III. Conclusiones precipitadas.
-¡Rukia-chan! –gritó Masaki llamando a la chica que hablaba afablemente con Karin y Chad.
-¡Si!
-A Isshin y a mi nos gustaría comentarte algo –la cogió del brazo amablemente y se dirigió al despacho de su marido.
Rukia supo en ese momento tenía algo que ver con la visita de su hermano, no cabía la menor duda. Respiró hondo, sin saber qué demonios se encontraría tras esas puertas.
Y cuando se abrieron ¿patadas y codazos?
-¡Venga ya! –Masaki los separó, mientras los dos se miraban fijamente y jadeaban.- Rukia-chan, cierra la puerta, por favor.
-Si.
-Ahora, vamos a sentarnos, debemos hablar.
-Claro –dijo la chica.
Sentaron a Ichigo y a Rukia juntos, frente al escritorio de Isshin, donde estaba sentado el matrimonio Kurosaki. Debía ser algo serio cuando estaban todos reunidos. Entonces, una idea que le rondaba por la cabeza se hizo más fuerte.
La iban a echar.
Si, no cabía la menor duda. Nii-sama les habría dicho algo, pero ¿Hisana? Era su hermana. Quizás iría a vivir sola a la casita de campo donde pasaba el tiempo con ella. ¿Esa iba a ser su vida? Recluirse. En el fondo, era algo que estaba esperando desde hacía mucho tiempo.
-Rukia-chan –dijo serio Isshin, rara vez estaba así y eso le asustaba.- Como sabes tu hermano vino a verme hace unos días.
-Si.
-Verás pequeña –comenzó a decir Masaki con tono maternal.- Cuando Byakuya-san te trajo aquí era por varias razones.
-Y con varios fines –apuntó Isshin.
-Si, claro –sonrió Masaki.- Y ahora hemos de cumplir uno de ellos ¿comprendes?
-Creo que si –en ese momento miró a Ichigo ¿qué demonios hacía él allí? Pero estaba sereno, con el ceño fruncido, pero sereno, y eso también era raro.
-Nos pidió que te criáramos como a una más, como bien sabes no eres bien vista entre ellos –Rukia asintió mientras escuchaba el relato de Masaki.- Por esa parte está muy contento, o al menos tu hermana lo está.
-Me alegro –dijo esbozando una sonrisa.
-Pero ahora viene la parte más delicada –miró a su marido para que siguiera él.
-Rukia-chan, tu hermano quiere que te cases.
Si, lo hizo mejor y más directamente, no cabía la menor duda.
-¿Qué?
-Si, nos pidió que te buscáramos un buen hombre, y alguien que no le importara que estuvieras… exiliada -dijo torpemente Masaki.
-Y pensamos que nadie mejor que Ichigo.
Rukia se quedó helada, petrificada. Giró lentamente la cabeza para ver a ese chico con el que había tenido tan poco contacto ¿él había querido casarse con ella? ¿sabía lo que estaba aceptando?
-Pero…
-Mis padres me lo han explicado todo –dijo tajantemente y con la voz más seria que pudo poner, asombrando a la chica.- No te preocupes, no hacen falta más explicaciones. Estoy conforme.
-¿Y tu Rukia-chan? –dijo Masaki.- ¿Te parece bien?
¿Compartir su vida con un desconocido o compartirla con Ichigo? Es más, ¿vivir sola o tener a alguien consigo? Rukia no se lo pudo pensar, en el fondo el chico no le desagradaba, aceptaría, pero tenía que saber qué se le pasó por esa cabeza de chorlito que tenía para aceptar un matrimonio tan poco conveniente. Si su padre no hubiese sido Isshin, seguramente hubiese sido como una blasfemia para otra familia.
-Bien, me parece bien.
-¡Oh! ¡Que alegría! –Masaki abrazó a su esposo.- ¡Hacéis una pareja preciosa!
-Pero, no debemos decir nada de esto por ahora –apuntó Isshin.- Debemos celebrar la boda de Karin, y después ya anunciaremos la vuestra.
-Vale –contestó Ichigo sin mucho ánimo.
-No se lo contéis a nadie, y ahora ¡salid y festejarlo!
Y así, su madre le sacó casi a empujones junto con Rukia. Ichigo estaba asombrado ¿en que extraño lío se había metido? Pero luego miró a la enana que tenía a su lado y supo que no había sido mala elección.
-Ichigo –dijo con voz queda.
-¿Qué? –respondió de mala gana sin saber bien porqué.
-¿Siempre estás de malhumor?
-No ¿por qué dices eso?
-Me lo parecía –se encogió de hombros.- ¿No crees que deberíamos hablar un rato?
-Si, pero ahora no, debemos ir con todos ¿esta noche?
-Bien, después de la cena –sonrió.
Rukia estaba consternada ¿qué demonios acababa de ocurrir? Se retiró a pensar al jardín de la entrada. Si, sabía que no se lo podía decir a nadie, pero, necesitaba hablar con alguien y hacer ver que todo lo que estaba ocurriendo era verdad. Y quien mejor que su amiga Inoue, pero ¿dónde diablos estaba?
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A pocos metros de Rukia, y sin que ella lo supiera, Tatsuki e Inoue paseaban tranquilamente teniendo una animada conversación.
-¿De verdad lo crees?
-¡Claro! –sonrió la pelirroja y se puso a gesticular como una loca.- Kurosaki-kun tiene edad de casarse, pero lo hace su hermana Karin, estoy segura que pronto buscaran a alguien.
-¿Y tú crees que te elegirán a ti?
-¿A quién sino?
-A mi desde luego que no.
Tatsuki la miraba con cara de espanto, ella veía a Ichigo como un hermano, y se lo había hecho ver de todas las maneras posibles. En cambio Orihime siempre había sido cándida y buena, se había ganado a la familia Kurosaki, y desde luego de las muchachas que conocían no podían imaginar a una mejor. A no ser que…
-¿Y si Ichigo ya ha elegido a una chica?
-¿Tu crees…? –Inoue puso cara de querer empezar a llorar.
-¡No! No, lo creo –dijo su amiga para apaciguarla.- Lo sabríamos ya, o yo lo sabría, desde luego.
-¿Por qué no hablas con Kurosaki-kun y se lo preguntas?
-¿Yo?
-¡Si! Seguro que él te lo dice –sonrió abiertamente.
-No creo que sea lo mejor…
-Por favor, sólo tú puedes saberlo.
-No se…
-Por favor –puso ojos de cordero degollado y su amiga asintió con la cabeza.
-¡Mira! Rukia-chan –intentó cambiar de tema.
-Si, pero me lo has prometido.
-Yo no he prometido nada –se dirigieron a ver a Rukia que estaba muy metida en sus pensamientos.
-¡Kuchiki-san! –gritó Inoue cerca de ella.
-Ah, hola.
-¿Qué te pasa? –dijo Tatsuki.- ¿Para qué te quería Masaki-san?
Decírselo a Inoue era una cosa, pero ¿también a Tatsuki? No estaba bien, como dijo Isshin era el momento de Karin y Chad, no el suyo con ¿Ichigo? ¡Dios mío! ¿que acababa de hacer? Pero en ese momento decidió sacudir su pequeña cabeza y fijarse en otras cosas, y para su asombro, la pelirroja tenía cara de no saber donde estar.
-Cosas de nii-sama –le respondió a Tatsuki rápidamente, y se giró para ver a Orihime.- ¿Y qué te pasa a ti?
-¿A mi? –preguntó con una sonrisa en la boca.- No mucho.
-¡Anda! ¡Suéltalo! –le contestó Arisawa, pensó que Rukia-chan podría ser su aliada.- Ella sabrá hacerte entrar en razón.
-¿En tanto a qué?
-Te explicó –se puso la morena de pelo corto con una pierna en el banco en el que estaba sentada Rukia.- Orihime cree que Ichigo pronto se casará.
-¿Po-por qué? –dijo la shinigami algo consternada.
-Ya, yo pienso lo mismo.
-Porqué su hermana se casa pronto y él es el mayor –dijo razonando la pelirroja.
-Ya ves –Tatsuki se encogió de hombros.- Y quiere que le pregunté si tiene a alguien en mente ¿no es una locura?
-Comprendo… -Rukia recapacitó, Inoue no se podía enterar así, debía decírselo ella, jamás pensó que su admiración por Ichigo fuera a algo más.- No, no deberías hacerlo.
-¿Por qué Kuchiki-san? –le preguntó Orihime algo consternada.
-¡No se lo dirá!
-A mi si me lo dirá –dijo Tatsuki algo ofendida.- Soy su mejor amiga.
-No, a ver… -"piensa rápido, piensa rápido".- Si Ichigo se fuera a casar, no lo diría en este momento, le fastidiaría todo a Karin ¿no crees? –"gracias Isshin".
-¿Pero por qué no me lo diría a mi?
-No se lo diría a nadie.
-¿Cómo estás tan segura? –Tatsuki comenzó a ver algo extraño en Rukia.- Si normalmente casi ni os habláis… bueno sino es para pelearos.
-No, no, Ichigo y yo hemos hablado, a veces. Pero ese no es el tema –cambió la dirección de la conversación.- La cuestión es que no lo diría.
-¡Se lo voy a preguntar!.
"Mierda" pensó Rukia, había fastidiado más las cosas.
-¡Gracias Tatsuki-chan!
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El resto del día, Rukia lo pasó vigilando a Tatsuki, y no sabía bien porqué, ella no podría hacer nada si la morena se lo preguntaba a Ichigo. Su única esperanza es que el descerebrado no metiera la pata. Si su amiga Inoue se enteraba así, seguramente la odiaría de por vida. La única opción era decírselo ella antes. Pero eso era, de lejos, imposible. Cuando la cándida Orihime supiera la noticia lloraría por los rincones, si la conocía bien, y al final terminaría diciéndoselo a todo el mundo entre el sollozo y el llanto.
Mala opción.
Así que se quedó quieta en una esquina de la habitación, cuando vio a Ichigo salir con Tatsuki al jardín. Miles de malos pensamientos le pasaban por la cabeza, desde gritar "¡fuego!" hasta desmayarse como si fuera una princesita. Pero no hizo nada, tan sólo suspiró y esperó que Ichigo hiciera lo correcto: no decir nada.
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Todo el mundo tenía algo que hacer, sobre todo Masaki. Chad y Karin se habían escabullido para no tener que soportar largas conversaciones sobre comida, telas, invitados o a saber qué. A sí que, Inoue y Rukia fueron reclutadas, amablemente, para hacer de consejeras.
Inoue estaba extasiada, ayudar a Masaki le encantaba, sobre todo pensando en su futura boda. En cambio Rukia, pensaba que prefería escuchar un discurso de nii-sama acerca de la familia Kuchiki –y había escuchado muchos- a tener que elegir telas para trajes. Esto había entrado en su lista de torturas particular. ¿Sería así cuando tuviera que hacerlo ella? Es decir, tan tedioso…
-Rukia-chan –comentó Masaki- debes estar atenta –le recriminó a la muchacha que veía por la ventana los verdes árboles.
-Si, claro –suspiró.
-Yo me quedaría con el azul –comentó Inoue, intentando hacer de nuera perfecta.
-No está mal ¿qué crees tu Rukia-chan?
-¿Amarillo mejor? –sonrió.
-¡Amarillo entonces! –se acercó a decirle al oído- pero no uses todo lo que te gusta ahora ¿vale? –y le guiñó un ojo.
Inoue vio claramente la escena, pero no comprendió bien qué estaba pasando. Tan sólo se dedicó a guardar el resto de telas. Esperaba extasiada la respuesta de Tatsuki, que no tardó en llegar, al menos para ella.
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¡Bien! Masaki no es nada disimulada… pero claro siendo mujer de Isshin yo no esperaba menos. ¿Por qué pensaron en Ichigo? ¿Tengo que responder a esa pregunta? Porqué Isshin y Masaki son IchiRukis… bueno, si esto también, pero sino lo tenéis claro lo tendréis en los próximos capítulos.
Y para el próximo capítulo:
IV. Opiniones varias.
"-Siempre creí que Rukia podría volver con nosotros.
-Sabes que no.
-Ahora eres el jefe del Clan ¡haz algo!
-No puedo.
-Cásala con un shinigami. "
