Capítulo II "Recuerdos 1ª parte"

Una vez que el Doctor había tomado asiento y después de revisar unas hojas las cuales parecía un expediente volteó a ver a Roland y a Yami.

-No se preocupen- dijo dejando a un lado el expediente – él se encuentra fuera de peligro- al oír esto ambos sintieron un gran alivio.

-Cuando podemos verlo- dijo un Yami ansioso

-Ahorita está en observación, pero yo espero que lo pasen a piso dentro de unas tres horas.

-Y se puede saber qué es lo que tiene- preguntó Roland para saber que tan grave había sido el accidente

-Pues solo presenta unas fracturas, no es nada de gravedad, él peligro ya pasó, lo único que se le recomienda es que esté en reposo durante un mes y medio para que sanen todas su heridas-

-Los dejo porque tengo que ver cómo está para ver se encuentra- dicho esto el doctor se fue por donde había llegado.

Ya habían pasado aproximadamente dos horas cuando de nuevo se volvieron a escuchar unos pasos por los pasillos, a los pocos minutos vieron como de nuevo aparecía el doctor y una enfermera los cuales llevaban en una camilla a Seto.

Tanto Roland como Yami se quedaron viendo como pasaba el doctor enfrente de ellos y entraba al cuarto, pasaron unos minutos los cuales parecieron horas cuando salió el doctor.

-Si quieren ya pueden pasar, ahorita se encuentra dormido por la anestesia, pero no hay ningún inconveniente en que pasen y si necesitan algo no dude en avisarme-dicho esto el doctor dio media vuelta y se perdió de vista junto con la enfermera.

Yami volteo a ver a Rolan pero este le hizo un ademan indicándole que pasara que él se iba a quedar cuidando, el tricolor solo asintió y entro, una vez que se encontraba enfrente de la puerta que conducía a donde estaba su amado tomo la perilla y le dio vuelta, entro poco a poco en la habitación, lo que vio lo dejo impactado, ahí a la mitad de ese cuarto se encontraba el gran Seto Kaiba, pero lo que le impresiono fue que estaba conectado a una máquina la cual le monitoreaba los signos vitales y estaba la mayoría de su cuerpo vendado, no lo podía creer, se fue acercando a él con paso lento hasta que quedó a escasos centímetros de él, se sentó en la silla que se encontraba ahí y se quedo contemplándolo un momento, pero después lo inundo una gran ira ya que tendría que encontrar a la persona que le había hecho eso a Seto.

-Yugi no te entiendo por qué Yami salió corriendo de esa forma-

-Tú no lo sabes Joey, pero Yami es un gran amigo de Kaiba y pues esa noticia le dolió mucho y yo pienso de que fue a cerciorarse de que se encuentre bien- dijo Yugi sabiendo que Yami sentía algo mas por Seto.

-Y cuando lo conoció o que, no entiendo- decía un confundido rubio ya que se había perdido en la explicación

Te voy a contar.

Yami se encontraba contemplando a Seto cuando empezó a recordar cuando lo había conocido y cuando lo había empezado a amar

FLASH-BACK

Era un día como cualquier otro, él inicio de clases para un nuevo ciclo, y como siempre se encontraba con uno de sus amigos platicando de lo que habían pasado en vacaciones, en eso sonó el timbre el cual anunciaba el inicio de las clases, así que todos los alumnos se dirigieron a sus respectivos salones.

Todos habían tomado sus lugares igual que el ciclo anterior, todas las clases habían transcurrido con normalidad, les indicaban de los trabajos que se iban a realizar durante todo el año, forma de evaluar, etc, todo iba relativamente bien hasta que llegó la última clase de ese día, primero había llegando gritando que eran unos buenos para nada, que no sabía cómo habían llegado hasta ahí, etc. Después los habían cambiado de lugar conforme a equipos que por cierto ella había organizado, los había acomodado por promedios para que se desempeñaran de mejor forma.

-Silencio a todos- grito la maestra – los equipos serán los siguientes, Christian y Axel, ustedes tendrán el tema de magnetismo. Ángelo y Marisa, ustedes tendrán óptica- así había empezado a dar la lista, pero cuando llegó a su nombre presintió de que lo que iba a escuchar no le iba a resultar muy agradable

-Yami y Seto tendrán energía nuclear- de todas las personas le tenía que haber tocado con Kaiba, desde que habían empezado la escuela le había tocado con ese ricachón, pero nunca le había hablado y si lo había hecho se habían terminado peleándose, por que el señor yo lo sé todo y lo puedo todo no quería juntase con nadie y ahora estaba en su equipo.

Una vez que había terminado de decir esto todos se tuvieron que sentar con sus respectivas parejas, así que no le quedó de otra que ir a donde se encontraba el Ceo, este solo le había lanzado una mirada a la cual no le tomo importancia.

Cuando terminaron las clases Kaiba se había acercado a él y le había dicho que más le valía que no le dirigiera la palabra, de que solo estaba con él por culpa de la maestra.

-mmmmm- suspiro al recordar cómo había empezado su relación con el ojiazul, no había sido un muy buen comienzo los primeros días se la habían pasado peleándose.

Kaiba le había dicho que fuera a su mansión para realizar el famoso trabajo, una vez que llegó se acerco a las rejas y lo atendió un guardia, después de decir a que venía este lo había dejado pasar, fue cuando conoció a Roland el cual se encontraba en el patio platicando animadamente con uno de los trabajadores de la mansión.

Había entrado ya a la mansión y le habían indicado donde lo estaba esperando, cuando llegó toco la puerta y una vez que le habían otorgado el permiso entro.

-Llegas tarde- le dijo el Ceo que se encontraba en una gran silla de cuero viéndolo muy atentamente

-No sabía cómo llegar y además tu mansión es un laberinto- le dijo con tono fría ya que no se llevaba bien con ese ricachón y no iba a aguantar que lo insultara ni mucho menos.

-Pues para la otra llega más temprano por si te pierdes- le dijo fulminándolo con la mirada, nadie en su sano juicio se atrevía a decirle algo y ahora llegaba alguien insignificante como lo consideraba él y le contestaba como si nada.

-Yo vengo a trabajar no a que me insultes- le dijo con el mismo tono que había utilizado antes

-Valla, así que tienes muchas ganas de empezar, pues solo te advierto algo, el que da las órdenes aquí soy yo y aquí se hace lo que yo digo, queda claro- se había levantado de su lugar y se había acercado a donde se encontraba Yami.

-Tú le darás ordenes a medio mundo pero a mí no, yo no soy nada tuyo para que me mandes y así seas el rey del mundo no te voy a hacer caso-

Que equivocado estaba, en esos momentos si Seto le decía que se aventara del edificio más alto del mundo lo haría, como habían cambiado las cosas.

-Si te parece bien y si no ya sabes dónde está la puerta-le señalo la de su despacho – y si no sabes dónde quedan puedo mandar a llamar a alguien para que te la indique

-Tu ni yo pedimos estar juntos, por mi yo estaría hasta con el vagabundo de la esquina que contigo, pero no, me tenias que tocar tú, así que haznos un favor y terminemos esto pronto-

Abrió la puerta de su estudio y salió pero le hizo un ademan con la mano para que lo siguiera y como ya no le quedaba de otra lo tuvo que seguir, recorrieron varios pasillos hasta que se detuvo en una que estaba en el fondo y la abrió, y se dejo ver una enorme biblioteca, entraron los dos y comenzaron a realizar su trabajo.

Ese día no las pasamos insultándonos mutuamente, así fue durante dos semanas, me la pasaba la mayor parte de la tarde en tu mansión pero realmente no hacíamos mucho trabajo ya que la mayor parte del tiempo estaban discutiendo sobre quien estaba bien, y sin querer poco a poco esas pequeñas riñas empezaron a hacer eco en su corazón.

Continuara…..

CAPITULO III "Recuerdos 2ª parte"

Ya solo faltaban 2 días para entregar el dichoso trabajo, mi corazón me dolía, sí porque ya no iba a estar junto a ti, y eso me ponía muy triste, sabía que te seguiría viendo en el salón de clases, pero ahí me ignorabas por completo, como si fuera un completo desconocido eso me dolía.

Por fin había llegado el último día, como siempre me dirigí a tu mansión solo que mi corazón se desgarraba por dentro, y no sabía por qué, acaso me gustaba reñir contigo, y esa respuesta era no, era que esa era la única forma en la que podía estar junto a ti y que al menos me dirigieras la palabra, aunque fuera solo insultos.

Habíamos acabado el trabajo, yo me levante del lugar, quería alejarme lo más pronto posible, no quería seguir sufriendo, hasta que me detuviste antes de que yo pudiera salir.

-Veo que tenías prisa de acabar- le dijo en un tono frío aunque por dentro estaba mal, no sabía porque, pero se sentía vacio, solo de pensar de que ya no iba a estar peleando todas las tardes con Yami, y no sabía la razón, solo sabía que lo iba a extrañar, sí, lo seguía viendo en clases, pero no quería que nadie se enterara de que tenía por así llamarlo un "amigo" ya que pues nunca había tenido uno y pues no quería que empezaran a divulgarse chismes ya que se rompería esa capa de frialdad que lo caracterizaba y por nada del mundo iba a dejar que eso pasara.

-Sí ya me voy, ya no quiero seguir viéndote- esas palabras hasta a él mismo le habían dolido, pero no tenía que dejar ver sus sentimientos, y menos con alguien como lo era Kaiba.

-Ja, pues estamos en la misma-

-Bueno, como ya no te aguanto me retiro lo más pronto posible- y así lo hizo.

Salí de tu mansión a toda prisa, no quería saber ya nada, solo quería desaparecer de tu vista y olvidarte, sabía que iba a ser difícil, y sí, hasta el momento no he podido olvidarte, pero porque tú me diste una esperanza, y esa aun no ha muerto.

Era otro día de clases, como siempre llegabas tú primero, yo llegué ya cuando la mayoría de mis "amigos" habían llegado.

Me iba a sentar en el mismo lugar de siempre pero.

-A perdónanos Yami, pero es que este lugar está ocupado, si quieres puedes irte con tu nuevo amigo- y habían volteado a ver a Kaiba.

-Con que de esto se trata, bien me voy- dio media vuelta y se fue a sentar junto al Ceo, no es porque lo quisiera, aunque realmente si lo deseaba, pero no había otro lugar en todo el salón de clases.

Kaiba lo había volteado a ver pero disimuló que no le había hecho caso, pero por dentro estaba preocupado por saber que era lo que había sucedido con sus supuestos amigos.

Ya había empezado la clase y como siempre no hacía nada, es que esa materia le era muy aburrida, así que empezó a realizar dibujos en su cuaderno, lo que no se había dado cuenta era que lo estaba observando cierto chico ojiazul que se encontraba a su lado.

Estaba realizando sus dibujos cuando vio como Seto le acercaba un papel, su corazón empezó a latir rápidamente, tomo el papel que le había pasado el castaño y lo abrió.

Que tus queridos amiguitos te abandonaron leyó el papel varias veces, no sabía que contestarle, pero no le daría el lujo de saber que era lo que le pasaba.

Eso a ti no te interesa

Aunque no lo creas si me interesa, por que por eso estas sentado al lado mío y es muy desagradable le había gustado estar con él y más estarlo molestando y n o perdería la oportunidad de seguir haciéndolo.

No te lo voy a decir

Después de muchos intentos accedí a decirte, solo que para que te dijera me invitaste de nuevo a tu mansión.

-Vaya no pensé que fueras a venir- y era ciertamente eso, no pensó que fuera a ir, pero al verlo una alegría inmensa inundo todo su ser.

-Yo nunca falto a lo que prometo-

-Bien, y ahora me vas a decir por qué tus amigos te abandonaron- ya que desde que habían entrado a la escuela veía que Yami se juntaba con ellos y ahora se le hacía raro que después de tanto tiempo lo dejaran.

- Por que antier me invitaron a ir a dar una vuelta por ahí, pero no quise ir porque tenía que terminar el trabajo contigo, y se enojaron- y era eso ciertamente, y además que no tenía ánimos de ir.

-Y solo por eso-

-Sí, ya ves, solo me querían por conveniencia- ya que Yami era uno de los más inteligentes, aparte del Ceo y pues se habían juntado con él para que le pasara la tarea y exámenes.

-Bueno, si eso era todo lo que querías saber me retiro-

-No, espera Yami-

No contestó solo había detenido su caminar.

-Quiero decirte que me la he pasado muy bien contigo estas últimas semanas, pero quiero que sepas que esto solo queda entre nosotros, ya que no quiero que nadie se entere-

Él sabía perfectamente a que se trataba, ya que el ojiazul era uno de los empresarios más ricos y poderosos del mundo y que era conocido como el joven frío y sin sentimientos y sabía que no se podía dar el lujo que supieran que tenía…. No sabía a ciencia cierta que era pero se consideraba su amigo.

-Te entiendo a la perfección, y quiero decirte que también me la he pasado muy bien contigo-

Después de esa vez nos volvimos muy buenos amigos, casi nadie sabía eso, solo Yugi y tú hermano, pero no me molestaba, sabía que podía confiar en ti y sé que también confías en mí, desde esa vez cambie mucho, será porque tenía al icebering cerca de mí, no lo sé, pero me volví más serio, ya que antes me la pasaba de fiesta en fiesta sin importarme nada, y tú me hiciste más responsable, bueno me cambiaste más a tu persona y no me arrepiento de eso.

Siempre nos hemos visto, después de que salimos de la Universidad te dedicaste por completo a tu empresa, pensé que te ibas a olvidar de mí, pero no fue así, me hablabas por teléfono y yo también hacía lo mismo, después por el Messenger, bueno no nos separamos, hasta cuando me fui a Egipto a estudiar me mandabas cartas y yo con gusto te las contestaba, desde ese momento no dejo de pensar en ti Seto, me robaste el corazón, y ahora el verte así me parte el alma.

Y esa es la historia

Yugi le había contado a Joey todo lo que sabía de la amistad de Seto y Yami y la razón porque casi nadie sabía de eso, pero sabía el pequeño que entre esos dos había algo más, nada más que por sus cochinos orgullos no se lo podían decir, solo esperaba que los sucesos que acababan de pasar les sirviera de algo.

Estaba viendo muy atentamente a su castaños cuando de repente vio como poco a poco se empezaban a abrir esos hermosos ojos azules.

CONTINUARA……

Muchas gracias por sus reviews, espero que les guste este capí.

Hasta el próximo capítulo.