7 "Dime lo que pasa"
En el momento que el pedazo de madera maciza ya no interfería entre los dos lados, Luka quedo quieto frente a quien veía, sus facciones tiernas se convirtieron en una duras y enojadas un miedo a perder infructuó en su cuerpo. Mientras que él que tocaba el timbre lo miraba asombrado...
-¿Qué haces aquí? – Preguntó la otra persona del otro lado sorprendido
-¿Tú qué haces aquí? - Dijo Luka molesto sintiéndose con seguridad de su poder en esa situación
-Viene a ver a Abby... ¿Qué haces aquí?...
-Ella no está y no creo que te tenga que responder eso – Volvió a gruñirle
-Tranquilo chico... ¿Cuándo vuelve?
-Está trabajando YO la voy a ir a buscar, le digo que viniste – Muy cortante empezó a cerrar la puerta pero la mano del otro lo paró con fuerza
-Espera, ella me tiene que dar algo, mejor la llamamos, que me diga donde está lo que necesito y me voy ¿Ok? – Empujo la puerta hasta que Luka la soltó y él entró con un aire de superioridad sabiendo el camino se sentó en el sofá.
Luka quedo con la puerta abierta en sus manos cuando él otro entró como si fuese su casa. Cerró la puerta haciendo que el golpe se escuche, se mordió el labio y apretó sus manos con impotencia, la idea de ese tipo al lado suyo, el casa de Abby le repugnaba era simple inaudito que se pensara el dueño del lugar, por su forma tan relajada de pasar.
Había algo que Abby lograba en Luka... los celos... y este tipo no los calmaba mucho que digamos...
Camino endurecido hasta donde el tipo se había sentado y lo miro desde arriba.
-¿Qué quieres? – Preguntó Luka
-Necesito un papel, mira llama a Abby y listo
-Ok... llámala tú
-¿Por qué no tu? – El tipo se cruzo una pierna y sonrió malicioso
-No sé el número... – Su mirada se perdió en el suelo de la vergüenza, la impotencia de golpearlo lo desesperaba tenía la sensación que se estaban burlando de él en sus propias narices...
-Deja, yo la llamo – Volvió a reír entusiasmado por la situación, por algo la incomodidad que causaba en Luka le agradaba.
-Hola Abs... – Sacó su celular y empezó a hablar
- ¿Nick? Hola –Respondió Abby
-Abs escúchame estoy en tu departamento, el grandulón me abrió... necesito los papeles... ¿me dices dónde están?
-¡¿¿Nick, estás en mí casa??! –Se pudo escuchar desde el otro lado del teléfono, su voz se sintió sobresaltada y nerviosa al saber donde se encontraba y con quien...
-Calma bonita... está todo bien... dime donde están esos documento, tengo un cita con Jim en un rato y los necesito... bueno ya sabes porque...
-Sí... bueno pásame a Luka así el los busca y te los da, por favor...
-Ok... hey tú, quiere hablar contigo.
Luka sacó el teléfono violentamente de las manos de Nick, dio la vuelta y fue hacía la cocina para no sentir la presencia del intruso...
-Hola Abby ¿Qué demonios quiere ese tipo?
-Luka... cálmate... mira ve a mí habitación en el cajón de la mesa de luz hay una carpeta roja que dice "Clínica James" dásela y listo ¿ok?
-Está bien... ¿en la mesa de luz?
-Sí... se que Nick es un poco prepotente pero... es buena persona...
-Si tú los dices...
-Luka... dásela y me pasas a buscar si...
-Sí... te extraño...
-Yo también y mucho... nos vemos
-Ok...
-Nick, voy a subir a buscar el dicho papel... espera aquí –
-Tranquilo, no voy a robar nada... lo que quiero de aquí no está así que... – Dio una carcajada haciendo gestos con su rostro, burlándose directamente de Luka.
Parecía que supiera absolutamente todo en la vida de Abby, que supiera de él, de Carter de sus problemas... de todo...
Luka se sentía intimidado por aquel, porque el mismo se daba cuenta que Nick sabía algo que era desconocido ante sus ojos como si está Abby estuviera escondiendo algo tan atroz para ella que lo ocultaba del mundo pero solo Nick lo conocía... Sus celos eran presos de ese pensamiento, de ese sentimiento de traición impuesto por ella... pero más que nada... el dolor de la mentira ocultada... de la desconfianza que Abby tenía...
Subió en peso cansado, fue hasta la mesa de luz donde encontró la dichosa carpeta roja donde Abby le había dicho, pero cuando la buscaba le llamó la atención que debajo de esa carpeta estaba lleno de folletos médicos con gente borrosa dibujados en ellos que no pudo ver con mucha calma ya que Nick lo apuraba a los gritos...
-Aquí tienes tu carpeta – Se la dio en la mano con frialdad
-Gracias... un placer hablar contigo, nos estamos viendo Marcos – Tomó la carpeta, dio unos pasos atrás con una muy peculiar forma de hablar entre galante y burlona se despidió de Luka con una risa inmiscuida en sus labios.
-Luka
-Como sea, nos vemos... ¡Ah! dale un beso a Abby por mí – Salió cerrando la puerta de un golpe, ya con la puerta entre ellos las singulares risas de él se podía escuchar, Luka se contuvo de no salir, golpearlo hasta que llore y le pida piedad, pero en su cabida lógica se dio cuenta que eso le traería más problemas de los que veía avecinarse...
Sin pensarlo mucho tomo su abrigo y salió del edificio unos minutos después de Nick, volvió a recorrer las calles pero ahora sin ese aire a melancolía que antes lo poseía la imagen de ella ocupaba su pensamiento el echo de besarla de nuevo era una manera de volver al antes de hacerlo recodar la familia que perdió, de todo aquel sufrimiento que fue preso... pero el estar con alguien que le inspirara esa agrado valía cualquier recuerdo perturbador...
Entró en su hotel, recogió en una mochila un par de cosas y se encamino hacía el hospital... Cuando se paró frente el edificio vio a Abby sentada en una banca, fue hasta ella y al verla más de cerca se percato de que sus ojos estaban cerrados y tenía la cabeza para atrás.
En ese momento solo puso contemplarla tan simplemente, ver esa belleza que nadie veía... esos rasgos sutiles que la hacían imposible de no voltear a verla.
Paso su mano por el rostro y ella abrió los ojos en un sobresalto.
-Hola... – Sonrió al verlo
-Hola... ¿estas lista? – Le sonrió aun más y acaricio su cabello
-Sí... pero espera... me encanta sentarme aquí... ven...
Luka se sentó al lado de ella y la abrazó por detrás posando su cabeza arriba de la de ella.
-¿Te gusta sentarte aquí? –Preguntó extrañado sin dejar de acariciarla
-Sí... es tan calido... no hay ningún ruido... es lo más parecido que pude encontrar a mí banco en el Lago Michigan...
-Es verdad... es tranquilo pero nada se parece al Lago...
-Lo sé... pero este banco fue el primer lugar donde llore cuando vine a este hospital, cuando me sentía feliz, triste, agotada... ah sido testigo de cada uno de mis estados... no hay que privarlo de éste ¿no crees? ...
-¿Esto?
-Sí bueno... digo... creo que... bueno no sé... pero que nosotros... somos... tu sabes... "algo" quiero decir...se que no lo hemos hablado pero bueno...supuse que por lo de anoche... nosotros...- En el momento que esa pregunta fue puesta Abby comenzó a temblar su voz a tartamudear con cada palabra que articulaba sin saber bien que estaba diciendo... Se sentó erguida en el banco sus ojos se movían inquietos buscando donde refugiarse.
Luka la miraba perturbado pero con una leve sonrisa al verla tan nerviosa el simple hecho de que se haya mencionado ese algo d por si lo alegraba, porque sabía que no estaba haciendo una base de idealizaciones inventadas por su propio deseo.
-Calma... sé lo que quieres decir... yo... yo también quiero que esto pase a ser más que un "algo"...
-Luka... saber que yo también... aunque me cueste decirlo eres la persona que más eh extrañado aquí... pero... no puedo darte lo que sueñas... esa familia... conmigo... eso es imposible... – Volvió hacer lo que siempre hacía, esconder sus ojos en el suelo bajando la cabeza en signo de derrota...
-Abby... no hagas esto... te das por vencida antes de cualquier cosa...Eres fuerte puedes ser madre, esposa lo que quieras conmigo o con cualquiera... simplemente no te escapes de la idea porque siempre te asustara más...- Tomo el mentón de Abby con una de sus manos volviéndola a ver y acaricio esas lágrimas que bañaban su rostro.
-Luka... no es que no quiera... o que huya de la idea... es que no puedo... así de simple... no puedo... Nos soy la persona adecuada para un niño y menos para un hombre... ya lo sabes...
-Deja de decir eso porque tu misma te convences y te haces inferior a todos... nosotros hemos atendido cientos de casos en el ER de madres que golpeaban a sus hijos, que los dejaban a la noche para prostituirse... infinidades de cosas...¿Por qué ellos que son lo peores padres pueden serlo y tú no?...
-Justamente por eso... porque no quiero ser usada como ejemplo de mala paternidad... no, no quiero que mis hijos tengan como madre a está mujer que apenas se puede mantener en pie... no voy a herir a nadie más Luka... hay gente que no tiene que ser padre, que no esta destinada a serlo... y yo soy una de esas persona...
-¡Por dios Abby! No te puedes comparar con esa gente... sabes que si tuvieras un hijo serias la persona más dulce del mundo... yo lo se, tu lo sabes... No quiero que pienses que pretendo sacarte está idea para que tengamos hijos... porque no es así, pero necesitas sacarte esa maldita obsesión de pensar que todo lo que haces está mal... que eres la peor en todo y que hieres al mundo... las cosas no son así... cometes errores, sí eres un ser humano... no por eso eres mala persona... Yo te herí, tú me heriste... es la regla de la vida pero no por eso tienes que etiquetarte a ti misma como una do nadie que no merece nada, porque todos necesitamos felicidad, malos o buenos...
-Luka, cállate...por favor... yo no merezco nada... tienes un concepto de mí idealizado erróneamente... quizás todos tienen que tener felicidad, pero la mía no es tener una familia... mi felicidad no la conseguiré a costa del sufrimiento de otros Luka... prefiero morir como una mujer debocada en su trabajo y nada más...
-Abby¿Qué sufrimiento le puedes causar a los demás? dime porque no te entiendo...
-Yo se de lo que hablo... no te lo diré Luka... es algo que no controlo y que no arrastrare a otros en esto...
-¿Qué esto?... creo que tenemos la suficiente confianza para que me lo digas... nunca te daría la espalda si eso te preocupa... sabes que no lo hice y no lo haré...
-No quiero decírtelo ahora Luka... quiero estar contigo sin pensar en ello... por lo menos un tiempo... un momento, no quiero que mi vida se embarque en explicarlo, en vivir en ello... ahora solo quiero disfrutar de estar contigo sin que nadie nos moleste... eso es todo...¿Puede ser?
-Está bien, lo haremos a tu manera... pero en algún momento me tienes que decir que esta pasando... no quiero estar a tu lado preocupado de que algo te pasa y no puedo ayudarte...
-Lo sabrás a su tiempo... solo quiero disfrutar esto... sin que pase nada... sin que todo gire en eso, solo quiero que gire...en nosotros...
-Esta bien... ven... – Luka paso ese brazo que tenia en su espalda y la atrajo más cerca de él hasta quedar abrazados mirándose fijamente.
-¿Sabes que no hay nada que quisiera estar haciendo más que esto? – Dijo Luka acercando su nariz a la de ella
-Que pocas metas que tienes mi amigo...
-No me digas amigo...
-Está bien Kovac ¿Así es mejor? – Sonreía picaramente mientras con cuidado mordía la punta de la nariz de él
-Señor Kovac para usted...
Luka sonrió galante y Abby solamente lo observo unos segundos, hasta que esa boca maliciosamente sonriente la llamo, se acercó mas con su rostro y metió su lengua en la boca de Luka hasta que encontró la de él y comenzaron a jugar con gracia y sintiendo como se reía el otro...
-Ahora veo porque estabas tan dispersa en tu turno Lockhart – Una alta y muy delga mujer pelirroja con pequeños ojos color esmeralda y diminutas pecas regadas por toda su cara se les acerco haciendo morisquetas con los ojos cómplicemente.
Abby al escucharla despego su boca de la de Luka en un sobre salto, miro abajo avergonzada mientras se reía.
-Hola Noel...
-Hola Abby... con que veo que esté es el famoso croata ¿ah? – Señalando son la cabeza a Luka que se trataba de poner serio ante la situación pero sus carcajadas le jugaban en contra.
-Así parece... Soy Luka Kovac – Se compuso dejando de abrazar a Abby y le entrego la mano a la mujer, ella le dio un apretón gustosa.
-Al fin el hombre de lindo nombre... Soy Noel Mohan.
-Bueno... Noel, encantado de conocerte... ¿Trabajas aquí no?
-Sí soy compañera de Abby en la residencia... bueno me voy tengo pilas de historias por llenar antes de que él señorcito de Randall me eche... – En su voz se percato cierto desagrado al nombrarlo con ironía, cosa que dibujo una sonrisita malvada en la cara de Luka.
-¿No te cae bien Nick eh?
-Solo a tu mujer le cae bien ese parásito andante... debe ser de pena...
-¡Hey! no se la agarren con él... el pobre está solo...
-No tengo la culpa que sea un anti social Abs... que se consiga un pasatiempo o se alquile una esposa, pero que no nos amargue la vida aquí, ya es mucho con los pacientes que me vomitan mis zapatos Prada para tener a esa cosa molestando todo el santo día...
-Creo que nos llevaremos muy bien Noel... – Luka soltó una carcajada cómplice sabiendo que molestaba a Abby
-Creo lo mismo... bienvenido al club "TRD"
-¿TRD?
-"The Randall's Dogs" hay muchos usuarios... es un furoll –
-¡Por el amor de dios basta ustedes dos, parecen dos niños insultado a los profesores! – Gritó enojada Abby haciendo gestos
-Bueno ya... me voy
-Adiós – Gritaron en coro Luka y Abby viéndola partir
-¡Hey! me olvidaba, hoy los chicos del staff se juntaran en "Lady Madonna"a eso de las 11 ¿Vienen? - Ya lejos de ellos en la puerta que entraba al hospital les pegunto sosteniendo la puerta
-... ¡No sé!... – Gritó Abby
-¡Ahí estaremos Noel! – Luka se le precipito antes y le dijo confiado
-¡Los espero! – Su figura entró por la puerta transparente hasta que se perdió.
-Luka, no quería ir...
-Vamos Abby... ¿una noche de fiesta no nos hará mal no? – Se paró y ofreció su mano para que ella se levantara
-Está bien... pero mas te vale que no me saques a bailar...
-No prometo nada... ¿Qué clase de nombre es "Lady Madonna" para un bar?
-Es por el tema de The Beatles... no me digas que no los conoces
-Por supuesto pero no soy de escuchar mucho de sus cosas... la mayoría me deprimen...
-Depende... sí te pones a pensar en lo malo sí, pero si te pones a ver tu suerte te hace sentirte bien ¿no?...
-Sí lo ves desde ese punto sí... ¿ahora vamos a casa?
-Vamos... – Abby se levanto con la ayuda de la mano de Luka, al estar ya parada al lado de él, lo abrazo caminaron unos pasos, los dos se detuvieron sincronizando cada respiración, se voltearon hasta estar frente a frente, Luka la tomo por las caderas y sin pensar en lo que dirían, la alzo por los aires como a una niña y la beso dándole vueltas, Abby por ese momento se había olvidado de sus temores y de ese pesado presente que ocultaba y solo disfruto ese beso, ese juego de salivas y leguas descontroladas que la llevaban a la única felicidad que alguna vez había conocido...
