By: Marineyha-chan

Que más he de pedir…

Te quiero, mas… q mas puedo hacer que recitarlo al aire?

Dolorosos suspiros arrancas de mi pecho que sigue con dificultad los latidos de mi corazón.

Mi eterna vagancia corroerá mis sentidos y mi cuerpo seco caerá para morir y abandonar la triste inmortalidad

Sin embargo mi amor no se marchitará…

No! No lo hará!

Esperaré que el alba traiga una luz que me sirva de guía para hoy

Porque el brillo de mis ojos se extinguió para siempre…

Y la belleza de tu vista no engrandece mi camino

Esperaré que la dulce hipocresía pinte una sonrisa en mi faz, pálida por la desgracia

Y finja por mí la mentira que vivo

Porque no existo si no estas,

Porque mi alma no resiste más tu adiós

Porque entre miles

Elegiste la antigüedad

Quedándote con quien roba los lamentos

Y te empuña una daga en el cuello cuando le confiesas tu sentir.

Porque a pesar de lo nuestro

Prelaveció la palabra

Y el honor que fluía en tu sangre floreció

Convirtiéndote en el gran Lord

De los bosques de la Perla de Shikon del Sur

Me alejaste para jamás regresar

La lluvia no se comparó con el destrozo irreparable

En el que se despedazó mi frágil corazón

De aquellos espejos caobas ya no salen más que lágrimas

Cada noche esperando un retorno

Que nunca será

Esperando un silueta

Que jamás me tomará

Y me amará como mujer…

Menos de un década me e pasado durmiendo

En la tortuosa ilusión

Soñando con bellos bosques

Donde quise que me hagas el amor

Pero ahora son solo más hojas de un pasado

Que llevo años deseando cerrar

¿Qué será de ellos

Aquellos fieles que por una venganza

Concibieron conmigo mis pesares y aguantaron mis llantos insecables

Mis berrinches innegables

Mis exclamaciones por tu falta

Y los deseos que Kami se trago?

¿Que será de la dulzura de individuos

Que llenó mi vida por meses?

Que el odio no haya envenenado sus almas

Y que la felicidad que envidio sea de ellos

Se regocijen en un futuro mejor

Que el que me espera con ansias…

Y el que desconozco con temor

Una sonrisa cínica nace de entre mis labios mientras suspiro de nuevo el cálido aroma del Enero

Mis sentidos se llenan mientras la inspiración cosquillea mis dedos y mis manos cansadas de sostener mi rostro demacrado

Narran inquietas la pesadilla que viví

Por el simple hecho que no estabas

Que no estas…

Y que nunca estarás…

La tinta resbala como aquellas gotas se escurrieron

Aquella noche que pasé bajo el árbol

En la cual desaté todo el desamor que no aceptaba

Y me niego a aceptar de a momentos.

De azabache se manchan mis huellas

Que antes se vieron sucias por el rojo escarlata

Cuantas veces estuve a tu lado…

Y limpie las yagas

Que el destino creaba en tu piel

Cuantas veces he respirado tu nombre

E imaginé el cielo bajo mis pies

Cuando entre tus brazos me tomabas

Más no bastó… te fuiste con ella…

El salado de mis gimoteos marca el banco papel

Del diario que es conciente de mi martirio

Mis labios que añoraron tanto la sensación de los tuyos

Y que mudos permanecen por el sueño sin cumplir

Se presionan soportando aclamaciones ingenuas

De un corazón roto

Irremediablemente roto…

Robo aire sin pensarlo

Y busco tranquilizar mis sentimientos

Pero tu imagen se inmortaliza en mi mente

¡Tus ojos! Dios mío! Tales joyas!

Aquel dorado que me cautivo

Que enloquece cada centímetro de mi cuerpo

Y da vida a cada espacio de mi ser

Que me llena y profundiza en mi alma

Y prende aquella vela que apagaste aquella tarde de otoño

Con la confesión de amor que no me dedicaste

……

Recuerdo a la perfección cuando el infierno cayó

O yo caí en él

Cuando el manto rojo me acobijo entre las llamas

En el hoyo del dolor y la confusión

Con la razón se volvió vana

Y perdí el color de la alegría

Y me volví un ánima moribunda

Que busca el descanso final lejos de ti

De mi boca entre abierta

Nacerán las verdades que me torturaron aquel día

Y que contaré con calma

Al cielo y a vosotros

Únicos testigos de mi ser que acabará después de esta carta

Lo he decidido…

El viento jugaba con mis cabellos

Y una sonrisa se dibujaba con felicidad sincera

Mis ojos cerrados se dejaban deleitar por la realidad

Que me conmovía y alegraba

En mis manos se balanceaba

Un semicírculo de gran valor

El sol nos daba un bello paisaje mientras celebraba

Tenía en mi poder la mitad de la joya

¡Mi maldición!

Sentí un susurro besar mi oreja

E incitarme a seguir un camino que desconocía

Corrí por los campos guiada por una sensación

Llegando a tu cuerpo

A tu persona

Siempre gallardo y pretencioso

Más hoy no

Travesuras y cariños

Retumbaron en mi mente

Y el sonrojo de niña pequeña

Pronto se hizo presente

Entera, latía con desesperación

Nerviosa por la rara superstición

Enrollé en la brisa tu nombre

Y una sonrisa geste

Mi mirada dulce

Te miraba como siempre soñé

Suspiraste mi nombre con temor

Y sentí tu cobardía y tristeza asomarse en tu faz

Compresión te mostré

Mientras acaricié con delicadeza

La manga con la cual me abrigo junto a ti

-Tenemos que hablar… Kagome-

Salieron con temblor

Y cargaron mi cabeza con miedo

-Cla-claro Inuyasha, puedes decirme lo que sea-

¡Jamás debí cederte tanto!

"Lo que sea" es demasiado!

Demasiado…

-Hoy… Hoy Kagome hablé con Kikyou-

Flaqueé como humana

Flaqueé como miko

Flaqueé por amor

-Oh… Inuy-

Alguien cortó mi habla

Un grito de temor

Aceleración del corazón…

-Me iré con ella… dame la perla-

No he vuelto a respirar

Mi cuerpo murió

Mi alma entregó mi lazo

Entregó mi vida

Te quedaste con lo mejor de mí

-Dámela… y vete… que esto terminó para ti…-

Le has puesto fin a lo ajeno

Aunque siempre fui tuya

Y siempre lo seré

Estrellas miles

Se formaron en mis ojos dulces

De mis manos salió

La milagrosa perla

¡Mi maldición!

-To-toma-

No quebraré

No! Frente a ti no lo haré!

Mi cuerpo se volteó con ansias

Escuchado mil veces un perdón

Sin embargo

Una promesa con valor tiene mucho más amor en sus letras

Que mi nombre para ti

Mi cuerpo se deslizó

Corriendo intrépido sobre el verde césped

Mi firmeza fracasó

Y me dejó bajo la tutela de mi amargo dolor

Bajo el cuidado de tu adiós

Llore por cada día

Cada caricia no recibida

Cada noche sin tu calor

Cada beso que no tuve

Cada roce que soñé

Aquel árbol de misterioso poder

Escuchó cada llanto

Y apagó el sol

Que impactó mi rostro indicándome

Que jamás volvería a ser bienvenida

Cubro mi rostro adolorido

Y me dejo llevar por el sufrimiento

Que se ha vuelto una rutina

Aquel martirio que

Parece no terminar jamás

Porque…

NUNCA!

Nunca te dejaré de amar…

Valga la redundancia.

Kagome Higurashi

Se dejó mimar por el sueño cerrando el pequeño cuadernillo desgastado en la solitaria habitación… aquella, aun bella, mujer de veintitrés años.

Continuará...

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