Capítulo 4. Estrellas…

La noche estaba realmente silenciosa, las estrellas brillaban intensamente, cada una de ellas con un brillo propio, cada una de ellas testigos de lo que sucedía en el mundo...

Las estrellas...siempre han significado para los humanos la esperanza de un sueño que se ha de cumplir...por ello muchos al mirarlas les piden que concedan su deseo...si esos seres inferiores supieran que no me gusta escucharles!!

Estos pensamientos eran los que rondaban en la mente de un joven recostado a una ventana, con la mirada perdida...

-de nuevo pensado en las estrellas...eso es patético, Kailos...

-ah, Soray, contestó el joven sin apartar la vista del cielo...quiero que hagas algo por mi

-dime...

-dos de mis tres guardianes de las sombras ya están bajo mi poder, aún necesito de uno más...

-quieres que yo lo convierta?

-si, pero debes tener cuidado con él...es uno de los más fieles a su diosa y no quiero que nada salga mal

-ay, Kailos, no le irás a tener miedo a unos simples humanos como ellos?

una sonrisa se forma en el rostro del rubio...

-Soray, eres una de las mas hábiles guerreras de nuestro mundo, el hecho de que representes los deseos te hace especial, pero déjame decirte algo, si subestimas a los humanos probablemente ellos terminen destruyéndote...

-que?

-los humanos carecen de muchas cosas, cierto, pero tienen una fuerza de voluntad en extremo maravillosa, ese es su verdadero poder y es a lo que debes temer

-como quieras, dijo mientras se retiraba, pensando, este que se cree se pasa viendo las estrellas y dice que yo soy la débil

-Soray, dijo Kailos, las estrellas representan el pasado, el presente y el futuro y no por que yo las observe quiere decir que sea débil, sino que me gusta controlarlas...

Acto seguido Kailos levanto su mano y señaló con su dedo el cielo...este se puso oscuro y de repente desaparecieron todas las estrellas del firmamento...

El futuro es ahora muy oscuro... susurro el hombre

Soray observaba a Kailos con sumo cuidado, mientras se preguntaba si todo lo que decían en su mundo sobre él era verdad...había oído desde hace mucho que Kailos era hijo del sol y de la luna y que por ello su poder era infinito pero que por eso mismo sus sentimientos y emociones cambiaban igual que la marea...

-date prisa, Soray, en la mañana mis nuevas sombras deben estar listas para actuar

-si! dijo la chica y se marcho

En el templo de Athenas un joven de cabello azul caminaba tranquilamente, mientras pensaba en lo solitario que resultaba el lugar ahora que casi todos los dorados estaban fuera..él no había querido marcharse, en cierta forma estaba desobedeciendo a su diosa y eso lo mortificaba pero no podía marcharse y abandonar todo eso...eso era su vida...su diosa era su vida...

-qué hermosos pensamientos, Milo de Escorpio...

-qué?

de una nube brillante apareció una chica de larga cabellera negra y vestido rosa

-soy Soray representación de los deseos y he venido aquí para convertirte en la tercera sombra y llevar a mi mundo a la victoria

-sombra? victoria? de que hablas?

-no importa cuando estés de nuestro lado las cosas serán mas claras...igual que Mu y Shaka

-qué? que les haz hecho?

-yo? nada...otras se encargaron de ellos...a mi me toca llevarte a ti...

-si crees que te será tan fácil es por que nunca te haz enfrentado a un caballero dorado

-uhm? no, nunca lo he hecho pero no importa eres humano y por eso no puedes vencerme...tus deseos son tu perdición

-perdición?

-no puedes vencerme mientras tengas ese deseo en tu corazón, después de todo yo te lo puedo conceder, puedo hacer que eso que deseas tanto sea realidad...puedo dártela...

las palabras de la mujer penetraban la mente de Milo como si se tratase de una canción de cuna que poco a poco lo iba hipnotizando, iban entrando a su corazón y con ello el caballero había perdido la batalla antes de comenzar, su deseo era su ruina...unos minutos después cayo al suelo inconsciente...

-obvio, los humanos son tan débiles, no entiendo por que Kailos insiste en usar humanos para eso!

y luego se marcho en la misma nube que llego...

EL cielo se puso oscuro, parecía que iba a haber una gran tormenta pero ni una gota se asomaba...las tres chicas que dormían tranquilamente en la mansión Kido no se habian percatado del gran mal que se había soltado bajo la luz, ahora extinta de las estrellas...

-duerman, mañana será el día de que la luz y la oscuridad se mezclen y que el mal empiece a emerger...

-Uyyyy!! no puede ser que vaya tarde de nuevo!!!!

-serena, qué pasa?

-ah, hola Saori-sam es que siempre me agarra tarde OOº

-ahhh, bueno nos vemos luego, chicas, vale

-si, nos vemos luego, Sakura-sam

cada una de las chicas salió de la casa rumbo a sus obligaciones: Serena y Sakura a la escuela y Saori a la Fundación, cada una se acercaba a su destino...

Fundación Kido

-señorita Kido, es necesario que usted organice todo lo relacionado con el festival escolar, es una gran oportunidad para esparcir el conocimiento de las artes en las instituciones

-si ya lo sé, una gran lista de actividades se estarán desarrollando, pero eso también significa que deberé viajar mucho para contactar a esas personas...

-es necesario que lleve con usted un escolta

-escolta? pero buscar uno de confianza en este momento es complicado...

-yo puedo ayudarte si quieres, dijo un joven de cabello azul que llegaba en ese momento

-Milo! que haces aquí?!

-vine a visitarte, acaso te molesta?

Milo llevaba unos pantalones negros y una camisa negra, lo cual le pareció extraño a Saori

-no, para nada...de veras quieres viajar con migo?

-por supuesto! me aburrí de estar en el santuario

-bueno...pues esta bien entonces, mientras puedes estar en la mansión, si?

-de acuerdo!

Mientras iba caminando a la mansión, Milo pensaba en que necesitaba descansar, el gran dolor de cabeza que sentía lo tenia agotado...

-quieres decirme por que le duele la cabeza? acaso Soray no hizo bien su trabajo

-no, Yuna, contesto Kailos mientras miraba lo que sucedía a través de su espejo.

-lo hizo bien pero en este momento esta en un punto medio entre ellos y nosotros, cuando yo lo diga sabrás a lo que me refiero...mientras déjame mirar a las demás...

-el espejo... algún día me dirás lo que dice allí, dijo Yuna, señalando una extraña escritura que rodeaba todo el borde del espejo...

-allí esta escrito mi nombre, para el que lo puede entender, mi verdadero nombre...ahora vete!

Yuna se marcho y Kailos se acerco al espejo cuyas inscripciones empezaron a brillar...

En la soledad de nuestros pensamientos aflora nuestro verdadero ser, en la soledad de nuestra tristeza se muestra nuestros verdaderos temores, en esos temores bañados de lagrimas aparezco yo como una estrella fugaz a la que le dedicas todas tus emociones...