SONRIE A CÁMARA, MI MUSA

Advertencia: Cuando veáis:

----- las rayas son para cambiar de personaje, entonces se contará la historia desde el punto de vista del personaje que ponga a continuación.

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Capítulo 22. El cumpleaños

- Kenshin… Kenshin…- llamé a mi esposo para que se acercase a mí.

Estábamos en el patio de casa, junto con Misao y Aoshi, terminando de preparar todas las cosas.

Hoy, sábado, es el cumpleaños de Yahiko… ya cumple 8 años el pequeño… y le queremos dar una sorpresa.

- ¿Qué sucede amor?- me pregunta al llegar a mi lado

- Pongámonos todos en posición ya… no creo que Yahiko tarde mucho en despertarse…

- Si, tienes razón…- se gira hacia donde están Aoshi y Misao- Misao, Aoshi, vengan…

Ellos se acercaron a nosotros. Yo miré hacia la ventana del cuarto de Yahiko. Entonces, vi moverse las cortinas… Ya se despertó.

- Kenshin, vamos… ya se despertó…

- Entendido

Kenshin me abrazó y Aoshi y Misao le tocaron un hombro. Él hizo uso de su don, y nosotros desaparecimos de la vista de todos.

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Yahiko…

Abro los ojos lentamente y encuentro mi habitación a oscuras… Me incorporo hasta sentarme en mi cama y miró hacia la ventana. Las cortinas de mi cuarto aún están corridas… Que raro… Mamá siempre las descorre cuando se despierta… Quizás, hoy hayan decidido dormir un poco más… como es sábado… Bueno, ya aprovecharé y a ver si los puedo despertar…

Me levanto de la cama, abro las cortinas para que la luz ilumine mi cuarto y a continuación, salgo de él.

Llego a la puerta del cuarto de mis padres y la abro.

- ¡Mamá! ¡Papá!- pero la habitación está desierta.

Que extraño… ¿Dónde estarán? Ya llevan tiempo levantados, pues la ventana está abierta y la cama hecha.

La casa estaba oscura y solitaria, no se escuchaba ni un alma. Recorrí toda ella sin hallar a nadie, solo me faltaba el jardín.

Genial… el día de mi cumpleaños y estoy solo… Nadie se ha acordado…

Salgo al jardín por la puerta del salón. El sol me ciega durante un segundo, pero cuando recupero la visión, no me esperaba lo que vi.

- ¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS YAHIKO!!!

No me lo podía creer… Menuda sorpresa me habían dado… Mis padres y mis tíos estaban en el jardín de casa… ¡¡se habían escondido para regalarme una sorpresa!!

- Es… esto…eh…- no sabía que decir o hacer

Mis padres se acercaron a mí, que todavía estaba estático en el sitio.

- Felicidades campeón…- me dijo mi padre. Me encanta que me llame así

- Papá…

- Felicidades hijo mío…- mi madre me dedicó su sonrisa y un beso en la mejilla

- Mamá…- aún estaba incrédulo

- Me parece que fue demasiada la impresión…- esa voz tranquila y seria…

Eché la mirada a un lado… tía Misao y tío Aoshi también estaban…

- Felicidades pequeño…

Vamos Yahiko… me parece que ya has estado demasiado tiempo shockeado…

- Mi… cumpleaños… Os… os habéis… No lo… habíais olvidado…

- ¡Pues claro que no!

- ¡¡Mamá!! ¡¡Papá!!- me lancé a abrazarlos, a mamá con cuidado.

Que felicidad… adoro a mi familia…

- Vamos Yahiko… jamás lo olvidaríamos… Ahora anda, ve a saludar a tus tíos…

Me separé del abrazo de mis padres y fui a abrazar a mis tíos.

- ¡Yahiko! ¡Felicidades!- mi tío Aoshi me levantó en brazos.

Después de mis padres, me encantaba que me cogiese en brazos mi tío… como era tan alto, me subía al cielo…

- ¡Tío Aoshi! ¡Gracias!

- ¡Ya tienes 8 años pequeño!- esa es la típica reacción de…

- ¡Tía Misao!

- Mira Yahiko… esto es para ti…- me extendió en sus manos un paquete envuelto con papel de regalo verde.

- ¡Ah! ¡Muchas gracias!- les di un beso a cada uno y me dispuse a abrir el regalo

Quité, con cuidado de no romper el papel, porque era muy bonito, los trozos de celofán, y lo que apareció ante mis ojos, fue una caja de cartón. Levanté la tapa y quedé sorprendido con lo que dentro había.

- Si… son… ¡¡Unas botas de tacos!! ¡¡Unas botas de fútbol nuevas!!- los tacos de las suelas nuevecitos en negro, la piel de las botas reluciente en color azul celeste, como mi marca.

- Si… un titular debe ir siempre bien equipado…

- Oh gracias…- eran preciosas, me entran ganas de jugar nada más que de mirarlas

A continuación, corrí hacia mis padres para enseñarles el regalo.

- ¡¡Mamá!! ¡¡Papá!! ¡¡Mirad lo que me han regalado los titos!!- les puse la caja con los deportes delante.

- ¡Guau! Son geniales…- a mi padre le han gustado

- ¿Puedo estrenarlas? ¿Puedo?- les pedí ansioso

- ¡Pues claro que sí!- sonrió mi madre- Vamos arriba, te vistes…- cierto, aún llevaba mi pijama verde y azul- y después continuamos con las sorpresas…- ¡¿Cómo?! Había dicho…

- ¡¿Hay más?! ¡¿Hay más sorpresas?!

- Ya verás…- me tendió la mano y yo la estreché rápidamente para ir a mi cuarto.

Ya estaba impaciente por ver lo que venía…

Una vez en mi cuarto, mi madre sacó una camiseta azul celeste de manga corta y unas calzonas azul marino de mi armario y cogió mi gorra roja, la que tanto me gustaba del cabecero de mi cama. Me quité el pijama y me vestí con la ropa, poniéndome la gorra al revés y terminando por calzarme mis nuevas botas para estrenarlas.

- Mamá… de verdad… muchas gracias… No me lo esperaba… pensaba que me habíais dejado solo en casa…- le dije mientras terminaba de anudarme la bota derecha.

- Yahiko… Nosotros te queremos muchísimo… ¿Cómo no íbamos a celebrar tu cumpleaños?

- Mamá…

Pero de pronto, una voz se oyó en la habitación…

- Kaoru…

¿De quien era esa voz? No la oí muy bien…

Miré por toda la habitación, pero no había una tercera persona que pudiese pronunciar esas palabras.

- Kaoru… Kaoru…

¡Un momento! ¡Ya la oí! Es voz…

- Si tía Tokio… soy yo…

¡Es la voz de tía Tokio! Estaba usando su don… El don de tía Tokio es que puede comunicarse telepáticamente con las personas…

- Kaoru… ¿está Yahiko solo? Quiero decir… sino hay problema en que se utilicen los poderes…

- ¡Tía Tokio!- la llamé

- ¡Yahiko! ¿Estabas escuchando?

- Si…

- Bueno, no importa…

- Tía Tokio… no hay problema en usar los poderes… Solo estamos los de la familia

- De acuerdo…

- Estaremos en el jardín…

Y se cortó la comunicación con mi tía.

- Mamá, ¿es que tía Tokio está aquí?- si había usado su don, debía de estar cerca, pues no le gusta usarlo desde Osaka hasta aquí, sino, acaba hablando en la cabeza de alguien que no es…

- Acompáñame al jardín- me dijo, pero no me contestó a la pregunta.

- Pero…

- Vamos…- me sonrió con esa sonrisa única que dice papá que solo ella tiene.

Decidí no replicar más, así que le di la mano a mi mamá y fuimos otra vez al jardín. Y una vez allí…

- ¡¡Primo Yahiko!! ¡¡Primo Yahiko!!

- Esas… ¡Son las voces de Ayame y Suzume!- miré hacia todos los rincones del jardín, ansioso por encontrar a mis primas, pero no las encontré por ningún lado.

Y de pronto… de la nada… Delante de mí, donde antes solo estaba la verde hierba del jardín, aparecieron con uso de su don, mis dos primas mayores que yo por 2 años.

- ¡¡Felicidades primo Yahiko!!- literalmente, se colgaron encima mía y acabamos los tres en el suelo, claro está, que yo debajo.

- ¡Prima Ayame! ¡Prima Suzume!

Así que ha esto se refería tía Tokio, pensaban aparecerse delante de mí, pero… ¿Quién iba a estar en mi casa, un sábado por la mañana que no fuera mi familia?

A no ser que…

- ¡¡¡YAHIKO!!!- pero esa voz apartó todos mis pensamientos de una sola vez.

Me incorporé junto a mis primas y desvié la vista hacia la verja de hierro de mi casa. Lo que encontré ahí, fue todavía más sorprendente que lo anterior.

Mi abuelo, tía Tokio, tío Saito y la señora Nanako, estaban de pie en la entrada.

Me quedé boquiabierto, en serio, sigo diciendo que jamás hubiese esperado esto.

- ¡Feliz cumpleaños Yahiko!- de repente noté como me alzaban al aire.

Volví en mí, y vi que era mi abuelo… Lo abracé.

- ¡Abuelo!

- Mírate pequeño, ¡ya eres un año mayor! Esto es para ti- y me entregó un paquete envuelto con papel de regalo amarillo.

- ¡Gracias!- dije y me apresuré a abrirlo

No… no era cierto… ¿es esto verdad lo que veo?

- ¡No me lo puedo creer! ¡Si es el Zelda: Twinlight Princess para la Wii!- era el videojuego que ansiaba tener- ¡Pero si es casi imposible conseguirlo!

- Casi… pero no imposible…

Corrí a enseñárselo a mi padre, ya que él también quería probar ese nuevo juego de la compañía Nintendo.

- ¡Papá! ¡Mira lo que me regaló el abuelo!

- ¡Anda! ¿No es ese el juego que se agotó el día de su lanzamiento?

- ¡¡SI!!- me giré hacia mi el padre de mi madre- ¡Gracias abuelo!

Él me sonrió y luego fue a hablar con mamá y con tía Misao.

- Señorito Yahiko…- me volteé ante tan educada llamada, que solo podía provenir de una persona- mis felicitaciones en su octavo aniversario… Tenga…- ¡ella también me había traído un regalo!

Esa señora mayor es muy amable, buena y cariñosa…me gustaba… Es muy simpática… Incluso me dio chocolate cuando mamá ya no me dejaba comer más…

- Gracias señora Nanako…- le regalé mi sonrisa, como ella me pedía siempre.

Abría el paquete, que por el tacto, se notaba blando; quien venía cuidadosamente envuelto. Era una prenda… un jersey azul marino y morado, con una "Y" en el centro en color blanco… ¡Y tejido a mano! Oh… yo jamás tuve algo hecho a mano.

- ¡Muchísimas gracias! ¡Me encanta!- la abracé

Vi a mi madre y a mi tía, que se acercaban a nosotros. Seguramente ya habrían terminado de hablar con el abuelo.

- ¡¡Mamá!! ¡¡Mamá!! ¡Mira, esto es de Nanako!- le entregué el jersey.

- ¡Oh Nanako! ¡Es precioso!

- Muchas gracias señora…

- ¡Yahiko! Pequeño…- me volteé a la llamada de mi tío Saito- pero que digo pequeño… ya eres todo un hombrecito…

- ¡Tío Saito! ¡Tía Tokio!- llegué a su lado

Mi tío me sonrió y mi tía me acarició la mejilla.

- Felicidades Yahiko…

- Gracias…- pero de repente, me percaté de algo- ¿y las primas?- miré a todas partes- no las veo…

- ¡¡Ayame!! ¡¡Suzume!! ¡¡Podéis salir!!

- ¡¡Primo Yahiko!!- me volteé, ya que la voz provenía de mi espalda.

Allí estaban mis dos primas.

- Este es tu regalo.

Y diciéndome esto, se apartaron, dejando ver lo que había detrás de ellas.

- No… eso es… ¡¡una mountainbike!!

Ni en mis sueños había pensado que llegaría a ver una, y mucho menos… tenerla.

- Pensamos que te gustaría tener una…- explicó mi tía

- Que si me gustaría… ¡Me encanta la bici! Pero sobre todo… saber… que ha sido mi familia… quien me la ha regalado…

- Yahiko…

Me acerqué a ver la bicicleta. Una reluciente bici nueva de dos ruedas… de una altura que se ajustaba con mi estatura, ni muy alta ni muy baja… con amortiguadores, siete velocidades, cambios de marcha… incluso un pequeño gancho en la parte de atrás para poner la cartera… Era espectacular… y en color verde agua…

- Primo Yahiko, ya tienes bici- me dijo Suzume.

- Ahora podrás montar con nosotras- sonrió Ayame

- ¡Gracias!- y en un arrebato de emoción, me tiré sobre ellas… dándoles un efusivo abrazo y un beso en la mejilla a cada una.

- Bueno Yahiko… ¿también nos vas a salir campeón en las carreras?

- Si tú quieres papá… ¡Yo seré campeón en todo!

- Ah… ¡Ven aquí campeón!- me abrió los brazos con su sonrisa, esa que, según mamá, solo me dedica a mí.

Yo corrí a él y deje que me alzara… adoro volar en sus brazos…

El resto de la mañana me la pasé jugando con mis primas… Me encanta jugar con ellas a lo que sea… Incluso los mayores se unieron a nuestro juego… Jugábamos a 1x2… Pero a mamá no la dejaron…

Hecho de menos como antes mamá jugaba conmigo y con papá… los tres juntos… y creo que ella está triste por eso… Pero es que sino… mi hermanito…

Me acerqué a ella, cuando la dejaron sola descansando en el porche del jardín.

- Mamá…- ella me prestó atención sonrientemente- mamá no estés triste… Cuando el hermanito nazca… volveremos a jugar todos juntos…

- Yahiko…- me envolvió en sus brazos y acabé en su regazo- gracias…

- Mamá…- escuchaba el sonido de su corazón… Me reconforta tanto…

- Yahiko hijo, ¿puedo hacerte una pregunta?

- ¡Claro! ¡Lo que tú quieras!

- ¿Por qué dices siempre hermanito? Aún no sabemos si será niño o niña…

La pregunta me cogió desprevenido… Es cierto que desde hace más de un mes, digo siempre hermanito… Pero es que… yo lo siento así…

La miré y le contesté lo que sentía de corazón…

- Mamá, yo no sé… pero es que siento que va a ser un niño… puede que me equivoque… pero es solo un presentimiento…

- Yahiko…

- Aunque a mí me da igual si es niño o niña… Va a ser mi hermano y lo voy a querer mucho…- esa es la indiscutible verdad.

- ¿Sabes que te adoro hijo mío?

- ¿Y tú sabes que yo te quiero más mamá?

- ¿Y vosotros sabéis que yo los amo más que a mi vida?- esa pregunta interrumpió nuestra conversación.

Mamá y yo nos giramos hacia la puerta del jardín, la cristalera que comunicaba el salón con el exterior, y encontramos a papá en ella.

- ¡¡Papá!!

- Kenshin…

- Vosotros sois mi mundo… Ahora vamos dentro, que ya está la comida…

Papá le tendió la mano a mamá y la ayudó a levantarse del porche de madera. Los tres juntos entramos dentro, donde me encontré la gran mesa del salón, abierta dando espacio para comer todos y a…

- ¡¡ABUELO!! ¡¡ABUELO HIKO!!

- ¡Hola Yahiko! ¡Felicidades!

Hasta mi abuelo estaba aquí… y eso que me dijo cuando le pregunté, que tenían que hacer una edición especial o algo así… Ay abuelo…

Yo corrí a su encuentro y acabé alzado al aire de una manera… que me hizo volar muy alto y a la vez sentir… que si descendía, me estrellaría irremediablemente contra el suelo.

Cuando el abuelo Hiko me coge… no puedo estar con los sentidos dormidos… pues ya me he caído una vez y no quiero volver a hacerlo…

A papá, por ejemplo, casi lo asfixia sin darse cuenta, por la emoción que sentía en ese momento o cuando entrenan con las espadas, como le diga que pare… ha papá lo quema… Es que el abuelo no se da cuenta de nada…

- ¡Ya abuelo! ¡Bájame!

- Jeje… si, ya pesas mucho… y estás más grande…- me puso en tierra firme, para mi alivio- toma, aquí tienes tu regalo- mi abuelo puso en mis manos un paquete envuelto en papel rojo.

- ¡Gracias abuelo!

Le quité el papel como un rayo, y la caja que apareció delante mía era…

- ¡¡Uau!! ¡¡Una cámara de 6 Megapixeles!!

- Jeje… es de fácil manejo, y así… a ver si sacas el talento de tu padre para algo que valga…- uy… eso enfadaría a papá

- ¡¡Papá!! Vamos hombre… ¿dices que no valgo? Pues tú te pasas el día sentado y dando órdenes… Espero que ninguno de los dos saque eso de ti…

En ese momento tocaron el timbre de la puerta, parando la discusión.

- Bueno, bueno… cálmese en ambiente…- intervino tía Tokio antes de que mamá se alterase, cosa que no es buena para el bebé.

- Yahiko cielo, ve a abrir…- me pidió mamá- y vosotros dos sentaos a la mesa…

- Si mamá…

- Nosotras también vamos primo- dijeron mis primas.

Y los tres juntos fuimos a atender a la puerta.

- Voy… ¿Quién es?- pregunté al tiempo que abría la puerta, encontrándome con otra sorpresa más.

- Yahiko… ¡Feliz cumpleaños!

- ¡¡TSUBAME!! ¡¡YUTARO!!

Mis dos amigos y sus padres estaban de pie, enfrente de mí, en la puerta de mi casa… ¡¡y el día de mi cumpleaños!!

- Pe… pe… ¡¡¿¿pero como??!!- esto ya si que no lo procesaba

- Tus padres nos invitaron, pero dijeron que era una sorpresa… y por lo que veo funcionó…

- ¿Yahiko? ¿Niñas?- la voz de tía Misao llamándonos- ¡Oh! Veo que ya llegaron, pasad.- la hermana pequeña de mamá los hizo pasar dentro de la casa.

- Gracias…

Sus padres y mi tía se perdieron dentro de la casa para reunirse con los demás, mientras yo, aún algo convertido en estatua de piedra, mis primas y mis recién llegados amigos, nos quedábamos en la entrada.

- ¿Yahiko? Vamos… ¿no me digas que el pequeño Battousai se queda perplejo al ver a sus amigos el día de su cumpleaños?- Yutaro acababa de hacer un comentario

- ¿Yahiko?- Tsubame se preocupaba por mí.

- Primo Yahiko… ¿ellos son los amigos de los que tanto hablas?

- ¿Eh? ¡Ah si!- me descongelé por fin- Ayame, Suzume… os presento a mis amigos Yutaro Tsukayama y Tsubame Sanada…

- Encantados…

- Chicos, ellas son mis primas… Ayame y Suzume Saito

- Encantadas…

- Yahiko, felicidades amigo…- Yutaro se acercó a mí y puso en mis manos una bolsa blanca.

Apreciando levemente lo que había dentro, yo diría que es un balón…

Y no me equivoqué, pero no era un balón cualquiera…

- ¡Madre mía! ¡¡Un balón firmado por la Selección Japonesa!!

En mis manos tenía un precioso balón plateado, con todas las firmas de los jugadores del equipo japonés.

- Gracias amigo…

- De nada- me sonrió

- Yahiko…

- Si Tsubame…- dejé un momento el balón en el suelo para atender a mi amiga.

- Pues… esto es… para ti… felicidades…- me entregó un paquete bastante grande.

Yo lo fui abriendo con algo de trabajo, mientras ella me decía…

- Como sé que te gustan mucho los deportes…

¡Desde luego que me gustaban! Pero no me hubiera esperado nunca jamás, que su regalo fuera este.

- Es una… ¡¡Bolsa de deportes!!

Una maleta muy grande, de color blanca y azul, con el signo "Nike" en rojo… con un sin fin de bolsillos y compartimentos… Dos asas para llevarla en mano… y una cinta para colgarla del hombro…

- ¡Oh! ¡¡Muchas gracias!!- y supongo que también por impulso, o quizás porque sentía necesidad de hacerlo y demostrarle cuanto me había gustado el regalo… le di un beso en la mejilla.

- Ya… Yahi… ko…- el color rosado que subió a sus mejillas la hacían ver adorable… A mí me hizo sacar una sonrisa.

- ¡¡¡NIÑOS!!!- la voz de papá- ¡¡vengan a comer!!

- ¡¡SI!!

Todos juntos nos dirigimos al salón, donde estaban los mayores. Les enseñamos los regalos de mis amigos a mis padres. A mamá le gustó mucho la bolsa… y a mí también… Y papá me dijo, que con el balón me enseñaría a perfeccionar mi juego y una técnica nueva…

Ya estoy deseando estrenarlo…

Casi una hora después de que todos nos pusiéramos a comer, el timbre de la puerta volvió a sonar. Esta vez, mamá y tía Tokio fueron a abrir, mientras los demás jugábamos y papá nos hacía fotos…

- ¡Yahiko! ¡Yahiko!

- Dime Tsubame.

- ¡Haz el tiro que tanto me gustas! ¡Tu tiro especial! ¡El que nunca falla!

- Si primo…

- Nosotras aún no lo hemos visto…

Por mí no había ningún problema, pero primero debía pedir permiso a mi padre… pues ahora que lo controlo perfectamente, tengo que tener cuidado con la fuerza que chuto.

- ¿Puedo papá?

- De acuerdo, pero ten cuidado… que ya sabes lo que pasó cuando lo estuvimos perfeccionando…- jeje, tiré tan fuerte desde una distancia considerable… y el balón acabo haciendo un agujero en un árbol del parque…

- Esta bien… Yutaro, ponte en la pared…

Mi amigo castaño se colocó y los demás se apartaron. Yo me coloqué a bastante distancia, casi como si fuera medio campo… Puesto que ese chute, si se hace bien, es gol seguro incluso fuera del área…

Puse el balón nuevo a mis pies… miré por un momento el muro donde estaba Yutaro… fijé mi blanco… di unos pasos hacia atrás, y luego los volví a recorrer hacia delante a modo de carrerilla… y golpeé el esférico con ese toque especial para mi golpe… dándole fuerza y velocidad…

En un abrir y cerrar de ojos, la pelota había recorrido la distancia desde donde la chuté hasta la pared, y estaba encallada… si, me pasé con la fuerza y acabé haciendo un agujero… Eso me traería problemas… Estaba encallada donde, de haber sido una portería de verdad, estaría la escuadra… Y mientras, Yutaro seguía inmóvil, igual que antes… sin haber podido hacer nada por pararlo…

- ¡¡Eso si que es un tiro chaval!!- ¿Y esa voz? ¿Quién…?

Me volteé hacia la cristalera del salón, donde todos estaban con los ojos como platos, seguro que por mi tiro… Pero entonces lo vi… hombre alto, castaño, de ojos también marrones, musculoso debido a su trabajo y con una cinta roja en la frente…

- ¡¡¡SANO!!!- corrí como alma que lleva el diablo hacia él.

- ¡¡Feliz cumpleaños chavalín!!- me alzó también en brazos, como todos hasta ahora.

- ¡Tú también te acordaste!- dije feliz

- ¡Pues claro! Y toma, para ti…- también me dio un regalo envuelto con papel naranja

Yo lo abrí apresuradamente, encontrando una gran caja en la que ponía…

- ¡¡ESCALECTRIX!!- ¡¡mi madre!! ¡¡Un escalectrix de verdad!! ¡¡Un verdadero juego de carreras eléctrico!!

- Sé que eres experto en videojuegos, pero dime… ¿serás capaz de conseguirlo también aquí?

- ¡Por supuesto!- dije decidido- ¡muchas gracias!- le di un abrazo

Y entonces me percaté de algo que echaba en falta si él estaba aquí.

- Sano… ¿y la señorita Megumi? ¿No ha venido contigo?- eso es raro, siempre van juntos… Eran novios…

- Si que ha venido… Pero no pudimos llegar antes porque tuvimos que ir a recoger a alguien…

Se levantó después de decirme esto, pues se había agachado para que yo lo abrazara, y entró en la casa.

¿Recoger a alguien? ¿A quién? ¿Quién más podría venir?

Pero cuando entraron, todas mis preguntas obtuvieron su respuesta en un bebé que venía en sus brazos. Un niño de pelo castaño y ojitos celestes que sonreía contento.

- Sano, Megumi… ¿ese es…?- preguntó mi padre

- Seiichiro Sagara… nuestro hijo… Y cuando Megumi acabe la carrera, nos casaremos…

- Felicidades…- les dijeron todos los mayores.

Yo me acerqué a los amigos recién llegados.

- Felicidades Yahiko…- me deseó Megumi

- Gracias… él… ¿él es su hijo?- pregunté

- Si… ¿quieres cogerlo?

- ¿Puedo?- ¿yo? ¿Coger a alguien tan frágil?

- Claro… pronto tendrás un hermanito y querrás cogerlo ¿no?

- ¡Si!- por supuesto… yo cuidaría de mi hermanito

Megumi me pasó con cuidado al pequeño y yo lo recibí con algo de miedo a que pudiera caérseme en mis brazos. Tuve cuidado con su cabeza, y la recosté en mi brazo. Cuando lo tuve acomodado, el niño me sonrió… era monísimo… así que yo también le sonreí.

De pronto, sentí un destello. Y supe que mi padre me acababa de sacar una foto. Yo lo miré, y el me sonrió.

- Este será un grato recuerdo…

- Papá…

Las horas pasaron entre risas, juegos, comida y amigos… Creo que este fue el mejor día de mi vida… Y no lo digo solo por los regalos, que también son magníficos… sino por esta maravillosa fiesta… Mis padres, mis tíos, mis abuelos, mis primas, mis amigos… todos juntos… en el día más especial de mi vida…

El sol ya es estaba poniendo… Ayame, Suzume, Tsubame, Yutaro y yo seguíamos jugando, mientras que los demás descansaban… Creo que les hemos quemado demasiado… jeje.

Entonces, mis padres tomaron la palabra…

- Amigos… familia… por favor, requerimos de vuestra atención- pidió mi padre

Todos llevamos nuestras miradas sobre ellos, intrigados por saber lo que nos tenían que decir.

- Yahiko hijo… acércate…- ¿yo?

Me adelanté unos pasos hacia ellos.

- Yahiko… hoy ya eres un año mayor, un año más maduro y responsable… por eso creemos… que ya eres merecedor de esto…

Mamá sacó algo de detrás de ella, y con eso ya, tenía dadas todas las sorpresas del día.

- No… mamá… ese es… ¡¡tu boken!! ¡¡Es la espada con la que me enseñas!! ¡¡Pero si le tienes mucho cariño!!

- Así es… y yo creo… y todos estáis presentes… que ya eres consciente para saber darle un buen uso…- mamá se acercó a mí y me la puso en las manos.

- Mamá… papá…- estaba sin habla

- Estamos orgullosos de ti…

Miré mi nueva espada… una preciosa espada, tanto en la madera, pues estaba tallada en madera de roble; como en valor sentimental… ¡Era la espada a la que mi madre tanto aprecio le tenía! Y ahora me la daba a mí…

La agarré muy decidido y alcé los ojos a mis padres, que abrazados, esperaban mi respuesta.

- Haré lo posible para ser digno de ella…

Mis padres sonrieron y eso es lo que más adoro… el verlos felices…

Definitivamente… este ha sido un cumpleaños muy especial…

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N.A: y aquí está la siguiente entrega, capítulo 22 de "Sonríe a cámara, mi musa"

Perdón otra vez por el retraso de este capítulo… pero como habéis visto… los capítulos ya son bastante largos… y entonces pues tardo más en pasarlos, además de contar con que tenga que corregirlos…

Bueno, espero que la espera haya valido la pena…

Bien, repasemos este capítulo… El cumpleaños de Yahiko!! Miren al pequeño… ya con 8 añitos!! Jeje… lo he hecho desde el punto de vista de Yahiko, para que se viera lo que siente un niño de 7 años en su cumpleaños… Por cierto, quiero agradecerle a mi prima Ana, pues su cumpleaños fue hace 4 días… que me fuera diciendo las sensaciones que tenía… así he podido ponerlas en el finc… Gracias primita…

Vaya con Yahiko… cuantos regalos eh? Ah! Y el videojuego es porque me he enganchado a él, ya que me lo han regalado… jeje.

Y ya visteis… Seiichiro SAGARA… jeje, vaya con Sano… bueno, todavía tengo más sorpresas reservadas para él, aunque no tengan superpoderes…

Bueno, pasemos a agradecer los review:

Kasumi Shinomori (Ya pedí perdón, y lo he vuelto a pedir ahora… y con respecto a lo del nombre… tendrás que seguir pensando, porque no es ese… además, el sol se considera como el calor… y para eso ya está Kenshin… Y bueno, revelaré que solo tengo escrito hasta el capítulo 34, y todavía faltarían así como unos 5 o 6 más)

Mónica (lo siento por la tardanza, aquí tienes otro capi largo xd)

Gabyhyatt (No se sabe, no se sabe)

Athena Kaoru Himura (jeje, bueno athena, no seamos feministas… que los hombres también tienen sus cosas… y sobre lo del sueño, ya tendrás una explicación sobre porque lo puse… jeje, les gusta adoptar niños a la gente… jaja, me parece gracioso lo de Aoshi/Misao… yo tampoco se… bueno, que disfrutes de este capi también)

Vaya, parece que se nos acabó nuestro tiempo… bueno, que veremos en el siguiente episodio…?

Pues… será el capítulo 23 "¿Niño o niña?" de "Sonríe a cámara, mi musa"

Matta-ne

Kisa-chan-sohma