SONRIE A CÁMARA, MI MUSA
Advertencia: Cuando veáis:
"…" lo que está escrito es lo que escribe Yahiko en su libreta.
----- las rayas son para cambiar de personaje, entonces se contará la historia desde el punto de vista del personaje que ponga a continuación.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Capítulo 4. La llegada de mi hermana
Hace 4 meses que toda mi vida cambió, 4 meses desde que Yahiko vive bajo mi tutela, 4 meses desde que conozco a Kenshin… La verdad ha habido algunos cambios…
Kenshin se queda con Yahiko por las mañanas, mientras yo voy a estudiar. Según me cuenta Yahiko, le lleva durante un rato al periódico donde trabaja, incluso ya tiene amigos allí; y luego le lleva al parque, de paseo por la ciudad, le enseña sitios nuevos… Por las tardes en las que no trabajo, nos vamos en los 3 juntos de paseo. ¡Ah! ¿Y sabéis? Kenshin y Yahiko suelen venir a recogerme después de clase. Je, y me parece que he despertado la envidia de las chicas.
Yahiko aún no habla, pero en cuanto a aprendizaje no se ha quedado atrás y lo entiende todo muy rápido. Y también estoy empezando a enseñarle kendo. Si, el pequeño quiere ser fuerte. Me pilló una vez en la noche cuando volví de ayudar a la policía en un secuestro que acabó bien.
Flashback
Acababa de aterrizar en el jardín de mi casa después de hacer un servicio a la comunidad. Como faltaba poco para que amaneciera, decidí ponerme a entrenara. ¡Ah! ¿No lo había mencionado? Si, soy kendoka. Durante los 5 primeros años de mi vida, mi padre me enseñó lo básico y luego yo perfeccioné una técnica propia. Estaba haciendo unas cuantas katas cuando sentí un ruido proveniente de la puerta que comunicaba el jardín y la casa. Era Yahiko, lo debí de desvelar con el ruido que hice al sacar la shinai del cobertizo. Se acercó a mí, algo soñoliento y me pasó la libreta.
"¿Qué hace Kaoru?"
- Esto se llaman katas, son movimientos de kendo
"¿Kendo?"
- Es un arte marcial de defensa personal
"¿Kaoru enseñará a Yahiko?"
- Yahiko… tú… ¿tú quieres que te enseñe?
"Por favor Kaoru, enséñame. Quiero poder protegerte. No quiero que te pase como a mis padres. Aunque mi ayuda no te sirva de mucho, quiero hacerlo…"
- Yahiko…
Fin del Flashback
El gesto y la mirada suplicante y decisiva de Yahiko me conmovieron y lo estoy instruyendo.
En cuanto a mi otra identidad, sigue siendo un secreto entre Yahiko y yo… Aunque Kenshin ha estado a punto de descubrirme varias veces sin que él se diera cuenta… Si no llega a ser por Yahiko, que se queda con él cuando yo ayudo, que se lo impidió distrayéndolo… Tengo que tener cuidado… No sería bueno que me descubriese…
Hoy es sábado, y solo trabajo por la mañana. En la tarde vamos a ir a una convención de videojuegos con Yahiko, ya que Kenshin le ha estado enseñando a jugar.
Bueno, me voy a trabajar, que a Tae no le gusta que llegue tarde.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Kenshin…
Ya hace 4 meses que todo cambió… 4 meses desde que la conocí… 4 meses desde que me convertí en medio tutor de Yahiko… y también 4 meses desde que intento, al menos, saber como se llama la mujer que lo salvó… Me da igual no saber quién es… solo quiero saber su nombre… Pero, no se porque… me parece que es una persona muy cercana…
A Yahiko le estoy enseñando a jugar a los videojuegos… y lo hace muy bien, aprende rápido. Cuando lo llevo al trabajo se porta muy bien, incluso mi padre juega con él… Pero lo que siempre espero con ansias es la tarde en la que salimos los tres juntos… Kaoru, Yahiko y yo… Estar junto a ellos me llena de calidez, sobre todo con Kaoru… No sé porque tengo este sentir hacia ella… pero sea lo que sea, me hacer sentir calor… Aunque creo que ella esconde algún secreto… A lo mejor esta relacionado con la heroína misteriosa…
Pero por hoy, me tomaré el día libre…
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Kaoru…
Ya son las 16:30… Me estoy arreglando mientras esperamos a Kenshin, porque la convención empieza a las 17:00. A Yahiko ya lo he vestido y ahora está abajo viendo la televisión.
Estaba terminando de peinarme cuando llamaron a la puerta. Ese debía de ser Kenshin.
- ¡Yahiko! ¡Abre, que debe de ser Kenshin!- le pido
Escucho los pasos de mi protegido y el ruido de la puerta a abrirse. Termino de arreglarme el pelo y bajo las escaleras. Cuando estoy en el principio escucho.
- Yahiko, te ves muy bien… ¿Esa ropa es nueva?- es la voz ronca y varonil que tanto me gusta.
Kenshin estaba en el marco de la puerta con Yahiko abrazándolo.
- Kenshin… Pasa, solo me falta coger mi bolso… Yahiko, tu mochila…
Yahiko me siguió al salón a coger su mochila, ya preparada y yo mi bolso. Salimos de la casa y nos encaminamos a la convención. Yahiko iba en medio de nosotros tomado de la mano.
- Estás muy guapa Kaoru… el azul te sienta muy bien…- yo me ruboricé por el comentario de Kenshin y aparté un poco la vista para que no me viera.
- Vamos Kenshin…
Entonces reparé en la presencia de algo que colgaba de su cuello, su cámara.
- ¿Hoy también trabajas?
- No… es para hacer un reportaje para nosotros…
- Yahiko también trajo la cámara que le regalaste.- él me lo corroboró mirando a Kenshin y asintiendo.
Llegamos a nuestro destino. Había mucha gente y casi no se podía caminar. Le repetimos más de mil veces a Yahiko que no se separase de nosotros, para que no se perdiera. Vimos la exposición de los videojuegos del tiempo, que abarcaba desde los primeros videojuegos, hasta tres de los nuevos títulos que se presentaban en esa convención, y luego apuntamos a Yahiko a un torneo de videojuegos. Yahiko decía que no sería capaz de ganar, pero Kenshin le dio ánimos.
- Vamos Yahiko… seguro que lo conseguirás… yo confío en ti…
Cuando empezó el torneo, mucha gente se agolpó alrededor. Alguno de ellos se metió al mogollón a lo bruto y me dio un empujón, no se si accidentado o queriendo. Yo ya me veía en el suelo cuando sentí que algo paraba mi caída.
Abrí los ojos, lo cuales cerré por instinto al no poder usar mis poderes en público, para encontrarme con dos orbes violetas preocupadas por mí.
Kenshin me había agarrado por la cintura para impedir que cayera, pero habíamos quedado en una posición muy comprometedora. Kenshin me tenía sujeta por la cintura abrazada muy cerca de él y nuestras caras se encontraban a escasos milímetros, tantos que podía sentir el aliento de Kenshin en mi nariz.
No sé cuanto tiempo pasamos así, minutos que para mí parecieron eternos, porque me perdí en la inmensidad de sus violáceos ojos. Sentí la sangre subir a mis mejillas, las cuales de debieron de teñirme de rojo. Sabía que tenía que separarme, pero ni él me lo pedía ni mi cuerpo me respondía. Las palabras del que seguramente chocó conmigo, me trajeron de vuelta y parece que a Kenshin también.
- ¡Lo siento!
Salí de mi ensimismamiento y aparté la cara de la mirada de Kenshin, avergonzada. Miraba de reojo a Kenshin, que estaba en la misma situación que yo.
- Gra… gracias Ken… Kenshin…- seguí mirándolo de reojo
- No… no ha… sido na… nada…
Me atreví por fin a mirarlo de nuevo a los ojos, aún sintiendo calor en mis mejillas, pero entonces algo cegó mi visión.
- ¡¿Pero qué…?!- vi a Kenshin con su cámara muy sonriente- ¡Kenshin!- le reproché fingiendo enfado
- Lo siento… es que estás muy mona cuando te sonrojas… y no me pude resistir…- la sonrisa que esbozó era tan linda, que de haber sido yo un trozo de hielo, me hubiese derretido.
No podía enfadarme con él aunque quisiera.
- ¡Y el ganador es…! ¡¡YAHIKO!!- anunció de pronto el juez.
La muchedumbre empezó a aplaudir eufórica. Nosotros conseguimos hacernos un hueco y pudimos al fin tener visibilidad. Yahiko estaba de pie y el juez con el micrófono le levantaba la mano.
- ¡Increíble! ¡¿Quién te enseñó a jugar así pequeño?!- Yahiko quedó callado y empezó a mirar a todos lados.
Kenshin y yo nos miramos preocupados. ¡Yahiko no podía hablar! Entonces nos encontró y señaló a Kenshin, que estaba haciéndole fotos.
- ¡¿Eres tímido?! ¡¿Dices que él te enseñó?!- él asintió- ¡¿Y quién es?!
Yahiko fue a buscar su mochila y sacó su libreta, escribió y se la dio al juez.
"Es Kenshin. Vive al lado de casa y me cuida por las mañanas mientras Kaoru va a clase."
El juez pareció extrañarse de ese comportamiento en el niño, pero entonces pareció deducir.
- ¡¿No… no puedes hablar?!- Yahiko negó bajando la cabeza- ¡lo… lo siento… no sabía…!- se disculpó- ¡¿podría subir Kenshin con nosotros?!
Kenshin me miró y luego sentí como me cogía la mano y me tiraba con él. Llegamos al lado de Yahiko, quien nos abrazó y le dio la libreta con lo que había escrito a Kenshin.
"¡Kenshin! ¡Lo logré! ¡Gané!"
- ¡¿Y esta señorita de aquí quién es?!
- Soy su tutora…
- ¡Ah! ¡Entiendo…!- luego se giró hacia Kenshin- ¡¿Así que usted le ha enseñado a jugar…?! ¡Debe ser muy bueno…!
- Bueno… hace tiempo… me conocían como Battousai…
Todo quedó en silencio. La gente estaba sorprendida ante tal revelación, pero yo estaba interrogante ya que no entendía.
- ¡No… no puede ser…! ¡¿Eres el legendario Battousai?! ¡¿El rey de los videojuegos?!- Kenshin asintió- ¡Ya han oído señores! ¡Este hombre es… ni más ni menos… que el rey de los videojuegos! ¡La leyenda viva! ¡¡BATTOUSAI!!- la gente aplaudió eufórica y yo sin entender demasiado- ¡Y parece ser que este pequeño de aquí es su sucesor…!- lo dijo señalando a Yahiko.
El resto de la tarde pasó muy entretenida. Todo el mundo iba detrás de Kenshin y Yahiko. Al principio resultó pesado, pero luego era gracioso. Se hizo de noche y volvíamos a casa. Yahiko venía tan cansado que se había dormido, y Kenshin lo traía en su espalda. Llegamos a la puerta de mi casa.
- Ha sido una tarde estupenda Kenshin…
- Lo hubiera sido más, si la gente no hubiera empezado a pedirme autógrafos…- dijo molesto- por eso me había retirado de las convenciones… pero pensé que a Yahiko le haría ilusión y por eso cogí las entradas…
- Jeje… vamos no es para tanto… Venga, déjame a Yahiko… ya lo llevó yo a la cama…- no quería importunarlo más
- No mujer… ya lo llevó yo a su cuarto… sino se despertará…
Al final, Kenshin subió a Yahiko a su habitación, le cambiamos la ropa por el pijama y yo lo arropé cuidadosamente y le di un beso en la frente como hacía todas las noches.
Ya en la puerta del jardín, iba a despedirme de Kenshin.
- Gracias otra vez Kenshin…- sonreí
- Vamos Kaoru… sabes que me gusta pasar el tiempo con vosotros…- también me sonrió y yo me quedé extasiada viendo sus ojos
No me di cuenta de cómo él se fue acercando lentamente hacia mí. El corazón me latía muy rápido, el calor subía a mis mejillas, me estaba sonrojando. Yo comencé a acercarme también a él. Cada vez más… cada vez más… cada vez más cerca… Podía notar su respiración en mis labios… ¡Iba a besarme! ¡No! No podía… Vamos Kaoru, ¡aléjate! Me cuerpo no me respondía… cerré mis ojos lentamente y me acerqué más… Quería probar sus labios… No… no puedes hacer eso… él no merece sufrir como yo… pero, ¿Qué es esta calidez que siento junto a él…?
- ¡¡KAORU!!- ese grito me trajo a la realidad
Abrí los ojos sorpresiva mente, encontrándome con los violetas de Kenshin. Me puse más roja aún de lo que estaba y volví la vista al suelo.
- ¡¡Kaoru!!- otra vez alguien gritaba mi nombre.
Kenshin y yo miramos a todos lados, cuando de repente algo brillante y rápido nos pasó por el lado y escuchamos como se clavaba en la valla de madera.
¡Un momento! Ese sonido… eso brillante… ¡¿un kunai?! Entonces solo puede ser…
Miré en la dirección de donde provenía lo que fuese y allí estaba ella.
- ¡¡MISAO!!- exclamé sorprendida
No comprendía que hacía aquí.
- ¡Kaoru! Por fin di con tu casa…- se acercó a nosotros
- Pe… pero Misao… ¿Qué haces aquí?- me extrañé
- Kaoru… mejor me voy ya…- se quiso excusar Kenshin
- ¿Quién es él hermana?
- ¡¿HERMANA?!- se sorprendió Kenshin
- Si, es mi hermana menor, Misao… tiene 19 años y…
- Y he venido a ver a mi hermana mayor…- me interrumpió mi impulsiva hermanita- pero repito, ¿Quién eres?
- Él es Kenshin Himura… es mi…- pero no pude acabar porque sentí como la puerta se abría
Nos giramos hacia la puerta y en ella estaba Yahiko, con cara soñolienta. Vaya… con tanto grito, lo habíamos despertado al pobre.
- Hermana Kaoru… ¿no me digas que te casaste y tienes un hijo?- ¡Cachis en la mar! Misao podía llegar a ser inocente, pero en deducción a primera vista… no le ganaba nadie fallando e imaginando cosas…
A Kenshin y a mí se nos subieron los colores. Como podía pensar que… A no ser que viera la escena de antes…
Yahiko se acercó tambaleante, dormido. Yo lo cogí y él se recostó en mi hombro.
- No Misao, no me he casado… ni siquiera tengo novio… Kenshin es mi vecino de al lado…- Kenshin asintió- y juntos cuidamos a Yahiko, que está bajo mi tutela…
- ¡Oh! Ya entiendo…- eso espero- es que hace mucho que no te veo…- si exactamente 8 años.
- Bueno, un placer conocerla señorita Misao- se despidió de mi hermana- Kaoru… ¿mañana quedamos donde siempre?
- Si… después del trabajo…
- Bien, adios Kaoru- se acercó a Yahiko- hasta mañana campeón…- le dio un beso en la frente al pequeño y se marchó, dejándome a mí en el jardín con un Yahiko medio dormido y mi recién llegada hermana.
- Bien Misao… ahora explícame qué diantres haces aquí y cómo me has encontrado- le exigí a mi hermanita una vez sentadas en el salón.
Ya había acostado de nuevo a Yahiko en su cuarto, el que Kenshin me ayudó a preparar.
- Vamos Kaoru… ¿es que no puedo ni visitar a mi hermana después de tantos años?- me miró con cara de pena
- No me mientas Misao… te conozco mejor que nadie… y además, ni siquiera nuestro padre sabe donde estoy… Así que… habla- le dije seriamente
- Está bien- al final cedió- primero, la parte de venir a visitarte es cierta en su totalidad- ¿y como pensaba hacerlo si nadie sabía mi paradero?- encontré tu diario…- se rebuscó en la bolsa que traía y sacó una vieja libreta- mencionaba muchas veces Tokyo… y las ganas que tenías de conocerla… Así que, decidí que el primer lugar donde te buscaría sería aquí…- mira, le había dado al coco
- Veo que no perdiste el toque detectivesco…
- Jeje…
- Y dime, ¿Por qué estás aquí? ¡¿No te habrá enviado papá?!- me alarmé
- No tranquila… tu paradero sigue siendo un misterio… y ahora el mío también…
- ¡¿Cómo que el tuyo también?!- salté. Eso solo puede significar…
- Si… me he escapado de casa…
- ¡¡SERÁS IDIOTA!!- grité enfadada
- ¡No grites! ¿O pretendes despertar otra vez a crío?- cierto, Yahiko está durmiendo arriba.
- Bien… vamos… calma Kaoru…- intenté tranquilizarme- a ver, cuéntame… ¿Por qué te has escapado?
- Pues… cuando te escapaste hace 8 años… papá pasó meses buscándote… pero al final desistió… y se centró en mí… No me dejaba salir sola ni un momento… iba a todos sitios vigilada… y ayer… ayer…- de repente su voz se quebró y le empezaron a brotar lágrimas de los ojos- ayer me dijo… que me había comprometido… con el hijo de un amigo suyo… Me hizo lo mismo que a ti… Así… así que me escapé…
- Misao…- la abracé y dejé que llorara sobre mí
¿Pero en que pensaba nuestro padre? ¿Es que acaso no tenía en cuenta nuestros sentimientos? ¿No le bastó con mi reacción? Nos conoce tan poco, que no sabe que Misao me imita en casi todo lo que hago…
Sino cambia, nos va a perder a las dos. Mamá nunca lo hubiese permitido…
Miré a mi hermana. Se veía tan vulnerable. Cuando yo me escapé no tenía a nadie, lo pasé realmente mal. Pero ella no tendría la misma suerte. Juntas haríamos entrar en razón a nuestro padre, pero primero, que se digne a encontrarnos.
- Vamos Misao… sabes que puedes contar conmigo…
- Gracias…
- ¿Y como has venido? Sabes que padre tiene muchos contactos, y te pudo haber seguido…
- He venido volando… sabes que controlo el VIENTO, así como tú controlas en AGUA…
Eso me alivió. De momento estábamos a salvo. Si mi padre me encontraba, me obligaría a volver… y, a casarme… y a Misao también… ¡No! No pienso dejar que me atrape…
- Y dime Kaoru, ¿Cómo has acabado cuidando de un crío junto a tan guapo vecino?
- Es una larga historia Misao… mejor te cuento mañana… Hoy puedes dormir en mi estudio… ya veremos después…
Nos fuimos a dormir después de tan emocionante día. Una vez en la tranquilidad de mi cuarto y en la comodidad de mi cama, pude pensar.
Ahora tenía a mi hermana viviendo conmigo, menuda cruz me calló. Y para terminar de mejora la situación, ¡¡Hoy Kenshin ha estado a punto de besarme dos veces!! ¡¡Y yo no he hecho nada para impedírselo!! ¿Por qué ¿ Yo quería apartarme… pero mi cuerpo… y se sentía tan bien en sus brazos… ¡Deja de pensar estupideces! ¡No puedes hacer eso! ¡No debes enamorarte de él! No merece sufrir lo que tú… Pero quizás ya es tarde… Kenshin…
Y cerré mis ojos para empezar a soñar…
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
N.A: y aquí está el capítulo 4 de "Sonríe a cámara, mi musa"
¡¡¡WOOOLAAA!!!
Ya volví. La costa brava es chulísima, tenéis que ir por allí.
Bueno, basta de andarse por las ramas, que les pareció? Ya llegó Misao. Veremos a ver la que va a armar… Ahora, Kaoru tiene que lidiar con su hermana, con controlar sus sentimientos hacia Kenshin y con su otra identidad… Veremos a ver como se deshacen los hilos…
Muchas gracias a:
Coppelia in Black (gracias por tu review y también por tus ánimos. Y la semana pasó muy bien, sino fuera por el pesado de un compañero de clase que también vino. A ver si te gusta este capi)
Gabyhyatt (bueno, eso de que le diga fea después de todo lo que hace por él está un poco fuera de lugar no crees? Y lo de Hiko, es que me hace mucha gracia… Y ya ves que acertaste, la hermana es Misao)
Kaoruko Hina (lo siento si lo de las clases de la Universidad no está muy definido, pero es que como no lo sé muy bien, lo puse así, es para que se viera lo duro que es llevar una doble vida… y gracias por tus ánimos, aquí tienes el siguiente capi)
Bien, hora de marcharse… y os doy adelanto…? Mm… no, mejor no, que sino, el finc se desvelaría…
Nos vemos en el capítulo 5 "Un momento para nosotros" de "Sonríe a cámara, mi musa"
Matta-ne
Kisa-chan-sohma
