma era a causa de ser un ninja. Uno siempre debe mantenerse profesional, y evitar que los sentimientos nublen el buen juicio. Pero cuando estos toman posesión de uno luego de tanto tiempo reprimidos, son capaces de controlar a alguien completamente.

En ese momento, con el cuerpo creando un calor interno, y su mente insistiéndole el valor que tenia la persona en frente de ella, Sakura era incapaz de pensar fuera del contexto de Naruto.

Quizás sea una suma de factores casuales. El estado en el que ambos ya estaban, lo intimo de la situación que había empezado aquella escena, y estado actual en el que se encontraba. También podían ser sentimientos legítimos, profundos y ahogados por mucho tiempo con el pretexto de mantener la distancia, la amistad, con el motivo de pensar que, por un simple prejuicio, sentir algo por el fuese algo erróneo.

Incapaz de pensar en una excusa, el resultado era la forma en la que sus ojos se enfocaban a Naruto. Miraban mas allá del simple entorno físico. Miraban hacia su persona interna, la persona que sentía hacia ella sentimientos bien definidos, los cuales creían firmemente que nunca serian correspondidos. Miraban a la persona que siempre se mantenía firme, incapaz de dar la espalda a alguien y excluir a quien no se lo merecía.

Naruto era una persona hermosa. No solo en sus rasgos físicos, sino también en alma y espíritu. Era una persona abrumadora, que acogía en su bondad a quienes deseaban sentirla. Y en ese momento, Sakura se sentía inspirada, atraída hacia el, y lo mejor de todo era que se sentía suave, agradable. Se sentía hermoso.

Naruto vio como Sakura cerraba los ojos y juntaba los labios. Un par de lagrimas se escaparon de sus ojos, y su sonroje aumentaba.

Sintiendo la velocidad que tomo su corazón, Naruto sostuvo con algo de miedo la respiración. La forma en la que Sakura estaba entregada, sumisa en la escena, dibujaba los pensamientos que tenían; no había sentido en pensar en otra cosa. Trago en seco al momento, sintiendo calor generarse en sus mejillas.

-Sakura… Yo…

Aun teniendo dificultad para hablar, Naruto perdió el poco enfoque que tenia al sentir las manos de Sakura sujetando las suyas. Aun tenia los ojos cerrados, pero entrelazaba con fuerza sus dedos con los de el.

-Naruto…

Al escuchar su nombre en medio del gemido que soltó Sakura, Naruto perdió cualquier deseo de hablar. Decidió rendirse ante el indeseado pensamiento de detener lo inevitable. Cerró con suavidad los ojos y se inclino hacia delante, sin romper el contacto de sus manos con las de ella.

Sakura sintió una alegría incontenible en ese momento.

No pudo evitar reír para sus adentros ante la sorpresa de lo inesperado.

Aun con los residuos de una misión recién terminada, con una asignación idiosincrasia, en un pequeño cuarto con poco cuidado y basura acumulada a simple vista e incluso oculta; ninguno de esos factores evito que su primer beso fuese algo tan hermoso, poderoso y maravilloso.

Sentir el calor de los labios de Naruto sobre los suyos hizo que su respiración se forzara. Sentía el fluir de la pasión y los sentimientos a través de ese contacto. Era maravilloso sentir la mutualidad del deseo por medio del contacto.

Rompiendo la unión de las manos, Naruto llevo con timidez las manos hacia la Cintura de Sakura, la cual devolvió el gesto entrelazando sus manos en su cuello.

Podía sentirse la timidez, la inexperiencia de ambos en el contacto. Parecía como si dos niños se estuvieran conociendo de forma intima. Hacia la situación inocente, pura y bonita.

Después de un momento, fue Naruto quien dio por terminado el contacto. Separo lentamente los labios de Sakura, robando un gemido de los labios de esta al momento de la separación.

Había quitado las manos de la cintura de Sakura, mas por vergüenza que por miedo. Antes de que ella abriera los ojos, giro la cabeza lo más que pudo para evitar contacto visual.

Sakura abrió los ojos, aun sintiendo la calidez de los labios de Naruto sobre los de ella. Vio frente a ella un Naruto con la vista alejada, sonriendo tímidamente, con los brazos de ella alrededor de su cuello y una suave tonalidad rosada en sus mejillas. No pudo evitar sonreír de forma abierta y natural ante la escena.

Volvió a cerrar la distancia entre ellos. Se inclino hacia su pecho y lo beso suavemente, atrapando un poco de la esencia de Naruto. Apoyo su cabeza de lado sobre su pecho, el cual le ofreció un rápido golpeteo, el cual era la forma de decir de su corazón lo que sentía en ese momento.

Por temor a profanar el momento, ambos permanecieron inmóviles, sintiéndose el uno al otro.

Naruto acerco su rostro hacia la cabeza de Sakura. Inhaló suavemente la esencia natural que emitía, tan sutil, delicada y femenina.

No había forma de pensar en ningún tiempo fuera de ese momento. Ya sea los eventos que condujeron a el, o las posibles repercusiones, ese, aquel momento era el que controlaba la situación, y resistirse a el era inútil, y sobre todo, indeseado.

Fin.