SONRIE A CÁMARA, MI MUSA
Advertencia: Cuando veáis:
----- las rayas son para cambiar de personaje, entonces se contará la historia desde el punto de vista del personaje que ponga a continuación.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Capítulo 20. Aprendiendo a usar los poderes
Desperté en la calidez y protección de los brazos de mi marido. El calor que su cuerpo desnudo le proporciona al mío es tan gratificante…
Me deslizo saliendo de su abrazo y veo su rostro dormido apaciblemente… No me cansaría nunca de despertar y ver su rostro cada mañana… Pero será mejor que lo despierte, Yahiko suele venir a despertarnos algunos días y no me gustaría que nos encontrara… ya sabéis… desnudos…
- Kenshin…- me incliné hacia su oído- despierta cariño…- le susurré
Mi pelirrojo esposo se movió un poco, pero no se despertó, ni me dejó ver sus lindos ojos. Así que hoy estaba remolón… ya veremos, ya…
Moví mi cabeza desde su oreja hasta quedar frente a él. Primero posé mi frente sobre la suya… Luego mi mejilla izquierda sobre la de él… A continuación, mi mano derecha se posó en su otra mejilla… y por último, coloqué mis labios sobre los suyos, que como siempre, desde la primera vez que los probé… sabían a miel…
Cerré los ojos disfrutando de mi caricia yo también, pero más aún cuando los labios de Kenshin se movieron sobre los míos, correspondiéndome… Nuestras lenguas jugaron juntas dentro de nuestras bocas… como solo ellas sabían… y cuando la necesidad de respirar fue irremediable, nos tuvimos que separar…
Abrí mis ojos para encontrarme con ese tono violeta que colorea los iris de los ojos de mi Kenshin.
- Buenos días…- le sonreí
- Buenos días amor…- levanta su mano y la lleva hasta mi cabello, acariciándolo en su totalidad, ya que lo llevo suelto- y gracias por tan deliciosa forma de despertarme- y ahora contemplo su dulce sonrisa, mientras noto la calidez de su mano en mi mejilla
- Kenshin…- coloco mi mano sobre la suya en mi mejilla.
Nos quedamos mirándonos unos segundos… contemplándonos… observándonos… admirándonos… Me encanta la felicidad que irradian la sonrisa y el brillo de los ojos de mi esposo… sobre todo en la mañana, que es cuando más se aprecian…
- Mejor nos vestimos… Yahiko puede venir a despertarnos…
- Si… mejor que sí…
Nos levantamos y nos vestimos con la ropa guardada en el armario, que Nanako nos había preparado. Y sucedió como si hubiésemos visto el futuro en nuestros pensamientos. La puerta se abrió y nuestro hijo se abalanzó a nosotros.
- ¡Mamá! ¡Papá! ¡Buenos días!- Yahiko saltó hacia nosotros, tirándonos de espaldas a la cama, cuando lo cogimos.
- Hola campeón…- Kenshin le revolvió su pelo revuelto, ya de por si alborotado, de recién levantado.
- ¿Cómo dormiste cielo?
- ¡Muy bien! Pero ya tengo hambre…
- Pues venga… bajemos a desayunar…
Bajamos las escaleras hasta el primer piso y nos reunimos con mi padre en el salón. Poco después, se nos unieron Misao y Aoshi, ya con sus respectivas marcas… La de Misao en color verde, y la de Aoshi, era color marrón. Ya lo sabía yo… aunque yo… también he disfrutado mucho en la noche… jeje.
El desayuno estuvo muy animado, y cuando estábamos terminando, mi padre habló.
- Bueno Aoshi, ya que volvéis hoy… intenta controlar un poco tus nuevos poderes…
- De acuerdo
- Misao, tú irás con él… Y Yahiko… Ayame y Suzume te están esperando fuera, en el jardín… dicen que quieren entrenar un poco contigo… También les podéis ayudar si necesitan ayuda, ¿de acuerdo?
- Si abuelo
- Podéis retiraros…
No levantamos todos, cuando mi padre volvió a llamar nuestra atención.
- Kenshin, Kaoru, esperad…- los demás salieron, mientras nosotros nos quedábamos en el salón con mi padre.
- ¿Qué quieres papá?
- Verás hija… como no sé en cuanto tiempo volveréis… y más ahora, con tu estado… Y ya que Kenshin controla sus poderes… Es hora de enseñaros a usar Las Espadas Sagradas…
- ¿Enseñarnos a usarlas?
- Si… el portador de una Espada Sagrada adquiere los conocimientos básicos de kendo, para poder usarlas… Pero cada espada tiene una técnica especial que se aplica al poder de cada persona que la empuña… Kenshin- mi padre miró a mi esposo- tu sakabattou usa una técnica llamada Hitten Mitsurugi Ryu… Ya he avisado a la persona que te entrenará… y tu boken Kaoru- ahora me miró a mí- utiliza una técnica llamada Kamiya Kasshin Ryu… y yo te entrenaré, porque yo también tuve esa espada, cuando protegía a tu madre…
- Papá…
- Señor Kamiya…
- Bueno, vamos al helipuerto… debe de estar al llegar…
Seguimos a mi padre hasta el aeropuerto de helicópteros privado que tenía mi casa, y allí, vimos descender del aparato, a la persona que menos esperábamos.
- ¡¡¡PAPÁ!!!- dijo Kenshin
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Aoshi…
No sabéis la alegría que me invadió cuando al despertar, encontré entre mis brazos a esta dulce y frágil niña que ahora es mi esposa…
Me encuentro en el gran jardín de su casa, con ella, mi Misao. Como ya hemos completado el Pacto de Sangre… Ella es mi mujer… y la Marca de Sangre lo demuestra… Solo resta aprender a usar mis poderes…
Desvío mi vista a la parte donde están entrenando Yahiko y las dos niñas que son las primas de Misao, Ayame y Suzume… Cuando ellos hacen uso de sus poderes… parece fácil…
- Aoshi, ¿estás listo?- me pregunta Misao
- Cuando quieras…
- Bien… primero relájate y deja tu mente en blanco… Así el don se manifestará por si solo…
Hice caso a las indicaciones de mi esposa y me aparté del mundo, aunque con algo de trabajo… demasiadas cosas en la cabeza que tenía en ese momento… Pero al poco rato, la dulce voz de Misao me devolvió a este mundo…
- ¡Ah! Aoshi…
- ¿Qué pasa? Guauf…- para el carro… acabo de… ¡¿ladrar?!
- Aoshi… ¡Te transformaste en un animal! ¡¡Tu don es el de transformarse en animales!!- de un momento a otro, me vi alzado en brazos por Misao.
- Misao… guauf… por favor… bájame…
- ¡Oh! De acuerdo… Pero estás muy mono…- me dedicó su sonrisa
- ¿Qué hago para volver a ser yo? Guauf…- vaya con el ladrido
- Solo piensa en volver a la normalidad…
Cerré los ojos y deseé con todas mis fuerzas el volver a mi estado normal. Y cuando los abrí, ya veía mis manos tal y como eran, y no dos patitas peludas en color negro, como antes.
- Bien, eso lo tienes dominado… con la practica te será más fácil, sino, fíjate en Yahiko… Ahora, tu poder…
- Si…
Después de recibir la explicación de cómo hacer aparecer mi poder, decidí hacerlo creándolo yo mismo… Misao dijo, que esa era la forma más fácil.
Extendí mi mano, concentré poder en ella y en la palma de mi mano, empezó a aparecer arena, que se me escapaba entre los dedos.
- ¿TIERRA?- me sorprendí yo mismo
- ¡Aoshi! ¡Fíjate! ¡¡Posees poder sobre la TIERRA!!
- Yo…domino… la… TIERRA- pero sin querer, debí concentrar demasiada energía en mi mano, y salió disparada hacia los niños- ¡¡CUIDADO!!- grité
Pero no vi lo que sucedió, porque una nube de polvo tapó mi visión. Cuando se disipó, vi con gran sorpresa y alivio, como Yahiko estaba delante de las niñas y las envolvía en un campo de fuerza color violáceo.
- ¡¡Ten más cuidado tío Aoshi!! ¡Si te distraes podría volver a pasarte!- tío Aoshi… cierto, ahora es mi sobrino, y lleva razón… me distraje
Luego, los tres siguieron como si nada
- Lo siento- me disculpé
- Tranquilo… están bien entrenados…
- Así que la TIERRA… ¿Por qué?- quise saber
- Quizás… porque eres firme como ella…- se acercó lentamente a mí y me abrazó- habrá que seguir practicando…
Si… eso sería lo mejor… practicar…
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Kenshin…
Yo estaba alucinado, cuando la última persona a quien esperaba ver allí, bajó de ese helicóptero.
- ¡¡¡PAPÁ!!!
- ¡¡¡SEÑOR HIKO!!!
- Hola hijo… ¡Kojiro! ¡Cuánto tiempo amigo!- dijo acercándose al padre de mi esposa
- Pero… ¡¿pero como?! Tú vas… ¡¿Tú vas a entrenarme?! ¡Pero si no sabes ni manejar una espada! ¡¿Y conoces al padre de Kaoru?!
Entonces una segunda persona bajó del aparato.
- ¡¡TIO SAITO!!- ahora, la sorprendida en magnitud era Kaoru
- ¡¡KAORU!! ¡Cuánto tiempo niña…!
- Pero… ¡¿Pero como?! ¡¿El señor Hiko sabe la técnica de una Espada Sagrada?!
- Verás… El Hitten Mitsurugi Ryu es una técnica que se remonta a los tiempos de los samurais…Todos los antepasados de su familia… usaron esa técnica y fue precisamente uno de ellos… quien forjó esa sakabattou… Pero al terminar la Era Tokugawa… y desaparecer los samurais… el uso de técnica se perdió, hasta quedar solo un maestro que se lo transfería a un alumno… y así hasta nuestros días…
- Pero, ¿Cómo es posible? Mi padre… entonces él si debería saber sobre la familia de Kaoru… y sin embargo, no la reconoció ni a ella ni dijo nada que delatase que sabía lo de los poderes…- todo esto es sorprendentemente confuso
- En realidad si lo sabía… solo que yo con mi don… le había bloqueado los recuerdos… Pero ya los ha recuperado…
- Ya veo…- increíble… es increíble… al final iba a resultar que conocería a la familia de Kaoru llegado su momento… Desde luego, uno no ve lo que tiene delante de sus narices…
- Vaya sorpresa ¿no Kenshin?
- Pues ya ves…- ahora mismo no reconocía a ese hombre de allí que hablaba con mi suegro. Parecía como si no hubiera pasado el tiempo y hablaban como si fuera ayer…
- Bueno Kaoru… yo os dejo…- se excusó el señor Saito. - Un placer conocerlo señor Kenshin. Es la primera vez que nos vemos…- me extendió la mano, que yo estreché con mucho gusto.
Cierto, ahora que lo decía, ese hombre alto, moreno, de mirada dorada, un corte de pelo un tanto… como decir… inusual… y bien uniformado, no me sonaba de haber estado en la boda.
- Hajime Saito
- Kenshin Himura
- Bueno, voy a ver a mis hijas y a mi esposa… y felicidades por ambas cosas…- aquí volaban las noticias
- Gracias… Ellas están en el jardín… Diles que te presenten a su primo…- después de que Kaoru dijese esto, se marchó.
A continuación, mi padre y el de Kaoru se acercaron a nosotros.
- Bueno hijo, ¿comenzamos? ¡Ah! Por cierto, felicidades…
-Gra… gracias señor Hiko…
- Desde luego, no te reconozco papá…
- Ni yo a ti…- y me guiñó un ojo. Uy… luego habría charla
- ¿Tú lo sabías papá?- le preguntó Kaoru a su padre
- Si… pero no os lo dije, a parte de por como me sentía… y hablando de eso…- me miró a mi- quiero que me perdones Kenshin… La ira me cegó y no te traté demasiado bien… siendo el hijo de mi amigo…
- Eso ya está olvidado señor…- le dije yo. En verdad, aunque no hubiera sido mi padre su amigo… Yo ya lo había perdonado, ni siquiera sentí rencor alguna vez hacia él
- Bueno, y de todas maneras… no había contactado con mi hermano… Me costó días que me cogiera el teléfono… Hasta que le dije que habías vuelto, y se dignó a hablarme…
- Ya veo…
- Bueno, dejémonos de charla y comencemos…
Y así, con este nuevo descubrimiento, Kaoru y yo comenzamos nuestro aprendizaje.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Misao…
Seguíamos en el jardín. Ahora, mi esposo ya sabía cual era su don y cual su poder…
Su don: convertirse en cualquier animal… y que mono estaba cuando se transformó en aquel cachorrito completamente negro y de ojitos azules…
Su poder: domina el elemento de la TIERRA por ser firme como ella…
Continuamos practicando un poco más. Mi tía Tokio se reunió con nosotros en el jardín. Seguro que estaba preocupada por esas dos traviesillas que tiene por hijas, Ayame y Suzume. Ella se quedó sentada bajo el árbol que tanto le encanta a mi hermana, y observó a sus hijas entrenar con Yahiko, quien por cierto, se desenvuelve de maravilla.
Entonces, un hombre a quien yo no esperaba ver, hizo acto de presencia en el lugar. Mi tío Hajime Saito entró al jardín por la puerta que comunica el helipuerto con la casa. También pude distinguir otras cuatro figuras salir por esa misma puerta, y dirigirse al dijo de entrenamiento de la casa, pero no le di mucha importancia. Mi tío se acercó a Aoshi y a mí, pero al parecer solo nosotros nos dimos cuenta de esto, pues los demás allí presentes, no habían notado su presencia.
- ¡Misao! Niña… fíjate… Me ausento unos meses y cuando vuelvo… Me encuentro con el regreso de tu hermana… con el Pacto de Sangre de ambas… y encima con que Kaoru ya consumó su matrimonio… Cuanto me perdí…
- ¡Tío Saito! ¡Me alegro mucho de verte!- no pude resistirme y abracé al hermano pequeño de mi padre.
Sin duda, él era el que mejor nos caía de todos. Siempre fue amable con nosotras y… nos consentía demasiado, según mi madre… Y cuando Kaoru se escapó, se peleó con papá por defenderla… Es un gran hombre…
- Jaja… me hubiera gustado ver la cara de mi hermano cuando le presentasteis a vuestros compañeros…
- Jaja… si… Conmigo no fue mucha la impresión… pero a la pobre de Kaoru le cayó una buena… Pegó tal grito, que no sé como no te enteraste desde Kyoto…
- Lástima que me lo perdí…
Entonces, lo vi fijar su vista en Aoshi, así que le hice una señal para que se acercase a nosotros.
- Tío Saito, te presento a mi esposo, Aoshi Shinomori…
- Encantado de conocerlo señor Saito
- Es un placer señor Shinomori… Hajime Saito a sus servicios- jeje, es que él es jefe de policía- espero que haga muy feliz a Misao
- No lo dude
Cuando Aoshi dijo esto, la voz de mi tía, requirió la atención de su esposo.
- Hajime…
- Tokio…
Mi tío caminó hacia ella y la abrazó. Me recordó a mis padres… En un viejo álbum familiar, descubrí una foto en la que se encontraban en esa misma posición, pero lo que más me gustó fue, lo que ponía detrás…
"Mi vida es tan insignificante en este momento, que no se puede ni comparar con lo grande que es mi amor por ti"
Y Kaoru también me contó, que cuando papá descubrió que mamá estaba embarazada de mí, también la abrazó y la besó cálidamente, como ahora lo hacían mis tíos.
Repentinamente, dos personitas, una morena y otra castaña, aparecieron de la nada y se abrazaron a mi tío.
- ¡¡¡PAPÁ!!!
- ¡¡AYAME!! ¡¡SUZUME!! Mis niñas…- las estrechó fuertemente en sus brazos
- Te extrañamos mucho papá..
- Si mucho…
Estas primitas mías… tan cariñosas como de costumbre. Aunque nuestro tío solía ser frío con todo aquel que no fuera su familia… Eso lo debieron de sacar de tía Tokio.
En la lejanía, diviso la figura de Yahiko correr hacia nosotros
- ¡¡Prima Ayame!! ¡¡Prima Suzume!!
Veo la cara sorprendida de mi tío cuando llega a nuestro lado. Seguro que se pregunta quien es ese niño, pero lo veo abrir aún más los ojos cuando, al casi estar junto a nosotros el niño, ve la marca azul hielo en su hombro.
- ¿Y este pequeño de aquí? ¿Quién es?- pregunta
- ¡Oh! Lo siento… Me llamo Yahiko Himura, encantado de conocerle…- se reverenció
- Himura… ¡Himura!- jajaja… por la expresión, yo diría que cree que Yahiko es de verdad su hijo, quiero decir, hijo biológico- ¿tú eres hijo de Kaoru y Kenshin?
- Claro papá
- El primo Yahiko es tan bueno como ella, y muy amable, como el señor Kenshin…
- Ya veo… en ese caso… Yo soy tu tío Saito…
La sonrisa de mi sobrino se ensanchó por momentos al sentirse aceptado.
De repente noto unos brazos que me rodean y me apegan más a un cuerpo cálido, cuyo receptor es mi marido.
- Te amo…- me susurra- sabes… me encanta ese niño… El cambio que ha dado es espectacular…
Volteé a mirarlo a los ojos, tenían un brillo muy hermoso mientras observaba a Yahiko… Sonreí… ¿Brillarían así con sus hijos?
Pero entonces, una voz me sacó de mis pensamientos.
- ¡¡Ya le he dicho que no puede entrar!!- ¡la voz de Nanako!
- ¡¡QUE ME DEJE LE DIGO!! ¡¡VENGO A VER A MISAO KAMIYA!!
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Aoshi…
Estaba tan a gusto respirando el aroma a flores silvestres de mi esposa, cuando un joven castaño y de ojos negros entró, dando gritos como loco, en el jardín y por lo que veo, no era bien recibido.
- ¡¡QUE ME DEJE LE DIGO!! ¡¡VENGO A VER A MISAO KAMIYA!!
El muchacho, que no tendría que tener sino uno o dos años más que Misao, nos vio y se apresuró hacia nosotros. Pero antes de llegar a nuestro encuentro, algo se interpuso.
- ¡¡Apártese de mi camino, señor!!- le exigió el recién llegado a Saito, que estaba delante nuestra.
-¿Quién es usted y qué o quién le ha dado permiso para entrar a esta casa?
- ¡Solo he venido a ver a Misao Kamiya! ¡¡¡MI PROMETIDA!!
Me sorprendió tal revelación, pues aunque lo sabía, no me lo esperaba en ese momento, pero en fin… Esto es asunto mío. Misao es mi esposa y yo debía protegerla.
Y este pensamiento se hizo aún más fuerte, cuando Misao se abrazó fuertemente a mí, reflejándome el miedo que sentía.
- Pues siento comunicarle- me adelanté- de que esa Misao Kamiya a quien usted busca… ya no está aquí… Aquí se encuentra mi esposa, Misao Shinomori…- reforcé el abrazó y la acerqué más a mí.
Al chico eso debió de caerlo como un balde de agua bien fría sobre su cabeza, pues tenía expresión de haberse quedado de piedra. Sus ojos estaban en blanco, mirando a la nada.
- ¡¡TÚ!! ¡¡QUE LE HICISTE!!- me reprochó volviendo en sí
- Yo no le hice nada… al contrario… Ella me convirtió en el hombre más feliz del mundo… cuando se casó conmigo…
- Aoshi…
- ¡¡Así se habla tío Aoshi!!- gritó Yahiko intentando acercarse a nosotros, pero Saito no se lo permitió.
Repentinamente, una puerta se abrió. La puerta debía de comunicar el jardín con otra parte de la casa, que yo aún no conocía; y dejó pasar a cuatro personas a presenciar la escena. Pero sin duda lo más alucinante y que me dejó anonadado… fue encontrar a mi jefe allí. El primero en hablar fue el padre de Misao.
- ¡¡SOUJIRO SETA!! ¡¿Cómo has entrado en mi casa?! Creí habértelo dejado todo claro la última vez…
- ¡¡Exijo una explicación señor Kamiya!!
- Aquí no tienes derecho sobre nada…Seta- le corrigió mi suegro- pero si quieres una explicación, es sencilla… Mi hija decidió estar con Aoshi… y yo respeto su decisión… Además… el compromiso quedó anulado hace casi 2 semanas…
Todos nos sorprendimos ante ese nuevo dato para nosotros.
- Cuando Kaoru se casó…- le oí susurrar a mi esposa
- Pero…- intentó replicar, pero yo se lo impedí
- De pero nada… Ahora lárgate, aquí no eres bien recibido…
Escuché gruñidos de réplicas y enfado hacia mí salir de su boca, y también su mirada endurecerse y ponerse dominada por la ira.
De repente, sin saber como, empecé a notar una gran energía acumularse en el cuerpo de ese castaño que llegó gritando. Era un poder grandísimo, que aumentaba a medida que lo hacía su enfado. De pronto, siento como tiran de mi chaqueta, muy fuerte, como queriéndola arrancar. Cual no es mi sorpresa, cuando descubro que es uno de los botones metálicos que posee mi prenda, siendo atraída por algo, ya que nadie estaba cerca de mí y no me la agarraban. Busco la causa de este fenómeno, la hallo en el joven Seta. ¿Es que acaso ese muchacho también tenía poderes? ¿Pertenecería a la familia de mi esposa? No… ella me dijo que era el hijo menor de una familia amiga de la suya…
Volteo la cabeza, intrigado, para ver si mi Misao puede darme alguna respuesta, pero veo en sus ojos que ella se encuentra igual que yo.
De sopetón, la energía cesa, todo se clama y Soujiro Seta abandona la casa, de modo contrario al que entró… Es decir, sin decir ni una palabra.
Todos nos quedamos en silencio en el patio, aún recuperándonos de lo que acababa de pasar, cuando Yahiko fue el primero en hablar.
- ¡Papá! ¡Mamá!- Yahiko se acercó a sus padres, quienes componían el grupo de cuatro personas que apareció por la puerta.- ese hombre malo no volverá, ¿verdad?
- No… yo creo que no… Ya le quedaron claras las cosas…
- Si vuelve… ¡Yo pienso hacer algo para proteger! ¡Se va a enterar! ¡Nadie le hace nada a mi familia!
Proteger… si, esa es la palabra… Proteger… Mi deber es proteger a Misao…
Rodeo a mi esposa por la cintura y nos acercamos, junto con Saito y su familia a darle una cálida sonrisa a ese niño de pelo negro puntiagudo y ojos azul hielo… ¡un momento! ¡¿Azul hielo?!
Cuando lo volví a mirar, eran negros… como siempre… Será mi imaginación…
Nos reunimos todos y decidimos entrar a casa a descansar un poco, en unas horas partiríamos…
Miro a Misao… y sonrío… Nunca voy a permitir que le pase nada a mi Misao… solo mía…
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
N.A: bien, capítulo 21 de "Sonríe a cámara, mi musa"… estrenado!!
Jeje, bueno, bueno… Ya se descubrieron los poderes de Aoshi… y también el don de Saito… jeje
No lo había hecho aparecer antes, porque sino, al padre de Kenshin, no tenía con que relacionarlo con la familia de Kaoru…
Y el prometido de Misao… jeje, Soujiro Seta… aunque creo que he dado una gran pista… a ver… decidme… lo habéis intuido??
Ah!! Y el cambio de ojos de Yahiko?? Jeje, a su debido tiempo sabréis por que…
De momento, os dejo con eso… por cierto… os ha gustado este episodio?
Agradecimientos a todos los que leen mi finc aunque no me dejen review
Ahora, os contestaré a los review:
Michel 8 8 8 (bueno, aquí tienes la discusión que te prometí… en el siguiente no hay pelea, pero si tendrán que usar sus poderes… y otra vez, perdón por la equivocación… Y gracias por poner la rima… me gusta mucho)
Gabyhyatt (siento si el título ha traído alguna confusión… pero es que no se me ocurría otro mejor que ponerle… Pues… no te puedo dar una fecha exacta, porque ni yo misma lo sé, jeje…)
Kasumi Shinomori (bueno, haré una excepción y te responderé a la pregunta… aunque así, acabe revelando algo de mi finc… Kenshin es el fuego, y su marca tenía que ser roja… Kaoru es el agua, y su marca es azul marino… Yahiko es el hielo, y su marca es azul celeste muy claro, es decir, azul hielo… Por lo tanto, deduce tu misma… si te digo que el color es el de la marca que tendrá el bebé… Y no te preocupes… sabiendo en tus review de ahora que te gusta mi finc, me contento… y ya vi que eras nueva, y me gustó el principio de tu finc…)
Mónica (jeje, al final hasta a mí me gusto como quedó… y ya no te dejo con más intrigas… aquí tienes tu continuación
Amai Kaoru (aquí te dejo los poderes de Aoshi y de otros miembros… que lo disfrutes)
Bueno, y con esto se acaba nuestro tiempo por hoy…
Me despido hasta el capítulo 22 "Los exámenes finales" de "Sonríe a cámara, mi musa"
Matta-ne
Kisa-chan-sohma
