NOTAS DE AUTORA: Woula! Perdon por tardar tanto, esque tengo la cabeza en algun lugar extraño y no recuerdo en donde...en fin...aqui teneis el siguiente capitulo. Espero que sea mas gracioso porque ultimamente estas cosas se me estan dando peor que mal.
Agradecimientos a Varie y a Silmi por participar en esta entrega.


Niños incomprensibles

Arwen y Aragorn habian salido esa misma mañana hacia Rohan. Habian decidido entre los dos, dejarles a las nuevas niñeras un "planing" de cosas que hacer para con los niños.

Seguramente Legolas, tentando su suerte (o la poca que podia tener) tiraría el papelito en algun lugar apartado y arriesgandose a no cuidar corrrectamente de los niños, sobretodo de que éstos no se escabuyera o hicieran algo impropio de dos pequeños príncipes.
La pequeña Almarian era lo que menos le preocupaba, pues no sabia andar casi, conclusión: podia tenerla mejor controlada que a los dos pequeños malvados.

Ese primer día, no comenzó bien, a Legolas no le dió tiempo ni a pensar en sus "escabuyidas"; y no le dió tiempo puesto que ellos mismos ya habian tomado la iniciativa de salir corriendo.

Nada mas terminar el desayuno, Ithiel y Eldarion se levantaron estrepitosamente de sus sillas y haciendo el mayor ruido posible para alarmar a los presentes (en este caso: Legolas, Gmli y Almarian) huyeron hacia algun lugar recóndito..."Tenian una misión que cumplir" en palabras del mismo Eldarion.

- Gimli!!

- Que!!

- Corre, sígueles!!! - le gritó Legolas, intentando calmar el llanto de Almarian

- Ve, tú...los enanos no estamos adaptados a correr detrás de niños

- Prefieres cambiar a Almarian??

Ante esa afirmación, Gimli salió corriendo; auqnue no estaba del todo seguro de hacia donde debia de correr.

. - . - . - .

- Guardia feo...- Ithiel decía mientras empujaba el voluptuoso casco de uno de los centinelas del Arbol Blanco.

- Se mueve? - Eldarion tenia cogida en brazos a su hermana. Todas estas tonterias que se les ocurrian eran fruto de las historias que les contaba Elboron, el hijo del senescal, que según él ser soldado consistia en quedarse muy quieto vigilando su puesto, eso queria decir concretamente que, los guardias, ajenos a su alredor, permanecían inmutables; aunque ese alrededor fueran dos niños desobedientes que intentaban arrebatarle el casco.

- Guardia feo no se mueve, otro - la pequeña señalaba el resto de los soldados junto a la puerta - Lleva a Ithiel donde guardias - ordenó la pequeña niña.

- Si, su majestad - dijo el niño en tono burlón - Alguna cosa más quiere que le traiga?

- No, ithiel no quiere nada más - Eldarion odiaba esos moementos en los que se hacia la interesante e intentaba hablar en tercera persona.

Sin embargo, le hizo caso y se dirigió, con ella medio subida sobre sus hombros, donde se encontraban los dos guardias de las enormes puertas de similar indumentaria que el anterior.

Tras repetir varias veces la misma operación del casco, probaron a hacerles reir y dijeron muchas cosas graciosas, pero parecía que esos soldados no les escuchaban. Tampoco produjo ningún efecto.

Legolas, con la respiración bastante entrecortada y con una furia también bastante contenida, apareció en el lugar y momento exactos tras una de las esas mismas puertas grandes. Ithiel, con ayuda de su pequeño hermano, habia cogido una de las dagas del guardia y se disponia a cortarle las plumitas al maravilloso casco.

- NOOOOOOO!!! - Les detuvo tan bruscamente que los dos se cayeron al suelo y se quedaron practicamente petrificados...bueno, practicamente no...se asustaron bastante y salieron corriendo de nuevo.
No tuvieron en cuenta que esta vez, Legolas estaba con las manos vacias (Gimli llevaba a Almarian) y les recogió casi al vuelo, tan rápido que ni lo vieron venir.

- Legi es maaalo - decia Ithiel mientras les llevaba a los dos hasta su respectivo cuarto de juegos. Una gran habitación llena de todos los objetos "jugables" que podrian existir en este y otro confín del universo. Gimli pensó que los niños estaban demasiado miamados, no podria salir nada bueno de un heredero que, además de mimado, era incapaz de controlar a su hermanita pequeña. "Aunque es una hermana un tanto extraña, tiene un parecido muy inusual a Arwen...".

Los gritos de Almarian le sacaron de sus pensamientos, Legolas intentaba evitar que las flores que tenia en el jarrón cayeran estrepitosamente por la ventana, era una niña un tanto agresiva, le encantaba soltar cosas para ver como caian sobre pobres viandantes.

- Ithiel!! Deja eso en su sitio! - Legolas no podia con la niña, que ni siquiera se alzaba mas de cinco palmos del suelo, un guerrero experimentado como él deberia de poder controlar la situación, pero desgraciadamente no podia.
El principe rubio se rindió ante los niños, algo molesto (que no enfadado) y triste abandonó la habitación y se marchó a cualquier lugar que le permitiera poder pensar.

Pasaron las horas tan lentas para él, Arwen habia confiado en que seria capaz de cuidar de sus hijos sin que hubiera accidentes, pero no podia evitar las travesuras propias de las criaturas; sin embargo Arwen no fue muy correcta dejándole a él solo ahi...

Mientras Legolas pensaba todas estas cosas, cuatro figuras aparecian en la penumbra de la sala, Eldarion encabezaba el grupo con una sonrisa timida, llevaba en la mano una manzana de esas que le gustaban tanto; Ithiel le seguia también con una sonrisa y para sorpresa de Legolas, era una sonrisa muy sincera.
Almarian llevaba otra ayudada por Gimli por supuesto.

- Lo sentimos mucho - dijeron los niños a la vez con sus caritas tiernas y sonrientes - Nos perdonas?

El elfo apenas pudo contener las lágrimas, algo tan bonito como aquello no tenia desperdicio, se levantó del sofá en el que estaba sentado mirando la pared y se dirigió a abrazar a los niños.

- Como no os voy a perdonar - decia dandole besitos a Ithiel que se moria de risa - Ahora...haremos una cosita. Daros un baño.

De nueva con esa velocidad que les caracterizaba, salieron corriendo soltando las manzanas y gritando "wii" por los pasillos mientras Legolas les continuaba persiguiendo histérico de los nervios. Se detuvo un momento y respiró profundamente, no tenia que enfadarse de nuevo, solo tenia que convencerles de que se bañaran y se fueran a acostar.
"Solo?? Como si fuera tan facil, como lo haran Silmerel y Arwen...quizá Rian..." Su salvadora acababa de cruzar el umbral de una de las habitacions y se dirigia claramente hacia la situación de los niños, con palabras que no pudo oir y gestos malabares consiguió que hicieran lo que ella queria exactamente: volver al baño.

- Rian...eres...increible

- Tanta generosidad por vuestra parte me honra, pense que los elfos eran pacientes... - dijo con una sonrisa socarrona

- Con niños al parecer no, como has ... que...

- Paciencia y unos cuantos años de experiencia, puedes prometerles la luna, pero luego la piden...Hay que tener cuidado, quizá para ellos que les des un beso de buenas noches sea algo superior y en cambio toda esa retaila de aritilujios que tienen no sean mas que mera distracción. Quizá si les hablarais de modo que pudieran entenderos... - Al ver la expresión del elfo Rian continuó la frase - No se si sabeis a lo que me refiero...aunque por vuestro rostro diria que no

- No creo que sepa hacer este tipo de cosas...

- Bueno, son niños, sus palabras favoritas son: si, no, no quiero, me gusta eso... - explicaba ella haciendo gestos con las manos, era realmente como si le hablara a alguien que no comprendiese su idioma, sus ojos azules soñadores brillaban con cada palabra, le encantaban esos niños... - Deeriais hablarles con palabras simples, y muy directamente, teneis que decirles lo que quereis que hagan pero sin asustarles. Como a todos, hay cosas que no les gustan y concretamente esos dos niñitos son de lo que jugar es más que una distracción.

- Pareceis saber mucho de ellos...

- A veces incluso mas que su pro...pia...ma..dre... - Rian con lentitud decia las últimas sílabas de su frase, observando atenta y con los ojos desencajados como Ithiel estaba totalmente empapada y corria hacia ella muy contenta.

- Ithiel quiere que Rian le bañe - dijo imperativamente abrazandose de su pierna.

- Rian esta muy enfadada, Rian quiere que Ithiel vuelva al cuarto de baño para que no se enfade más - usando un tono muy neutral y tranquilizador, casi musical, continuó hablando del mismo modo que solia hacer la niña. Casi con la misma rapidez que habia llegado volvió a marcharse.
La doncella, tras un gesto reverencial salió hacia la dirección del baño dejando a un Legolas muy confundido y pensativo, se quedó asi unos minutos hasta que decidió seguir a Rian y comprobar como podia ser que ella pudiera converncer a la niña y él era absolutamente incapaz de dirigirle mas de dos frases sin que ésta se despistase y no le prestase atención.

Cuando el elfo entró en el baño, observó que Rian intententaba bañar a Eldarion y a Ithiel al mismo tiempo, mientras Gimli arreglaba a Almarian, pero ante todo no perdian la calma como él, solo sonreian intentando por todos los medios no demostrar lo cabreados que podian llegar a estar en ese momento.
Legolas cortesmente se ofreció ayudar a Rian, cosa que ella aceptó con dulzura propia de una doncella como ella, mientras todo esto ocurria, Eldarion ya se habia encargado de empapar a Legolas con toda el agua posible que existia en el recipiente, el elfo cerró los ojos por un minuto, Rian casi se asustó pensando que en cualquier momento la delicada figura del principe de los cabellos dorados se tornaria en oscura y siniestra y los niños llorarian hasta la eternidad. Pero nada de eso ocurrió sino que con otra de esas sonrisas forzadas, Legolas continuó con el año de las criaturitas malvadas.

En el momento en el que al fin pudieron meterlos en la cama entre todos, Legolas estaba totalmente agotado no podia ni articular palabra, no sabia que meter en la cama a dos pequeños niños era todavia mas trabajoso que bañarles y ponerles ropa limpia todo al mismo tiempo

- Ithiel quiere un beso - Legolas hizo lo que decia y le arropó con las delicadas sábanas - Ithiel quiere otro

Legolas volvió a repetir la operacion con una sonrisa y se levantó por fin para cerrar la puerta. Cuando llegó al sofá donde estaban Gimli y Rian, se desplomó como si hubiera librado una gran batalla muchisimo peor que Sauron eran esos niños, podrian hacer cualquier cosa que se propusieran, nada era comparado a ello, sin embargo, la felicidad de sus rostros al darles las buenas noches era absolutamente envidiable.