Hola! No me había dado cuenta q no se permitian "anonimos" para dejar reviews creo que lo arregle ahora, si sigue el problema avisenme P

Espero que les guste

12. Pérdida por dentro

Chicago:

Su rostro estaba petrificado, los flashes de se mente se cruzaron confundiéndolo en que realidad se encontraba, con quien estaba, con quien contaba, que hacía o si tenía alguien en quien confiar... todo duda existencial que alguna vez se pregunto se encontró en esa brecha al verla ahí...

-¿Qué haces aquí? – Preguntó escéptico sin apenas despertarse bien de su siesta repentina.

-Perdón, no pensé que te molestaría... mira solo quiero hablar Luka... todo ha pasado tan rápido que confunde ¿sabes? yo no te quise herir pero sabes que siempre mi vida y la de Alex va ante todo...

-No hace falta que lo repitas cada vez Sam...¿Eso es todo?

-¿Desde cuando eres tan cortante?... ¿puedo pasar? – Su sonrisa conciliadora mostró paz pero su mirada inquietante y nerviosa daba un aspecto no muy calmado de su parte... la forma en que el cuerpo temblaba lo ponía más nervioso.

-Claro... – Sin ganas abrió la puerta despacio cediéndole el paso.

Ella sin preámbulos entró como si nada, era entendible después de todo seguía siendo su casa. Con pasos mareados y torpes ingreso bajando los escalones que se aparecían en su camino y llegó al sofá donde lo miro con cierta melancolía ya que ahí había sido el comienzo de todo.

Luka por detrás sin querer acercársele mucho la miro... aquel cosquilleo que alguna vez sintió por ella había desaparecido, ese sentimiento de timidez y sonrisas con ella ya no estaba... era como la niebla... solo nublaba la vista dejándote en un sueño pero cuando el viento de la realidad la esfumaba, ya nada quedaba.

-¿De qué querías hablar? – Volvió a repetir con rudeza

-Luka... solo quería disculparme por todo... se que estas, estamos en una posición un poco tensa pero quiero que sepas que... todavía te quiero ¿sabes?... siento lo mismo que siempre sentí pero no soy de las personas que se atan a otra por el resto de la vida... eso no va conmigo... – Cada palabra que decía con confianza y con cierto orgullo era un dardo en la cabeza de Luka... casi lo decía irónica y lo amenizaba con una sonrisita que desesperaba en lo más profundo a él.

-Por dios Sam... Me desviví para que al fin tuvieras esa estabilidad de la que siempre te quejaste no tener y cuando te la di... simplemente la rechazaste... y te fuiste... – ahí se denigraba, hay se rebajaba ante ella, ante la cicatriz aún abierta del rechazo ejercido... ahí estaba como siempre... como la victima envestido de malo.

-No hace falta que lo repitas... pero podemos volver a lo de antes ¿no crees? solía pasarla muy bien contigo... – Lentos movimientos envolvieron su forma de hablar, de actuar, camino de forma sensual hasta a él jugando con sus sonrisas irónicas, llego a su frente y paso la mano por el pecho... él se mantenía quieto procesando lo que estaba pasando... sin poder realmente creerlo...

Boston:

El ruido de la aguja contando los segundos pasados se clavaban como dardos en su cabeza, pero en el estado en cual estaba poco podía hacer o simplemente reconocer que segundos, de que hora o de que día ese maldito reloj marcaba constante.

Acostada sobre el sofá durmiendo con ojos entre abiertos, los primeros rayos de sol se inmiscuían con cuidado, como si pidiesen permiso para iluminar su oscuridad instalada.

Botellas y más botellas era la única imagen que se podía visualizar... en el piso como en la mesada... más de 5 quizás 6 o 7... Vodka transparente inocente y amargo en su interior... como quien era su bebedor...

El teléfono repicando constante, pidiendo ser atendido, pero sus oídos como su mente se encontraban en el mayor de los sueños... sumergidos en su realidad soñada sin mal ni pesar... solo lo que anhelaba.

La cerradura girando, alto y rubio hombre entra en la escena escalofriante... no ha pasado más de un día desde que el se fue y ella se encuentra de vuelta en sus andadas sin querer.

Cruzó la entrada, se arrodilló ante el sofá y la contemplo un segundo acariciando su rostro hasta que ella comenzó a abrir sus ojos con dificultad... trato de hablar y en su titubeo incomprensible é se dio cuenta que todo había vuelto a empezar. 'Como los viejos tiempos' repitió su mente al mismo tiempo triste pero con cierta esperanza de volver a ser de ella más que el que la ayuda... volver a tener el lugar que aquel le usurpo.

-Vamos a lo de Jim, Abs...

Los ojos de ésta se abrieron, asustada lo miró como si al principio le costara entender quien era o que hacía allí.

-¿qué?... no, a lo de Jim no voy a ir... ¡no!... – Entró en la realidad sus ojos se abrieron completos y su mente se puso alerta al escuchar ese nombre y a lo que venía adjunto con él... la verdad.

-Shhhhh... Calmate Abs... vamos, no va a pasar nada es lo mismo de siempre, solo habla con el y dile porque paso esto...de nuevo... no es tan difícil y sabes que te ayuda...

-¡No!... no puedo volver ahí... – Se sentó en el sofá, tomo con sus manos su rostro escondiéndose de la mirada perturbante que el otro le daba.

-No me importa si no quiere o no puedes porque sabes que te hace bien... así que... viste te y vamos.

-Pero Nick...

-No Abby... esto es demasiado para que lo dejemos pasar, acuérdate que soy tu padrino quien vela por ti y si se que volviste a decaer no te voy a dejar a la deriva porque te encapriches.

Él se levanto de su posición la tomo del brazo y tan fríamente como soporto la llevó hacía arriba para que se cambiara sin decir ninguna palabra.

Chicago:

-¿Qué haces? – Preguntaba Luka al sentir el contacto que Sam le producía mientras ella acariciaba sus labios con los dedos.

-Luka... sigues siendo mi esposo...

-Eres una hipócrita. – Se encamino de nuevo hacía la puerta, bajando la cabeza y negándose a si mismo que eso acababa de ocurrir- Vete... – Abriendo la puerta, le dijo sin mirarla.

-¡Idiota! Eres un deprimido que cuando se de cuenta que no tiene nada va a venir llorando para que le preste a mi familia y creéme que no lo haré.

-Prefiero armar mi propia familia antes que volver a ser la tuya.

-No te necesito, ya mucho mal le hiciste a mi hijo para que te deje entrar de nuevo a mi casa.

-Yo no le hice nada a Alex, si el está mal es por tu culpa, yo no lo críe ni lo maltrate para que sea como es hoy, tu misma lo hiciste.

-¡No sabes de que hablas¡Maldito infeliz! – Mientras Luka sostenía la puerta dándole paso para salir y casi echándola, ella se dio vuelta y a escuchar la verdad que le decía golpeó su pecho gritando.

-Puedo ser lo que quieras, pero por lo menos no le echo la culpa a otros de mis errores. – Jamás se imagino que algún día le iba a decir todo en su propia cara, por lo menos no sobrio. Pero ahí estaba insultando, diciendo su verdad a al mujer que algún día amo, que ahora ese sentimiento se veía tan lejano y empañado por el odio resentido.

Sam salió son la impotencia de matarlo en ese mismo escenario, quedo solo en ese departamento que ahora le parecía un infierno de recuerdos que torturaban su mente haciéndola volver a todo lo anterior que no quería recordar. Se volvió a sentar en el sofá, tomo su teléfono en manos y marcó la casa de Abby.

El incesante tono que ya desesperaba seguía sonando como si nada, nadie atendía nadie hablaba, la necesidad de escucharla crecía con intensidad por cada tono seco que le daba el maldito teléfono, pasaron minutos y minutos, pero nada. Colgó el aparato, se hundió en el sofá y se preparo para que todos sus miedos, pensamientos y recuerdos hicieran una larga y extensa visita durante toda la noche...

Boston:

Por la maltrecha puerta aparecía Abby con su mirada escondida en el suelo, al lado Nick quien no la dejaba de observa ni un solo momento. En la entrada esperaba un señor alto un poco encorvado canoso con una sonrisa amigable que inspiraba confianza. Se acercó hasta ellos y sin decir ni una sola palabra entrego una mirada a Nick que asistió con la cabeza, tomo a Abby por los hombros y ellos dos caminaron hasta una puerta donde sus figuras desaparecieron.

Nick se quedo solo en esa entra que simulaba ser un pasillo, todo tapado de grandes carteles sobre las adicciones. Por algo aquel lugar al mismo tiempo que lo calmaba lo desesperaba de una forma extraña. Sus piernas temblaban de tan solo pensar que Abby volvería a beber como cuando la conoció, de volver a levantarse a la madrugada para buscarla en bares, de ser ese hombro siempre mojado por sus lágrimas... de pasar de nuevo solo como su amigo y no tener la posibilidad de ser algo más...

Pasaron aproximadamente dos horas, seguía sentado en un banco en el medio del pasillo cuando vio a Jim acercándose con la misma sonrisa pero su mirada decaída...

-¿Está bien? – Se levanto preguntando

-En lo que se puede sí... Era normal que pasara esto, no esta recuperada del todo... solo que me extraña que haya sido tan rápido... quizás la subestime más de lo que debía.

-No sé... su no... uno de sus amigos se fue de la cuidad... capaz que eso la afecto ¿no?

-Puede ser, son muchos factores Nick, tu mismo lo sabes... realmente no sé que hacer, esta deprimida, demasiado para estas alturas... no sé que le pasa... que la afecta para que se ponga así. No sabe quien es o que tiene... No sé realmente... no puedo deducir que le pasa por su mente.

No pude decirte por qué ella se sentía así
Lo sentía cada día, y no pude ayudarle
solo la observaba cometiendo los mismos errores otra vez
Qué esta mal, qué esta mal ahora?
Demasiados, demasiados problemas
No sabe a donde pertenece, donde ella pertenece

Quiere ir a casa, pero no hay nadie en casa
Es donde ella se tumba, rota dentro.
Sin sitio a donde ir, no hay sitio donde seque sus ojos
rota dentro

Abre los ojos y mira fuera, encuentra las razones de porque
fuiste rechazada, y ahora no encuentras lo q dejaste atrás.
Se fuerte, se fuerte ahora
Tantos, tantos problemas
No sabe a donde pertenece, donde pertenece

Quiere ir a casa pero no hay nadie en casa
donde ella se tumba, rota dentro.
Sin sitio a donde ir, no hay sitio donde seque sus ojos
rota dentro

Sus sentimientos esconde
No encuentra sus sueños
Esta perdiendo la cabeza
Se esta quedando atrás
No puede encontrar su lugar
Esta perdiendo la fe
Cayo en desgracia
Esta por todo el lugar

Quiere ir a casa, pero no hay nadie en casa
Donde ella se tumba, rota dentro.
Sin sitio a donde ir no hay sitio donde seque sus ojos

rota dentro Ella esta perdida por dentro, perdida por dentro.
Ella esta perdida por dentro, perdida por dentro.

En conmemoración de las buena canciones de Avril Lavigne!