SONRIE A CÁMARA, MI MUSA

Advertencia: Cuando veáis:

-- las rayas son para cambiar de personaje, entonces se contará la historia desde el punto de vista del personaje que ponga a continuación.

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Capítulo 27. El Bautizo del Poder

- Mira cariño… ahí vienen…- le digo a mi esposo, mientras vemos acercarse hacia el altar de la iglesia a nuestros dos tesoros, caminando por el pasillo que se abre entre los dos bandos de bancos, a cada lado de este.

Pues si, ya se cumplieron las dos semanas y aquí estamos… justo al lado de la mesa del párroco, en la capilla de mi familia, en Osaka, para el bautizo de nuestros hijos… Si, oísteis bien… de los dos…

Veréis, un bautizo en mi familia se realiza de forma diferente… Para empezar, al bautizado lo tiene que traer su hermano mayor o sus padrinos… y eso es lo que está sucediendo ahora: Yahiko, con un traje ceremonial de color celeste, como el que llevó en nuestra boda, y con Kenji en brazos riendo feliz, quien vestía otro traje ceremonial en color amarillo… y por tradición, detrás de ellos venían los padrinos: Misao y Aoshi para Kenji y tía Tokio y tío Saito para Yahiko.

Como os decía, el bautizo es de forma diferente, ya que tiene dos partes… Un bautizo normal por el seno de la iglesia… y el Bautizo del Poder… y como Yahiko no realizó ninguno de los dos por la familia, deberá hacerlo ahora…

Y aquí llegan los dos… Yo cojo a Kenji de los brazos de su hermano y Kenshin le hace la caricia que tanto le gusta en el pelo a Yahiko… se lo acaricia revolviéndolo levemente. Cuando los padrinos llegan con nosotros, puede dar comienzo la ceremonia.

El sacerdote avanza unos pasos hacia delante para quedar al frente de la mesa, dejando a mi padre detrás de él.

- Hermanos, hermanas… nos encontramos hoy aquí reunidos… para recibir en el seno de nuestra familia… a estos dos nuevos miembros que van a ser bautizados en el nombre de Dios…- la voz solemne del hombre rebotaba contra las paredes del edificio y llenaba toda la iglesia- Por favor, acerquémonos a la pila bautismal…

Dicho esto, seguimos al cura hacia aquella estructura de piedra grisácea a un lado del altar. El hombre, una vez nosotros nos encontrábamos alrededor de esta, siguió diciendo unas palabras, hasta que llegó el turno de rociar a los niños con el agua bendita.

- Por favor, hagan el favor de acercarse los padres con la criatura y los padrinos…

Kenshin y yo, con Kenji en brazos, nos adelantamos un poco más a los demás y Misao y Aoshi se pusieron a nuestro lado. Nuestro pequeño reía contento y nos regalaba una sonrisa enternecedora. El sacerdote recogió un poco del líquido de la pila en una concha de plata, y yo puse a Kenji justo encima de la pila, quedando su cabeza más metida.

- ¿Cuál es el nombre de este pequeño?

- Kenji- dijimos mi esposo y yo

El hombre de atavíos blancos, alzó la concha hacia la cabecita rojiza de nuestro bebé de 6 meses y mientras, Aoshi y Misao colocaban la mano correspondiente a donde tenían su marca, en el hombre en el cual apareció la de Kenji al momento de nacer.

- Yo te bautizo en el nombre del Señor…- y diciendo esto, vertió la cristalina agua sobre las hebras de fuego de nuestro hijo- con el nombre de Kenji Himura…

Al momento de terminar de decir esas palabras, las marcas empezaron a brillar… la de Kenji, la mía, la de mi esposo, la de mi hijo mayor Yahiko, la de Aoshi y la de mi hermana menor… Se había completado la primera parte, concluida por un aplauso de los presentes.

A continuación, coloqué al recién bautizado en los brazos de su tío Aoshi y mientras mi Kenshin cogía a Yahiko en brazos, tío Saito y tía Tokio se acercaron para que se pudiera proseguir con la ceremonia. El párroco volvió a decir algunas palabras, igual que había hecho antes con mi pequeño Kenji.

- ¿Cuál es el nombre de este pequeño?

- Yahiko- dijimos

Mi marido lo inclinó un poco sobre la pila bautismal, para que fuera su cabeza cubierta de cabello negro puntiagudo la que quedara más metida dentro. El hombre, ya listo con el agua en otra cocha diferente, también de plata, se dispuso a realizar el mismo procedimiento que momentos antes, y tío Saito y tía Tokio colocaron sus manos sobre el lugar de la marca azul hielo de nuestro hijo.

- Yo te bautizo en el nombre del Señor…- roció el agua por la cabeza de nuestro campeón- con el nombre de Yahiko Himura…- e igual que antes, el brillo de las marcas iluminó el lugar, acompañado de los aplausos de los testigos del acto que se estaba realizando.

Después de que la iluminación de la iglesia volviera a ser la misma que al principio, mi padre se adelantó de su lugar y quedó tras la mesa del altar, justo debajo de la bóveda central.

- Y he aquí a los dos pequeños, ahora ya, integrantes completos de esta, nuestra gran familia… Yahiko y Kenji Himura…- reinó el silencio durante algunos segundos- Pero aún les queda una prueba que realizar en este día… Demos pues comienzo… al Bautizo del Poder…

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Kenshin…

Aquí nos encontramos, en Osaka… dos semanas después de todo lo acaecido aquel día en el que descubriéramos el poder que posee nuestro pequeño Kenji… listos para presenciar… el Bautizo del Poder de mis pequeños…

Todo el mundo se levantó de su asiento, y al mismo tiempo, el sol alcanzó su punto más alto, iluminando el centro de la capilla, gracias a la cúpula de cristal que hacía de techo del lugar.

- Que se adelante el que tiene de nombre Yahiko Himura…

Yahiko nos miró a Kaoru y a mí, como pidiéndonos permiso, a lo que nosotros le dedicamos una sonrisa, esa que tanto le gustaba y que solo unos padres pueden tener para un hijo. Él nos mantuvo la mirada durante un segundo y seguidamente, curvó sus labios en una sonrisa cálida y decidida. Se soltó suavemente de mi mano y avanzó hacia la zona central iluminada, dando la cara a todos los presentes.

La estancia se hallaba en un silencio sepulcral, y todos estaban pendientes de mi campeón, quien estaba listo para enfrentar su prueba.

- Yahiko Himura… hijo primogénito de Kenshin y Kaoru Himura…- esa voz solemne e inquebrantable pertenecía a mi suegro, que se encontraba pronunciando un discurso- por todos es sabido… que por tu naturaleza… posees poder sobre el HIELO… tal y como lo demuestra tu Colgante del Poder- por si preguntáis, se refiere a su Colgante del Nacimiento, que es llamado "del Poder", al momento del bautizo- y Marca del Pacto… y extrañamente, tus ojos también…- hizo una pequeña pausa- por circunstancias de las que todos están al tanto… no pudiste realizar tu bautizo como es costumbre en esta familia… pero por consecuente… lo llevarás a cabo hoy… Ahora, muéstranos a todos un poco de tu poder…

Aún no dejo de sorprenderme con todos los ritos y tradiciones que tiene la familia de mi esposa… pero cada vez que aparece una nueva, hago mi mejor esfuerzo para demostrar que soy merecedor de mi familia… Y parece que todo mi trabajo se ve recompensado… con cada nueva hazaña de mis hijos…

Yahiko hace casi a su abuelo y alza sus dos manos al cielo para llamar a su poder.

- ¡¡A mí el HIELO!!- grita y, aunque no se si se habrán dado cuenta, la piedra de su colgante comienza a brillar, junto con la resplandeciente aparición de su marca en su hombro… y el cambio de color en sus ojos…

Un viento helado empezó a correr por el lugar… Hacía un pequeño recorrido por la capilla y luego se juntaba en una masa blanquecina en las palmas de las manos de mi campeón de pelo negro. Cuando alcanzó un tamaño considerable, la bajó hasta la altura de su cabeza, y cogiendo mucho aire en su inspiración, sopló fuertemente a la masa, haciendo que se esparciera por toda la iglesia, en forma de una pequeña, pero hermosa nevada…

Yo abrí la boca asombrado… Era un precioso espectáculo… los copos de nieve caían lentamente desde el techo hacia el suelo, con un pequeño brillo, el cual adquirían al entrar en contacto con algún rayo de luz… Era precioso… Yahiko… eres un genio…

Los presentes contemplaban maravillados la manifestación del poder sobre el hielo de mi niño, mientras este, quien aún conservaba un poco de nieve en sus manos, se preparaba para terminar su actuación…

Extendió la mano en la que mantenía la nieve y la otra la colocó encima, sin llegar a taparla totalmente, solo cubriéndola.

- ¡¡HIELO!!

El frío material se manifestó en ambas manos de mi pequeño hombrecito… y a partir de la bola de nieve, una figurita reluciente y cristalina se formó en la mano de Yahiko. Era un pequeño florero del más fino hielo, hecho para colocar una única flor… y esta también se encontraba allí… un precioso clavel cristalino adornando el jarrón alargado…

Yahiko se dirigió a la mesa parroquial y colocó su obra delante de mi suegro, para después, volver a su anterior posición y esperar el veredicto. El padre de Kaoru observó detenidamente el objeto, mientras aún le caían algunos de los últimos copos sobre su traje ceremonial marrón oscuro. Después de unos segundos, cogió el florero y lo alzó ante todos.

- He aquí la muestra… Yahiko Himura, portador del HIELO… has superado tu Bautizo del Poder…

Y tras decir esto, sentí aquella sensación de quemazón en mi hombro marcado y seguidamente, un haz de luz carmesí salió de él, para unirse a todos los demás rayos luminosos de todos los colores habidos y por haber, que procedían de las marcas de los miembros de la familia, y bañaban a Yahiko en una cascada multicolor.

Las luces cesaron, y todo volvió a la normalidad, quedando Yahiko inmóvil en el centro y todo el mundo callado.

- Sigamos…- intervino el señor Kamiya- que se acerque el que tiene por nombre Kenji Himura…

A estas palabras, mi pequeño campeón sabía exactamente lo que debía hacer. Se acercó a nosotros y pidió a Aoshi que le cediera a su hermano Kenji, para llevarlo ante todos. Lo recibió en sus brazos, acomodándolo bien y viendo como reía feliz junto a él. Volvió por el mismo camino por el cual había venido, mientras era observado por todos, y cuando estuvo nuevamente en el centro de la capilla, separó frente a toda la familia, mostrando a su hermanito de rojos cabellos como los míos, Kenji…

- Kenji Himura… segundo hijo de Kenshin y Kaoru Himura…- volvía a hablar con voz solemne e imponente el hombre que era el abuelo de los niños- llegado al mundo hace 6 meses… y parece ser… el integrante más especial de esta gran y extensa familia…- paró para coger aire- No solo fuiste capaz de hacer aparecer el colgante de tu hermano mayor… sino que además… por primera vez en la historia de esta familia… se ha dado el caso de que un miembro manifieste su poder antes que su don…- una exclamación de asombro salió de boca de lo oyentes- Así es amigos… este pequeño que tenemos aquí… es alguien muy especial… y está a punto de demostrárnoslo… Que comience tu Bautizo del Poder, Kenji Himura- todo volvió a quedar en silencio.

Observábamos todos a los niños de la parte central de la iglesia, esperando ansiosos por lo que fuera a pasar, aunque mi esposa y yo ya lo sabíamos, y solo atinamos a apretar un poco más el apretón de manos que nos dábamos, rezando porque todo saliese bien.

- Vamos hermanito… demuéstrales de lo que eres capaz- lo alentó su hermano mayor, sonriéndole

Y el pequeño ángel que nos cayó del cielo, entendiendo las palabras de Yahiko, quien lo sostenía firmemente, estiró sus bracitos, preparado para comenzar.

Un brillo dorado refulgió en su hombro… su marca emitía ese impactante color, a la vez que otra aura dorada resplandecía en el cuello de nuestro Kenji, procedente de su colgante de oro… Ya se avecinaba… Sus manitas se vieron cubiertas de una segunda capara en color oro líquido electrizante, y pequeñas chispas saltaban en ella.

- ¡A… da!

Y en cuanto esos balbuceos fueron dichos, los dos resplandores que estaban en las manos del benjamín de la familia, salieron disparados, cual rayo en una noche de tormenta, en dirección a las luces apagadas que poseía el edificio religioso. Nada más entrar en contacto con los filamentos de las bombillas, estas se encendieron, iluminando la estancia.

La expectación quedó maravillada con esto, pues según me comentó mi esposa, en el Bautizo del Poder se exponen tus poderes a la familia, y para superarlo, hay que hacer una demostración… perfecta y asequible a la edad con la que lo realices.

El silencio era en la iglesia… Yahiko con Kenji en brazos, de pie en el centro… mi suegro sopesando su respuesta… y nosotros con el alma en vilo por saberla lo antes posible…

- He aquí la prueba…- habló al fin- Kenji Himura… serás bautizado como el controlador de la ELECTRICIDAD… Has superado tu Bautizo del Poder…

Los aplausos invadieron por completo la capilla de la familia de mi esposa. Todo el mundo se levantó a aplaudir a nuestros niños. En ese momento era cuando los padres, Kaoru y yo, podíamos al fin acercarnos a nuestros hijos… Una vez con ellos, los llenamos de besos y halagos… Me sentía tan orgulloso de ellos… que el sentimiento no cabía en mi cuerpo…

- ¡¡Lo conseguimos!!- saltó Yahiko- ¡¿Y visteis lo que hizo Kenji?!

- Sois unos fenómenos los dos…- sonreímos nosotros.

- Yahiko… Kenji…- interrumpió el señor Kamiya- acercaos…

Paramos de enorgullecernos de nuestros pequeños y los llevamos frente a su abuelo

- Ahora con vuestro bautizo realizado… es hora de desactivar definitivamente vuestros colgantes… Mostradlos…

Cierto, el Bautizo del Poder concluía con la desactivación definitiva de los Colgantes del Poder, para que así, cada uno tuviera amplia libertad de su poder, ahora que habían demostrado que sabían controlarlo.

Yahiko se sacó su collar y Kaoru se lo quitó a Kenji, poniendo luego ambos, encima de la mesa. Kojiro Kamiya puso ambas manos sobre cada uno de ellos y una luz los cubrió… una luz que desapareció tan repentinamente como apareció…

Se terminó… al fin acabó el tan ansiado Bautizo del Poder de estas dos personitas que son mis hijos, quienes ahora sonríen juntos, mientras toda la familia les vuelve a aplaudir… Me sentí observado y volteé para saber quien era el que lo hacía… y me perdí en aquel mar que solo estaba hecho para mí… Mi esposa Kaoru y yo cruzamos las miradas y seguidamente, las posamos sobre nuestros pequeños… llenos de orgullo… Ellos son nuestro mundo… no se que haríamos si algo les pasase…

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Yahiko…

¡Lo hicimos! ¡¡Lo conseguimos!! ¡Mi hermanito y yo superamos nuestro bautizo! Ahora, los colgantes son meros abalorios que cuelgan en nuestros cuellos…

Después de la ceremonia, se celebró un espléndido convite. Toda la familia al completo. Reían, hablaban con mis padres, nos felicitaban, incluso nos trajeron algunos regalos a Kenji y a mí… Hoy es día de celebración…

Yo me encuentro ahora mismo sentado, pues acabo de terminar de comer la deliciosa comida que la señora Nanako había preparado. Estaba muy buena, como la de mamá y papá… Me encuentro sentado en una gran mesa, la cual presido, con todos los niños que somos… la mayoría de ellos, mis primos. Detrás mía está mi hermanito de ojos marinos, Kenji… encerrado en el corral y dando pequeños saltitos, mientras se apoya en el borde, intentando salir desesperadamente de allí… Ya consigues mantenerte medio en pie, pero aún no atinas a dar tus primeros pasos…

- Primo Yahiko…- alguien me llama, así que llevo mi atención a él- creo que Kenji está aburrido…- éste es mi primo Takeshi.

Es un año mayor que yo, tiene el pelo de un tono amarillo cobrizo… digamos que es rubio tirando a rojizo… y sus ojos son de un color marrón rojizo, color terrizo… ¿a que es bastante peculiar? Pero aún más lo es su personalidad: extrovertido y simpático, a la vez que calculador e inteligente… pero tiene una sonrisa, que, aunque pocas veces la agranda, es preciosa…

- Tienes razón…- lo apoyo yo, llevando mis ojos de nuevo a mi hermano, encerrado en su prisión- vamos a sacarlo y a distraerlo un poco- y a continuación me levanto y soy seguido por él.

Nos dirigimos a donde se encuentra él y lo sacamos de allí, recibiendo una sonrisa suya que nos deja embobados y se abrazó a mí, que fui quien lo cogió.

- Jeje… estabas cansado de estar ahí ¿verdad?- él pareció entenderme- pues ahora vas a jugar un ratito con tu hermano y tu primo Takeshi…

Nos alejamos de todo el bullicio que había allí formado y nos cobijamos a la sombra del árbol más grande y robusto que había plantado en aquel inmenso jardín, en el cual dice mamá, que adoraba ver la puesta de sol de pequeña…

- Bueno… ¿y a qué ju…?

- ¡Primo Yahiko! ¡Primo Takeshi! ¡Primo Kenji!- dos voces que provenían de algún lugar nos llamaban… dos voces que yo conocía…

Nada más voltearnos en la dirección de las voces, ya teníamos a esas dos niñitas de 10 años que eran nuestras primas, enfrente nuestra.

- ¡Prima Ayame! ¡Prima Suzume! ¿Jugáis con nosotros?- preguntamos

- ¡Claro!- sonrieron

- ¿Pero a qué?- esa era la gran pregunta

Nos pusimos a pensar a que juego podríamos jugar… pero no se nos ocurría nada para que mi hermanito pudiese jugar, pues aún es muy pequeño… cuando de repente sentí como se revolvía inquieto entre mis brazos.

- Magh… ga… ga…- decía como si quisiese alcanzar algo

Bajé los ojos a verlo y lo hallé con sus bracitos alzados al cielo y su mirada azulina fija en algo, queriendo alcanzarlo impotente con todas sus fuerzas…

- ¿Qué te pasa Kenji?- miré al mismo punto en lo alto que él y descubro lo que ocurre

Dos pájaros de color blanco y negro revoloteaban entre las hojas de las ramas, trinando alegremente… Jeje, te atraen mucho los pájaros… quieres volar como ellos ¿verdad? Volar… ¿Volar? ¡¡Eso es!!

- ¡¡Ya lo tengo!!- exclamé de repente, alertando a mis primos

- ¿El qué?

- Primo Takeshi… saca tu libreta… que haremos uso de tu don…- fue lo que dije.

Les conté la idea que se me había ocurrido y encantados, comenzamos a ponerla en marcha. Takeshi sacó su bolígrafo y cuando lo que yo le pedí había sido escrito en su libreta, se manifestó tal y como yo pretendía…

Unas alas de blancas y hermosas plumas aparecieron en mi espalda, así como en la de mis primos. Esa fue mi idea… unas alas para volar por el cielo como Kenji quería anhelantemente…

Observé mis recién adquiridas alas y las extendí ligeramente para cerciorarme de que se movían a mi voluntad… y así era… incluso noté la ligera brisa que brotó de ellas en este movimiento…

Di un vistazo a los demás, también fascinados con la hermosura de sus alas, que solo los ángeles poseían… Sonreí… mi idea gustó…

Abrí y cerré varias veces mis alas… haciendo que se soltara alguna que otra pluma al hacerlo… y entonces me sentí preparado…

Miré a mi hermanito, el cual se agarraba muy fuerte a mí y me miraba ansioso, con ese brillo tan hermoso en los ojos; y luego al cielo… ¡Allá vamos! Di un pequeño salto tomando impulso y alcé el vuelo…

¡¡Que sensación más maravillosa!! El viento golpeándome en el rostro y meciendo mis cabellos… El sentirme libre como los pájaros… ¿Era esto lo que tú querías probar hermanito? Veo tu rostro sonriente y radiante de felicidad… y supe que había acertado al hacer esto… Batí mis alas blancas, cual pájaro feliz en su medio y todos juntos cubrimos el jardín con las plumas que se desprendían de estas…

Bajé mis ojos al suelo… todos nos miraban, éramos el centro de atención… Busqué a mis padres entre las personas reunidas en la fiesta, y los encontré al fin… la cabellera rojiza de papá, como la de mi hermanito y la melena azabache como la noche de mamá… abrazada por él, mientras nos dedicaban una mirada tierna y esa sonrisa que solo es para nosotros…

- ¡¡Esto es genial primo Yahiko!! ¡¡Has tenido una gran idea!!- me felicitó mi primo Takeshi, pero el mérito no es solo mío…

- Dadle las gracias a Kenji… el fue el que quería volar…- reí mientras abrazaba más fuerte a la pequeña criatura en mis brazos.

Las risas de mis primos y los gritos de alegría inundaron el gran jardín de la casa donde mamá se crió, pero aún con todo el ruido… algo llegó a mis oídos…

- Amor, míralos…- la voz de papá como un dulce suspiro

- Si cariño… nuestros pequeños… nuestros tesoros…- la suave voz de mamá- nuestros ángeles…

Ángeles… era curioso… ángeles… Si, con estas alas somos unos ángeles que surcan el cielo azul… libres… como el mar… Pero aún así, siempre tenemos un lugar al que regresar… a nuestro hogar… con ellos… con papá y mamá… Por eso… somos sus ángeles…

Solo suyos…

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N.A: y con su tiempo de retraso (demasiado), aquí está el tan esperado capítulo 27 de "Sonríe a cámara, mi musa"

Si… ya se que no tengo perdón de Dios, porque los dejé como 7 meses sin capítulo, pero yo ya lo avisé y además, mi onee-chan está de testigo en que el tiempo y el ánimo no han sido favorables, no tenéis más que pasaros por los demás fic, para saber como estaba yo… suerte que ahora llega el verano y es un descanso para mí.

Segunda razón del retraso: he tenido que remodelar el fic. Si, al igual que pasó con los capítulos 21, 22, 23 y 24, quienes en un principio iban todos en el mismo, pero al final los puse así, para que se entendiera mejor y yo pudiera explicarme, sino, habría demasiados cabos sueltos. Igual ha pasado ahora, he cambiado 5 capítulos de los que eran inicialmente, así que por eso el retraso, pero aún así, seguirá habiéndolo, porque el capítulo 28 aún no está acabado.

Bien, una vez de pedir disculpas, si es que ustedes desean perdonarme, pasaré al fic y también, perdónenme también, porque debí haber puesto el capítulo ayer, que se cumplía un año desde que comencé a escribir este fic, pero mi madre se enfadó y me quitó el ordenador.

Bueno… pues una tradición más que por fin queda explicada: El Bautizo del Poder. Más me pareció a mí que esto parecía una actuación, pero es que no se me ocurría otra forma de ponerlo, además, ya sabéis como estaba. Pero bueno, nuestros pequeños Yahiko y Kenji salieron adelante y pasaron su bautizo jeje.

Y también apareció un personaje más, quien ya se nombró en el anterior capítulo… Takeshi, otro primo más de la familia. Y sí, también sé que su poder se parece muchísimo al de la carta CREATOR, de Card Captor Sakura, pero ya veréis el porque de esto más adelante.

Bueno, espero que les haya gustado, aunque corto y puede que no compense toda la espera en la que los he tenido.

Review:

Gabyhyatt (te doy la razón, Kenji es un niño inteligentísimo y muy lindo (baba). Y perdón por el retraso)

Isuzu.92 (si el otro capi fue largo… y este demasiado corto jajaja! Si, Yahiko y Kenji son adorables y también te digo que me encanta la electricidad jeje, igual que el agua (será porque mi elemento es el agua?) Espero que te guste el capítulo y perdón por el retraso)

Kasumi Shinomori (gracias por lo del lemon y el capítulo, me alegra de que te gustase y… perdón por no actualizar antes, pero ya expliqué el porque)

Mónica (Onee-chan!! Gomen nasai!! Pero tu más que nadie sabes por lo que he pasado y como me ha afectado… suerte que a esa yo ya no le voy a volver a ver el pelo que sino, ay dios… Nota: espero que la manden al lugar más alejado del planeta que halla. Bueno, en cuanto al capítulo, también perdón por no actualizar antes y si, Kenji y Yahiko son una monada de niños (baba) jeje, nos estamos viendo)

Shin Gouki (Onii-chan!! Vaya sorpresa me he llevado… y esto? Porque no coment en el foro? Bueno, da igual, me alegra que te gustase el capítulo 23, que es el he puesto allí. Por cierto, te has pasado por allí? Este tenía una sorpresa para ti -.-U y de verdad, quisiera verte en el msn hoy por favor… TT-TT)

Bien, ahora si que me despido y… lo siento por el nuevo retraso que habrá para la siguiente entrega así que…

Nos vemos en el capítulo 28 de "Sonríe a cámara, mi musa" (lo siento, sin título)

Matta-ne

Kisa-chan-sohma