SONRIE A CÁMARA, MI MUSA
Capítulo 2. Mi nuevo vecino
Lo que quedó del día pasó normal… un robo por aquí… una pelea por allá… Al final, llegué a mi casa muy cansada del trabajo. Soy camarera en un bar de aquí cerca… trabajo a media jornada y con el dinero que gano y la beca que conseguí para los estudios… me mantengo bien…
Vuelta a la rutina… El despertador me despierta, me ducho, desayuno y salgo de mi casa con mi uniforme. Al salir, veo que ya no está el camión de mudanzas. Me vuelvo a asomar a la casa, todavía siento curiosidad por saber quienes serán mis vecinos, pero como ayer, no encontré a nadie. Me puse en marcha hacia la Universidad, esta vez iba bien de tiempo.
Pasé por delante de un quiosco de prensa y algo llamó mi atención. Cogí un periódico titulado Shinshengumi y leí la portada.
"Heroína vuelve a salvar la situación"
Y debajo había una foto mía con mi traje azul marino y mi antifaz, también azul. Llevaba el pelo suelto y estaba volando con Yahiko en brazos y el incendio de fondo. Era una foto muy buena, seguro que eso fue el destello que vi. Pero lo que más me impactó fue el final de la noticia…
"…El pequeño niño a quien salvó la vida ha sido llevado a un hogar de acogida. Parece que toda su familia murió en el incendio. Este niño tuvo suerte de que esta muchachita lo salvara…"
Pagué el periódico y corrí porque ya se me hacía tarde. No conseguía quitarme de la cabeza a Yahiko. La forma en que me miró, implorándome ayuda. Ese niño no tenía derecho a pasar por aquello, es demasiado cruel. Como Kaoru Kamiya que me llamo que ese niño no estaría solo, se quedaría conmigo. Esta tarde averiguaría donde estaba el hogar de acogida e iría a intentar tener su tutela.
Iba tan concentrada pensando que no me di cuenta por donde iba y de repente noté como algo chocó contra mí. Casi me tira, pero no fue así. Bajé la cabeza para ver que se había estrellado conmigo, y vi pelo negro revuelto y en punta. Y cuando levantó la cabeza y vi sus ojos, lo reconocí… ¡Yahiko!
El niño me miró y luego se abrazó a mí fuertemente, hundiendo su cabeza en mi chaqueta.
- ¡Eh! ¡Niño a donde vas!- una señora mayor venía corriendo en la misma dirección que el niño.
Llegó hasta nosotros.
- Lo siento señorita, este niño le debe estar molestando…
- No, no pasa nada…
- Venga, vamos pequeño… hay que volver…- la señora intentó separarlo, pero él se agarró más fuerte a mí- no seas caprichoso…
Pero no había manera.
- Lo siento mucho señorita… seguramente usted tendrá prisa en ir a algún sitio…
- No se preocupe… yo conozco a este niño…- no quiero que luego regañen a Yahiko
- ¿De verdad?- se sorprendió ante mi revelación
- Si…
- ¿Y sabe como se llama? Desde que llegó no ha dicho palabra, no ha comido y casi no ha dormido… Sabrá usted que es muy duro por lo que acaba de pasar…- no se imagina lo que es crecer sin familia, yo casi me crié sola.
- Si…- y ahora, ¿cómo haría para decirle el nombre sin que descubrieran ella o Yahiko mi identidad? Miré al niño y descubrí en su cuello un collar con su nombre, mi salvación- se llama Yahiko Mioyin… también lo pone en su collar
- Tiene razón…- dijo la mujer viendo el collar que yo le mostré- así que te llamas Yahiko… Venga es hora de volver…- sigue sin haber manera de separarlo de mí
- No se preocupe… si lo desea, permítame llevármelo… en verdad estaba buscando el hogar para ir a verlo y llevármelo…- menuda suerte, había encontrado a Yahiko y tenía la excusa perfecta para llevármelo ahora mismo. No quería soltarme.
- ¿Usted desea tenerlo bajo su tutela?- se extrañó la señora
- Si…- aunque la mujer no lo notó, Yahiko se acurrucó más a mí.
- Pero… habría que hacer todos los trámites para que pudiera irse con usted…- viendo que así no se llegaría a ningún lado- pero haré una excepción por esta vez… Venga a verme mañana…- me dio su tarjeta y se marchó.
Yo la vi alejarse, era una buena persona…
Yahiko y yo nos quedamos así, plantados en mitad de la calle. La gente empezaba a mirarnos raro. Miré a Yahiko y él me devolvió la mirada. Consulté el reloj… 8:45… Ni modo, ya no llegaba a la primera clase. Así que cogí a Yahiko de la mano, di media vuelta y volvimos a mi casa. El pequeño no dijo nada en todo el trayecto. Ya estábamos llegando, ahora pasábamos por la casa de mis nuevos vecinos. Pero como iba distraída, no miraba por donde pasaba y de pronto noté que me chocaba contra algo y un destello me dio en los ojos.
- ¡Oh! Lo siento mucho señorita… no miraba por donde iba… y el disparador es soltó solo…
- No… soy yo quien debe disculparse… no iba atenta…- me separé de él y lo pude ver bien.
Un hombre bien formado, algo más alto que yo, cabello largo de color rojo brillante como el fuego y los ojos más hermosos, inusuales y penetrantes que jamás hubiese visto… violetas… Ese color de pelo y ese tono de ojos lo hacían realmente hipnotizante. Y la sonrisa que me dedicó consiguió estremecerme. Su voz se quedó clavada en mi cabeza, aunque… no era la primera vez que la escuchaba… Me esforcé en recordar… ¿Dónde había escuchado yo esa voz? Noté como Yahiko se escondía detrás mía y asomaba un poco la cabeza para ver al hombre, y él se dio cuenta.
- ¡Oh! Eres tú…- Yahiko volvió a esconderse detrás de mí- vamos… ¿no te acuerdas de mí?- ¿Eh? Un momento… entonces era…
Ahora lo recordé… ¡Era el hombre con el que dejé a Yahiko cuando lo rescaté!
Yahiko salió de su escondite detrás de mí y se acercó tímido al pelirrojo, pero finalmente lo abrazó
- Si me recuerdas pequeño… ¿Qué haces tan lejos del hogar?
- Yo soy su tutora ahora…- me adelanté a decir y Yahiko volvió a mi lado- me llamo Kaoru Kamiya y soy tu vecina de al lado…- me presenté
- Así que esta señorita tan guapa es mi vecina…- consiguió hacerme sonrojar levemente
- Pero que dice…- reí un poco avergonzada
- Me presentaré, me llamo Kenshin Himura… un placer conocerla…
- Lo mismo digo…
- Anda pequeño… que señorita tan amable se va a hacer cargo de ti…
- Vamos señor Himura…- sus comentarios me hacen sentir nerviosa
- Solo Kenshin señorita… ¿y como te llamas pequeño?
Yahiko no respondió, solo se abrazó a mí.
- No ha hablado desde… eso… según me ha informado la directora del hogar… Se llama Yahiko Mioyin…
- Ya veo… bien Yahiko, yo soy Kenshin… Quiero que nos llevemos bien a partir de ahora ¿vale?
Yahiko esbozó una pequeña sonrisa y asintió levemente.
- Lo mismo con usted señorita Kamiya…
- Solo llámame Kaoru, ya que tú me permites llamarte solo Kenshin…
- Está bien… Kaoru…- ¿porque siento esta sensación de calidez cuando ha pronunciado mi nombre?
- Si necesitas algo… no dudes en llamarme o avisarme, después de todo vivo al lado…- sonreí
- Por supuesto… y gracias…
Repentinamente escuchamos un pitido. Kenshin levantó su brazo y miró su reloj.
- ¡Oh vaya! Lo siento, pero llego tarde al trabajo…
- No pasa nada…
- Nos vemos en otra ocasión bella señorita…
- ¡Kenshin!- seguro que mis mejillas se enrojecieron, pero él sonrió tiernamente
- Hasta otra Yahiko- le revolvió el pelo al pequeño y se marchó.
Lo seguí con la vista hasta que su figura desapareció a la vuelta de la esquina. El corazón no dejaba de latirme rápidamente y todavía sentía mis mejillas arder. El tirón de la chaqueta que me dio Yahiko fue el que me trajo de vuelta a la realidad. Lo miré, le sonreí y lo conduje hacia mi casa, ahora la suya también.
Lo hice pasar al salón y solté la cartera en la silla. Hoy no iría a la Universidad, y mejor así, Yahiko aún estaba asustado
- Bien Yahiko… esta es tu casa ahora…
Él no habló, pero dibujó una sonrisa. Me miró como si quisiese decirme algo, pero luego bajó la cabeza. Comprendí que se sentía frustrado por no poder hablarme. Yo tuve una idea para resolver eso. Cogí un lápiz y una libreta de la mesa y se la di.
- ¿Qué querías decirme Yahiko?- él me miró primero cuestionándome, pero luego empezó a escribir.
Se notaba que todavía estaba aprendiendo, pues no tenía muy perfilada la letra. Leí lo que me escribió.
"Muchas gracias por todo señorita Kaoru… por quedarse conmigo… y por salvarme en el incendio…"
Eso me sorprendió… ¡¿me había reconocido?! ¡¿Pero como?!
- No me tienes que agradecer… pero la que te salvó fue ella- me señalé en el periódico.
Él negó con la cabeza y volvió a escribir.
"Es usted señorita Kaoru… reconocería sus ojos en cualquier sitio…"
Es cierto, la primera vez se me quedó viendo a los ojos. Me agaché a la altura de él.
- No se lo dirás a nadie ¿verdad?- él negó decididamente
Lo abracé fuertemente. Yahiko soltó la libreta, que cayó al suelo y se apegó más a mí, como si necesitara desesperadamente ese abrazo. Cuando se calmó, le dije.
- Bien… ¿tienes hambre?- él asintió- Pues venga… vamos a desayunar algo… y luego iremos a comprar…- Yahiko me sonrió ampliamente.
Cogí uno de mis bolsos, metí mi cartera y el móvil y salimos de casa para ir de compras… ¿Por qué siento que hoy ha sido un gran día después de lo que me acaba de pasar?
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N.A: y bien, aquí tenéis el capítulo 2 de "Sonríe a cámara, mi musa"
Jeje, ya apareció Kenshin… ahora sabéis porque se llama "sonríe a cámara, mi musa"… o quizás todavía no lo habéis averiguado? Y que les parece la idea de que Kaoru se quede con Yahiko? Ya veréis el rumbo que irá tomando esto…
Muchas gracias a:
Esmeralda (ya ves que no me he tardado)
Athena Kaoru Himura (jeje, me hizo gracia eso de super Kaoru. Si, también es el primero que escribo sobre que tengan poderes. Pero como tenía esta idea en mente desde hacía algún tiempo, al final me decidí. Y tú también, ves que cumplo vuestros pedidos y lo he subido rápido)
Gabyhyatt (mmm… no se, no se… a lo mejor si… a lo mejor no… pero tendrás que esperar hasta más adelante para saberlo… Jeje, tranqui que no soy mala… no te tendré mucho tiempo en la espera)
Bien… se acabó el tiempo, es hora de irse… y como ya dije… no hay adelanto.
Solo les diré que les espero en el capítulo 3 "Conociéndonos" de "Sonríe a cámara, mi musa"
Matta-ne
Kisa-chan-sohma
