·..·..·Uchiha Chronicles, ¿qué es eso?
Es un conjunto de historias sobre la infancia y adolescencia de los hermanos Uchiha
·..·..·¿Advertencias?
Hay una alteración de la historia, en Uchiha Chronicles, Itachi nunca mató a su clan, así que la vida de los Uchiha transcurre felizmente xD
·..·..·Aclaración
Para que quede claro, Itachi tiene 7 años y Sasuke tiene 2
·..·..·Disclaimer
Ninguno de los personajes de la historia me pertenecen, son todos de Masashi Kishimoto, más conocido como "El Kishi". Sólo las situaciones son de mi propiedad, ya que se me ocurren cuando no tengo nada mejor que hacer xD Eso sí, el personaje de Asuka me pertenece 100 por ciento
No era nada nuevo el hecho de que Itachi fuera el más aventajado de su clase y eso que sólo tenía siete años, apenas llevaba cinco meses en la academia y el resto de compañeros de su clase casi le doblaban la edad. El clan Uchiha se sentía orgulloso de él, "el prodigio Uchiha", así le llamaban. Es cierto que a Itachi le gustaba que todos le alabaran y le dijeran lo bueno que era, pero…tal vez ya se estaba aburriendo de eso, de ser tan perfecto.
-¡Ya estoy en casa! –saludó como de costumbre
-¿Qué tal en la academia Itachi-kun? –preguntó su madre sonriendo
-Bien. Como siempre –contestó con desgana
Siempre le iba bien, nunca le pasaba nada interesante…
-¿Tienes que estudiar? -preguntó Mikoto desde la cocina
Estudiar. Eso es lo que debería hacer. Sn embargo no quería hacerlo. ¿Qué pasaría si no lo hiciera? Que no sabría hacer los exámenes, y por lo tanto, posiblemente le suspenderían. Sonrió. Sí, quería que le suspendieran, así quizás lo castigaba y podría sentir algo nuevo, sentir que no lo había hecho lo mejor que ha podido, que no lo había hecho perfecto…podría sentirse como nunca antes lo había hecho.
Decidido. Esa tarde no estudiaría.
Cuando terminaron de comer y pudo levantarse de la mesa, Itachi corrió hacia el teléfono y marcó rápidamente el número que tan bien conocía.
-Casa de los Uchiha, dígame –contestó la voz de una mujer
-Buenas tardes señora Uchiha –saludó el pequeño
-¡Itachi-kun! Que alegría oírte, ¿Cómo te va en la academia?
-Bien –frunció el ceño, estaba harto de esas preguntas- Como siempre
-Me alegro mucho. Enseguida se pone Asuka –dejó el teléfono sobre la mesilla y llamó a su hija, en unos segundos ya estaba con el auricular puesto- ¡Hola Ita-kun! –saludó alegremente
-Hola Asuka-chan, ¿cómo estás?
-Pues bien, aquí estaba jugando, ¿y tú?
-Bien, bien –callaron unos segundos- ¿Tienes algo que hacer esta tarde?
-Creo que no, ¿por qué?
-No por nada, sólo…bueno, quería saber si te apetecía dar una vuelta por ahí
-Por mí genial –sonrió
-Entonces, ¿te paso a buscar?
-Como quieras
-Vale, a las cinco
-Aquí te espero
-Pues eso, hasta la tarde
-Eso –rió- ¡Chao Ita-kun!
-Adiós Asu-chan
Colgaron el teléfono a la vez.
A las cinco Itachi estaba puntual en la puerta de Asuka.
-¿Qué vamos a hacer? –preguntó la chica
-No sé…lo que quieras –se encogió de hombros
-¿Lo…que quiera?
-Si, eso he dicho –contestó tranquilamente, ajeno a la mirada pícara que Asuka le dio
-No…mejor hacemos lo que tú quieras
Itachi la miró y ella le devolvió la mirada, ambos sonrieron al saber lo que estaba pensando el otro.
-Sí, mejor hacemos lo que yo quiera –sentenció finalmente el pelinegro
Y entre unas cosas y otras se les pasó la tarde, para cuando volvieron a sus casus ya era la hora de la cena.
Itachi había cumplido su propósito: no estudiar nada en absoluto. Y eso que sabía perfectamente que al día siguiente tenía un examen.
Allí estaban los dos, no había nada ni nadie más en esa sala, sólo estaban ellos dos, ignorando al resto de humanidad. Nada más, en ese momento sólo existían él y ella. Era el momento, ya no había marcha atrás, había decidido hacerlo. Itachi cogió el bolígrafo y comenzó a escribir en la hoja del examen, poniendo respuestas al azar, sabiendo que tal vez fueran grandes disparates, pero sin embargo no le importó nada de nada. Terminó en diez minutos y entregó la hoja al profesor. Recogió sus cosas y volvió a casa.
Miró el papel donde ponía la nota. "No es posible" se repetía una y otra vez Itachi, a pesar de sus esfuerzos por no aprobar había sacado un notable, ¿cómo había pasado eso? Revisó el examen para ver si se habían confundido al corregir y le habían puesto más nota de la que le correspondía…pero no, no había fallos. Había aprobado aun sin quererlo y además con buena nota.
Pero eso no se iba a quedar así. Suspendería el próximo examen, seguro.
Empezaba a pensar que era una broma de mal gusto. Otra vez lo mismo, había intentado suspender, pero aun así le habían puesto un aprobado, justo, pero aprobado al fin y al cabo. Itachi comenzaba a desesperarse ¿tan difícil era suspender un maldito examen?
Itachi suspiró. Situaciones extremas requieren medidas extremas, en el próximo examen jugaría su última carta, y si así no suspendía, desistiría de todo.
-Itachi-kun –le llamó su madre- Ven aquí, cielo
-¿Qué pasa? –dijo mientras entraba al salón, donde estaban su padre pensativo y su madre con Sasuke en brazos
-Uchiha Itachi, tenemos que hablar –Fugaku estaba muy serio y su voz sonaba fuerte y algo siniestra, Itachi siento un poco de miedo- Tus notas están bajando, y eso me decepciona Itachi, decepciona a todo el clan. ¿Qué te está pasando?
-No es nada, papá –dijo cabizbajo el Uchiha
-¿Entonces que motivos tienes para bajar tu rendimiento académico?
-Es sólo que…es muy difícil –"vaya excusa más penosa" pensó Itachi
-No quiero que esto continúe, si es tan difícil dedícale más horas
-Sí…
-Nada de televisión hasta que no recuperes tu ritmo habitual
-Sí…
-Y Nada de entrenar por tu cuenta
-Sí…
-Y olvídate de ver a esa niña por un tiempo
Itachi reaccionó de golpe, sabía perfectamente a quien se refería su padre. No iba a permitir que le castigaran sin verla, jamás.
-No –contestó firmemente, mirando a su padre
-¿Cómo que no? Tú harás lo que yo te diga, soy tu padre y debes obedecerme
-No –volvió a repetir
-Uchiha Itachi, si se te ocurre desobedecerme sufrirás por ello –se levantó del sillón en el que estaba, cada vez aumentaba más el tono de voz
-¿Sabes que? Poco me importan tus putos castigos –salió por la puerta del salón, dejando boquiabiertos a sus padres que no se esperaban esa respuesta de parte de su hijo
El profesor le entregó el examen. Sonrió, la hoja estaba en blanco, así que le habrían puesto un cero bien redondo, justo lo que quería. Cuando llegó a casa se pasó más de media hora discutiendo a gritos con su padre acabando el pequeño con la mejilla derecha enrojecida por el golpe de Fugaku.
Pero no le importaba. Estaba castigado sin televisión, pero la podría ver cuando sus padres no estuvieran en esa; estaba castigado sin entrenar sin vigilancia, pero podría crear un clon y escaparse a entrenar por su cuenta; estaba castigado sin salir de casa solo, pero podría hacerlo mientras su madre se encargaba de Sasuke; tenía prohibido ver a Asuka, pero se podría escapar por la ventana y llegar a su casa por los tejados.
Definitivamente, estar castigado no era lo peor del mundo. Itachi por fin se sentía feliz y completo, y decidió en ese momento no volver a ser el niño perfecto del clan Uchiha, decidió ser idealista e inconformista y armarla allí donde fuera. Eso sí, estudiando para llegar a ser el mejor ninja de todas las aldeas.
Definitivamente, le encantaba su nueva manera de ser, la forma en que todos hablaban ahora de él, la forma en que todos le miraban…le encantaba ser no tan perfecto.
Ale, ahí lo tenéis P
Espero que os haya gustado!
Gracias a los que habéis leído el capi y especialmente a Shadow Noir Wing, silent-movie, Lady Aruba, SMRU, Esme-chan TS-DN, zyafany-company, lunaleen, DarkOtakuMdl y Gaara-sama que me han dejado un review, ¡gracias! Sois un gran apoyo 3
P.D.: Rilka, eres una jodida jamelga xD Ich liebe dich!
