Cap 2
-¡Buenos días hanamichi!
-ei, Yohei…-contesto este distraído viendo como Rukawa aseguraba su bicicleta delante del shohoku. Mientras el resto de su gudman se reunía junto a ellos.
-¿Que ocurre?-mirando donde este- hanamichi tengo que hablar muy seriamente contigo…-Hanamichi se sobresalto un poco centrándose en su amigo- fff.. Que te pases todo el día mirando y babeando por Haruko o quien sea que te guste ya es algo normal… pero… por favor no te hagas de las animadoras de Rukawa, la falda no te quedaría bien…-y todos estallaron a reír dejando al pelirrojo totalmente desorientado.
-¿Por qué coño tendría que hacerme porrista, y además de RUKAWA!?
-Hombre del modo que lo veías parecía que lo estuvieses desnudando jajaja.
-Panda de cretinos…-Dijo siguiendo con la mirada a rukawa hasta que entro en el edificio.-Lo que ocurre es que… hay algo que me da mala…. No se… ayer estuvo confabulando con el entrenador, seguro que planeaba un modo para superarme y…
Hana se fue animando y empezó a hablar de conspiraciones y auto proclamarse prácticamente dios, así que el resto sudo de él. Empezando a tirar a clase sin escucharle.
-Buff a mi me tocan mates a primera hora… es terrible..
-no te quejes, por lo menos puedes dormir, que a mi me toca gimnasia…
-BASTARDOS Y VOSOTROS OS LLAMAIS AMIGOS????!!!! No me escucháis…- lloriqueo. Y Yohei se le acerco conciliador.
-Si te escuchamos, que ayer el Zorro estuvo ablando con el entrenador y no conseguiste oír nada…
-No fue solo eso…-dijo mirando al cielo con cara inocente y tocándose la barbilla con un dedo.-mm… hubo algo más… cuando estaba duchándome entro en el vestidor, cojio la toalla y se acerco a las duchas… pero… se me quedo viendo raro y se marcho sin ducharse ni cambiarse…
-puede que no le apeteciera una pelea…
-o le impresiono tus dotes! Jajaja
-jajaja-rieron a coro
-Noma… no seas estupido… si se deben duchar juntos cientos de veces… verdad hanamichi?
-mmm… pues no recuerdo que se haya duchado nunca con el equipo….
-mm… por cierto, llegamos tarde…
-¡¡O NOO, OTRA VEZ NO!!
La mañana transcurrió sin mas percances, hasta que llego la hora del entrenamiento. Habían llegado muy pocos, eso si, el Zorro ya se encontraba practicando tiros con salto.
El entrenador llego junto a Akagi, y los informaron que en un par de dias tendrían visita, y por lo tanto debían limpiar un poco el cuarto de material, el vestuario…
-Hohoho, los capitanes de Ryonan, Kainan, Shoyo y Shohoku han tenido la magnifica idea de juntar los institutos para las jornadas deportivas, y organizar un mini torneo, hohoho.
-Pasado mañana vendrán a ver nuestras instalaciones, que es donde se llevaran a termino los partidos, así que panda de inútiles ¡¡ya pueden empezar a limpiar!!
-Joder gori, que mala leche te traes hoy…- DISH( sakuragi medio inconsciente)
-¡Venga!¡ Todo el mundo a limpiar, no quiero ver ni pizca de polvo!
Kaede quedo paralizado y miro al entrenador, empezaba a sentir las cosquillas de los nervios… no quería que se enteraran…
-Rukawa… tu te encargaras de limpiar los balones…
Akagi- ¿esta seguro entrenador?
-Tenemos que dar buena impresión a todos los niveles… Akagi… Que Sakuragi se encargue de la pista, hohoho.
Kaede se sintió infinitamente agradecido, aunque lo hubiese estado mas si no le hubiesen metido al dohao al lado… Como intuyéndolo, Anzai al pasar por su lado le dijo:
-Te dejo en buenas manos- y se fue con el resto del equipo a limpiar, dejando los solos.
-¿Porque coño te dan un trato especial?-Pregunto nada mas se cerro la puerta. El moreno se sobresalto.
-No se de que hablas Dohao.- Este cogiendo una mopa empezó a limpiar y le contesto.
-Zorro estupido, ¡tengo ojos en la cara! Ayer con charlas secretas y ahora te dan un trabajo que ya esta hecho y encima me dejan a mi de niñera…
Kae-"joder el idiota da miedo… la ha clavado"- No esta hecho.
-Si lo esta. Lo hice yo hace un par de semanas.
-Pues no se nota.
-¡Maldito zorro de mierda!- dijo empezando a limpiar con furia como si quisiera atravesar el suelo. Realmente no había nada que limpiar en esos balones…pensó el moreno.
-ei, Zorro ayúdame a limpiar por lo menos que esto si que no se ha hecho…
Rukawa se levanto y empezó a encerar junto al pelirrojo.
Pasaron el rato limpiando sin decirse nada, ni tan siquiera se miraron, bueno si se miraban de vez en cuando, pero por motivos muy diferentes, el pelirrojo porque no entendía que pasaba con rukawa y porque no entendía porque no podía dejar de pensar en eso.
El moreno en cambio no podía evitar pensar en lo que vio la tarde anterior: El cuerpo moreno del pelirrojo, con músculos bien definidos, apetecibles… con el agua que bajaba acariciándolos, formando una segunda piel… desde la cabeza, la cara, bajando suavemente por el cuello, que el moría por acariciar con sus labios, hasta el torso, fuerte, sensual, acariciando sus pezones… siguiendo por el ombligo… hasta… hasta llegar a a aa… buff… aquel… grande… imponente… apetecible… -"DIOS"-grito en sus pensamientos y ajito la cabeza intentando quitarse esa imagen y la de lo que le gustaría hacer…
Cuando abrió los ojos se encontró con el pelirrojo a un palmo de su cara, por lo que dio un ligero brinco y abrió muy grandes los ojos…
-Zorro estupido… Llevas mas de 20 minutos encerando el mismo lugar… y ya esta todo limpio! ¿Quién es el Dohao ahora? Jajajajaja-riendo en pose tensai. El moreno se roburizo muy levemente, y intento bajar un poco mas su camiseta para tapar ciertas partes. Se giro y hiendo hacia el vestuario tan solo atino a responder:
-Dohao.
Una vez dentro empezó a guardar sus pertenencias en la bolsa, obviamente no es encontraba en condiciones de ducharse frente a nadie…
-¿Ya te vas zorro? Ayer tampoco te duchaste….
-Dohao, entrometido.
-¿Que pasa, Ru-ka-wa? ¿La tienes tan pequeña que te da miedo a que te la veamos?
-¿Desde cuando te interesan tanto los dotes de los otros?¿Acaso te van los tíos?-añadió con tono burlón.
-Woo, el zorro apestoso ha dicho mas de dos palabras!-fingiendo sorpresa.- A ti no te incumbe lo que me gusta o no.-añadió molesto y un poco colorado.-Haz lo que quieras- dijo quitándose primero la camiseta, seguido de los shorts con los boxers y poniéndose una toalla al hombro marcho para las duchas. Rukawa ya tenia casi todo dentro de la bolsa, tan solo le faltaba la toalla que tenia colgada, y cuando fue a recogerla lo volvió a ver. Definitivamente era un dios. Se encontraba de espaldas, así que no lo podía ver, y cuando se dio cuenta sus dedos pasaban suavemente, acariciando su pene por encima del pantalón, tenia la boca un poco abierta y le faltaba el aliento.
En cuanto recobro el control de su cuerpo cogió la toalla y marcho como alma que lleva el diablo a su piso, pues no era por menos, su erección empezaba a doler.
Entro rápidamente dejando caer la ropa que llevaba puesta por el camino al baño. Una vez allí abrió el grifo del agua templada y dejo que esta lo relajara un poco. No podía ser que él, Kaede Rukawa perdiera el control tan fácilmente, pero ya no podía mas, empezó a enjabonarse y su imaginación lo traiciono como hacia tiempo que no lo hacia. Cerro los ojos y no era una esponja, sonó unas manos morenas traviesas que morían para llegar hasta los lugares mas prohibidos. Sentía sus labios sobre los suyos, su lengua acariciándole el cuello, los pezones hasta dejarlos sensibles… ya no podía mas, dolía así que su mano se cerro sobre su pene, con un lento sube-baja mientras con su dedo índice se acariciaba la cabecita hinchada de su miembro, todo muy lentamente, como si su dedo fuera la lengua del pelirrojo.
-Mm dios, Hanaaa… -jadeo con un susurro. Llevo la otra mano a su boca y lamió dos dedos como si se tratara del miembro del dohao, como una golosina muy preciada… seguidamente la bajo hasta sus testículos y los apretó, para luego seguir bajando hasta que sus dedos embadurnados llegaron a su entrada. Una vez allí empezó a acariciarla, mientras con la otra mano aumentaba la velocidad de sus estocadas, sentía que pronto se vendría y lo estaba deseando. Empezó a enterrar un dedo en su entrada, prácticamente era la primera vez que lo hacia, pero tenia la necesidad de sentir a hanamichi enterrándose en su interior aunque fuera solo su imaginación. Tan solo era un dedo pero se sentía fantástico se sentía lleno, excitadísimo y se corrió como nunca hubiese podido imaginar, nunca había expulsado tanta leche ni con una necesidad tan grande. Saco el dedo y sintió que las piernas no le sostenían, apoyo su espalda en las baldosas y se dejo caer quedando sentado en el suelo, jadeando.
Unos minutos mas tarde cerro el grifo y se seco, poniéndose unos boxers negros de lycra. Fue a la nevera y cogió uno macarrones que le habían sobrado de la cena anterior y los puso en el micro ondas, cuando noto esa extraña sensación de ahogo. Decidido fue a su habitación y se tomo el inhalador, pronto paso pero en cuanto se levanto de la silla sintió que todo se oscurecía, las piernas no lo sostenían y caía de rodillas. Poco a poco le fue marchando el mareo, la doctora ya le había advertido y aquello le iba a bajar la tensión y por lo tanto no podía tomar más de 2 dosis. Cuando estaba un poco mejor se levanto y apoyándose en la pared fue a la cocina a comer algo, pero después no llego a la habitación quedo dormido en el sofá con la manta que había en este.
