Título: The Last Winged Unicorn. Debo señalar que todos los personajes pertenecen a sus respectivos autores y que solo la historia es mía, así que por favor no me demanden. Esta es una historia sin fines de lucro

Capítulo N° 6: Reencuentros tras las barreras...

Tomoyo miraba como ambos niños dormían... había traído a su pequeña Nadeshiko  a la habitación con Ryu, ambos niños se querían como hermanos, a Tomoyo le recordaba el inicio de la profunda amistad que la unía a Sakura..., una amistad que hasta el día de hoy les había ayudado  a superar las más difíciles situaciones...

- Tía Tomoyo... ¿Dónde está mi mamá?... está bien... ¿cierto?...- dijo una pequeña voz temblorosa...

- Vaya Ryu... no me había dado cuenta que estabas despierto... Sakura estará aquí en un momento, ahora esta con tu padre afuera... – sonrió la mujer frente a la voz angustiada del niño que solicitaba a su madre...

- Ryu no te muevas... déjame dormir... – dijo una pequeña y dulce voz... su dueña era la pequeña niña que estaba a su lado, tenía la misma edad de Ryu casi 5 años, de hecho era menor por pocas semanas. Su cabello era negro y estaba suelto y sus ojos eran de un hermoso y profundo color azul, muy similar al de sus padres. Su piel pálida y delicadas facciones le hacían parecer muy frágil..., sin embargo era una niña llena de vitalidad...

- Ya levántate... hemos dormido mucho... – respondió el niño sonrojándose... - quiero ir a ver a mi mamá... además ya esta anocheciendo...

- Vamos niños... los dos arriba... además Nadeshiko, si te levantas puede que te llegue una sorpresa... - le dijo a su hija mientras le ayudaba a levantarse...

- ¿Una sorpresa?... ¿qué cosa mamá?... vamos dime,... dime..., dime... !!! – solicitaba la niña mientras comenzó a saltar en la cama junto con su amigo que se le unió al juego... -

- Vaya parece que estos niños les sobra energía... – se escucho una voz desde la puerta... –

- Ti Eriol – dijeron los niños al unísono... – mientras tras él se asomaban Sakura y Shaoran...

- ¡Mamá..., papá...! - grito Ryu mientras corría hacia sus padres... - mamita...

- Ryu... cariño... – dijo Sakura mientras abrazaba a su hijo...

- Mamita... tuve mucho miedo... pensé que no te vería más... – lloraba el pequeño...

- Nunca te dejaremos Ryu... nosotros siempre estaremos contigo... – dijo Shaoran mientras abrazaba a su hijo y esposa...

- Mami... ¿por qué esta llorando Ryu?... – preguntó la pequeña...

- Después te cuento Nadeshiko... ahora mejor levántate... vamos a ponerte un vestido hermoso para la cena... ¿ya?...-

Tomoyo tomó a su pequeña hija en sus brazos y se dirigió al cuarto aledaño, mientras que Eriol miraba como la familia Li se reencontraba un sentimiento de soledad le invadió... ¿cuándo él podría nuevamente sentirse dentro de su propia familia?... este pensamiento sorprendió al joven hechicero... siempre se consideró fuera de esos pensamientos, pero ahora, después de la muerte de sus padres y sin sus compañeros mágicos se sentía sólo... vaya... así que también quiero mi propia familia... eso no me lo esperaba... pensó el hechicero, mientras se dirigía hacia la puerta dejando a la familia Li algunos minutos de intimidad antes de la esperada llegada de sus importantes visitas...

En un estrecho camino en medió de un frondoso bosque, en la mitad de las montañas ubicadas en algún lugar del mundo, un camión con siete personas dentro de él...

- Estas montañas son perfectas para esconderse- dijo el joven de cabello rubio...

- Es verdad...,  incluso los Gundam pasan desapercibidos  dentro de este bosque... fue buena idea dejarlos dentro de las cuevas..., pero me parece extraño que este lugar permanezca intacto, sin ataque del enemigo... – dijo el joven de trenza...

- Eso simple... este bosque no existe..., por lo menos no para todo el mundo – comento una mujer –

- ¿Cómo que no existe?...- pregunto el joven de trenza...

- ¿Eres estúpido o te haces Maxwell...? – Dijo otro joven de cabellos  y ojos negros y rasgos orientales... – ¿no se suponía qué ellos están tan débiles que no pueden hacer hechizos?... – dirigió una suspicaz mirada hacía Kaho...

- Siempre tan desconfiado joven Chang Wofei... no deberías subestimar el poder de la magia..., aunque Sakura, Eriol y Shaoran estén débiles, su poder sigue siendo considerable, esa es una de las razones por las cuales son considerados un obstáculo por el imperio de la oscuridad y una de las razones por las cuales muchas ciudades aún no caen en sus manos... aunque débiles aún son un escollo y por eso es importante que lleguemos con ellos lo antes posible... –  dijo la mujer mientras miraba la reacción del joven...

- No se como nos convenciste para que te acompañáramos... - dijo el joven Chang... - es simplemente ilógico que ellos puedan hacer algo... nosotros somos soldados y sólo los soldados podemos dar una buena respuesta a estos ataques... –

- Es muy simple... – continuo la mujer... – aunque los Gundam y ustedes, sus pilotos son fuertes  saben que no representan muchas dificultades para el Imperio..., de hecho creo que esa es una de las razones por las cuales aún siguen con vida..., pero también son un punto a nuestro favor..., en la información que poseo los Gundam tiene un rol fundamental... – explicó...

- ¿Quieres decir que una mujer y dos hechiceros pueden más que cinco soldados...? – respondió irónico el joven...

- No te cierres a las opciones..., tu mismo has vivido y visto lo que ellos le pueden hacer a los humanos sin desarrollo mágico, y sabes perfectamente que ustedes caen en esa definición... Wofei... – término diciendo la mujer... –

- Mujeres... - suspiro el joven...

- Ya es suficiente Wofei... esta discusión no nos llevará a ningún lado... – dijo un joven de cabello café y ojos verdes oscuros  y  que se encontraba sentado cerca de él, mientras recibía una mirada hostil de su compañero...

- Trowa tiene razón Wofei... es mejor esperar a ver que podemos hacer, por lo demás es mejor intentar no discutir cosas que por el momento no tienen respuestas ni solución... – dijo el joven rubio de ojos azules...

- ¿Y tu qué dices Heero...? – preguntó el joven de trenza a su compañero que había estado escuchando con los ojos cerrados la discusión...

- ...

- Vaya... así que no dices nada... que raro... ¿no?...

Kaho miró al joven que seguía en silencio... de los cinco jóvenes él era el que menos hablaba y al que menos conocía... sabía que aunque el joven Chang Wofei era de origen chino, provenía de la extinta colonia L5, siempre desconfiaba y prefería hacer las cosas por si sólo y según sus objetivos... como un soldado, según sus propias palabras, también solía hacer comentarios despectivos de las mujeres y los débiles, sin embargo, llegado el momento se podía confiar en él... también sabía que Duo Maxwell, el joven de origen americano proveniente de la colonia L2, de cabello castaño oscuro trenzado y ojos azul cobalto,  cuyo carácter era tan extrovertido, cuando se requería podía ser el mejor apoyo, el dios de la muerte podía se un guerrero de lo más temible. El Joven Trowa Barton era bastante misterioso, de hecho al parecer ese ni siquiera era su verdadero nombre, su origen era desconocido, aunque sospechaba que provenía de la colonia L3, sin embargo también era un joven en lo profundo amable y preocupado por el destino de la humanidad, el al parecer tenía una hermana, pero no sabía nada más, y finalmente Quatre Raberba Winner, el joven de origen árabe que provenía de la colonia L4, era al que mejor conocía, ese muchacho con cara de ángel, cabello dorado y ojos azules era todo amabilidad, cariño y confianza, siempre en la búsqueda de la paz a costa de su propia vida, era de esas pocas almas que aún continuaban puras participando de la guerra..., Kaho miro finalmente al último de los jóvenes... Heero Yuy, el joven de cabello café oscuro y ojos azul prusiano... fríos como el hielo, el piloto del Gundam Cero... su origen parecía ser japonés, igual que el de ella, sólo que el había crecido en una colonia, la llamada L1...a él no lo conocía casi nada, sólo a través de Quatre sabía que estuvo a punto de casarse con Relenna Darlian y que después de su asesinato desapareció por casi dos años, después de eso reapareció y comenzó a ayudar en las más peligrosas misiones, siempre sólo, sin seguir órdenes y sin mencionar cuales eran sus verdaderas intenciones... fue sólo una casualidad el encontrárselo junto a los demás para que le acompañaran... una casualidad... – no existen las casualidades, sólo lo inevitable... – pensó Kaho... –  ella sabía mejor que nadie que casi todo estaba predestinado, casi...,  por que siempre existían esas pequeñas variaciones que lo podían trasformar todo... ella ahora se afirmaba como un salvavidas a aquellas variaciones...

Se paro de su asiento y se dirigió hacia el conductor...

- Ya no nos falta mucho para llegar... se ha hecho casi de noche... – dijo ella

- Yo no estaré siempre que tu me llames... – dijo el hombre sentado tras el volante. Era un hombre alto de cabello negro y ojos azules. Su rostro se mostraba serio, sin embargo era bastante apuesto... su mirada se concentraba en el camino...

- Siempre tan serio Touya, tu no cambias nunca..., pero gracias por acudir a mi llamado, no sabía como llegar hasta la casa y sólo se me ocurrió que con tus contactos no seria difícil conseguir la manera de pasar desapercibidos a través de los controles- sonrió la mujer... – además veo que tu magia a aumentado considerablemente de nivel desde la última vez que nos vimos... – dijo mientras observaba hacia fuera del auto...

- Siempre es necesario cubrir los vehículos con estas barrares... los espíritus son los mejores para esto... además siempre es necesario dejar a los Gundan protegidos... – dijo serio Touya –hay espías por todos lados... aunque Eriol y ese sujeto hallan puesto barreras alrededor nunca esta de más otra protección... con este sistema somos invisibles, eso sumado a la protección del bosque hace más complicado que nos encuentren...

- Supongo que debes estar exhausto... mantener esta barrera de espíritus durante todo el viaje debe ser agotador... sin mencionar a los guardianes de los Gundam... – dijo mirando la palidez del rostro de su amigo...

- Llegaremos en cinco minutos... dile a ellos que ya estamos cerca... – dijo cortando la conversación...

Kaho miro por última vez a su amigo con preocupación, mientras salía hacia la parte de atrás de la camioneta donde estaban los cinco jóvenes pilotos Gundam...

- Ya estamos por llegar... – dijo

Mientras desde la ventanilla se comenzaba a vislumbrar una casa, la luna comenzaba a asomarse desde las montañas...

Eriol observaba como la imponente luna salía desde las montañas cuando sintió como dos presencias mágicas cruzaban la última de las barreras puestas alrededor de la casa...

- Parece que ya llegaron-  pensó el joven... – será mejor que le avise al resto y salga a recibir a nuestros invitados...

Eriol se puso su elegante saco y se dirigió hacia la salida del cuarto, fuera de la sala le esperaban Shaoran, Sakura, Tomoyo y los niños...

- Vaya, veo que ustedes también se han dado cuenta, es mejor salir a recibirlos... – dijo Eriol, a sus amigos...

- Mami... papá viene para acá ¿cierto?... esa era la sorpresa ¿cierto?... – sonreía a la niña ansiosa a la respuesta de su madre...

- ¿ Por qué lo dices Chibi...? – pregunto Tomoyo sorprendida por la pregunta de su hija...

- Pude sentir a mi papi mamá... lo pude sentir cerca... como cuando me abraza... además ella me lo dijo... – sonrió la niña mientras se soltaba de la mano de su madre y corría junto a Ryu a la puerta principal...

Tomoyo se quedo sorprendida...ella, ¿quien era ella?... suponía que su pequeña heredaría algo de magia, sobretodo considerando las habilidades de su padre y su tía... un omniouyi y una maestra de cartas respectivamente, pero le sorprendía que después de cinco años ella recién hiciera mención de algo así... – después de todo es solo una niña Tomoyo... no te preocupes- pensó mientras caminaba hacia la puerta ansiosa por ver a su esposo...

            Mientras la camioneta se paraba fuera de la casa, siete personas bajaban de ella y la pequeña Nadeshiko corría por la escalera hacía su padre...

- ¡Papi!,... ¡papi!...- gritó la niña mientras se dirigía con lagrimas en los ojos hacia los brazos de su padre... - ¿Por qué te demoraste tanto?... te echaba mucho de menos... ¿sabes... me corte un dedo el otro día..., pero no llore nada de nada... porque ahora soy una niña grande...

- Has crecido mucho pequeña... yo también las extrañaba... – le sonrió y abrazo a la niña, mientras dirigía la mirada hacia mirada hacia la mujer de  ojos azules que salía de la puerta de la casa-... Tomoyo...-

Touya miro a la mujer que ahora estaba casi en frente de él y contemplo sus hermosos ojos claros ahora llenos de lágrima... – parece que sólo la hago llorar- pensó – es increíble, cada día está más hermosa – con la niña en brazos camino hacia su esposa y la abrazo con suavidad, sintiendo la calidez y delicadeza del cuerpo de la mujer que amaba y sus largos cabellos rozándole la barbilla... – te he extrañado como no tienes idea...- le dijo antes de besarla suavemente , mientras  su esposa le abrazaba...

- Touya... hermano, que bueno que hayas venido, Tomoyo y Nadeshiko te han echado mucho de menos... – dijo Sakura con una  sonrisa en los labios al vea a su hermano y su mejor amiga...

- Hola monstruo... aún sigues con ese sujeto... – dijo dirigiendo una mirada sarcástica a Shaoran que ya estaba comenzando a ponerse escarlata...

- No soy un monstruo... y deja a Shaoran en paz... – dijo mientras le daba un abrazo a la pareja  y su hija que aún estaban unidos... – Me alegras que estés bien hermano...

- Es un gusto tenerlos acá jóvenes- dijo Eriol dirigiéndoles una encantadora sonrisa a los cinco pilotos Gundam que se bajaban de la camioneta... – querida Kaho, es un placer volver a verte...- dijo mientras miraba el cielo- ... esta oscureciendo, será mejor entrar a la casa... –

- Quatre... es un placer volver a verte, hace mucho que no nos reuníamos... – dijo una sonriente Sakura mientras dirigía su verde mirada a los jóvenes pilotos, quienes hasta entonces no habían dicho nada...

- Sra. Sakura, es un placer ver que se encuentra bien usted y su familia, espero que en estas circunstancias podamos hacer algo juntos...

- Deja lo de Sra. y como dijo Eriol será mejor entrar... –

Sakura tomo a Ryu de la mano y junto con Shaoran se dirigieron a la puerta, eran seguidos por Touya, Tomoyo y Nadeshiko y tras ellos Kaho, Eriol y los pilotos Gundam...

Al entrar a la casa se dirigieron a una sala de enormes proporciones, en cuyo centro se encontraba una gran chimenea, que estaba prendida.  En un costado estaba una enorme mesa con platos con distintas comidas sobre ellas. Aunque grande la habitación era muy cálida. Finalmente estaba un enorme ventanal que daba al jardín tras el cual se podía observar la enorme luna que bañaba el exterior a través de las nubes...

- Suponemos que están cansados, así que es mejor que comamos y luego podremos discutir por que nos hemos reunidos, mientras Sakura y yo iremos a acostar a los niños – dijo Tomoyo, mientras salía de la habitación con Sakura y los niños... -

- Yo voy con Uds... - dijo Touya... – volvemos enseguida...- dijo mientras tomaba a Tomoyo por la cintura y a la pequeña Nadeshiko en sus brazos saliendo de la habitación...

- Ya es suficiente, no hemos venido hasta aquí para comer... quiero saber eso tan importante que se supone debes decirnos... - dijo sarcásticamente el joven oriental de coleta...

- Wofei tiene razón... es hora de que  hablen...- dijo Trowa..

- Muchachos, yo no se ustedes, pero yo me muero de hambre y por lo demás si hemos esperado una semana unos minutos más no serán una diferencia... - dijo Duo mientras se dirigía hacía la mesa y tomaba un plato lleno de comida sentándose en una de las sillas... –

- Duo tiene razón, porque no comemos y luego charlamos, esto nos servirá para descansar algo... –  dijo Quatre...

- Tu nunca dejas de guiarte por el estómago... Maxwell... – dijo casi en un susurro imperceptible Heero, quien hasta ese entonces había permanecido en silencio...

- Vaya... hablas y es para criticarme.... – respondió Maxwell con la boca llena de comida...

Después de este comentario el ambiente pareció relajarse, mientras todos se acercaban a la mesa y tomaban sus lugares...

- AHHHHHHHH!!!!!!!!! – se escucho dentro de la casa...

- ¡Que demonios!... exclamó Shaoran mientras corría a las habitaciones desde donde se habían escuchado los gritos... junto con el resto corrió por la escalera y se dirigió hacia el cuarto de Sakura desde donde su esposa salía apresurada...

- No fui yo... vino del cuarto de Tomoyo... - dijo asustada mientras Eriol se acercaba y habría rápidamente el cuarto de Tomoyo...

- Tomoyo, que pasa... Touya!!!!! - dijo mientras observaba a Nadeshiko y Tomoyo que estaba en el suelo, con un desvanecido y pálido Touya en sus brazos...

- No se que paso... acostó a Nadeshico, de repente se me acerco, me abrazo y después de eso se desvaneció...

Eriol se acercó a Touya y le puso la mano sobre la frente...

- ¿Qué es esto?... – dijo mientras miraba a Kaho - ¿por qué su nivel mágico esta en este estado, Kaho...?-

- Suponía que algo como esto podía pasar...- dijo mirando a Touya-  levantó una  barrera de espíritus guardianes muy poderosa alrededor de los Gundam y utilizó una barrera espiritual durante todo el camino hasta acá... no puede convencerlo de que no era necesario...

- ¿¡qué... todo el camino!?..., eso no era necesario, dentro del bosque están las barreras...- dijo mirando a Touya...-  es un milagro que este vivo...

- Eriol... – dijo Sakura mientras observaba la mirada cada vez más preocupada de Tomoyo...

- Lo siento Tomoyo... – dijo Eriol captando el mensaje de Sakura... – sólo esta cansado, ahora que esta dentro de la casa su energía mágica ira aumentando poco a poco, pero esta noche no va a despertar... será mejor dejarlo dormir y mañana hablaremos con él... - dijo mientras él y Shaoran lo tomaban y lo acostaban en la cama... -

- Mami... va mi papá va a estar bien... ¿cierto?-

- Si Chibi... ahora acuéstate junto a él y duérmete... – dijo Tomoyo, que poco a poco intentaba parecer más tranquila... de nada servía asustar a la pequeña...

- Si mami... yo lo protegeré... – dijo mientras se abrazaba a su padre y se dormía junto a él...

Todos quienes habían entrado y visto lo sucedido salieron de la habitación... la última fue Tomoyo, quien le daba una preocupada mirada a su esposo... – ¿por qué siempre quieres protegerlos a todos a costa de tu vida?... – mientras entraba al cuarto donde todos estaban de nuevo en la mesa una cálida energía rodeaba a Touya y Nadeshiko y una sonrisa escapaba de los labios de la niña...

Notas: la cosa esta un poco lenta... estoy intentando apurarla. Este capítulo esta un poco largo, pero acabo de terminar mi tesis de grado y fue un poseso frente al pc... supongo que es una manera de sacarme estrés de encima (además es más barato que un psicólogo...)...

Si alguien continua leyendo esto... dejen rewievs...