8 "Lloran las almas"
Apreciaban ese cielo oscuro con unas pocas luces del sol que se inmiscuían entre las nubes, los dos acostados sobre un sofá mirando directo al gran ventanal que les mostraba aquel paisaje calmo y templado. Entrelazando sus cuerpos sin si quiera escuchar su propia respiración, él algo nervioso movía sus dedos con impaciencia.
-Abby...-Preguntó recostado al lado de ella sin dejar de observar la ventana.
-Sí... – Sus ojos se mantenían cerrados sin dar importancia
-Hoy hable con el abogado... y en una semana tengo que viajar a Chicago...
-¿Por qué?
-Sam inicio una demanda por unas cosas y tengo que solucionar todo... además tengo que procurar vender el departamento y despedirme de los chicos...
-Sí claro... ¿Cuándo te vas? – Su cuerpo se estremeció al darse cuenta que se iba, que la dejaba que ya no vería esos ojos que la calmaba, a los cuales en tan poco tiempo se había vuelto a acostumbrar.
-En una semana... el domingo sale mí avión... estaré volviendo en una o dos semanas...
-¡Oh!... Eso es bastante...
-Sí lo sé...por eso quería preguntarte si...bueno...si querías venir conmigo...
-... ¿Qué?... – Elevó su cuerpo hasta quedar sentada mirándolo a él que seguía acostado con su mirada dispersa en la niebla, al sentir que ella le clavaba sus ojos por los suyos la miró serio y le tomo la mano.
-Sí ¿Por qué no?... estamos juntos de nuevo... yo estoy divorciándome... y creo que si vas harías feliz a muchos en especial a Susan, te extraña mucho...
-No... no pienso pisar ese lugar Luka... nunca
-¿Por qué? Está todo Bien... si no quieres vamos pero no decimos que volvemos... ¿eso quieres?
-No pasa por eso Luka... simplemente no quiero volver y listo... ve y lo único vuele, solo eso
-De eso no hay que preocuparse, apenas llegue me instalo
-¿¡ Aquí !? – Abrió los ojos grandes, esa no se la esperaba.
-Sí...ah perdón no sabía que eso no era lo que querías, esta bien... buscare un Dept...
Su decepción por ese rechazo pesaba en su cabeza como en esa parte de su alma en la que soñaba despertarse con ella todos los días, con ser testigos de cada detalle de su vida de ser parte de su vida en cada mínimo detalle pero esa batalla la había perdido culpa de algún miedo bien oculto de Abby que cada día le interesaba mas de descubrir porque estaba tirando todos sus pensamientos a una austeridad que le daba miedo volver a recorrer.
-Disculpa Luka, es que no se si me voy a acostumbrar a vivir con alguien más, por lo menos no ahora... me tardó mucho desligarme de de siempre estar con alguien que me ayude... no quiero perder esa estabilidad que tanto me costo...
-No, está bien – De esa calma mirando a ella y cada cuanto al cielo que ya había oscurecido por la hora, se levantó prepotente sin siquiera mirarla de nuevo movió su cuerpo hasta llegar a la escalera.
-Tienes que dejar de idealizarme como Carter... porque no lo soy... – Quedó ahí parado mirándola enojado pero al mismo tiempo suplicante.
-Luka... – La había agarrado, sabía lo que pasaba por la mente de ella en todo momento y finalmente lo había dicho... Abby imaginaba que él era Carter, que todo lo que hiciera siempre iba a estar ante un jurado esperando la aprobación, ese enclave en el cual se encontraba con John ya no era el mismo con Luka... pero ese miedo a ser mirada en detención aun la perseguía... – Luka... – Volvió a balbucear sin quitar la conexión entre sus ojos que se interrogaban con pena.
-Deja, llegaremos tarde a lo de la reunión – Su semblante de seriedad no cambiaba, su mirada de tristeza y desilusión seguí allí pendiente de su mismo pensamiento que estaba entre la neblina de las consecuencia de la desdicha recurrente... Subió desganado las escaleras como si cada escalón fuese un un reto, pero su mirada no se apartaba del cuerpo de Abby, allí quiero pensando en valla a saber que, seguramente Carter... o aquel secreto que escondía como si fuese peligroso...
Abby tras descansar su mente un segundo, subió también al dormitorio donde se encontraba él que le desvió la mirada de una forma dura. Los dos en el mismo lugar solo respiraban incomodidad hasta que Luka tomo su ropa en la mano y bajo a cambiarse al baño del piso anterior.
Tras pasar severos minutos ella bajo ya vestida y él la esperaba en el sofá sentado mirando el suelo, se notaba que la preocupación había tomado su rostro y las lágrimas había acompañado ese tiempo su cuerpo.
Sin siquiera dirigirse una palabra Luka se paro fue hacia la puerta y Abby sabiendo la indirecta fue con el.
Llegaron al lugar en el auto de Abby, pero Luka fue el que condujo, cruzaron la calle sin decirse o mirarse en lo absoluto.
Al entrar al lugar, en una especie de entre piso se notaba mucho barullo y cuando miraron se encontraron con los amigos de Abby bebiendo y a las carcajadas, ella conociendo ya el lugar fue hasta donde estaban y Luka la siguió.
Era un bar muy antiguo pero con un toque moderno simulando el estilo de Inglaterra con foto obviamente de The Beatles por todos lados y música de ellos sonando por todo el lugar lo que le daba un aspecto de viajar a otra época y en la entrada donde se encontraban unos sofás un retrato muy grande de la pintura "Lady Madonna".
-¡Chicos por acá! – Gritó Noel agitando su mano mientras que con la otra sostenía un Martini
- Hola Noel... – Abby se acercó y la abrazó con una voz triste, Luka solo se limito a mirar y hacer un gesto cordial.
-Bueno por lo que veo la parejita ahora se exhibe... – Detrás de una pared salió Nick con una sonrisa disimulada
-Vamos Randall, no empieces – Noel le gritó desde donde estaba con poco paciencia.
-Solo decía Mohan, no te pongas molesta... Abs... necesito hablar contigo por lo de Jim...
-Sí claro... ¿puede esperar? acabo de llegar...
-Sí... obvio... ¿te traigo algo de beber?
-No gracias... – Abby miró a Luka con pena y al verlo se dio cuenta de que él estaba mal... se le notaba en el desgano de su cuerpo y la forma de desviar cada mirada que se le otorgaba
-Voy abajo – Luka sin siquiera mirar a su alrededor bajo las escales sin darle tiempo a nadie de que reaccionara
Abby al verlo salir de esa forma fue hasta él corriendo, él se perdió en la mansedumbre de gente que bailaba en esa pista, pero ella lo siguió hasta que llegó detrás de el a una sala más donde no había nadie.
Luka estaba parado mirando la pared sin soltar un sonido sin simplemente pensar en algo más de lo que pasaba. Ella se acercó despacio y le toco el hombro con la mano.
-¿Qué pasa? – Preguntó Abby suave con melancolía
-Dímelo tu...
-¿Qué quieres que te diga?... – Luka se dio vuelta y le sujeto la mano interrogándola con los ojos
-Abby... ¿Qué me escondes?... sabes que te puedo ayudar...si tienes miedo que te trate mal por algo ten por seguro que no lo haré...
-Por favor no hagas esto, necesito tiempo... para afrontarlo... no sé... por favor no lo hagas...
-Sabes que no ye voy a abandonar... cualquier cosa que te pase me lo puedes decir siempre fue así y no tiene que cambiar... solo dime y veremos como afrontarlo...
-Luka...por favor enserio...todo se arruinara...
-¿Más que ahora?... míranos Abby, no hemos pasado ni dos días y ya estamos peleando y a los llantos... que me ocultes lo que quieras que ocultas nos está hiriendo más que si lo supiera... no voy a dejar que la falta de comunicación que ya nos destrozo nos vuelva a hundir... no está vez Abby...
-No puedo... fue duro aceptarlo de nuevo... no quiero que termines atado a esto solo por ayudarme...
-Abby...
-No puedo... no puedo... – Respiro profundo sin saber que estaba pasando miro a Luka suplicando por algo y lloro... simplemente dejo que aquel pasado que ahora estaba viviendo de nuevo se descargara en el llanto más agotador que había tenido en mucho tiempo, dejo que su alma se desligue de aquel peso que cargaba, que sus heridas se abrieran para cicatrizar sin ser besadas, ese fondo negro que la succionaba cada vez que pensaba en ello se hacía más fuerte y difícil de ganar... sus fuerzas de lucha se estaban desganando con el tiempo y las lágrimas que su cuerpo derrochaba cada día la hacían más débil para la próxima ronda...
Él tan ingenuo a todo lo que se le presentaba en ese segundo no era lo suficientemente capaz para descifrar lo que ella ocultaba en sus sueños y en su vida, solo la envolvió con sus brazos tratando de que ese dolor que la veía sentir se extinguiera con el cariño de un tercero... Su soledad compartida los unía más de lo que se imaginaban, la vida a penas de las que siempre fueron víctimas se consolidaba con cada melancolía recordada por sus mentes...
Ninguno de estos personajes de la obra que llaman vida, era lo suficientemente fuerte para luchar contra lo que se avecinaba en la desolación del destino, esa franja de lucha era demasiada para sus ya exhaustos cuerpos cansados de lidiar con la pena que la vida les imponía cada día... no eran quienes para pelear esta batalla con tanto desgano que se asemejaba en sus almas...
