Ninguno de los personajes me pertenece. Yo sólo hago un fic. Lamento la demora, ya regresé de mi letargo y mi siesta en laureles. Espero el capítulo sea de su agrado. Quizá esté algo confuso en los dialogos y ello. Si tienen alguna duda por favor haganmelo saber.
Gracias por leer.
4. Our loneliness
Hay demasiado silencio. De nuevo. Algo malo va a suceder. ¿Por qué no puede sonar algo de música? ¿Dónde estoy? No me puedo mover…no puedo respirar. ¿Estoy muerto? ¿Dónde? ¿Cómo llegué a este lugar?
"Gris."
Me duele la cabeza.
¿Dónde estoy?
La cabeza me va a reventar.
"Todo esto es culpa tuya."
No, no sé de que me estas hablando.
"Lo arruinaste todo."
No. Cállate. No te quiero oír, no es cierto.
"No me voy a callar, ya me he callado bastante. Por culpa tuya estas aquí. Y nos vamos a quedar el resto de nuestra vida."
Cállate, ya cállate. No te escucho, no te escucho, no te escucho.
"Finge que no me oyes, finge que no te grito y no me escuchas y sigue arruinándolo todo. Yo puedo sacarte de aquí y alejarnos del mundo. Es lo que necesitas."
No, no puedo confiar en ti.
"Deberías estar muerto. Quien te ha salvado siempre soy yo."
No es cierto.
"Si no hubiera sido por mi, ahora estarías muerto. ¿No te acuerdas?"
No, no quiero saber. No Ya déjame en paz.
"Soy yo quien te mantiene vivo, soy yo quien te da el motivo para vivir. Tenemos un motivo, tú lo sabes. Hiei nos espera."
Yo no conozco a nadie que se llame así.
"Eres un idiota, por eso estamos en este lugar. Y nos vamos a quedar aquí para siempre, nos vamos a podrir en este sitio… Eso no lo voy a permitir. "
Silencio, déjame vivir… tranquilo.
"¿De verdad quieres que me vaya Shuuichi? Quieres que te deje solo. Quieres quedarte solo. La soledad es peligrosa, muchas cosas te pueden pasar. Por lo menos estoy yo para protegerte"
No quiero que te vayas, sólo que no me digas esas cosas. De verdad, no quise ofenderte, no quiero que te vayas.
"Me necesitas, sin mi…"
No sería nada.
"Eso…"
¿Dónde estamos? ¿Tú sabes donde estamos?
"En una pesadilla, nada de lo que sucede aquí es real. Tienes que tener cuidado. Aquí todo es peligroso, es mejor salir."
Es mejor ir a casa.
"Sí. Tenemos que encontrar nuestra casa. No te preocupes, yo te llevaré a casa. Confía en mi."
Entonces…
"Tienes que hacer lo que yo diga, si no habrán muchos problemas."
Yo siempre me meto en problemas.
"Déjamelo a mi Shuuichi, yo me encargaré de todo."
No sé.
"No hay nada que temer, yo me encargaré de que nadie más nos haga daño."
Kurama…
"¿Hn?"
Quiero ir a casa.
OoooO
No es una buena idea, el doctor me hace demasiadas preguntas. No quiero contestarlas, no sé que decirle. Sólo quiero irme a casa. Quiere que le hable de mi familia, pero casi no recuerdo nada. No sé que decir.
"¿Cuándo eras niño a que te gustaba jugar?"
Mi juego favorito…No tengo.
"Lo siento, no puedo acordarme de eso."
Me da vergüenza no poder contestar a sus preguntas. No sé que decirle ni que hacer. Sensaciones, sin embargo, eso es lo que viene a mi mente. Sabores, colores, pero como charcos profundos, no puedo ver dentro de ellos mis recuerdos.
Casi no puedo recordar nada.
El doctor me mira, se está impacientando. No puedo dejar de temblar, hace frío aquí, demasiado frío. La habitación esta helada, me duele le cabeza.
"Me gustaría regresar a mi habitación, me siento un poco mal."
"¿Qué es lo que sientes?"
"Me duele un poco la cabeza."
No debí decírselo, no es bueno que lo sepa. No es bueno que nadie se entere de nuestros problemas. Esto no esta bien, el doctor se me acerca, pone su mano sobre mi frente. No quiero que me toque.
"Tranquilízate Shuuichi, si te pones así va a ser peor. Yo estoy aquí para protegerte. No pasa nada. "
"No tienes fiebre. ¿Sólo dolor de cabeza es lo que sientes?"
Me siento mal, me siento mal, me siento mal… La cabeza me va a estallar…
"Yo me encargo de todo…"
"Sólo es un poco de dolor de cabeza, ya me va a pasar, con un calmante o algo. No es nada serio."
El doctor nos mira, nos analiza con sus instrumentos. No hay nada que temer, no hay problema, te dije que me encargaría de todo. Pronto saldremos de aquí y todo estará bien por fin.
"Tenemos que irnos a casa."
"Has podido dormir mejor estas ultimas noches. ¿Algún sueño extraño? ¿Recuerdas que soñaste anoche?"
Nada, yo no sueño nada.
"Creo que no soñé nada doctor, no puedo recordarlo. Pero dormí bien."
"No pudimos pegar el ojo, el dolor de cabeza era demasiado intenso."
Es mejor que no lo sepa. Que nadie lo sepa, ni siquiera Hiei. Hay cosas que no le podemos contar.
"Las noches anteriores. ¿Algún otro sueño?"
"Soñé algo horrible."
Shhh, no es bueno pensar en eso Shuuichi. El no quiere saber de eso, nadie debe saber de eso. Nadie. Nunca. Nadie.
"No, nada doctor."
Nos pone en frente un papel y un lápiz. Tenemos ganas de llenarlo de letras, de trazos. Es mejor no hacerlo, él nos está estudiando, nos pone trampas. Cualquier cosa es valida para tenernos aquí encerrados. Toma apuntes, sin embargo.
"¿Cuándo podré ir a casa?"
No me mira, sigue anotando. Estoy empezando a perder la paciencia. ¿Acaso no me oye?
"¿Cuándo?"
"Eso es algo que debes conversar con tus familiares."
¿Esto es una broma? ¿Acaso no es él quién decide? ¿Acaso no es un doctor?
"Si algún día vinieran a verme…"
"Ciertamente nunca vienen. ¿No son de lo peor?"
Lo son, son lo peor que me pudo haber pasado.
"Seguro."
"Tu madre, ella nunca viene a verte. ¿Sabes por qué lo hace?"
"No lo sé, supongo que anda ocupada."
Durmiendo todo el día, repleta de pastillas que buena falta me hacen ahora. No, ya no las necesito.
"Sin duda que si. Ella siempre actúa así. ¿No?"
"No puedo recordarlo."
"No sé."
"¿Pero ella trabaja, de dedica a algo?"
"! Podemos dejar de hablar de ella!"
No debí gritar, no debí, no, no debí.
"¿Por qué? ¿Acaso no es tu madre?"
Prefiero olvidarla completamente para no gritarle lo que de verdad pienso de ella. Fue su culpa, por ser tan débil.
"No, ella no hizo nada, ella es buena…"
"! Cállate ya!"
Me duele la cabeza, me va a estallar, de verdad necesito un calmante. Duele demasiado.
"¿Por qué la desprecias tanto? Te ha hecho algún daño."
"No, no, no, no. Ella nunca, ella nunca…"
"Cállate, cállate."
Cállate Shuuichi, cállate de una vez.
"Ella es la peor persona del mundo y lo sabes bien… "
"¿Por qué? Dame una razón."
Maldito doctor, maldito Shuuichi. ¿Ves lo que haces? Viste lo que hiciste. Ahora nos va a descubrir y nos vamos a quedar aquí el resto de nuestra vida. ¿Eso quieres? ¿Qué nunca más vea a Hiei? El doctor ya se dio cuenta, ya nos mira raro, ya nos descubrió.
Ahora tenemos que arreglar esto. De algún modo…
"Dame una razón. Dime, estoy para escucharte."
Maldito doctor como insiste. No tenemos nada que decirle, nada más que mentiras. Díselas tú, eres bueno mintiendo también, cuando dices que la quieres, cuando dices que aún quieres a Shiori después de todo el daño que nos ha hecho.
"¿Shuuichi?"
"¿Ah?"
"Te hice una pregunta."
"Respóndele al doctor, Shuuichi, dile cuanto la quieres, eso es lo que quiere oír."
"Yo, yo… ¿Cuál fue la pregunta?"
OoooO
Quisiera oír algo de música…
Si no estuvieras conmigo estaría tan solo.
"Deberías quedarte solo, te lo mereces por ser tan estúpido."
Quizá tengas razón.
"Siempre tengo razón. Necesito un cigarro, salir de aquí, tomar un baño, sí, eso me haría bien. Anoche soñé con Hiei, lo extraño mucho."
Me gustaría conocerlo algún día.
"Es una gran persona. Lo supe desde el momento que lo conocí. Alguien que te ayuda desinteresadamente tiene que ser buena."
Suena interesante.
"Lo es. Quiero volver a su lado, lo necesito .No te voy a decir porque. Es mejor que no lo sepas. Ahhhh ¿Cuánto tiempo más sin verlo? Se va a olvidar de mí. ¿Ya te olvidaste de mi Hiei? Si me ves de nuevo. ¿Me reconocerías? Es como si hubiera pasado un siglo, un milenio. No siento el tiempo. Ya no soy yo mismo. Este lugar me pone mal. Necesito salir."
Tenemos las uñas un poco largas.
"También nos hace falta un corte de cabello."
¿Podré volver a la escuela? Estoy perdiendo muchas clases, no me gusta perder clases.
"Eres un aburrido, sólo piensas en eso, en sobresalir del montón de mediocres. ¿Para qué ser el mejor si a nadie le interesa un comino que lo seas? Date cuenta que no me tienes a nadie más que a mi."
SI estudio mucho puedo acceder a una beca e ir a estudiar a otro lugar… Lejos de él.
Y de casa…
"Es lo único bueno que se te ha ocurrido hasta ahora. ¿Crees que nos va a dejar ir tan fácil? "
No lo sé. Pero con una beca…Igual ella se va a tener que quedar con él.
"Deja de pensar en Shiori que a ella no le importas nada. Nos odia, me odia. Lo que quiere es que desaparezca. Quieres eso y quedarte completamente solo acaso."
No.
"Entonces…"
Me gustaría verla de todos modos. Saber que esta bien.
"Sin duda esta mejor. Pero ya, me aburres."
¿Soy muy aburrido Kurama?
"Demasiado aburrido Shuuichi, demasiado."
OoooO
Ahora me siento peor… Cuando me dijeron que tenía visitas me trajo mala espina.
"¿Qué quieres aquí?"
Ya van a ser seis meses, medio año. Ya ni sé cuanto. Me siento peor, mucho peor. Voy a vomitarle los zapatos.
"Pórtate bien mocoso. Si vine a verte no es porque quiera ver tu rostro de estúpido."
Pues ya somos dos. No es que nos muramos por verte. Este lugar no es el paraíso, pero por lo menos estamos bien. ¿Y qué me vas a hacer? Aquí no me puedes hacer daño.
"Me enteré que intentaste escapar."
"No pensabas que este lugar es un paraíso, estoy harto, ya no resisto un momento más."
"Es culpa tuya. ¿Recuerdas lo que te dije?"
Maldición, no tengo porque escucharlo. Quiero que se vaya, si para eso ha venido, que se vaya. Si no tiene nada bueno que decirme.
"¿Hasta cuándo voy a estar aquí? Puedo ser mucho más útil afuera, hasta pueda que te guste. ¿No?"
"No te me acerques demasiado mocoso. De verdad que debería dejar que te pudras en este lugar. Creo que te va bien, quizá en unos cuantos años puedas recuperar la cordura."
"Ya me aburrí de tanta charla. ¿Has venido sólo a eso? No me digas que mi mamá te mandó a buscarme."
"Algo así."
No puede ser cierto, es demasiado bueno para ser verdad. Ella no se acuerda de nosotros, no le importamos. Debe ser una broma o esta tramando algo. Tiene miedo que yo diga algo, que le eche en cara todo, que grite todo lo que nos ha hecho hasta ahora. Sería muy interesante. ¿Qué cara pondría el doctor cuando se entere de todo?
"No te creo."
"Ella está enferma. Tu madre está muy enferma, por tu culpa."
"No puede ser, por eso ella no venía a verme. No es que no me quisiera más… "
Debe ser una trampa, no es bueno creerle ni una palabra.
"¿Voy a poder ir a verla o que?"
Con tal de salir de aquí.
"Para eso vine por ti."
Por fin voy a salir… Podré ir a ver a Hiei, por fin… ¿Me extrañas Hiei?
"Quiero verla…Ella está muy mal. ¿Verdad? Lo sé por la cara que tiene, no se ve bien. Ella debe estar muy mal. Mi mamá."
"Entonces de verdad voy a poder salir de aquí."
"No quiero perderte de vista más tiempo. Igual tú y yo tenemos asuntos pendientes."
"Yo no tengo nada que ver contigo. Aunque ahora que lo mencionas…"
"No habrás hablado más de la cuenta. ¿Verdad?"
"Quizá sí, quizá no. El médico que me atiende está de lo más interesado en mi caso. Me hace muchas preguntas, demasiadas y en cualquier momento va a conseguir que le diga todo lo que tú no quieres que se sepa."
"Seguro ya te acostaste con él."
No ha sido necesario, aunque por salir de aquí…
"Igual, si se entera de esas cosillas, puede que no me crea, como que puede que sí Y si lo convenzo para que investiguen. De repente pueden averiguar algo interesante. Quien sabe…"
No le gustó mi comentario, me aprieta el cuello y ya me empieza a faltar el aire. No tiene paciencia, tampoco o tengo de eso.
"Suel.."
"Te voy a llevar a casa, mocoso, pero más te vale que te comportes bien. Por tu propio bien te lo digo. Porque puedo hacer que tu vida sea mucho más miserable que esto. No me retes."
No va a ser mucho tiempo, apenas ponga un pie fuera de aquí no me vuelves a ver.
OoooO
Sabía que estaba mintiendo, sabía que era una trampa. No importa. Con tal de estar a tu lado no me importa nada. Apenas entramos a la casa… No iba a dejar que me encierre de nuevo. No soy un animal para estar encerrado.
Es hora de ir a tu lado. ¿Aún me recuerdas Hiei? ¿Aún me quieres aunque sea un poco? ¿Me reconocerás aunque me vea tan mal? Por lo menos me quité esa ropa de hospital. Pude cambiarme y salir a toda velocidad. No iba a dejar que me encierre de nuevo. Ya no voy a volver más.
No hay vuelta atrás.
"Kurama."
"Sabía que te ibas a alegrar de verme."
Sonreír es tan fácil cuando tienes motivos para hacerlo. Por fin te puedo ver de nuevo. Déjame abrazarte Hiei, déjame que te bese. Tengo tanto que contarte. Pero sólo me deja entrar a su casa, me deja dirigirme a mi lugar favorito, sobre su cama. Ahora podemos volver a nuestros asuntos, a donde nos quedamos.
Sólo me mira. No va a decirme nada, voy a tener que hacerlo yo.
"Yo también te extrañé Hiei. Lamento haber desaparecido por tanto tiempo. Hasta tuve miedo de volver a…aquí y no encontrarte. Pero ya estoy de vuelta y ahora si me quedo contigo a tu lado."
Cruza los brazos, pero me sigue mirando. Ya no me gusta esa mirada. ¿Ahora que sucede?
"¿Pasa algo malo? Dime. ¿No te alegras de verme?"
"No es eso."
Suspira. Hiei nunca suspira. Algo malo está sucediendo. ¿Tanto tiempo ha pasado que las cosas por fin han cambiado? Ya no me quiere.
"Entonces dime que sucede."
"No puedes venir y aparecer y desaparecer de pronto. Eso es lo que sucede."
"Pero lo estoy haciendo ahora. Ya no me voy a ir más, ya no tengo a donde ir. Por fin me botaron de mi casa y no tengo donde quedarme. Eso es lo que quieres saber. ¿Quieres la historia completa? Te lo diré todo si quieres oírlo."
No puedo convencerlo. No cambia de expresión. No debí venir, no sé que hacer. No tengo a donde ir.
"Por favor dime algo. Aunque sea dime que me vaya y lo haré. Si eso quieres me voy. Si no me quieres ver más me largo."
"Kurama."
"Si eso quieres me largo. No debí venir en primer lugar. Ya sabía que te habías olvidado de mí. No importa, no importa."
No importa, no importa.
"Puedes quedarte si quieres."
Ya me había olvidado de su incapacidad para demostrar sus emociones. Estaba preocupado, eso es lo que sucede. No se si deba decírselo todo, o mentir de nuevo. No puedo contárselo, no me va a querer tocar de nuevo. Es mejor que no lo sepa nunca. Es mejor así.
"Yo te amo."
Eso es lo único que es verdad en mi vida.
"Hn. Eres un tonto. Desapareces como si te tragara la tierra y ahora vuelves como si nada."
"No como si nada. Vengo a recuperar el tiempo perdido."
"Hn. Eres un tonto."
Seré lo que tú quieres que sea, Hiei. Mientras pueda estar a tu lado, lo que sea.
OoooO
Esto es lo que tanto necesitaba. Estirarme en su cama, con él a mi lado, abrazándome, abrazándonos. Con su rostro hundido en mi cuello, con su respiración soplando mi nuca. Ya no me duele la cabeza, el dolor se disipó cuando llegué a sus brazos. Ya va a amanecer. ¿Desde que hora lo estuvimos haciendo? Por eso terminamos tan cansados.
No tengo ni ganas de levantarme para ir al baño. La calle está tan silenciosa, apenas si se asoma tras la ventana. Hiei tiene que poner cortinas. No, mejor que se quede así, la noche sólo se ve bien a través de su ventana.
Me extrañaste, estuviste muy solo. Sólo me dices esas cosas cuando estas encima mío, cuando me cubres de besos. No importa cuando lo hagas. Ya no vamos a estar solos. ¿No? Nuestra soledad…
Ya no vamos a estar solos nunca más.
No me quiero levantar de su lado. Es Hiei quien está a nuestro lado, no alguien de por ahí. Además no quiero despertarlo. Duerme profundamente, como un tronco. Además no estamos solos, en el cuarto contiguo… ¿Habrán podido dormir? Espero que sí. Yo ya no puedo dormir más, no sé porque. ¿Es esto verdad no? Hiei está a mi lado, no estoy soñando.
No puedo remediarlo.
Lamento despertarte.
"¿Qué tienes? ¿No puedes dormir?"
"Hiei. ¿Tú eres Hiei verdad? Dime que eres de verdad, que no estoy soñando."
"¿De qué estas hablando?"
"Hiei… dime que no eres un sueño y que de verdad estoy a tu lado."
"No estas soñando ahora cállate y déjame seguir durmiendo."
Es él, estoy seguro de ello, es mi Hiei.
OoooO
"No pude dormir anoche. Entre Keiko que se levantaba cada diez minutos y ustedes que casi tiran la pared… Es demasiado."
Kurama sonreía nervioso con una taza de café en la mano. Hiei se estaba poniendo colorado, pero lo escondía bien tras una mueca de enojo. Keiko se desplazaba pesadamente por la mini cocina hasta que por fin se tumbó pesadamente sobre una silla.
"Que bueno verte de nuevo Kurama. Te desapareciste un buen tiempo, te extrañamos."
"Sí y veo que han estado ocupados."
"Sí, muy ocupados. Ahora vivimos juntos y aún tratamos de acomodarnos. Es un poco difícil, pero ya que va a llegar uno más a nuestra vida. ¿No? Y se mueve como si estuviera en una fiesta. Pon tu mano aquí."
Ella rió acariciando su enorme vientre. Habían pasado muchas cosas en su ausencia, cuando dejó de verla ella parecía aun alfiler, ahora casi no podía con su humanidad. Aceptó de todos modos la invitación muerto de ganas por palparle la barriga. Pronto unas vibraciones a modo de golpecitos que ella mencionaba.
"Ya quédate quieto ahí dentro. Estas feliz porque tu tío Kurama ha venido a vernos. Todo el día se está moviendo, no sabe cuando quedarse tranquilito."
"En eso es igual a su padre."
"¿Qué dices enano? No te metas conmigo que no estoy de buenas esta mañana."
"Hn."
Hiei se recostó sobre la pared sin prestarle atención al padre del niño. Era fascinante la ausencia de paciencia de Yusuke esa mañana, una noche de desvelo y estaba listo para asesinar a quien se le pusiera en frente.
"¿Acaso quieres pelear?"
Insistió.
"Hn, como si pudieras ganarme."
Keiko puso su barriga entre los dos y fue automático el regreso de la calma. Entonces ella volvió a tumbarse sobre su asiento, parecía que hasta le causaba un esfuerzo agotador respirar.
"¿Te vas a quedar con nosotros Kurama?"
Ella sonrió de nuevo al ver su expresión asombrada. Era cierto que las paredes eran delgadas, pero al parecer eran de papel. Si duda habían estado escuchando su conversación anoche. Eso y algo más, sin duda.
"Bueno… si ustedes no se oponen, la verdad es que no tengo a donde ir."
La verdad es que contaba con quedarse, porque no contaba con el embarazo de Keiko y que ella viviera ahí. Hiei no le había dicho nada, no hubo tiempo de preguntarle tampoco.
"Estamos iguales dijo ella, yo también me quedé sin un lugar a donde ir. Mis padres se enteraron de que estaba embarazada y trataron de que aborte. Pero como no pudieron lograrlo y yo me opuse a ello, me echaron de mi casa. Al principio no sabía si venir aquí, a buscar al papá de mi hijo, pero este me encontró vagando en un parque. Me trajo para acá y ahora estamos juntos."
Yusuke se le acercó y tomó una de sus manos entre las suyas.
"No iba a dejar a la madre de mi hijo y a mi hijo en la calle. Además no sabía que iba a ser papá. Ahora que lo sé… Vaya, ya me empieza a doler la cabeza de nuevo."
"Yusuke… El bebe no es un dolor de cabeza. Lo será cuando nazca, no ahora."
Ella reía mientras lo seguía regañando. Kurama no sabía que tan ciertas eran sus palabras acerca del bebe que estaba esperando. Si es que de verdad lo quería tener o no tuvo de otra que aceptar no abortarlo. ¿Era eso ser una madre? Traer niños al mundo sin preocuparse más por ellos. Como Shiori hacía, que hacía mucho había dejado de preocuparse por lo que le fuera a pasar.
OoooO
"¿En qué estas pensando?"
A pesar de su enorme vientre, no perdía la energía para desplazarse por el minúsculo lugar donde ahora habitaban cuatro personas.
"En… Nada… En nada…"
Keiko acababa de llegar de la escuela y ahora seguro se iba a tumbar en su silla antes de empezar a preparar la cena. Ya no usaba más el uniforme escolar, este le dejó de quedar hacía ya tres meses.
"Entonces me puedes ayudar con mis deberes escolares."
Reía, ella siempre reía como si todo lo que hablaba fuera una broma, un juego. Tenía que reconocerlo, admiraba su modo simple de ver las cosas. Cuando quedó embarazada no se hizo ningún problema, decidió tener al niño aunque el mundo se opusiera. Se quedó sin un lugar donde vivir y se fue a un parque a pensar que iba a hacer. Los problemas se le iban solucionando conforme iban apareciendo. De ser una adolescente embarazada, abandonada y sin hogar, pasó a ser flamante "esposa", ama de casa y madre de tres personas antes de dar a luz. Ella era una madre para Yusuke, una madre para Hiei y ahora tenía planes de adoptarlo a él también.
Su corazón era más grande que su panza.
"Este niño no sabe cuando quedarse quieto. Creo que ya tiene ganas de salir y conocernos a todos en persona."
Era a veces irritante el modo como ella tomaba las cosas, siempre a la ligera. Estaba por dar a luz y no tenía un lugar a donde ir, ni dinero con que pagar el hospital. El niño no tenía una cama en donde dormir y ella se la pasaba muerta de risa todo el día.
"Mañana me toca ir a las sesiones pre-natales. Es bien divertido, de todas las mujeres que acuden yo soy la más chiquita."
Se acariciaba el vientre, como queriendo tranquilizar a quien residía dentro.
"Sabes algo. A veces me da un poquito de miedo."
La miraba sin prestarle demasiada atención. Ella era bastante agradable y la consideraba mucho, pero debía reconocer que no la creía capaz de preocuparse por nada.
"Me da miedo que cuando nazca el bebe…Yo no pueda ser una buena madre para él."
Eso era muy pronto para saberlo.
"Me da miedo morirme en el parto y no ver el rostro de mi hijo. He hablado con Yusuke acerca de esto y le he dicho que si me muero quiero que se encargue de hablarle de mí todos los días y que le diga que lo quise mucho. Pero él es medio desmemoriado, si me pasa algo le puedes recordar que lo haga. ¿Por favor Kurama?"
Ya sabía que ella iba a salir con algo así. Keiko volvió a reír.
"La verdad que sí tengo miedo, miedo de no poder criar a mi hijo, de no poder verlo crecer. Me han dicho que soy muy joven para tener niños, que no debí, que tengo riesgo de perderlo, de morirme yo. Pero eso no me importa, con tal de verlo. No sabes cuanto lo quiero, las ganas de ver su carita."
Ella estaba llorando, las lágrimas empezaron a rodar por sus mejillas y estrellarse sobre su vientre.
"Yo no soy mamá aún, pero, pero de verdad estoy muerta de miedo."
Y se reía nerviosa a pesar de que lloraba.
"Me gustaría que mis padres entendieran lo importante que es para mi esto, tener a mi hijo. Me da mucha tristeza que ellos no lo vean, que no quieran conocerlo. Va a ser muy lindo. Quisiera que mi mamá me acompañe a dar a luz. De verdad tengo mucho miedo."
No sabía que decirle, no sabía como tranquilizarla. Ella quería que le dijera que todo iba a estar bien, pero lo más probable es que fuera todo lo contrario. Sólo la miraba, no sabía que más hacer.
"Lo bueno es que siempre encuentro gente que me ayuda, siempre hay gente buena en mi camino." Se secó las lágrimas con la yema de los dedos. De pronto sonrió de nuevo como si nada hubiera pasado.
"La semana pasada me ofrecieron regalarme algunas cosas para el bebe. Va a ser un niño, yo lo sé. Mañana Yusuke no me va a poder acompañar a mi sesión y… ¿Crees que puedas ir conmigo mañana? Es que necesito traer lo que me van a dar para el niño y la verdad es que no puedo hacer mucho esfuerzo. Esta barriga pesa demasiado."
"Claro, te acompaño."
"Gracias, no es muy lejos, no hay que caminar demasiado. Bueno, no demasiado." Se mesaba el cabello que se le escapaba de una colita con que lo sujetaba. Luego sus manos volvían a su vientre, acariciándolo.
"Me gustaría ver a mi mamá, lastima que ella no me quiera ver a mi."
De nuevo una nota de tristeza se diluyó en sus palabras.
"Contigo puedo hablar de esto. Eres como yo, tampoco tienes a donde ir. Con Yusuke no puedo, él se pone de mal humor cuando toco el tema de mi familia. Pero lo bueno es que está muy feliz de que por fin vamos a tener una, nuestra propia familia."
¿Familia? Eso sonaba tan bonito en teoría, eso era algo de lo que además carecía en esos momentos. Mamá…Shiori, no movía un músculo por él, para asegurarse de que estuviera bien. Era mejor no pensar en ella, no traerla a sus pensamientos. Aunque tenía que aceptarlo, en el fondo, muy en el fondo, pensaba en ella a cada momento.
Como dos caras de una misma momeada. Keiko mortificada por poder tener a su hijo, y Shiori… Seguro ella estaba más feliz libre de él.
No, no estaba bien pensar en ella. Ella no representaba nada en su vida. Ahora que podía estar al lado de Hiei, ahora que iba poder quedarse con él, Shiori no tenía nada que pintar en la escena.
Ella no existía, ella no existía más…
"Quiero irme a casa… De verdad quiero irme a casa…"
Pero si estaba en su casa, ese era su hogar ahora, no tenía otro lugar a donde ir. Shiori, ella siempre traía los malos momentos a la vida… Ella era quien hacía que se sintiera tan mal…
"Kurama… ¿Estás bien? ¿Kurama? No me asustes…"
Gritaba Keiko nerviosa. Algo no estaba bien, él de pronto empezó a temblar violentamente.
"Kurama… ¿Qué tienes?"
Una mujer embarazada…
"¿Quién eres tú?"
Continuará...
Espero pronto, igual dejame tus comentarios gracias, por favor. XD
