SONRIE A CÁMARA, MI MUSA
Advertencia: Cuando veáis:
----- las rayas son para cambiar de personaje, entonces se contará la historia desde el punto de vista del personaje que ponga a continuación.
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Capítulo 16. La mejor noticia de todas
- Kaoru…
- Mamá…
¿Quién me llama? Conozco esas voces… son…
Comienzo a abrir los ojos pesadamente, la cabeza aún me da vueltas, para encontrarme con la cabellera roja de Kenshin y el pelo negro puntiagudo de Yahiko.
- Ken… shin… Ya… hi… ko…
- Mamá… ¿ya estás bien?- la preocupación de mi hijo hace que le dedique una pequeña sonrisa para intentar calmarlo.
- ¿Qué… que me… pasó…?
- Te desmayaste en la clase del señor Terada…- yo giré la vista con algo de esfuerzo para ver a la enfermera, la señorita Yagami, sentada al lado de su mesa, con su bata blanca y sus gafas puestas.
- Me… ¿desmayé?- esto cada vez es más raro, si no recuerdo haberme puesto enferma en mi vida.
- Kaoru… esto ya no me deja tranquilo… de mañana no pasa que no te lleve al médico…
- Kenshin no creo que sea…- pero me vi interrumpida.
- Yo creo que debería hacerle caso a su esposo… es por su salud…
- Si… mamá hará caso a papá… se pondrá bien… y jugará conmigo en el parque…
- Él lo dijo todo…- rió la señorita Yagami
Me quedé un poco más descansando en la enfermería por orden de Kenshin, mira que llegaba a ser terco… y luego volvimos a casa.
A este paso, no sé si conseguiré graduarme… es que me pasa de todo…
Aunque mirando el lado positivo… por la tarde tuve a dos señoritos cuidando de mí, de que no me faltase de nada…
¿Qué me estaba pasando? ¿No entiendo nada? Y todavía le sigo dando vueltas a lo que pasó con ese niño… ¿Cómo es que pude correr tan rápido? ¡¡Correr!! Yo, que aunque soy buena en deportes, no es que sea la más rápida… Pero, estoy segura de que tiene algo que ver mi estado… No sé porque, lo siento así en mi interior…
Bueno, después de que Kenshin me arrastre al médico, porque es seguro que de eso no me libro… Llamaré a Nanako para pedirle consejo, seguro que ella debe saber algo… conoce demasiado bien a mi familia…
Bien, otro día amaneció, esta vez sin malestares… Pero con la supervisión de Kenshin en todo lo que hacía. Incluso Yahiko recogió la mesa del desayuno.
- Ya la recojo yo mamá…
- Pero…
- Mamá debe descansar para ponerse buena…- me sonrió mientras lo veía llevar los platos a la encimera de la cocina y luego los metía en remojo en el fregadero.
Es tan bueno… mi corazón se llena de alegría al verlo sonreir…
Después fuimos a dejar a Yahiko al colegio y allí me presentó a su primera amiga.
- ¡Tsubame!- se alejó de nosotros para buscar a una niña de cabellos castaños y ojos negros, para luego volver los dos juntos hacia nosotros- mira Tsubame, ella es mi mamá, Kaoru y mi papá que te presenté ayer, Kenshin- soy tan dichosa… ver a Yahiko con esa sonrisa, sin acordarse de lo que pasó meses atrás y presentándome a su amiga… Quiero llorar de alegría… de felicidad…
- Encantada de conocerla señora Himura, me llamo Tsubame Sanada- hizo una reverencia a modo de presentación.
- El placer es mío… eres muy linda y educada…- le sonreí a la niña.
Era una niña muy mona, y tenía una expresión de alegría en el rostro… que te hacía sonreir al mirarla…
- Gracias…
- Bueno, será mejor que vayamos entrando ya… Hasta luego mamá, hasta luego papá…
- Un placer conocerla señora…
Y recostada en el pecho de mi esposo, vi como mi hijo y su amiga iban entrando en el edificio cogidos de las manos y riendo felices…
- Así parece tan normal…- susurré- y pensar la vida que va a tener que empezar a soportar…- sus poderes le van a impedir muchas cosas que haría siendo un niño normal
Noto los fuertes brazos de Kenshin rodeándome la cintura, dándome el abrazo protector que a mí me encanta.
- Pero es feliz… y ha vuelto a hablar… se curó gracias a ti…
- A nosotros… Kenshin…
De repente, me volteó hasta chocar nuestras miradas.
- Pero ahora… la que me preocupa… eres tú… Sé que eres fuerte, yo más que nadie lo sé… pero no puedo dejar de preocuparme…
Me abracé a él y enterré mi rostro en su camiseta, embriagándome con su aroma varonil.
- Gracias…- siempre preocupándose por mí- tranquilo, verás como no es nada… Cuando me lleves al médico… seguro que dice que es algo pasajero…
Después, Kenshin me dejó en la Universidad y se marchó al trabajo, no sin antes despedirse de mí, en la puerta con un beso.
Las clases pasaron con normalidad. Pero había algo que no cuadraba… Algo, no se que será… que me daba un mal presentimiento… y eso no me gustaba… Lo mismo me pasó en otra ocasión y luego no ocurrió nada bueno… Ojalá no sea nada por lo que preocuparse…
Terminaron las clases y Kenshin y Yahiko me esperaban en la puerta, como siempre.
- ¡¡Mamá!!- Yahiko corrió hacia mí y saltó para que lo cogiera en brazos.
Un montón de miradas inquisidoras se posaron en mí, como cuestionándome, pero yo las ignoré y le sonreí a mi hijo.
- ¿Cómo te ha ido hijo?
- ¡Muy bien! ¡Ya tengo otro amigo! Se llama Yutaro
- ¡Ah si! ¡Que bien!- seguí caminando con él en brazos hasta que me reuní con Kenshin
- ¿Cómo te encuentras?
- Bien… tranquilo…- sonreí y lo vi relajarse.
Fuimos a comer al Akabeko y luego al Parque Central a esperar a que llegase la hora de la cita con el médico. Solemos pasar la tarde allí… nos gusta la tranquilidad de ese parque, pero… ¿Por qué será que siempre tiene que ocurrir algo malo?
Estábamos muy a gusto jugando los tres a la pelota cuando, de repente, entraron muchos hombres con cámaras, otros hombres enchaquetados con gafas de sol y barreras protectoras para impedir que los primeros se acercasen… y todos ellos se arremolinaban alrededor de un hombre y sus hijos.
- Vaya… pero si es el Ministro de la Sección Militar y sus hijos…- dijo Kenshin
Pero eso no fue lo que estropeó la tarde, sino cierto hombre montado en un aparato aerodeslizador y sus secuaces.
- ¡Oh no! ¡Es ÉL otra vez!- miré a Kenshin- Kenshin, llévate a Yahiko de aquí…
- Pero Kaoru… ¡¿Y tu?! ¡¡Te podrías volver a desmayar!!
- No te preocupes… tú solo llévatelo de aquí…- y diciendo esto, me alejé de allí, dejando seguramente, a mi esposo con las palabras para replicarme en la boca, en busca de un lugar donde colocarme mi traje.
- ¡¡Jajaja!! Vaya señor Yochikawa… ¿dando un paseo con sus hijos?- fue lo primero que escuché cuando llegué junto a ellos ya convertida en Watery
- ¡¿Quién es usted y que quiere?!- el ministro abrazó a sus hijos y miró con rabia a aquel individuo.
- Digamos que… es solo venganza contra el gobierno… No tengo nada contra usted… pero escogió mal su trabajo…- entonces reparó en mi presencia- ¡Oh! Señorita Watery… cuanto tiempo si verla… y también a usted señorita Windy…- vi como mi hermana llegaba a mi lado
- ¡Otra vez haciendo de las tuyas Shishio!
- Si… ya habréis supuesto que no pararé hasta que lo consiga… por muchas veces que intentéis impedírmelo… Pero ya que estáis aquí… me cobraré venganza por lo de mi cara… y mataré dos pájaros de un tiro…
- ¡¡¡NO TE DEJAREMOS!!!
- ¡¡AGUA!!
- ¡¡VIENTO!!
Las dos lanzamos nuestros ataques hacia él, pero sus secuaces los bloquearon. Y así comenzó otra vez la batalla, yo contra el tipo que controla el tiempo atmosférico y Misao contra el encapuchado del magnetismo.
Ardua batalla era la que estábamos librando, y mientras, Shishio aprovechaba para intentar acercarse al Ministro, quien se concentraba solo en abrazar y proteger a sus asustados hijos. No se lo iba a permitir… No voy a permitir que cause más muertes… ese bastardo…
En ese momento, mi contrincante se abalanzó hacia mí con furia, pero yo lo esquivé y le di un puñetazo, con mi puño cubierto de hielo en la cara, haciéndolo estampar contra el tronco de un árbol… pobre árbol… Con mi rival momentáneamente fuera de combate, tuve tiempo para hacer un círculo de agua a mi alrededor, con el agua que hice salir de mis manos.
- ¡¡AGUA!!
Cuando lo creí suficientemente grande, detuve el agua y grité:
- ¡¡ESPEJISMO DE AGUA!!- y solidificando un poco el agua, dejándola cristalizada pero aun densa, hice que se formaran varias figuras idénticas a mí.
Mi enemigo comenzaba a despertar, así que me alejé de allí, dejándolo bastante aturdido y confuso por el golpe, que de seguro le dolió y mucho… debatiéndose en saber cual era la verdadera yo.
Cuando llegué junto a ellos, Shishio iba a lanzarles una bomba al Ministro y sus hijos… Es que este tío se vuelve loco con las bombas… Bueno, loco ya estaba de por sí… Pero yo me apresuré y los protegí.
- ¡¡HIELO!!- nos cubrí del impacto con un escudo de hielo.
Cuando se disipó el humo que se produjo por el contacto del artefacto con mi barrera, deshice a ésta y me giré hacia mis protegidos.
- ¡¡¡AHORA… MARCHAOS DE AQUÍ!!! ¡¡¡RÁPIDO!!!- les ordené.
Ellos reaccionaron, aún con el miedo en sus ojos, y abandonaron el lugar.
Me elevé hasta quedar a la altura de ese desgraciado maniático de las bombas e iba a decirle un par de cosas a su chamuscada cara, cortesía de mi hermana, y a retorcerle el cuello… cuando comencé a sentirme rara…
No… otra vez no… y menos ahora… ¿otra vez voy a desmayarme? Pero no me da tiempo de pensar más… Noto como me cuesta mantener el vuelo… y de repente, todo se vuelve oscuro delante de mí…
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Kenshin…
Vuelta a las andadas… pero esta vez no la iba a dejar sola…
Iría a dejar a Yahiko con Tae y volvería a ayudarla…
Pero cuando iba a salir del parque, giré la cabeza y vi con horror, como mi esposa se desvanecía delante de ese criminal. Fui a correr para cogerla, pero una sombra me pasó por el lado. Estático, miré hacia atrás, donde se supone que debería de estar mi hijo… más allí no había nadie…
¡Oh no! ¡¡Y ahora donde está Yahiko!! ¡¡No lo habrán capturado!! Ya estaba poniéndome de los nervios mirando a todos lados para ver si daba con él, cuando vi con asombro, algo sorprendente.
Al volver la vista nuevamente hacia donde estaba Kaoru, ¡ella no se había estrellado contra el suelo! Sino… ¡que estaba desmayada dentro de un campo de fuerza violáceo que Yahiko creaba! Pero creo que lo que más llamó mi atención fue que a Yahiko no se le reconocía… bueno, yo sí… porque es mi hijo, y cualquier padre reconocería a su hijo en cualquier situación…
Llevaba una cinta azul marina colocada en la frente, y otra cinta, pero con dos agujeros cubriéndole los ojos, impidiendo así saber su identidad. Con esto… ya nada me retuvo…
Me escondí detrás de un árbol, solté mi cabello de su cola, haciendo que cayera por detrás de mi espalda, le hice dos agujeros a modo de antifaz a una de mis cintas para limpiar el objetivo de la cámara y me la coloqué tapando mis ojos, ocultando de esta forma, también mi identidad.
Al sacar la cinta, recordé mi trabajo, así que escondí mi cámara en el árbol que me había servido para convertirme en el que ayudaría a Kaoru, con el disparador automático puesto.
Haciendo uso de mi don para la invisibilidad, escalé el árbol que estaba debajo del tipejo despreciable del aparato aerodeslizador.
- Vaya… ¿otro amiguito? A ti no te conozco- se burló de Yahiko el tipo de la cara vendada.
- Me llamo FREEZE…- mi hijo levantó la vista mirándolo con rabia- ¡¡LANZAS DE HIELO!!
Carámbanos de ese frío material salieron de sus manos cuando deshizo el campo de fuerza. Pero Shishio los esquivó echándose a un lado… Hecho que aproveché yo para saltar y montarme en su medio para mantenerse en el aire.
- ¡¿Pero que…?!- pero yo le cerré la boca de un puñetazo con mi puño cubierto de llamas.
El cayó al suelo y yo me dejé ver.
- ¡¡ERES UN MALNACIDO!!
- ¡¡Otro más!! ¡¿Pero cuantos sois?! ¡Ya me estáis fastidiando demasiado!
- Mi nombre es FIREY… y soy…- salté de ese aparato que me mantenía en el cielo, hasta quedar de pie en el suelo frente a él, que ya estaba en pie.- ¡¡TU PEOR PESADILLA!!- incendié mis puños y comencé a darle puñetazos con rabia, furia, ira… sintiendo como su piel mugrienta se quemaba allí donde yo le golpeaba.
Él gritaba de dolor… y yo… Quería acabar con él… por sus atentados… por haber lastimado a Kaoru… por los que murieron… Pero una voz disipó mi ira.
- ¡¡FIREY!! ¡¡WATERY ESTÁ HERIDA!!- ¡¡Kaoru!!
Le propiné un último golpe dejándolo tirado en el suelo y me acerqué a Yahiko y Kaoru, ya que Misao seguía luchando. Kaoru tenía cortes en sus brazos, no muy profundos por suerte, pero sangraban manchando con ese rojo carmesí el azul de su traje. Otra vez tenía la ropa algo chamuscada y dos raspaduras estropeaban su hermoso rostro… Cuando cogiera al maldito que le hizo esto lo iba a…
- ¡Je! Tu expresión delata que ella es muy importante para ti… ¿Así que ella es tu punto débil? Vaya descubrimiento…
- ¡¡TU CÁLLATE!!- le grité desatando mi furia otra vez- ¡¡¡FUEGO INFERNAL!!!- de mis manos salieron dos torrentes de fuego que abrasarían un bosque entero, y que impactó contra el delgado pero repugnante cuerpo de Makoto Shishio, convirtiéndolo en una llama andante.
Su grito de dolor fue atronador… incluso consiguió darme un poco de pena…
- ¡¡¡FIREY!!!- la voz de Misao nuevamente- ¡¡LLÉVATE A WATERY Y FREEZE DE AQUÍ!! ¡¡YO ME ENCARGO DE EL RESTO!!- No estaba yo muy convencido de eso, pero entre la expresión decisiva de mi cuñada y la preocupación que me carcomía por dentro debido al estado de mi esposa, acabé por aceptar.
- ¡¡ESTA BIEN!!- cogí a Kaoru en brazos delicadamente para no abrir más sus heridas y le ordené a Yahiko que me siguiera.
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Kaoru…
Otra vez… ¿Otra vez me desmayé? ¡¡OH NO!! Entonces Shishio habrá… ojalá que no… Todo está oscuro… ¡¡Un momento!! ¿Y esa voz?
- Vamos Kaoru… despierta por favor…- es una voz que suplica- Kaoru…- es la voz de Kenshin…- Déjame ver… esos hermosos… ojos azules como el mar… que tienes… de los que me enamoré… la primera vez que te vi…
Es Kenshin… estoy segura… Se oye al final de esa luz… Voy hacia allá…
La luz me cegó en el momento en que llegué hasta ella y cuando tuve de nuevo visibilidad, me encontré con la mirada penetrante, preocupada y violeta de mi Kenshin.
- Ken… shin…
- ¡¡KAORU!!- se lanzó a abrazarme, pero noté que lo hacía delicadamente.
Cuando me soltó, pude ver las vendas en mis brazos, sentí el tacto de algo en mi mejilla, y al llevar mi mano hasta ellas, descubrí dos tiritas, y al mirarme la ropa, vi que era un camisón de hospital. ¡¿En un hospital?!
- ¿Cómo he…?- pero él me interrumpió antes de que formulara la pregunta.
- Te desmayaste… y yo te traje…- bajó más la voz y se acercó a mi oído- estabas peleando contra Shishio… pero Yahiko te envolvió en un campo de fuerza antes de que cayeras…
- ¡¡Yahiko!! ¿Pero como?- me asusté por mi hijo. ¿No habría sido capaz de dejar que Shishio lo descubriese usando sus poderes en público?
- Eso te lo cuento luego…- de repente llamaron a la puerta- adelante- contestó Kenshin
Un señor mayor, con barba y pelo gris, anteojos que denotaban que los años habían pasado factura por sus ojos, vestido con una bata blanca y llevando en la mano una carpeta y colgado del cuello y estetoscopio, abrió la puerta y entró a la habitación.
- Veo que ya despertó señora Himura… Por suerte los cortes no eran muy profundos… y gracias al cielo que no se le metió ningún trozo de cristal en ellos…- ¿Cristal? ¡Ah! Comprendo, es la coartada que le había dicho Kenshin para el estado en que llegué.- y el bebé también está bien- revisó unos papeles de la carpeta que traía- afortunadamente no le ha sucedido nada… es un milagro con las pocas semanas que tiene…
Menos mal, el bebé también está a salvo… ¡¡UN MOMENTO!! ¡¡ACABA DE DECIR BEBÉ!! Entonces yo…
- ¿El bebé?- preguntó Kenshin, quien cuando lo miré tenía una expresión indescifrable.
- Si… su mujer está embarazada… de casi tres semanas…
- Un… ¿un hijo?
- Yo mejor les dejo…- se excusó el señor, seguramente no quería incomodarnos al ver nuestra reacción- en unas pocas horas le darán el alta…- y después de estas palabras abandonó la habitación, dejándonos solos en un ambiente algo tenso.
Yo no sabía que decir… ¡Un hijo! ¡Un hijo de Kenshin y mío! No es que ha Yahiko lo vaya a querer menos después de saber esto… Pero es tanta la dicha que siento en este instante… Aún no me lo creo…
Así que esto era lo que me pasaba… Dios mío… ¡un hijo! Seguramente lo que pasó con el niño tuvo que ver contigo, ¿verdad pequeño?
Kenshin aún no decía nada… ¿Cómo le habría sentado la noticia? Conseguí valor de no se donde para mirarlo a la cara.
- Kenshin… yo…- pero mis palabras murieron en el intento de salir de mi boca, debido a que los labios de mi esposo me lo impidieron.
Un beso lleno de felicidad, expresando todo aquello que no se podía con palabras…
- Kaoru… te amo… te amo… Esta es la mejor noticia de todas las que me han dado en mi vida…- la sonrisa que tenía en su rostro no se la había visto nunca… Era de felicidad, de agradecimiento, de amor, de… De todas las emociones juntas…
¡Dios! Que hermosa es la vida… Ahora tendría dos hijos… que tendrían por padre al hombre a quien amo… con todo mi ser…
Es increíble como cambian las cosas… Siempre dicen que una vida de sufrimiento, acaba, tarde o temprano, recibiendo la mayor recompensa de todas… Y sin duda, yo le creo al que dijo esas palabras… Y creo que Kenshin estará de acuerdo conmigo… Y Yahiko… Yahiko… mi niño… solo falta comunicárselo a él… ¿Cómo se lo tomará?
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N.A: y se presenta en escena el capítulo 16 de "Sonríe a cámara, mi musa"
Bueno, bueno… Shishio vuelve a las andadas… suerte que estaba allí Kenshin para darle una buena ronda de barbacoa… jaja… Y bien? Aquí aparecieron los nombres de Kenshin y Yahiko… pero todavía me guardo algunos más en la manga… bueno, en la libreta… jeje
Bien, pasemos a agradecer los review:
Gabyhyatt (tranquilo, tranquilo… con lo referente a Misao, aún me guardo algo, pero tendrás que esperar… y como ya dije, me encanta Yahiko así, porque me hubiese gustado tener un hermano así… ah! Y lo del balón fue que me pasó en el colegio, solo que mi amigo en vez de meterla en la portería, le dio al palo y acabó por darle a otro en la cara)
-ivekag- (no me mates, que sino no sabréis el final del finc… jeje. Y gracias por tu apoyo)
Michel 8 8 8 (como te prometí, aquí tienes tu combate… espero que te haya gustado… y como ya ves… parece que si fuiste Sherlock Colmes en esta ocasión, digo con lo de Kaoru… y gracias por decirme que te gustó el capítulo)
Athena Kaoru Himura (jeje, si… a mí también me gusta mucho como me está quedando… se me ocurren las cosas al pensar en algunas cosas que hacíamos mis amigos y yo en el club de roll, es increíble pensar en aquellos años que ahora me parecen tan lejanos… ah! Lo del traje lo descubrirás en otro capítulo, donde saldrá como es… y tranquila, que las libretas, si en plural porque son muchas… están a buen recaudo en el cajón con llave de mi cuarto…)
Mónica (wola!! Vaya sorpresa me he llevado cuando he visto tu review… ya Hikaru me dijo que te había mandado un capi, pero no creí que te enganchara a ti también… Aunque si te digo la verdad… hasta yo misma cuando releo el finc, me engancho de una manera que acabo leyéndolo entero desde el principio… ah! Y Koharu te da las gracias… Y tranquila, que aunque estuviésemos en institutos diferentes… te prometo que seguiríamos siendo las mejores amigas… por sobre mi cadáver perdería a tan buena amiga como eres tú… eso jamás…)
Bien, bien… mi tiempo tocó a su fin… así que nos vemos en el capítulo 17 "Voy a ser un gran hermano mayor" de "Sonríe a cámara, mi musa"
Matta-ne
Kisa-chan-sohma
