SONRIE A CÁMARA, MI MUSA

Advertencia: Cuando veáis:

----- las rayas son para cambiar de personaje, entonces se contará la historia desde el punto de vista del personaje que ponga a continuación.

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Capítulo 18. Días de tranquilidad y descubrimientos

Despierto recostada en el pecho de mi esposo. Aunque no quiera, tengo que levantarme, porque debo ir a clase… Se está tan a gusto…

Después de la noticia de ayer, la felicidad que ya sentía en mi corazón, aumentó y no podía esconderse… ¡Estaba embarazada! Dios, soy tan dichosa…

Me incorporé suavemente para intentar no despertar a Kenshin… tiene una expresión de felicidad y paz en su rostro… Ayer se pasó todo el día cuidándome y se merece descansar…

Voy a darme una ducha… me encanta el agua… adoro cuando ese líquido cristalino recorre mi cuerpo… Aunque, pensándolo mejor… prefiero que sean las caricias de Kenshin quienes lo hagan… Salgo de ella con una toalla sobre mi cabello recién lavado y voy a vestirme… Cuando termino y estoy vestida, voy a la habitación de Yahiko a despertarlo… Abro la puerta… está profundamente dormido abrazado a su shinai… Ahora me parece algo gracioso… desde que se la regalé, no la ha soltado casi por ningún momento…

Descorro las cortinas para que la luz ilumine la habitación pintada en verde pálido y me inclino levemente para acariciarle la cara a mi hijo.

- Yahiko… vamos cielo… es hora de despertar…- él se revuelve un poco a los lados, pero finalmente me deja ver sus negros ojitos

- Buenos días… mamá…- me sonríe

- Venga… vístete… Iré a preparar el desayuno…

- Si…

Salgo de la habitación, para encontrarme con Kenshin, que acababa de salir de la ducha

- Buenos días amor…- me coloca la mano en la mejilla y acerca mi cara hacia sus labios, para luego besarnos dulcemente.

- Buenos días… Voy a preparar el desayuno… Ayuda a Yahiko a vestirse y bajad los dos…

- Claro amor… y gracias…

- ¿Por qué? Soy yo la que tiene que dártelas…- llevé mi mano hasta su mejilla y la acaricié.

- Por todo… por todo Kaoru… por traer la felicidad a mi vida… y sobre todo… por amarme como yo te amo a ti…- sentí sus manos detrás de mí, rodeándome y empujándome suavemente hacia él.

Su cuerpo, aunque aún algo húmedo, era cálido… Me hacía sentir tan relajada estar entre sus brazos…

- ¡Papá! ¡No encuentro mi libro de Matemáticas! ¡Sabes donde lo dejé!

Yo reí internamente.

- Anda ve…- le dije separándome- tú hijo te llama… Creo que el libro se lo dejó en la mesa de mi estudio…- le susurré

Dejando a Kenshin con Yahiko, bajé a la cocina a preparar el desayuno. Cuando estuvo casi preparado, oí bajar a los hombres de la casa.

- ¿Qué hay para desayunar?- preguntó mi niño sentándose con su uniforme puesto.

El gorro estaba también ya arreglado. Volví a ponerle la cinta que se había quitado para ponérsela en la frente cuando me salvó… La verdad es que creo que eso de los videojuegos le estimula la imaginación… a mí eso no se me hubiera ocurrido… Ni tampoco utilizar una cinta para limpiar la cámara como antifaz… este Kenshin…

Me giro de donde estaba, le sonrío a mi pequeño y le pongo enfrente de sus ojos un plato.

- Tu plato favorito… tortitas…

- ¡Bien!

Después del desayuno, cada uno cogió sus cosas y nos fuimos en el coche a dejar a Yahiko. Allí, Tsubame y otro niño se nos acercaron.

- ¡Yahiko!

- ¡Tsubame! ¡Yutaro!- los saludó

- Yahiko, me acabo de enterar de que tú eres el pequeño Ba… ttou… sai…- pero al decir las últimas palabras miró a Kenshin y de la impresión que vi en sus ojos se echó hacia atrás- ¡¡Ah!! Tú… tú eres… ¡¡Eres Battousai!!- vaya otro enganchado a los videojuegos

- Si… pero antes soy el padre de Yahiko… tú eres Yutaro ¿no?

- Yutaro Tsukayama… un placer…- se inclinó en reverencia- increíble… conocí a Battousai… y es el padre de mi amigo…

- Señora Himura… ¿se encuentra ya bien? Mamá me preguntó por usted…- era la dulce voz de Tsubame quien me habló.

- Si… tranquila pequeña… Dile a tu mamá que estoy bien… y gracias por venir a visitarme ayer…

- Mi mamá dice que si tiene algún problema… que no dude en llamarla… que con mucho gusto vendrá a atenderla…

- Gracias… dile a tu madre que lo tendré en cuenta…

- Bueno… será mejor que entremos ya…

- Si, que te vaya bien mamá… Hasta luego papá…- y los vimos marchar a los tres juntos.

- Bien, nosotros también nos vamos…

Cogimos el coche y fuimos a la Universidad. Como siempre, Kenshin me despedía en la puerta.

- Que tengas un buen día amor…

- Tú también… cariño…

- Y no hagas esfuerzos… Ya he tenido bastantes sustos por una semana…

- No… tranquilo…- me reí un poco por su comentario.

- ¿Creer que le debamos decir al decano?

- No, además en 4 meses me gradúo… y no he de volver tan de seguido a clase… solo a preparar la fiesta de graduación…

- Pero aún así me quedo preocupado…- me miró directamente a los ojos, en los que descubrí infinita ternura con algunos toques de preocupación.

- Bueno, le diré a mi hermana y a Megumi… a fin de cuentas, ella está estudiando Medicina…

- Bien…- dijo no muy convencido, pero sabía que no conseguiría más de eso

- Será mejor que entre ya…

- Estudia mucho, pero sin sobrepasar tu límite…- me acarició el pelo

- Tú también…- acerqué mi cara a la suya hasta quedar rozando sus labios- te amo…- y los posé sobre los suyos. Él me correspondía con dulzura y me dedicó una suave caricia en la mejilla.

Me despedí de Kenshin y entré en la Universidad. Increíblemente, las clases me fueron como si fuera una alumna normal… Mis compañeros me preguntaban que me había pasado, porque aún llevaba las vendas en los brazos… y yo les decía que me había cortado con un cristal.

Pero en la hora del recreo, donde pensaba encontrarme con Misao y Megumi, mi hermana no apareció. Eso me preocupó… no me fijé si había salido, porque siempre lo hace antes que yo… y desde ayer que no aparecía… ¿Dónde se habrá metido?

Me quedé con Megumi, que me había guardado sitio y decidí comunicarle la noticia. Sino lo hacía, seguro que Kenshin se enfadaría…

- ¡Kaoru! ¡¿Qué te pasó?!- se alarmó

- Nada Megumi… solo me he cortado con un cristal que estalló…

- Pero no es grave ¿no? Por lo que veo, creo que no…

- No, solo son unos arañazos…

- Amiga… tu esposo no debe de ganar para sustos- rió

- No… pero si para alegrías…- sonreí

- Cuenta, cuenta… ¿Qué ha pasado para que estéis tan felices?- Megumi coge las indirectas al vuelo y es más curiosa que yo

- Yahiko ya va al colegio y tiene dos amigos encantadores…

- ¡Eso es fantástico! Me alegro por él… Después de todo, es un chiquillo muy simpático…

- Y además…- me hice la interesante

- Si que… vamos suéltalo…

Me acerqué a su oído y le susurré.

- Estoy embarazada…

- ¡¡QUE!!- yo reí a carcajadas internamente nada más que de ver su cara, los ojos como dos platos

- Lo que oyes…

- Kaoru… eso… ¡¡Eso es fantástico!!- me abrazó para felicitarme

- Gracias Megumi…

Si… todo era fantástico ahora…

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Kenshin…

Esto parece un sueño… y si fuera así… no quisiera despertar nunca de él…

¡¡Un hijo!! Dios, es tanta la felicidad que siento… Kaoru, eres lo mejor que me ha pasado en la vida… Me das tu amor después de todo lo que tuvimos que pasar, tenemos a Yahiko… nuestro hijo al que quiero mucho, y ahora… ¡¡Vamos a ser padres otra vez!! Mi vida es genial… aunque tenga que lidiar con mi otra identidad… Firey… Pero no me importa, sin con ello puedo estar a vuestro lado…

Y creo que ese Shishio no aparecerá en una buena temporada… si es que no lo quemé vivo ayer… Si ese fuera el caso, no me siento orgulloso de haberlo hecho, pero se lo merecía…

Y Yahiko… está encantado con que va a tener un hermanito pequeño… Incluso ha empezado a entrenar más duro al kendo… Dice que quiere ser un gran hermano mayor para él y que lo va a proteger… y yo estoy seguro de ello… Es encantador… No podría pedir otro niño como hijo…

Después de despedirme de Kaoru, fui al periódico a ver las novedades y a ver si las fotos que mandé por correo electrónico a mi padre, las del árbol, le habían gustado… Y ya de paso… le comunicaré la noticia a mi padre.

Entré en el despacho y lo encontré mirando unas fotos.

- Con permiso…

- Hijo, adelante… Estas fotos tuyas están muy bien… ¿Dónde te metiste para sacarlas?- yo me acerqué a ver las fotos.

Eran las que se hicieron con el disparador automático. Se nos veía muy bien, incluso salíamos Yahiko y yo, aunque Kaoru estaba desmayada… ¡Arg! Esto me ha hecho recordar a esos desgraciados…

- Me subí a un árbol y las hice…

- Pues eso… ¿y quienes son los nuevos? Nadie sabe los nombres, quizás tú si llegaste a oírlos.

- Son Freeze y Firey

- Vaya… oye, eso de estar en la línea de fuego se te de muy bien… Podrías ser un buen espía…

- Jeje…- me reí por su comentario- ¿Y Aoshi? No le he visto…

- Ha llamado diciendo que se encontraba indispuesto y que no podría venir…

- Vaya…

- ¿Por que no te llegas a su casa y le cuentas lo que pasó para que haga el artículo? A ver si lo podemos sacar en el boletín de mañana…

- Está bien, pero antes… Papá, tengo algo que comunicarte…- a ver como se lo tomaba.

- ¿El que es?

- Papá…- al diablo, ¿para que me preocupo tanto?- Kaoru está embarazada…

- …- no me contestó

- Estamos esperando nuestro segundo hijo…

- ¡¡Pero hijo!! ¡¡Eso es FANTÁSTICO!!- se abalanzó a mí y me estrechó contra él, asfixiándome

- Pa… papá… que… que me… que me asfixias…- dijo casi sin aire ya

- Lo siento hijo- me soltó- pero es que es una gran noticia… me vas a hacer abuelo otra vez… ¿Y como está Kaoru? ¿Y Yahiko?

- Kaoru está bien… tan feliz como yo por la noticia… aunque no gano para sustos con los síntomas del embarazo… Y Yahiko está encantado con que va a tener un hermanito…

- Pues eso… enhorabuena hijo…

- Gracias papá…

Abandoné el periódico y me dirigí a la casa de Aoshi. Llamé al timbre y el me abrió la puerta.

- Himura… ¿Cómo tú por aquí?- él me invitó a pasar

- El jefe me dijo que te sentías indispuesto y he venido a verte… aunque parece que ya estás mejor…- dije viendo que estaba vestido y no con un pijama o ropa cómoda para estar en casa- y de paso te he traído el trabajo…

- ¿Trabajo?- se extrañó

- El jefe quiere que escribas un artículo para mañana sobre el atentado al ministro Yochikawa… Yo estaba allí y tengo las fotos…

- Vaya… digo que estoy indispuesto… y me manda trabajo… Entonces digo que estoy moribundo y me ascienden…- si lo que quiso era hacer un comentario gracioso, no sabría que decirte… Podría haber, aunque fuera, cambiado la cara para que se entendiera.

- ¿Eso ha sido un sarcasmo? Aoshi, podrías cambiar tu expresión al hablar…

- Tomo nota. En cuanto a lo del artículo…

- Yo estaba allí, puedo contarte lo que vi…

- Creo que tengo mejores fuentes… ven…- me indicó que le siguiera

No sé porque, pero tengo un mal presentimiento…

Lo seguí hasta una de las habitaciones y lo que allí vi, me dejó de piedra en el sitio. ¡¡Era Misao!! Misao estaba tendida en la cama, toda vendada… sin su traje de Windy… y sin su antifaz… Pero… ¡¡Ambas cosas estaban en la silla de al lado de la cama!! ¡Oh no! ¡¡Aoshi la ha descubierto!!

- Es… Misao…

- Si, pero… ella es Windy…

- ¡¡QUE!!- me hice el sorprendido lo mejor que pude

- La encontré esta mañana desmayada en la calle, y sangraba… Así que la traje a casa y la curé…

- ¿Tú le quitaste el antifaz?- tenía que saber que intenciones tenía Aoshi…

Pero por Dios Kenshin, estamos hablando de Aoshi, tú mejor amigo… Por Dios que lo conoces desde que erais pequeños… Es cierto, yo no lo creo capaz de algo así…

- No, lo tenía caído… seguramente porque estaba casi roto… Por eso pude reconocerla… pero me preocupaban más sus heridas, había mucha sangre y me alarmé bastante… pero al final no era nada grave… ¿Qué le habrá pasado?

- No lo sé… ella les dijo a los demás que la dejasen sola con los dos tipos… y Firey se llevó a Watery que parecía herida y a Freeze… Seguro que tuvo una batalla muy dura…- espero que se crea eso

- Ya veo...- parece que sí

- Bueno, sino necesitas que te cuente… iré a recoger a Yahiko y a Kaoru y vendremos aquí… ella debe de estar muy preocupada…

- Está bien… pero dime, ¿Kaoru lo sabía?- mierda, Aoshi es muy perspicaz

- No me ha comentado nada… creo que no- le mentí. Tendría que preguntarle a Kaoru sobre esto, para saber como actuar

- Ya veo…

- Bueno, nos vemos en un rato…

Salí de casa de mi compañero de trabajo, bastante preocupado. ¿Y ahora que? Aoshi lo descubrió… Menudo problema…

Estuve preocupado todo el tiempo, pero aparenté tranquilidad. No quería preocupar sin razón a mi hijo cuando fui a la salida a recogerlo.

Ahora, a ver la reacción de Kaoru…

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Kaoru…

Estoy preocupada por mi hermana… ¿Dónde se habrá metido? Kenshin y Yahiko me contaron que ella les pidió que la dejaran sola y me atendieran. Ay Misao… siempre tan impulsiva… creo que lo aprendiste de mí…

El timbre sonó y me sacó de la Universidad para reunirme con mi esposo y mi hijo.

- ¡¡Mamá!!- Yahiko corría a mis brazos

- ¡¡Yahiko!! Mi cielo…- lo recibí con los brazos abiertos- ¿Cómo te ha ido hoy?

- ¡¡Genial!! ¡Me han hecho titular del equipo de fútbol!

- Eso es genial- este Yahiko es un crack de los deportes… y Kenshin un buen maestro.

Me acerqué a Kenshin con Yahiko de la mano, pero lo noté raro… Sus ojos denotaban preocupación. Pero intentó ocultarlo cuando me acerqué… ah, pero Kenshin… no sabes que te conozco…

- ¿Cómo te ha ido amor?- me recibió con un beso

- Normal… pero me preocupa Misao, hoy no ha venido a clase…

Noté como cuando mencioné a mi hermana su cara pasó a una de nerviosismo. Eso ya si es raro.

- Cariño… ¿te pasa algo?- me estaba asustando su actitud

- Es sobre Misao… yo sé donde está…

- ¡Si! ¿Dónde? ¿Está bien? ¿Está herida?- me alteré por mi hermana

Vi como bajaba la cabeza hacia el suelo. Eso me heló la sangre, no estaría…

- Está en casa de Aoshi…- levantó los ojos para volver a verme

- Kenshin… me habías asustado- me quedé más tranquila

- Pero… él la descubrió…

Me quedé de piedra… Eso fue como un balde de agua fría cayendo sobre mi cabeza… Mierda, esto era un problema… o quizás no…

Primero tendría que averiguar como la había descubierto… No creo que la haya obligado, no lo veo yo de ese tipo de persona… así que, una cosa descartada…

- Kenshin, ¿Cómo la descubrió?

- La encontró herida y con el traje desgarrado… y además el antifaz no la cubría… así que la reconoció… Todavía estaba inconsciente cuando fui a su casa.

- Ya veo… pues tenemos dos opciones… Llamar a mi tío y que le borre la memoria…o, si cuando vayamos… ella ha decidido contarle la verdad por propia voluntad… aceptarlo…

- Pero amor… me dijiste que nadie que no sea de tu familia lo sabe- se extrañó mi esposo

- Si, pero mi hermana está coladita por él…- estoy segura de que será la segunda opción- y según me contaste… la única vez que lo viste sonreir fue con Misao… Entonces él también tiene que sentir algo por ella… Por eso digo lo de aceptarlo…

- Entiendo… sabes, no me importa que Aoshi se nos una… a ver si tu hermana consiguiera descongelarlo un poco… Parece un cubo de frío hielo…

Ya volvía a sonreir con esa encantadora y cálida sonrisa suya.

- Mamá, ¿Qué le pasa a la tía Misao?

- Nada cielo… ahora vamos a ir a verla…

- ¡Ah no! Primero tienes que comer- me ordenó Kenshin

- Pero…

- Estás embarazada y tienes que comer por dos, piensa en el bebé

- Si mamá, piensa en el hermanito

- Está bien- no me pude resistir a sus miradas- mis guardaespaldas personales

Nos dirigimos al Akabeko, para que me obligaran a comer algo, y después iríamos a casa de Aoshi.

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Aoshi…

Menudo descubrimiento… Así que Misao era Windy… No la habría reconocido ni en sueños… y eso que la trenza era la misma… Bueno, a lo mejor en sueños sí… Porque desde que la vi siempre aparece en mis sueños…

Me la encontré esta mañana en el callejón de detrás de mi casa muy malherida, y la curé…

FlashBack

Vaya… ya eran las 8:20, hoy seguro que llegaría tarde y Hiko me daría una buena charla…

Salí de mi casa y decidí que hoy tomaría un atajo… aunque cogiéndolo o no, llegó tarde ya… Pero entonces, al pasar por el callejón que hay detrás de mi casa vi un cuerpo tirado en el suelo.

- Oh Dios…- me acerqué rápido hasta allí y lo que vi me dejó shockeado

En el suelo, el cuerpo que había era el de un mujer, una chica para ser más exactos. Cuerpo, aunque pequeño bastante hermoso… ¡Pero que pienso! Traje verde rasgado y… ¡ensangrentado! Larga trenza recogiendo su lindo cabello negro… Un momento, ¡una trenza! Solo Misao lleva una trenza… No, no solo ella… también Windy la lleva.

Me acerqué más, para poder verle la cara… Si, sin duda ella era

- Windy…- me agaché a su altura y le levante un poco la cabeza para comprobar su respiración- Dios quiera que no estés muerta…- para mi alivio, seguía respirando. Parece que solo estaba desmayada

Pero al volver a retirar un poco la cabeza de la heroína, me fijé. Su antifaz… estaba caído de sus ojos… La miré fijamente a la cara… era hermosa… Pero así, sin antifaz… me recuerda a…

- ¡¡MISAO!!

Le retiré el antifaz de su cara, haciendo que acabara de romperse… Sin duda, es Misao… Santo Dios, eras tú… ¿qué te había pasado mi niña? ¡Eh! Dije mi niña… ¿Por qué? ¿Por qué lo dije? Vamos Aoshi… no te hagas el que no sabe nada… te has enamorado irremediablemente de ella desde que la viste por primera vez… ¿Yo? Pero…

Bueno, ahora no hay tiempo de pensar en eso… Debo llevarla a casa y curarla…

La cogí delicadamente, con cuidado de no abrirle más las heridas… Misao, no puedes dejarnos… aún no sé que siento por ti…

Fin del FlashBack

A mí no me importa que sea otra persona detrás de una máscara… Sigue siendo una niña amable e inocente. Recuerdo el día que la conocí, venía con su hermana de la Universidad, y yo estaba allí por orden de mi jefe para vigilar a Kenshin.

FlashBack

- Kenshin… repíteme otra vez que estamos haciendo aquí- le volví a preguntar por tercera o cuarta vez desde que me llevó allí.

- Ya te lo dije Aoshi… El que mi padre te haya ordenado que me sigas, no quiere decir que yo no haga lo que tenía planeado…- me dijo mi pelirrojo compañero

Entonces vimos aparecer al principio de la calle a dos muchachitas y un niñito de pelo negro. Seguro la que llevaba a Yahiko de la mano era Kaoru, esa chica que es su tutora y de la que Kenshin me tiene loco la cabeza de hablar, pero la otra chica, ¿Quién será?

Antes de que llegaran con nosotros, el pequeño se soltó y fue directo hacia Kenshin.

- Hola Yahiko… dime, ¿se ha portado bien mi campeón de los videojuegos?

Y seguidamente, llegaron las dos muchachitas. Una de ellas tenía el pelo azabache recogido en una larga cola y los ojos azules, que sin duda era Kaoru, porque Kenshin nada más que sabe hablar de unos ojos azules como el inmenso mar. En cambio la otra, tenía el pelo recogido en una trenza, negro como la noche, pero con leves reflejos muy hermosos y los ojos más preciosos que nunca llegué a ver, de un verde esmeralda… indescriptible.

- Hola Kenshin… veo que hoy estás acompañado…- dijo la chica de la coleta mientras me miraba

- Si… él es Aoshi Shinomori… mi compañero de trabajo… Yahiko ya le conoce…- Yahiko asintió

- Encantado- dije

- Mucho gusto señor Shinomori… me llamo Kaoru Kamiya y ella es mi hermana menor Misao…- dijo la chica de ojos azules presentándose. Así que la otra chica era su hermana.

- Así que tú eres la famosa Kaoru de la que Kenshin no para de hablar…- ella asintió

- Aoshi…

- Dime Kenshin… ¿es que hoy trabajas?- preguntó, al parecer con algo de pena. Mira quien lo iba a decir, al final el chico encontró una buena chica, y parece que ella le gusta él.

- No… ¿lo dices por Aoshi? Es que nuestro jefe se ha empeñado en que nos centremos en la heroína misteriosa, así que hoy lo tendré todo el día pegado a mí, porque no se fía de mí…

- Kenshin… tus fotos son las mejores de todo el periódico… pero te distraes con facilidad…

- Bueno, dejémonos ya de charla…- cortó la conversación para que no hiciera más comentarios- que Yahiko ya estará impaciente por jugar…- él asintió con ganas- dime Aoshi, ¿Qué harás? ¿Te apuntas o te marchas a casa?

- Sabes que no te vas a librar de mí…

- Vamos pues

Nos fuimos del parque y hoy iríamos al Parque de la Estación, se llama así porque es el que está cerca de la estación de trenes. Yo iba con Misao, detrás de los demás. Ahora que la tenía cerca, era una chica muy guapa. ¡¿Pero que piensas Aoshi?! En el parque había muchos niños, y gente corriendo o simplemente andando por ese gran parque. Pusimos las cosas en un árbol y Yahiko propuso jugar al escondite ya que éramos muchos.

- No- me negué Aoshi

- Vamos Aoshi…- me intentó convencer Kenshin

- No, yo no juego a esas cosas…

Yahiko borró la sonrisa de su cara. Por un momento me sentí mal, pero no, ya había dictado mi decisión.

- Vamos señor Aoshi… es solo un niño… no le haga entristecer…

Misao me miró y yo… me quedé pasmado mirando ese brillo que apareció en sus ojos. Se veía tan hermosa… ¡Pero por Dios Aoshi! ¡Que todavía es una niña! ¡Ay! ¿Qué me pasa? ¿Por que? ¿Por qué no puedo resistir esa mirada? Ah… está bien, me venció…

- Bueno, está bien…- Yahiko volvió a sonreir

Misao me volvió a mirar sonriéndome… y ese gesto me llegó al fondo de mi corazón, haciendo que algo cálido recorriera mi cuerpo por completo. ¿Qué es esto que acabo de sentir? ¿Por qué solo con ella me ha pasado?

Fin del FlashBack

Ese día me sorprendí a mi mismo sonriendo, desde cuando que no lo hacía… Y eso lo consiguió este ángel que esta durmiendo ahora en la cama. Ya lo dije antes, no me importa que sea otra persona detrás de una máscara… sigue siendo una niña inocente, alegre, amable y pura… por la cual siento algo muy fuerte… que creo… que es amor… Amor hacia Misao…

Un ruido me saca de mis pensamientos. Giro la cabeza hacia la cama y Misao empezaba a despertar.

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Misao…

Lo primero que noto es que estoy en una cama y el tacto de unas vendas sobre mi piel. Abro los ojos y veo un techo blanco sobre mi cabeza. Me incorporé aún a sabiendas del dolor, y me siento en la cama.

- No hagas esfuerzos, aún estás heridas

Esa voz me sorprendió, pero aún más la persona a quien pertenecía. El hombre que a primera vista robó mi corazón, Aoshi Shinomori

- Aoshi…- ¡Oh mierda! Lo dije sin pensar, un momento…

Miro mi ropa… ¡no es mi traje! Llevo la mano a mis ojos… ¡mi antifaz no está! ¿Aoshi me los quitó?

- Tú antifaz y tu ropa estaban muy rasguñados… por eso te descubrí, si es lo que estabas pensando…- siempre tan observador

- Aoshi yo…- no sabía que decir

- Misao, puedes confiar en mí… yo no diré nada… Pero quiere que cuentes conmigo…

- Pero Aoshi… yo no puedo hacerte eso… es demasiada responsabilidad… y te amo demasiado…- llevé las manos a mi boca

¡Oh no! ¡¡Lo dije en voz alta!!

- Misao… si no me dejas conocerte… si no nos abrimos el corazón… no podremos saber cuanto nos amamos…

- Aoshi…- me… me acaba… ¡¿Me acaba de decir que me corresponde?!

- Vamos pequeña… déjame ver quien eres…

- Si…

Y me dispuse a contarle todo lo que me había guardado durante 19 años…

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N.A: se descubrió el capítulo 18 de "Sonríe a cámara, mi musa"

¡¡AAHH!! Aoshi lo descubrió. Bueno, no sé como me habrá quedado la relación de Aoshi y Misao, como ya dije, no se me da muy bien escribirla…

Y veis? Yahiko ya tiene otro amigo más… bueno, bueno, a ver como se desenvuelve esto… El capítulo 19 ya está listo en la libreta, solo me quedar saber una cosa… queréis un lemon ahí? Contestadme.

Pasemos a los review:

Mariale-26 (jeje, soy yo la que te da las gracias por leer mi finc… espero que este también te guste)

Athena Kaoru Himura (A mí tampoco me gusta demasiado que tarden tanto en declararse, pero aquí… jeje, como dices, ya esperan a su "segundo hijo" Sobre los celos… es que soy malísima escribiendo eso… bueno, no sé, no me ha dado la picá de escribir todavía algo así, pero es que ahora no soy ni capaz de imaginar una escena así… y Enishi… a lo mejor sale por ahí en algún otro momento… aún no lo sé… solo llevo hasta el capítulo 19 y parte del 20… Jeje, un Yahiko maduro con 7 años… hasta a mí me encantaría aunque fuera un amigo así… Bueno, ya verás a Yahiko con su hermanito llegado el momento)

Mónica (jeje, tranquila, tranquila Mónica… que sabiendo que te gustó esta nueva entrega de mi finc… y ya ves, que aunque dije que era largo, lo he terminado de escribir antes de lo que pensaba y todo)

Bueno, el tiempo pasa rápidamente y ya me tengo que despedir… Ah! Y os vuelo a recordar… si queréis lemon en el siguiente capítulo tenéis que decirme de aquí a dos días, que creo que es lo que tardaré en pasar el capítulo al ordenador…

Bien, nos vemos en el capítulo 19 "Un miembro más en la familia" de "Sonríe a cámara, mi musa"

Matta-ne

Kisa-chan-sohma