Disclaimer: Naruto y todos sus personajes pertenecen a Mashashi Kishimoto, y este fanfic pertenece a Leafygirl, yo sólo me encargo de traducirlo, espero haberlo hecho bien ;) .

Narración

"Conversación"

Pensamientos

SHARING SHARINGAN

"¡Feliz cumpleaños!" se oyó una voz fuera del apartamento de Sakura y llamando fuertemente a la puerta.

La cabeza de la ninja se asomó para ver a su ninja escandaloso preferido esperando con una ancha sonrisa. Un pequeño paquete envuelto reposaba tiernamente en su mano. Su novia, Hinata, estaba detrás de él con una mirada posesiva en su cara y las dos mujeres compartieron un fugaz momento de orgullo.

"¡Hola Naruto!" Sakura le abrazó fuertemente y sobre actuando en el portal, a pesar del brillo en la mirada de Hinata. Pero recordando la tensión vivida la noche anterior con Kakashi, la idea de meterse en problemas con alguien estaba fuera de sus objetivos hoy.

"Hola Hinata" dijo, igual de feliz. Para sorpresa de la Hyuuga Sakura se giró y la abrazó igual de fuerte. El rostro de Hinata se ablandó curvando sus labios en una dulce sonrisa y pareció que al menos por hoy todo estaba olvidado.

"¡Aquí tienes!" Naruto alargó ansioso su mano para mostrar el delicado paquete envuelto. "¡Veinte hoy! ¡Ya no podremos regalarte cosas de niños!" sonrió con su gran sonrisa de zorro. Su rostro era hermoso y su parecido con el cuarto hokage era extraño. Hinata era afortunada, pensó la pelirrosa, debe haberle tratado muy bien.

"No hace muy buen día, ¿parece que va a llover no?" dijo Sakura mientras comenzaba a desenvolver el paquete y abriendo la puerta para permitir que pasaran dentro. El infantil papel azul fue retirado y abrió la pequeña caja blanca.

"¡Oh, Naruto! ¡Es precioso!" dijo mirando la cadena plateada para el tobillo que tenía un encantador corazón rosa. "¡Es rosa también! Muchas gracias" Su cara demostraba que le gustaba de verdad mientras la cadena colgaba delicadamente entre sus dedos. Un pequeño beso fue depositado en la mejilla de Naruto. Sakura no buscó el consentimiento de Hinata.

"Hinata lo escogió" añadió el chico.

Sakura sonrió sinceramente. "Es perfecto. Gracias Hinata. Supongo que me conoces muy bien" Hinata le devolvió la sonrisa.

"Bueno kunoichi, ¿que tienes planeado para hoy?" le preguntó con voz autoritaria de sargento.

"Oh, tengo algo planeado" sonrió furtivamente pensando en ello. Se dio cuenta de que estaba siendo misteriosa y que estaban esperando una explicación. "Sólo ir a entrenar un poco y dar una vuelta, nada importante"

Se dirigió a la cocina para preparar un té a sus invitados y no pudo controlar una risita cuando estuvo fuera de su vista.

Ciertamente la visita de Naruto y Hinata era bienvenida y agradable. Normalmente siempre había algún roce o incomodidad entre las mujeres, pero hoy se las habían ingeniado para dejar eso a un lado. Le gustaba tener compañía, especialmente en su cumpleaños, pero la esperanza de que se marcharan hacía que a veces se pusiera nerviosa. Había planes ya hechos y no pensaba renunciar a ellos. La ansiedad hervía bajo su piel, pero su compañía lo interpretó como la expectación por su cumpleaños.

Finalmente después de dos platos de galletas y dos tazas de té verde, se despidieron. Sakura tenía planes ese día, demasiados planes como para perder el tiempo con las visitas.

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Debía ser media tarde cuando Sakura se dirigió hacia las aguas termales de Konoha. Decidió que iba a calmar su cuerpo ventiañero con el calor y la relajación del agua antes de encontrarse con su compañero de juegos preferido. Después de la lucha de la otra noche, en su mente había aparecido una idea que le era imposible descartar. En el calor de la batalla él le había enseñado su sharingan con intención de usarlo. En ese momento estaba asustada pero luego empezó a sentir curiosidad en como debía de sentirse bajo el encantamiento del gentjutsu. ¿Qué podría hacer? El interés empezó a incitarla mucho más que el deseo de descubrir su rostro.

Dando vueltas en su cabeza e intentando darle forma, Sakura suponía que no le podría decir que no lo usaría por su cumpleaños. Consideraba que no sería una petición inapropiada. ¡Maldita sea! Sería divertido. Había mucha confianza entre ellos dos ahora, incluso si dijera que no, todo estaría bien. Realmente, la curiosidad no era mala, pero seria horrible si se negara.

Cuando llegó a las aguas termales, entró rápidamente al vestuario de las mujeres. El calor del agua hacía que hubiera una capa densa alrededor de todo.

Se quitó la ropa y se envolvió en una larga y esponjosa toalla, poniendo una alrededor de su pelo rosa también. Después, procedió a sumergir su cuerpo desnudo en las aguas de la parte de las mujeres, dejando caer la toalla sobre las rocas. El calor la invadió y como era usual la embriagó. Podía sentir como sus pulsaciones se incrementaban y la elevada presión que ejercía sobre su piel, pero era relajante. Dejó que su cabeza descansara sobre una roca y que la fogosa sensación la envolviera de tranquilidad.

Había otras mujeres en las aguas termales e intentó hacerse un sitió lejos de ellas. El tenebroso y gris cielo amenazaba con caer en picado sobre ella y pudo distinguir unas cuantas gotitas entre el vapor de las aguas. La espesa bruma se agitaba entre el frío aire y la escondía de los otros ocupantes. Estaba agradecida por la privacidad pero sus animadas conversaciones aún llegaban a sus oídos y rompían la paz. Dio un pequeño suspiro esperando que se marcharan pronto.

"Oh, si, Genma. Salí con él la otra noche. Besa de miedo" comento una de las mujeres en voz alta.

Hmmm, si, tienes toda la razón, pensó Sakura mientras se tocaba los labios.

"¡Creo que Kakashi es mejor!"

La cabeza de Sakura se levantó rápidamente para mirar a la mujer que estaba hablando. Era la camarera. ¡Cielos! ¿tengo que encontrarme a esta mujer en todos sitios?

Era obvio que aquel no había sido su primer encuentro con Kakashi y Sakura apretó la boca celosa. "Guarra" masculló quedamente "guarra, guarra, guarra" Intentaba apagar sus voces pero eran imposibles de ignorar.

"Estaba yendo hacia su casa la otra noche pero apareció esa kunoichi pelirrosa. Ya sabes, la chica joven, la que ahora está con él todo el tiempo" Incluso a pesar de la niebla, Sakura podía ver sus uñas carmesí agitándose desquiciadamente. Sakura sonrió levemente por ser la intrusa, pero que al final ganó.

"Oh, sé quien es. Siempre está con ella. ¿Qué crees que pasa? ¿tendrán algo entre ellos?"

"No lo sé. Él se iba a ir conmigo hasta que vino ella. Ella quería luchar por el amor de dios. Pero de todos modos me dejó ir rápidamente" parecía abatida pero de repente su tono cambió "Ya sabes, el hace esa cosas con su ojo y su chakra. Es increíble, oh dios mio!, estoy deseando que lo haga otra vez" se rió tontamente y su amiga también " Sabes, en realidad nunca he podido verle la cara bien"

¡¡ ¿DE QUE DEMONIOS ESTÁN HABLANDO?!

El calor que desprendía de su interior se hizo más patente que el que desprendía el agua. Su mente empezó a llenarse con el pensamiento de que su Sharingan podía hacer más cosas que usarse como un arma! Suponía que era verdad. Podía hipnotizarte y sus jutsus podían crear ilusiones que parecieran completamente reales y controlarlas a su antojo. ¿Su chakra? Nunca se había imaginado que pudiera utilizarse de otra manera que para hacer jutsus. Dejando ese pensamiento, sentía cierta ira hacia esa mujer que hablaba de él de esa manera y que sabía tantas cosas personales suyas.

Quería saber que se sentía al estar bajo la influencia del Sharingan, pero nunca se imaginó que podía utilizarlo para..."oh"

Deslizándose elegantemente, salió rápidamente de las aguas termales y se apresuró a vestirse. Fuera estaba lloviendo y renunció a secar su cabello para ganar tiempo. La emoción la estaba matando.

Luchando para enderezar sus ropas, Sakura salió velozmente a las lluviosas calles de Konoha y se dirigió al centro de la aldea. Probablemente estaría en el cuartel general o entrenando. Mientras aceleraba el paso podía oír los truenos sobre ella. Sus pies salpicaban en los charcos que se habían formado en el camino.

Después de comprobar que en el cuartel no había rastro del ninja, la ventiañera decidió probar suerte en su zona favorita. El profundo arroyo corría a lo largo de la superficie cubierta de hierba en la que solía entrenar, siguió su trayecto mientras avanzaba por su orilla. Suspiró suavemente cuando finalmente llegó. Allí estaba entrenando como siempre.

Raikiri, pronunció la chica, mientras miraba la electricidad azul en su mano. Una gran piedra fue cortada por la mitad a sus pies y la chica se maravilló de su poder. Emitió una luz intensa como si hubiera una danza de rayos en su mano. Parecía ocupado y pensó que tal vez sería posible sorprenderlo. Decidió intentarlo.

Considerándolo ligeramente, Sakura saltó a una rama por encima y blandió su arma elegida. Kunai. "¡Dame lo que quiero ninja!" gritó, aunque por primera vez sus palabras tenían un doble sentido y su voz no sonó tan juguetona como intentó.

"Verdaderamente estás alborotadora hoy, kunoichi. Pero estoy preparado. Te he estado esperando" sonrió burlonamente girándose hacia ella. Alzó una mano y sostuvo 2 dedos delante suya, ella supo que se estaba preparando para realizar algo con su chakra.

"Oh!" exclamó quedándose sin habla cuando un hilo invisible se enrolló en su pie. Recuperándose, saltó fuera y lo cortó. La medida usada parecía haber dado resultado, pero en cuanto volvió a poner los pies en la húmeda hierba, el suelo cedió. No había usado su chakra a tiempo.

Fue una caída corta, y cuando cayó al arroyo sintió la dura bofetada del agua contra su espalda. Un dolor agudo le perforó el muslo, y la aturdió momentáneamente en las sombrías aguas de la ligera marea alrededor de su cuerpo. Luchó por una fracción de segundo hasta que sintió como unas manos envolvían su cintura y la elevaban.

Un momento después su espalda estaba en la orilla cubierta de hierba y Kakashi encima de ella, su mano sostenía su barbilla para hacer que le mirara. Mechones de su cabello estaban pegados a su mejilla y su cuello, y sentía su cuerpo pesado con las ropas mojadas y los zapatos.

"Sakura ¿estás bien?" parecía alarmado. Protegió su cara de las gotas que empezaban a caer fuerte alrededor y que comenzaban a crear un suave sonido al golpear contra el suelo libre de árboles. El sonido de las gotas cayendo se hizo más fuerte. Grandes gotas comenzaron a caer de sus cabellos plateados a la vez que una sombra cubría su pálida cara.

La ninja balbuceó y expulsó el agua de sus pulmones mientras se cubría la boca, y después inspiró profundamente para revivir su cuerpo. Con un movimiento de mano enjugo su mejilla a la vez que miró hacia arriba cautelosa.

"Creo...creo que si, pero...me he apuñalado a mi misma" Parpadeando despacio y sintiendo como su cara recuperaba el color, le miró medio enfadada medio avergonzada. Trato de no arrugar su frente pero fue en vano. Sus ojos verdes miraron hacia abajo, hacia su muslo, deseando no ver lo que había hecho.

"¿Qué?" dijo el ninja mirando hacia abajo. Ciertamente se había clavado el kunai en su pierna al caer. Kakashi irguió la cabeza mientras examinaba la parte del muslo. "Parece que lo tenías en la parte superior y se asomó un poco. No es muy grave pero necesitarás puntos. Vamos al hospital"

La alzó sin vacilar y sin ninguna dificultad y comenzó a andar con rapidez hacia la aldea.

"Oh, Kakashi, no! Ya me siento suficientemente estúpida. Si Tsunade ve esto no me permitirá hacer misiones durante un tiempo. Realmente no es para tanto. Por favor no me lleves al hospital" suplicó.

"Pero necesitas puntos"

"Podemos ir a alguno de nuestros apartamentos y tu puedes ponérmelos. ¿Por favor? Ella me arruinará mandándome trabajo de oficina" Kakashi sabía que era verdad, y se meterían en problemas por su pequeño juego, por eso accedió."Está bien, la mía está más cerca"

Se movieron velozmente intentando que no los descubrieran. Se sentía como un novio a la fuga, los dos mojados y chorreando bajo la lluvia y el llevando a la novia pelirrosa sobre él, pero con un kunai clavado en la parte superior de su muslo. Que imagen debían tener. Afortunadamente la tormenta que se aproximaba había hecho que los habitantes de Konoha se refugiaran en sus cálidos hogares y la velocidad a la que se movían evitaba que los rezagados los vieran.

Se las ingeniaron para llegar sin ser vistos y se deslizaron en su apartamento que estaba a un paso de la fría lluvia. Ella notó otra vez que no hubo necesidad de llave y sacudió su cabeza. Lo está pidiendo a gritos.

El suelo estaba resbaladizo bajo sus pies debido al agua que chorreaba de sus ropas. La bajó delicadamente y ella fue capaz de colocar peso en su pierna lo cual era una buena señal. El ninja se quitó los zapatos y se dirigió rápidamente al baño del pequeño apartamento de soltero para coger algunas toallas. Sakura se rió un poco al ver como llenaba todo el suelo de agua por darse prisa.

Inclinándose la ninja intentó quitarse los zapatos pero el kunai y el dolor que le producía lo hicieron un poco más difícil de lo que imaginaba. Sin darse cuenta de que había vuelto sintió la mano de Kakashi agarrando su muñeca. "Espera, yo lo haré", dijo tranquilamente mientras sus manos tocaron la parte de arriba de sus zapatos.

Uno a uno, fue cuidadosamente quitándole los zapatos y secándole los pies con una toalla. Cuando terminó con el primero, dio un pequeño paso para secar el otro. La ninja apoyo su mano en la espalda de él para mantener el equilibrio y su pelo le hizo cosquillas en su muslo.

Kakashi miró sus uñas pintadas delicadamente de rosa mientras frotaba la toalla alrededor con cuidado. Cuando terminó envolvió otra alrededor de sus hombros y sintió como el frió volvía a sus extremidades. Escalofríos recorrían su piel arriba y abajo y ya echaba de menos sus manos frotando con la toalla sus glaciales pies.

Tomándola fácilmente entre sus brazos, el ninja la llevó hasta una silla en la cocina. Cuando se sentó, sintió el frío de la madera en sus muslos y gimió por la molestia.

"Perdona Sakura, sólo un poco más"

Las vendas fueron sacadas de un botiquín de primeros auxilios de debajo del fregadero tan deprisa que dejo caer unas cuantas en el húmedo suelo de la cocina. Si se dio cuenta no pareció preocuparle. Sus fríos dedos tocaron el kunai con cuidado mientras se ponía en cuclillas delante de ella, mirándola a los ojos finalmente. La herida era un poco más profunda de lo que había supuesto. Sin ninguna duda, necesitaba puntos.

"Me siento tan estúpida" musitó.

"Le pasa a todo el mundo" dijo con afinidad "cuando era joven me herí a mi mismo en el pie con un senbon. No seas tan dura contigo misma"

Ella le sonrió a la vez que su cuerpo empezó a temblar por el frío. El ninja comenzó a frotarle las piernas intentando que entrara en calor. Aún caían gotas de su cabello a sus rodillas y Sakura sonrió débilmente por el esfuerzo que hacía.

Ella asintió "Lista"

Los ajustados pantalones cortos que llevaba eran demasiado largos para enrollarlos hacia arriba así que sin vacilación, deslizó un kunai silenciosamente a través de ellos y los corto hasta la cadera. No estaba incómoda aunque nunca había estado tan expuesta a un hombre como en ese momento.

El dolor era el problema ahora, no la ropa. La sangre también era un inconveniente, pero lo arregló enseguida. Secó la piel alrededor con largas pasadas de la toalla y agarró el kunai con la mano. La miró y asintió. La ninja se mordió un poco el labio y asintió.

El rápido escozor que sintió cuando el kunai se deslizó fuera de su pierna hizo que la piel le ardiera, cerró los ojos y expiró lentamente. La sangre empezó a fluir fuera de la herida como una cortina viscosa. Estaba segura que la temperatura de su cuerpo había hecho que fluyera más despacio de lo normal pero aún era demasiado. El color carmesí tiñó las vendas que el ninja colocaba ajustadamente en su herida, pero por ahora se podía soportar.

Estaba contenta porque no había mostrado signos de debilidad cuando le había quitado el kunai.

"Estará bien en unos minutos" dijo el jounin deslizando su mano por su cintura y ayudándola a levantarse y caminar hacia el baño. Enseguida una gran toalla azul seca fue puesta en sus manos para compensar a la húmeda que llevaba en su espalda, y también una camisa de manga larga del ninja.

Un rápido gracias y Sakura se deslizó en el pequeño baño y se libró de todas sus ropas sin excepción. Se percató de que la camisa era lo bastante larga como para llevarla sin nada debajo y no preocuparse por ello. Sus braguitas estaban colgadas en el mango de la ducha y tiró los pantalones a la papelera. Vagamente se preguntó que pensaría Ino si le dijera que su ropa interior colgaba de la ducha de Hatake Kakashi. No pudo evitar reírse.

Después de arreglarse un poco, pero no mucho, salió afuera y encontró que él iba en ropas ligeras también. Una camiseta negra colgaba de su fuerte torso y justo debajo se encontraban unos pantalones cortos de algodón azul marino. Aún iba descalzo. Por supuesto, su máscara seguía en su sitio, pero era una seca y ligera y no estaba la banda que le tapaba la visión. Tenía un aspecto informal, más informal de lo habitual, pero le gustaba, añadido a la comodidad de la situación. El único problema con su indumentaria era que dejaba su Sharingan expuesto, y no podía evitar dirigir su mirada hacia él a cada segundo. La curiosidad hervía dentro de ella y le hacía cosquillas en el estómago.

"¿te sientes mejor?" vio como sus cejas se alzaban bajo su pelo húmedo y desordenado y sonrió pensando que poco habitual era verlo en esa situación, vestido de esa manera. Nunca le había visto vestido de manera tan informal en todo el tiempo que habían estado jugando. Pero eso era bueno, una nueva situación que llevaría a otras nuevas situaciones.

Cerca de la mesa de la cocina, se recostó contra ella y apoyo las dos manos para impulsarse. Fue entonces cuando Kakashi la agarró por las caderas pero ella le detuvo, sujetándole las muñecas. Su mirada le decía que se detuviera, el ninja se sorprendió.

"¿te he hecho daño?"

"ah, no, no. Es sólo que...no quiero que se levante la camiseta" el calor subió de su pecho a su cara ruborizándola avergonzada.

Kakashi tosió turbado y se giro "continúa"

Tan rápido como pudo, Sakura se subió encima de la mesa refunfuñando un poco por el dolor de la pierna. Estirando sus largas piernas encima de la superficie de madera, puso sus manos entre sus piernas y estiro de la camisa para taparse por completo. Tan a gusto como se encontraban entre ellos, no pensó que necesitara enseñarle todos sus misterios.

"Estoy lista" dijo tranquilamente y sonrió cuando volvió a la mesa junto a ella. Miró en el botiquín para asegurarse de que estaba todo lo que necesitaba y cogió las tijeras, empezó a cortar los vendajes.

Sakura le miró y sintió el calor de la camisa en su desnuda piel. Tenía ese aroma especial de Kakashi que tanto le gustaba y se vio a si misma acercándose el puño de la manga para olerlo mientras él trabajaba en los puntos.

Su cabeza inclinada se apoyó cerca de su pierna cubierta de sangre mientras cosía con cuidado los puntos más pequeños que ella había visto. Los fuertes dedos de una mano agarraban la parte inferior del muslo para mantenerlo en alto un poco mientras la otra se ocupaba de la pequeña aguja con su piel. La ninja disfrutaba con su contacto, su mano era cálida y suave a pesar de los pinchazos en su pierna del alfiler plateado.

"No hace falta que seas tan cuidadoso Kakashi" advirtió al ver los pequeños puntos.

"No quiero dejarte una gran cicatriz" dijo como si fuera importante no dejar marcas en su perfecta piel.

La temperatura había descendido por la lluvia y fuera estaba oscuro por las sombrías nubes. La ventana mostraba la oscura y mortecina luz de la noche que se acercaba y Sakura sintió un escalofrío por su cuerpo cuando terminó de darle los puntos. Gentilmente, la ayudó a bajar de la mesa y a caminar al salón de su apartamento de soltero. Con un jutsu, prendió la chimenea y le indicó que se sentara al lado. La habitación empezó a resplandecer cálidamente con el fulgor de la llama.

"¿Qué tal algo de beber?" sonrió debajo de su máscara mientras caminaba hacia la cocina "¿por tu cumpleaños?"

"Oh, si.." se acaba de acordar después de toda la agitación que quería algo de él. La idea volvió a su mente y con ella esas sensaciones que le hacían cosquillas en el estómago como si de una danza de mariposas se tratara. Una manta calló sobre sus hombros y una cerveza fría fue deslizada entre sus dedos.

"¿Kakashi?"

"¿Hmm?"

Se sentó al lado de ella en el suelo y vieron como las llamas danzaban en la chimenea. La suave danza hizo que se relajaran y creo un ambiente cómodo. Kakashi estiró sus piernas delante de él mientras se apoyaba hacia atrás en sus manos.

"¿Te acuerdas que te dije que quería algo de ti por mi cumpleaños?" preguntó en voz baja.

Se volvió hacia ella, apenas parecía preocupado. "Si"

"Umm...no se exactamente como preguntártelo" miró su ojo rojo que la miraba " Qui..quiero saber...si tu podrías...hacer algo por mí.." se mordió el labio.

"emm, ¿que sería?" tenía miedo de preguntar, especialmente por la forma en que iba vestida en ese momento.

"Me preguntaba si tu podrías...umm...usar tu Sharingan en mi"

"¿Qué?"

"Me estaba preguntado que se sentiría, y esperaba que tu lo probaras...ahora...conmigo" su labio estaba entre sus dientes y esperó su reacción. Nunca admitiría que lo que había dicho aquella mujer en las aguas termales la intrigaba. Aunque, nunca había pensado seriamente en que pudiera utilizarlo de esa manera en ella.

"umm, Sakura, no es un juguete, es un arma. No puedes querer eso, ¿no?· dijo levantando sus cejas, no estaba segura pero casi parecía que se estaba poniendo rojo.

"Lo siento, olvídalo, no debería haber preguntado" se sentía avergonzada, cosa que era rara entre ellos. Su mirada volvió a enfocar el fuego, y su cuerpo se encogió un poco sin que ella lo supiera.

Se sentaron en silencio por un momento hasta que él finalmente se giró hacia ella.

"Vale" aceptó tranquilamente "pero sólo una prueba rápida, ¿vale?"

"Entonces, ¿qué tengo que hacer?" se le hizo difícil esconder su impaciencia.

"Siéntate a mi lado y sólo mira a mi ojo"

Sin vacilación se acerco hacia él con la manta aún enrollada a su alrededor.

"Te caerás y tendré que sujetarte"

La instrucción la puso un poco nerviosa. ¿Cómo será? ¿cómo caer? Un escalofrío la recorrió y no pudo decidir si se trataba de miedo o alegría. El tiempo lo diría, suponía.

Él se incorporó y trataron de encontrar una postura cómoda para sentarse en la que pudiera sujetarla y mirarla, pero no era fácil. Se ladeaban, inclinaban y cambiaban de sitio. No funcionaba. No podía sujetarla levemente, tenía que aguantar todo su peso.

"Espera" dijo ella al final. Los ojos del jounin se agrandaron mientras ella habría sus piernas y se sentaba a horcajadas sobre los muslos de él. Se aseguró de que la camiseta la cubría lo suficiente, pero aún así, si iba a caerse...

Estaban cerca, realmente cerca y Sakura sentía el calor y la excitación, pero no solamente por el Sharingan. De repente, sintió la escasez de ropa interior y el calor del fuego a su espalda. La habitación lo era todo y nada y se preguntó hasta donde la llevaría el Sharingan. Sus ojos se movían del pecho del ninja a su máscara, para descansar finalmente en sus ojos. Incómoda, o tal vez nerviosa de estar tan cerca de él de repente. No era normal estar tan tensos entre ellos.

Él la miró también, el ninja tampoco estaba tan cómodo con el contacto entre ellos como solía estarlo. Pero aún así, no se movió.

"No sabrás lo que está pasando en un momento, tienes que confiar en mí" – dijo suavemente.

"Te confiaría mi vida Kakashi" susurró ella.

Se miraron a los ojos por un momento, y sintió que había mucho más entre ellos en esos fugaces segundos. Entendieron la intimidad que había en lo que estaban a punto de hacer. Sakura se sentía confiada, cómoda y excitada, no podía pensar en nadie más que prefiriera que hiciera esto con ella, ni siquiera Sasuke. Se preguntó si había notado la leve sonrisa que se había formado en la boca de ella. Aquellas palabras eran ciertas, más ciertas que muchas de las cosas que ella había dicho.

Deslizó su mano alrededor de ella y su palma buscó la parte de atrás de su cuello. Sus fuertes dedos se aferraron a su cabeza y recorrieron su cabello haciendo que la chica sintiera un escalofrío. Oprimió su brazo contra la espalda de Sakura para que entrara en calor. Ella arqueó la columna ligeramente ante aquella situación tan íntima. Podía sentir la cercanía de su pecho contra el suyo. Aquella posición parecía para alguien que fuera más que un amigo, y deseaba que él estuviera pensando lo mismo.

Ahora acercaba su cara y ella miraba fijamente a sus ojos desiguales. En un momento, lo sintió, como si estuviera siendo arrastrada fuera de su propio cuerpo y flotara en el aire.

Kakashi observó como su expresión cambiaba del interés al asombro hasta que concentró el chakra en su sharingan creando una ilusión para los dos. Las manos de la ninja se deslizaron para envolver los puños de su camisa entre sus dedos. Su pecho suspiró debajo de su camisa y su respiración se hizo mas pesada. Estiró las piernas hacia sus costados hasta rodearle. La respiración del jounin se hizo pesada también. Era excitante para él tener aquel poder sobre ella, especialmente en esa situación, pero Sakura confiaba en él. Y aunque todo aquello era tentador él nunca debería traicionar su confianza. Intentó empujar aquellos pensamientos fuera de su mente pero era muy difícil.

Sakura se encontró a sí misma en un prado lleno de flores, hasta donde alcanzaba su vista; flores blancas. Podía oler el dulce perfume y sentir la brisa en su piel a medida que caminaba para recogerlas y acariciar sus sedosos pétalos. Sus pies estaban descalzos y solo llevaba una larga camiseta. Las suaves flores rozaban sus muslos. Un coro de pájaros cubrió el cielo y brillantes mariposas anaranjadas se sostenían por encima del prado, suspendidas en el aire. El cielo era rosa y naranja, surcado de surrealistas nubes de algodón. Alegría y comodidad, quizás incluso amor, la envolvían en aquel extraño y hermoso entorno.

Kakashi estaba de pie enfrente de ella, también entre las flores, y se aproximó a él. Suavemente, deslizó la mano por la nuca de ella atrayendo su rostro hacia el suyo. El corazón de Sakura palpitó, se sentía agitada y embriagada ante el contacto. Los sentimientos que estaba experimentando cambiaron cuando sus cuerpos se encontraron y esta vez fue casi excitante. Pero cuando estaban más cercanos, el mundo comenzó a girar como si fuera a volver a su cuerpo y despertarse de un sueño.

De repente, estaba de nuevo oscuro y se encontró sentada en el regazo del ninja de vuelta en su apartamento. Sus puños apretaban la camisa negra de él y sus piernas le envolvían fuertemente, sujetando el cuerpo de la chica contra él. Se podía escuchar el crepitar del fuego y las manos del jounin todavía seguían en su cuello y su espalda estaba encorvada. La atravesó una sensación que la recorrió hasta el centro. Su cabeza comenzó a caer hacia atrás en ella misma mientras la mano de Kakashi seguía apretando alrededor de su cuello para sujetarla. Pero, la sensación de su otra mano en la parte baja de su espalda la hizo sentir cómoda.

Kakashi había terminado rápido. En las circunstancias en las que se encontraban, si él hubiera seguido, la ilusión podría haberse convertido en algo que ella no habría querido. Era duro controlarlo con ella sentada encima de él y a medio vestir. Sentir sus piernas a su alrededor y ver su cabeza echada hacia atrás le estaba volviendo loco.

"¿Sakura?" Su voz sonó distante pero lentamente las cosas volvieron a su lugar otra vez. "¿Sakura?" repitió en voz baja.

Ella se las arregló para levantar la cabeza pero su mirada estaba desenfocada. "Era como estar en otra parte" dijo suavemente. La mano del ninja todavía sujetaba su cabeza; parecía reacio a soltarla por su propio peso pero no tenía opción.

"Sakura, ¿por qué no te sientas en el suelo?" dijo suavemente pero con urgencia.

Ella le miró mientras las cosas volvían a la normalidad. La chica sintió un cosquilleo por la piel y su rostro se sonrojó.

"Gracias Kakashi" susurró. El ninja sintió el peso aligerarse de sus piernas pero luego volvió a ponerse sobre ellas despacio. Ella le miraba fijamente. La respiración de la chica estaba volviendo lentamente a la normalidad y la del ninja también. Los verdes ojos miraban atentamente a sus ojos desiguales.

"¿Puedo pedirte algo más?" preguntó en un impulso.

"Sakura, quizás tendrías que tumbarte, aún debes estar mareada" sus ojos eran profundos "A veces hay efectos secundarios, probablemente estés sintiendo cosas que no son reales"

Ella deslizó sus dedos sobre la oscura máscara, agarrándola.

"¿Me besarías?" preguntó suavemente.

"Sakura... no creo que debamos hacer esto" dijo, agarrando las muñecas de la chica "Espero que no estés haciendo esto sólo para ver mi cara. Prefiero enseñártela simplemente que jugar el juego de este modo. No lo hagas" Su voluntad parecía débil, estaba ejerciendo todo el control que podía reunir mientras trataba de encontrar una excusa. Era egoísta usar el sharingan de esa manera, sabía que terminaría haciéndola sentir así cuando fue capturada por él. ¿Cómo podría haber hecho otra cosa sintiendo tan cerca su cuerpo semidesnudo?

Pero ella quería un beso.

Se imaginaba que esto acabaría pasando. Aunque habían sido íntimos por un par de años siempre estaba presente el elemento sexual en su juego. Ella era preciosa y su relación era buena pero siempre podía llegar a más. Ella tenía veinte ahora y la diferencia de edad era un inconveniente. Pero no podía negar que era algo que él quería.

"¿Crees que esto es un juego? De verdad, sólo quiero que me beses, Kakashi ... por mi cumpleaños" Ella le miró tranquila y él desvió la mirada hacía sus suaves labios "Una mujer tiene que ser besada por su cumpleaños, ¿no crees?"

Él parecía vacilar.

"No quiero que el juego termine. Quiero ver tu cara, pero esta no es la manera como quiero verla. No estoy tratando de hacer trampas." Ella le miraba "Por favor, por favor, déjame probarme"

La ninja cerró los ojos y busco el principio de su máscara con sus dedos. Él aún trataba de decidirse pero ella le ignoraba. La tela comenzó a deslizarse lentamente, y sus dedos volvieron a su cara. Tocando la piel que raramente era expuesta, encontró sus labios. Se inclinó y presiono sus labios con los de él. Fue dulce y lento, casi inocente. Finalmente, sus manos volvieron a colocar la máscara en su sitio y apretó su cuerpo contra el suyo en un tierno abrazo. Sólo duró un momento, y Sakura sintió el impulso de continuar pero decidió rechazarlo.

"Ves, muy inocente y no he mirado"

Obviamente, él no encontraba las palabras. Ella tampoco estaba segura de que decir, pero había sido agradable y supo que quería hacerlo otra vez. Aún estaban medio abrazados. Cuando se miraron se dieron cuenta de repente de la intimidad de la posición.

La chica sintió deseo mezclado con temor. Los ojos del ninja eran indescifrables.

Sintió como sus manos dejaban de ejercer presión sobre su espalda y pensó que en su actual estado de semidesnudez sería prudente alejarse un poco de lo que estaba empezando a pensar que era zona peligrosa. La culpabilidad venía ahora, culpabilidad por haber cruzado algún tipo de línea invisible que ella había trazado entre ellos.

"No he planeado esto Kakashi pero ..." no estaba segura de lo que intentaba decir.

"Cierra los ojos" dijo el jounin pausadamente, y le llevo un momento hacer que la ninja le obedeciera.

Viendo su consentimiento a su suave mandato, se bajo la máscara y la besó otra vez. Un pequeño empujón hacia delante la puso contra él. Su beso fue ligero, pero sintió que había madurado cuando sus bocas se abrieron y sus lenguas se entrelazaron lenta y dulcemente. Un gruñido bajito en su garganta era indicativo de que la pasión crecía. Sintió como el frío de su anterior estado mojado desaparecía casi inmediatamente. Con cautela, clavo sus dedos en los hombros del jounin sintiendo su excitación.

Continuó con los ojos cerrados y la excitación creció pensando que podría romper las reglas y mirar, pero no lo hizo. Mantuvo el control. Su beso era intenso.

Y sabía que si abría los ojos, el juego que había empezado todo terminaría. Se separaron y apretó los ojos para resistir el deseo de abrirlos.

"Está bien Sakura, puedes abrirlos" sonrió "No podía dejar que tu beso de cumpleaños fuera tan pequeño"

Ella le miró y vio que la máscara estaba en su sitio.

"Eso .. eso.. estuvo bien" Se atascó un poco de lo increíble que había sido. La camarera tenía razón, besaba mejor que Genma. La conversación se pausó un poco mientras se recomponían. El jounin le miró con una sonrisa en su boca que el gato de alicia en el pais de las maravillas habría envidiado. Que lástima que no pudiera verla.

"Sakura, ¿quieres verme?" preguntó tranquilamente.

"No, no todavía" susurró, con una sonrisa divertida.

Él sonrió. El juego continuaría, pero, quizás, la naturaleza del mismo había cambiado.

Lentamente, ella bajó de sus rodillas con cuidado y manteniendo la camisa cerca de su cuerpo se sentó a su lado. Él se echó hacia atrás apoyado en sus manos y la chica se acercó y puso sus piernas por encima. Frotando sus puntos ligeramente, Kakashi miró sus piernas "¿Te duele? ¿Quieres un poco de hielo?" la miró a los ojos "¿Hay algo que quieras?"

Sakura sintió la débil tentación de pedirle otra vez el chakra del sharingan e inconscientemente se pasó la lengua por los labios. Pero enseguida decidió que no debería dejar que lo supiera.

"Oh, casi lo olvidaba, tengo algo para ti" El ninja se levantó lentamente dejando que quitara las piernas y se deslizó dentro de la cocina para sacar algo de un armario.

Lo hiciste pensó ella con una sonrisa. No tenía que haber dejado que se alejara. El deseo por otro beso estaba rozando la superficie.

Volviendo a su sitio, le alargó una caja de madera con un lazo rojo. Ella la abrió descubriendo que había una botella de un vino bastante caro y difícil de conseguir. Era su favorito.

"Pensé que cuando llegaras a ANBU podríamos compartirlo" sonrió.

"Tienes más confianza en mí que yo misma" dijo, y le devolvió una mirada indecisa "gracias Kakashi" se inclinó y beso sus labios cubiertos por la máscara.

"¿Por qué no te saco a tomar algo? Es tu cumpleaños" sonrió y trató de poner la imagen de ella sentada encima de él estirando su camiseta hacia abajo fuera de su mente. Pensó que estar en público sería una buena idea antes de que le desgarrara la camisa.

"No tengo ropa" dijo distraídamente.

"Te dejo un par de pantalones. Podemos correr a tu casa y te cambias"

"¿Puedo quedarme la camisa?" sonrió mientras se llevó los puños a la nariz para aspirar su fragancia, muy reciente ahora por su contacto. ¿Progresaría, o sería en esencia, sólo un beso de cumpleaños? Sería excitante descubrirlo.

"Claro"

"Vale, vamos"

El ninja le dio un par de pantalones para que se los pusiera, eran grandes y tenían dos bolsillos enormes a los lados. Se rió de cómo iba, los pantalones le colgaban por la cadera. Fue al baño y recogió su ropa que colgaba de la cortina del baño y la guardó en uno de los bolsillos. Recogió la caja del vino y se apresuraron a salir del apartamento.

Cuando salieron fuera, vieron que la lluvia se estaba convirtiendo en llovizna y que no había necesidad de correr. Sakura todavía estaba sonriendo mientras cruzaba la calle chapoteando. Pensando secretamente maneras de que volviera a besarla, ella encabezaba la pequeña excursión hasta su apartamento.

Kakashi miraba alrededor mientras caminaban y se dio cuenta de que algo parecía fuera de lo normal. Había tres hombres viniendo por la calle con largas capas y grandes sombreros de paja. Caminaban despacio, como si volvieran de una larga y dura jornada.

Kakashi se paró, y Sakura se paró en frente de él. La ninja se volvió para ver que es lo que miraba el jounin.

"¿Qué pasa?"

Él la miró.

"¿Kakashi?"

Fue divertido mientras duró, pensó el ninja. "Ha vuelto"

"¿Qué? ¿de qué estás hablando?" Le miró perpleja, y comenzó a mirar alrededor.

Uno de los tres hombres se paró a corta distancia mientras los otros continuaban. Lentamente levantó la cabeza, quitándose el sombrero y revelando su cara. Mirando la ropa con que los dos iban vestidos, particularmente la kunoichi del pelo rosa.

Los ojos de Sakura se abrieron.

"¿Sasuke?"

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Lo siento, lo siento, lo siento! Sé que no tengo perdón xD, entre una cosa y otra he tenido esto super abandonado y he tardado muchísimo en actualizar, ni que decir tiene que intentaré subir el cuarto mucho antes xD y más en el momento tan interesante en el que se ha quedado. Gracias a Daiskydes que me ayudó con este y espero que os haya gustado ;).

Y para quien sigua Indecisa aún no sé cuando lo continuaré, pero no hay intención de abandonarlo.

PD: y gracias a todas por todos los reviews que me habéis mandado, me han animado mucho a seguirlo ;).