waaaa gomen, gomen, pero no tenia mucha inspiración... Aparte que ya no puedo usar el notebook en la noche, así que menos me inspiraba. Ya, como recompensa por esperar, este capitulo lo hice unas 150 palabras más largo aprox., aunq no se nota mucho... u.u sera.
Espero que les guste!!!!
No me hables de amor no correspondido.
Lo Siento.
Su cuerpo yacía inmóvil en el suelo, su cara estaba pálida y sus labios comenzaron a tornarse azules por la falta de oxígeno. El recién aparecido se acercó rápidamente al Inuzuka, lo tomó, lo acomodó en su espalda, y se lo llevó lo más rápido que pudo al Hospital de Konoha. Podía sentir cómo la respiración de su amigo se volvía cada vez más dificultosa, lo que lo obligó a apurar el paso. Al llegar al lugar, se encontró con una peli rosa barriendo con cara desconforme el frontis del edificio, la chica se fijó en la persona que se acercaba a ella. Con desgano levantó su mano y lo saludó, pero al darse cuenta de que el serio chico iba corriendo hacia ella, se preocupó y dejó caer la escoba. Mientras su silueta se acercaba, se logró distinguir que no venía solo, y por lo que se deducía, la persona que traía estaba inconsciente.
-¡Shino¿Pero qué fue lo que ha sucedido?- Dijo, luego de acercarse más a él e inspeccionar el rostro de Kiba. Se volteó y le habló a dos "enfermeras" que estaban saliendo del Hospital.- ¡Hey, tú! Trae una camilla¡ahora!, y tú –miró a la otra, que tenía cara de asustada, mientras la primera iba corriendo hacia adentro del recinto.- llama a Tsunade-shichou inmediatamente. Dile que la necesito, y que Inuzuka Kiba puede estar en peligro de muerte.
-H…Hai, Sakura-sempai!- Esta última salió corriendo en la misma dirección que la primera. Al poco rato llegó la enfermera que fue a buscar la camilla con dos hombres más, los que pusieron con cuidado al chico en la camilla y se lo llevaron al interior a gran velocidad, seguidos por Sakura y Shino.
No pasó mucho tiempo en que llegara la Hokage. Cuando entró en la habitación, vio al chico conectado a un respirador, y a Sakura con sus manos sobre su torso, moviendo chakra tratando de encontrar el motivo del paro respiratorio. La aparente mujer joven se unió a su búsqueda, y juntas, comenzaron a pasar su chakra por su cuerpo.
En la sala de esperas, Shino estaba sentado muy callado, con las manos juntas sobre sus piernas. Luego de un rato en silencio y reflexión, se paró de su asiento y se dirigió a donde se supone que debería estar la recepcionista, y sacó sin permiso el teléfono. Marcó un número y se lo puso en la oreja. Esperó un tiempo, hasta que alguien decidió responder el teléfono.
-Habla Aburame Shino¿se encuentra Hinata en casa? Necesito hablar urgentemente con ella…se trata de Kiba, por favor avísale cuando llegue… Dile que venga inmediatamente al hospital, que aquí le contaré lo que pasó… sí… Sayonara, Neji.- Colgó, se sentó otra vez, con su cara tan seria como siempre, esperando en silencio hasta que llegara Hinata o que saliera Tsunade o Sakura con alguna noticia sobre su amigo.
Pasaban los minutos, y ninguna de las personas que esperaba aparecía. A lo mejor sería buena idea enviar a algunos insectos a que buscaran a Hinata, quizás ni si quiera había llegado a su casa aún, y no sabía cuando recibiría el mensaje. En voz baja murmuró una orden y tres insectos salieron volando del cuello de su chaqueta dirigiéndose a la salida del lugar. Shino siguió esperando. Al parecer tenía una paciencia inquebrantable, no mostraba nervios ni miedo por lo que le pasara a Kiba, tampoco parecía aburrido de esperar tanto tiempo. Ya casi se cumplía una hora esperando cuando apareció la chica ojiblanca corriendo por la entrada. Cuando se dio cuenta de que Shino la estaba esperando sentado, tomó asiento a su lado. Lo miró con cara muy preocupada; Shino sabía lo que quería decir Hinata antes de que pudiese abrir los labios, y prefirió responder a la pregunta antes de que la formulara.
-Hace cercano a una hora me lo encontré botado en medio de la calle, no estaba respirando bien y estaba inconsciente. Me lo traje lo antes posible y desde entonces que no he tenido noticia de qué es lo que sucede.
El silenció abundó en la blanca habitación que lograba poner tensos a todos. Hinata no reaccionaba ante las palabras de su compañero, era imposible, si sólo hace unos momentos había estado con Kiba, e incluso había tenido la suficiente fuerza como para golpear a Naruto hasta romperle la nariz… ¿Cómo podía ser posible que en tan poco tiempo alguien sano dejara de respirar normalmente? "Esto no puede estar sucediendo… Kiba-kun estaba bien… debe ser un mal sueño, o a lo mejor es una broma de mal gusto… esto… esto no es real", se trataba de auto convencer, pero algo le decía que era real. Nunca se había sentido tan triste, pero sin poder derramar ni una lágrima. Un nudo se le formó en la garganta, en su estómago sintió un vacío, y si no fuera porque estaba sentada, se podría decir que sus piernas no la resistirían de pie ni por un segundo.
Se abrió la puerta de la sala de urgencias, y de ella salió una mujer rubia con carácter rudo, seguida de la peli rosa con una expresión de desconcierto en su rostro. Tsunade miró a Shino, para luego posar sus ojos en los blancos de Hinata, y detenerse allí.
- Al parecer ha consumido algún tipo de veneno, pero aún no logramos identificarlo, sólo nos queda esperar a que algo suceda. Ahora se lo están llevando a una habitación particular – Por detrás de ella pasaron aquellos hombres que habían entrado a Kiba al recinto, lo llevaban en aquella camilla, conectado a una cantidad alarmante de aparatos.-, en un rato más lo pueden ver. No gasten mucha energía hablándole, no los oirá. Bueno, mejor me voy, aún tengo mucho trabajo que hacer. –Se volteó hacia Sakura, que la miraba tranquilamente- Cualquier cosa que suceda me haces llamar inmediatamente.
La mujer se dirigió a la salida de forma elegante y a la vez poco delicada. Hinata estaba pasmada, se quedó mirando la nada, con una mezcla de asombro y miedo. Shino se levantó del asiento, se acercó a Hinata y le puso una mano en el hombro, como queriendo mostrarle que estaba con ella y que todo estaría bien, pero no logró tranquilizarla del todo.
- Creo que ya va siendo hora de que me vaya. A demás, creo que sería lo mejor que alguien comunicara lo sucedido a su familia.- El chico se mostró tranquilo, a pesar de que por dentro se sintiera solitario, ya que Kiba era uno de los pocos en los que confiaba plenamente y con el que mejor se lo pasaba. Y, en cierta forma, no podía demostrarle a Hinata que él estaba preocupado, porque si la chica lo notaba, se desmoronaría más rápidamente. No quería dejarla sola, pero sus obligaciones lo llamaban. Caminó hacia la salida con pasos lentos y calmados- Tranquila- Dijo en un susurro que Hinata no pudo oír, y abandonó el frio lugar.
Sakura observaba a Hinata, como si creyera que en cualquier momento la chica se fuera a desmayar. Le ponía los nervios de punta verla tan callada y con esa expresión tan ausente. Rápidamente se fue hasta un largo pasillo y se perdió de vista, pero la ojiblanca no se percató de su ausencia: seguía mirando a la pared de enfrente suyo, como si en ella encontrara alguna respuesta a sus dudas. ¿Cómo había llegado a tal situación¿En qué momento podrían haber envenenado a su amigo¿Por qué justo ahora sucedía? Se sentía desconsiderada, muy en el fondo sabía que su amigo trataba de defenderla cuando le pegó al Uzumaki, seguro que no la quería ver mal, pero ella se había limitado a decirle que lo que él había hecho la había puesto triste… ¡Como si lo que hizo Naruto no le hubiese hecho daño! Apretó los puños contra su regazo, aguantando lágrimas de culpabilidad… lo único que quería era ver a Kiba y disculparse de lo que había hecho. En eso, Sakura volvió a aparecer en la sala de espera y, tomándola de la muñeca, se llevó a la Hyuga con ella por los blancos e interminables pasillos.
-Sa…Sakura-san… ¿qué sucede?
-Sólo sígueme- Disminuyó la velocidad, hasta que paró en seco al frente de una puerta que tenía grabado el número 48. La abrió con cuidado para no hacer mucho ruido –Pasa, creo que necesitabas verlo¿no? –La empujó hacia adentro y cerró la puerta.
La habitación era blanca entera, con la excepción del piso, que era del color de la madera. Había diversas cortinas que separaban la habitación en sectores, cada uno con una cama (también blanca), todas vacías, menos una que se ubicaba al final de la habitación. Hinata avanzó por el espacio que se formaba entre las camas y terminó en la de Kiba. El chico estaba conectado a aquel sinfín de máquinas que vio antes. Estaba dormido. Se arrodilló a su lado izquierdo, y, tomando su mano y llevándosela a la mejilla, cerró los ojos y dejó caer unas lágrimas sobre ella.
-K…Kiba-kun… Yo solo quería decirte que… yo… lo siento. No debí decirte eso, no era cierto… ¡Gomenasai!- Apretó su mano entre las suyas, y las mantuvo allí por un rato. Luego dejó delicadamente el brazo del chico donde estaba antes, y lo miró al rostro pálido que alguna vez fue moreno.
Se puso de pie, con la intención de irse de la habitación, pero de repente, las máquinas a las que Kiba se encontraba conectado comenzaron a sonar estruendosamente y pronto en el cuarto Sakura, seguida de ninjas médicos alarmados. Uno de ellos empujó a Hinata para que se hiciera a un lado, y rápidamente se unió a los demás haciendo usos de las técnicas de resurrección. Miraba atónita como trataban de ayudar a su amigo.
-No… Kiba-kun… ¡No!
-¡Sáquenla de aquí!- Gritó Sakura con autoridad. Una ninja médico se acercó a ella y trató de sacarla del lugar, pero la chica mostraba resistencia. De pronto, todo se aquietó, la mujer dejó de tratar de sacar a Hinata del cuarto, Hinata dejó de pelear por quedarse, Sakura se alejó de la cama, al igual que los demás ninjas, y miró su reloj pulsera. Aquel sonido dejaba claro lo que pasaba. Ese pitito molesto que no paraba, hasta que una mano apagó el aparato del que procedía.- Hora de la muerte, 18:35.
-No… No… "esto es un mal sueño… Kiba-kun… Kiba-kun…" ¡NOOOOOO!
Sí, sí, lo se, soy mala, soy una asesina... u.u
pero, el fic aún no termina...
¿Qué sucederá con Hinata?
¿Qué dirá la madre de Kiba¿Y la hermana?
¿Qué pasa con Akamaru?
¿Cómo fue que a Kiba lo envenenaron?
¿Quién está detrás de todo esto?
Y... ¿Hinata llegará a saber qué era lo que Kiba le quería decir?
ya, dejen reviews, no importa que sean amenazas de muerte, pero dejen sus comentarios
