Capítulo 2: ¿Odiar o Amar?
Ava, salió rápidamente de su baño, para encontrarse con Grace en el centro comercial como lo habían planeado unos instantes antes de empezar su baño. Se vistió de manera sencilla lo cual siempre hacía ya que Ava decía que "No hay que llamar como desesperada la atención… solo hay que mostrar lo natural de uno", y así se entrometió en su closet para buscar una tenida que la hiciera sentir cómoda. Unos blue jean fueron elegidos y combinados con un abrigo de color rojo que a la altura de su busto, se enanchaba hasta llegar hasta sus muslos. Buscó unas botas que había comprado no hace mucho, de color negro con un leve taco. Un pañuelo color crudo, uno de sus colores favoritos, daba vuelta sobre su delicado cuello. Unas cuantas pinceladas de rubor, del tono de su piel, fueron refregadas por sus mejillas. Unas cuantas pinceladas más en sus parpados con una suave sombra de color café, y con una máscara de color negro sobre sus pestañas, hacían que sus ojos castaños, se vieron de un color más acaramelado. Unas cuantas gotas de perfume, detrás de sus orejas y en su cuello, habían sido derramadas haciendo que, el dulce aroma del perfume "Ultrared" de Paco Rabanne, se mezclara con el floral aroma de su champú. Decidida, salió de su alcoba, con las llaves de su auto en mano. Bajo todos los escalones de su escalera con unos brincos y gritó al llegar a la puerta principal "Espérenme a cenar", al escuchar la voz de su hermano Sam asintiendo a lo que había gritado, Ava abrió la puerta y corrió hasta su auto.
-¡Estoy agotadísima! – Dijo Grace depositando todas las bolsas con sus compras, en el suelo. mientras se sentaba en unas de las bancas de un local de café – Esto de salir de compras me pone de muy buen humor.
- Nada mejor que gastar desesperadamente tu tarjeta ¿No crees? – Ava luego de sentarse, llamó a un mesero que se encontraba en una de las mesas del local. El muchacho la miraba embobado, y ella se reía por lo bajo. "Si se viera la cara de bobo que tiene… se limpiaría la baba en menos de dos segundos" – Quería pedir un café – miró a Grace que se perdía en la belleza del muchacho , pero para Ava, era solo un bruto hombre más, además que no tenía nada de atractivo – Y tu Grace, ¿Qué pedirás?
- Grace al ver que el muchacho que irradiaba con su belleza el lugar, solo miraba a su mejor amiga, se entristeció, pero a pesar que le costaba admitirlo, era un millón de veces más hermosa que ella – Yo… solo quiero un chocolate caliente.
- Enseguida traeré sus pedidos – terminó de anotar lo pedido por las jóvenes y le guiñó el ojo a Ava y esta lo miro asqueado, y el rostro de Grace, mostraba desilusión.
-Wow Ava – sonrió – ¡Tienes a todos los hombres babeando por ti!
- ¿De que estas hablando? , solo ha sido él… y no es para nada atractivo – se sonrojó al escuchar las palabras de su amiga.
- ¿Solo él? – Rió- ¿Y qué pasó con el de anoche? Sin dejar atrás todos los hombres que babeaban por ti mientras bailabas.
- ¡Ya calla Grace! – Bufó - ¡Solo fueron un par de besos y nada más!
- ¿Solo un par de besos? ¿Estás segura? – a medida que habla se dedicó a observar el rostro de Ava. Sus ojos eran profundos y trataba de buscar sentido a sus palabras. Dándole a entender de qué no se acordaba absolutamente de nada - ¿No te acuerdas de nada, verdad?
- Claro que me acuerdo. Estábamos bailando y nos besamos y luego… me encontraba en la puerta de mi casa… ¡Mierda! – Gritó - ¿Tan borracha estaba? – y sin darse cuenta el joven estaba a unos pasos de ella. Depositó lo pedido por las muchachas y sin decir nada más se marchó – Grace… dime que no hice nada al cual tenga que arrepentirme…
- Estabas bastante borracha si quieres que te responda con sinceridad – tomó un sorbo de su chocolate caliente, haciendo un gesto de dolor al no darse cuenta que estaba hirviendo – No te podíamos despegar de Brad.
- Brad… - tartamudeó - ¿Brad Woods?
- El mismo.
- ¡Que hice! – Tomó un sorbo de su café y perdiéndose en la taza, mientras se lamentaba en su mente – Cuéntame todo Grace.
- Bueno… - tomó otro sorbo de café para preparar lo que estaba a punto de contarle a su amiga – Luego de tomarte unas cuantas copas más te dirigiste a la pista de baile y él te pidió que bailarás con él. Luego de bailar unas horas lo besaste…
- De eso si me acuerdo… No estábamos besando y luego… PUM, todo se volvió oscuro hasta que llegue a casa – volvió a tomar uno de los últimos sorbos del delicioso café.
- Estaban bastante a pegados cuando los encontré… ¡Tenia sus manos en tu trasero! – Tragó en seco y continuo – Te pensaba llevar al baño Ava, a tu sabes…
-Ava escupió todo lo que tenía de café adentro de su boca, llamando la atención de todo el público del lugar – Grace, ¿No tuve sexo con Brad? , por favor dime que todo esto es un malentendido – rogó. Se sentía sucia, no podía creer, que por su ebriedad había perdido su virginidad y ni siquiera acordarse de aquello que a Ava, le importaba demasiado.
-¡Claro que no!, por suerte… Me acerqué a él y le dije que nos teníamos que marchar – Ava sonrió aliviada- Pero me dijo "Vete al diablo Grace, esto no es de tu importancia".
- ¡Que te dijo que! – Gritó – Es que no lo puedo creer… ¿Cómo lo lograste para que me soltara?
- En verdad… Yo no fui quien te saco de las manos de ese bruto – suspiró. Era la parte que no quería que Ava supiera, ya que su mundo se vendría abajo al escucharlas.
-¡Entonces quien lo hizo! – Grace no respondía – Grace… ¿Quién me sacó de tal lugar? – Miró a Grace - ¿Fueron mis padres? – chilló.
- ¡NO! Por supuesto que no – respiró – Ni tus padres ni los míos sabían dónde estábamos.
- ¡Entonces dilo ya!
- Fue… Chad.
-¡QUE! – gritó haciendo que nuevamente, la gente la mirara, pero estaba vez la miraban con desprecio por el show que estaba llevando al cabo - ¿Chad?... ¿Qué hacía Chad ahí?
- No lo sé… solo que te defendió de la mejor manera. Chad golpeó a Brad para poder llevarte a casa.
- Es que realmente no lo puedo creer – respiró entrecortado - ¡QUE SE CREE CHAD PARA ESTAR DEFENDIENDOME!
-Ava, gracias a Chad, aun no pierdes tu virginidad.
-Baja la voz Grace – suspiró – a estas alturas mis padres ya deben haberse enterado de todo.
- No lo creo. Chad incluso se ofreció en llevarte a casa.
- ¿Se lo permitiste?
-¡Claro que no! – Bufó - ¿Qué clase de amiga crees que soy?
- Lo siento Grace… es que tú sabes cómo me enoja Chad.
- Lo sé… pero debo decir que se veía bastante atractivo esa noche.
- ¿Chad? , por favor Grace, es un puerco.
-No dijiste que era un puerco cuando te llevaba a casa – Ava abrió los ojos como plato, no podía creer lo que le decía su amiga, realmente estaba bastante borracha – "Chad esta guapísimo", "Como me gustaría revolcarme en su cama en estos momentos"…
- ¡YA CALLA GRACE! – Se enfureció – No puedo creer que haya dicho todo eso sobre Chad.
- Me costó soltarte de sus brazos… ¡estabas más que aferrada a él!- sonrió con picardía - ¡Eres de lo peor!
- No sé de qué hablas. Sabes lo que pienso al respecto de Chad.
-¿De qué te gustaría estar en su cama?
-¡Claro que no! – Golpeó el brazo de su amiga – Siempre fue el espía de mis padres. Cada vez que salía estaba él y luego les contaba a mis padres sobre mi situación.
- Tal vez haya cambiado – sonrió Grace.
- Nunca cambiará- respiró – Además que cuando está cerca de mí, me trata de la peor manera posible… pero no es algo que me afecte al contrario, me gusta odiarlo.
- Claro Ava, deja de engañarte a ti misma… - pero la conversación fue interrumpida por el teléfono de Ava que sonaba adentro de su cartera.
- ¿Aló?
-¿Vendrás a cenar o se te ha olvidado lo que dijiste antes de salir? – decía James por el otro lado de la línea.
-Claro que no se me ha olvidado James…
- Ava… ¡Son las 6 de la tarde! – rió.
-¿LAS SEIS?- gritó haciendo que James gritará del dolor por su tímpano – Estaré en unos minutos James. Adiós.
-Apresúrate Ardilla, no te esperaré toda la vida – y sin nada más que decir corto.
- Era James- la miró – Tengo que irme Grace, prometí cenar con ellos.
- ¿Saldremos hoy? – preguntó coqueta.
- No cabe duda – recogió sus bolsas y se dirigió corriendo hacia donde había aparcado su auto.
El trayecto a su casa fue tenso, no podía dejar de pensar en las palabras que su amiga le había confesado sobre la noche anterior, sobre lo que su mente había bloqueado debido al alcohol. Para ella Chad, solo era el hijo de unos de los amigos más cercanos de sus padres, empresarios sin dudar, y que se dedicaba a espiarla, debido a que sus padres le pidieron esa tarea , cuando se dieron cuenta que su pequeña Ava, llegaba a horas en la madrugada a su casa.
"¿Chad?, por favor Grace, es un puerco.
No dijiste que era un puerco cuando te llevaba a casa – Ava abrió los ojos como plato, no podía creer lo que le decía su amiga, realmente estaba bastante borracha – "Chad esta guapísimo", "Como me gustaría revolcarme en su cama en estos momentos…"
Recordó las palabras de su amiga. "Chad esta guapísimo" recordó.No podía creer, que ella, odiando a Chad con todas sus fuerzas, haya pronunciado aquellas palabras. No había nada en Chad que pudiera causarle un atracción hacia a ella, es más, desde los seis años de que se conocían nunca se le cruzó en su mente fijarse en aquel joven. Y porque ahora, con sus 20 años de edad, estudiando en la universidad, la carrera que ella siempre quiso y en estado de ebriedad había pensado de tal manera. Esto la confundía. No sabía si seguir odiándolo o simplemente perdonarlo por ser un "Hocicón", pero su odio hacia él, era más fuerte, haciéndole borrar cada confusión que sentía adentro de su ser. "Como me gustaría revolcarme en su cama en estos momentos"… ¿Por qué se le había cruzado tal estupidez?, no necesitaba satisfacer sus necesidades sexuales con nadie y en última persona en qué pensaría sobre aquello, seria Chad. ¿Por qué pensó en el cómo prioridad? ¿Por qué no pensó en Brad Woods sabiendo que, a pesar de saber que era un verdadero patán, era más atractivo que Chad? Tal vez, fue todo efecto del alcohol. Tal vez, el alcohol había alborotado sus hormonas, y al estar en esos momentos con Chad sacó malas conclusiones. Pensar en esto la hizo frenar en seco, no podía creer y menos quería imaginar lo que quería hacer con Chad la noche anterior "Menos mal que estaba lo bastante borracha para no acordarme de tal asquerosidad" y continúo apretando el acelerador. Sintió asco. Aun así, el alcohol no era una excusa, y no podía encontrar la respuesta sobre aquel comportamiento que había tenido en el auto de Grace devuelta a casa y menos podía razonar el porqué. Al estacionar su auto en su lugar se quedó unos segundos sentada mientras apagaba el motor y se preparaba para entrar de nuevo a su casa. Tomó sus bolsas que había dejado en el asiento del copiloto al subirse y se dirigió a su casa. Al abrirla se escuchaban las risas de sus padres, y las de sus hermanos. Subió rápidamente a su alcoba y lanzó todas sus bolsas dentro del armario, haciendo que varias de ellas, se esparramaran por el suelo de su closet. Al bajar, se dirigió directamente al comedor a unirse a su familia, no le importaba mucho que sus padres estuvieran presente pero si, que sus hermanos estuvieran ahí. Al cruzar el pasillo que la separaba del comedor, se sorprendió y se sonrojó a más no poder. Sus padres estaban sentados al igual que sus hermanos, pero también estaban los amigos de sus padres, sus socios y mejores amigos, e incluso Chad estaba sentado al lado de un asiento vacío, respectivamente su asiento, que se encontraba al lado de su hermano James.
- Ava… cariño – preguntó su padre - ¿Dónde has estado?
- Ava se acercó a la mesa y se sentó entre su adorado hermano James y el asqueroso de Chad – Fui de compras con Grace.
- Ardilla, ¿Quieres que te sirva puré? – preguntó James, acariciando su pequeña mano que se encontraba posada en su muslo.
- Claro – sonrió -¿Puedes servirme un poco de ensalada?
-Este asintió. Tomo su plato y con un cucharón, depositó una gran cantidad de puré sobre su plato. Agarró unos tenedores y le sirvió una extraordinaria cantidad de diferentes tipos de ensaladas que se encontraban encima de la mesa – Aquí tienes ardilla, aliméntate bien.
- Gracias James – y se hundió en su plato de comida sin dirigirle a nadie la palabra. Ya se había devorado su primer plato, y estaba por el segundo. Sintió como Chad posaba sus ojos en la castaña cabellera de la joven y con una mirada llena de odio, le preguntó algo que no quería que sus padres se enteraran.
-¿Saldrás hoy Ava? – su mirada se incrustó en los ojos de Ava, haciendo que ella, tensara los puños y se alterara, pero se calmó al sentir como su hermano acariciaba su espalda.
- Yo… saldré con Grace- respondió, echándose una gran cucharada de puré a la boca.
-¿A dónde irás esta vez? – preguntó su madre.
- Aun no lo sabemos.
- Ava… –dijo su padre – Hoy no saldrás a ningún lado.
- ¿Por qué no? – Bufó – Tengo la edad suficiente para salir, además es mi última semana de vacaciones de invierno.
- No Ava, hoy no – respondió su padre, enojado.
- ¿POR QUE NO PUEDO SALIR HOY? DAME UNA SOLA RAZÓN – gritó.
- No tengo porque darte explicaciones Ava, soy tu padre y punto – dijo tomando un poco de su copa de champagne.
- ¿CUANDO TE HAS DIGANDO SER MI PADRE? ¡LO UNICO QUE TE IMPORTA SON TUS ESTUPIDOS NEGOCIOS! – sus ojos ya no daban más al retener una extraordinaria cantidad de lágrimas, y fue como si una burbuja hubiese sido reventada por una aguja, y sus lágrimas comenzaron a salir sin control.
- SUFICIENTE AVA – se levantó su padre aproximándose a Ava. – NO TE VOY A PERMITIR QUE ME HABLES EN ESE TONO Y MENOS ENFRENTE DE MIS AMIGOS.
- TENGO BASTANTE CLARO QUE TUS AMIGOS SON MAS IMPORTANTES QUE TUS PROPIOS HIJOS – sintió que James se interpuso entre su padre y ella, cuando su padre había levantado su mano para golpearla.
- ¡No te atrevas a golpearla! – Dijo James entre dientes, estaba furioso y no iba permitir que su padre le pusiera la mano encima a su Ardilla - ¡No te atrevas a tocarla! – cuando sintió que su pequeña hermana corría a encerrarse en su alcoba.
- No tienes derecho a decirme que hacer James – se volvió a sentar, y se mandó la copa de champagne a la boca, haciéndola desaparecer de un sorbo – Yo sé cómo criar a Ava.
- Y lo hiciste bastante mal – respondió Sam.
- JAMES, SAM - gritó su madre – A SUS ALCOBAS. ¡AHORA!
- Yo… iré a ver Ava – dijo Chad, sintiéndose avergonzado por haber sido el causante de la discusión. Se sintió como una mierda.
Al subir los escalones, sentía miedo. Ava debía odiarlo aún más debido a lo que había causado preguntándole aquella pregunta que había alterado a su padre. Aun así la seguía odiando solo por el hecho de tener que espiarla por obligación de su padre, intentando mil y un maneras para decirle la verdad a Ava del porque él lo espiaba los fines de semas, ella lo golpeó y sin decir más desapareció de su vida. La odiaba solo por el hecho de no confiar en él, habían sido amigos, le había dado toda su confianza en el año que se conocieron, y sin respetar su amistad, no tuvo el valor de escucharlo ya que su orgullo, era lo que más le importaba a Ava, y eso era unas de las cosas que le molestaba de ella. Aun así la encontraba preciosa, sobre toda la noche anterior en donde sus delicadas y perfectas curvas se marcaban en ese pequeño vestido que encajaba a la perfección en su pequeño y frágil cuerpo, pero no eran las de su tipo, no iba desperdiciar su vida en una mujer que vivía del alcohol y perdía la noción de su conciencia cada fin de semana. Abrió la puerta de su pieza, sin tocarla antes de entrar. No vio a nadie y sacó la conclusión que Ava, se había escapado como siempre. Pero unos cuantos golpes y un ouch que se escuchaban desde su armario, se dieron a entender que seguía ahí y se aproximó a ella.
-James… - susurro esperanzada.
-No Ava… - estaba nervioso, no sabía que decirle. "¿Nervioso?... ¡Qué carajo te pasa Chad! Es solo Ava" – Soy yo Chad.
-¿Qué haces aquí? – dijo sobándose sus rodillas, que por ellas, corría la sangre.
- Yo… solo vine a ver como estabas.
- Yo estoy bien – dijo levantándose y cojeando debido al dolor de sus heridas.
- Yo no lo creo – se acercó a ella - ¿Cómo te hiciste esas heridas?
- ¿Te importa?
- Ava… yo…- no alcanzó a decir nada más porque Ava lo había interrumpido.
- Si vienes a burlarte de mí, no tengo ganas de escucharte.
- No he venido a eso… Yo vine a pedirte perdón.
- Si claro… - rió - ¿Chad pidiéndole perdón a la pobrecita de Ava?, por favor Chad no me hagas reír.
-¿POR QUÉ ERES TAN TERCA?
-¿TERCA YO? –Se acercó a él con los puños apretados , no dudaba que en cualquier momento sus puños llegarían hasta la cara de Chad – ¿Y QUE QUEDA PARA TI? ¿EL ESPÍA PARA HUNDIR A AVA?
- POR DIOS AVA! TE HE EXPLICADO UNA Y UN MIL VECES QUE NUNCA QUISE HACERLO… - se acercó a ella con temor. Sus ojos estaban desorbitados y sus castaños ojos de la joven mostraban dolor. Sentía lastima, tenía unas sensación enormes de tenerla en sus brazos y que llorara todo lo que pudiera en su pecho "Que mierda estoy pensando… Ava jamás estará entre mis planes, además que nuestro odio es mutuo, y cuando hay odio no hay amor" – CUANDO TE DEDICARAS A ESCUCHARME Y ENTENDERME.
- ERES UN TRAIDOR, ME TRAICIONASTE Y NUNCA PODRÉ PERDONARTELO.
-Yo… Lo siento Ava – miró hacia abajo, realmente se sentía como un traidor, había perdido su amistad por pedido de su padre y le mintió a unas de las personas más importantes en su vida, su amiga del alma – Sé que fui un traidor… pero eso no implica que no esté arrepentido de mi comportamiento- Se acercó más de lo debido y sentía su tenso cuerpo contra su pecho. Ava podía sentir la calmada respiración de Chad sobre su cabeza, se había acercado más de lo normal y esto la asustaba más de confundirla con millones de sensaciones nunca antes experimentadas. Chad no aguantó más y la abrazó. Rodeó sus brazos por sus hombros aferrándola a su pecho en donde ella, solo se dejó llevar. Necesitaba un abrazo, no importaba de quien fuera, con tal solo darle calor y ella con tan solo absorberlo, se podía calmar. Atrás quedaron las peleas, la discusión de su padre y la discusión que llevaban antes del cómodo abrazo. Lloró. Derramó todas las lágrimas que había guardado en la cena para hacerse la fuerte, para que su orgullo quedara bien puesto ,pero con el frágil abrazo de Chad, hizo que todas sus emociones salieron a los aires. Chad la abrazaba con fuerza, la atraía hacia su cuerpo, sintiendo miles de deseos que hubiese querido cumplir junto a la pequeña de los Parker. "¿Me estoy enamorando de Ava?... ¿Qué me sucede? No me puedo enamorar de Ava, eso sería un error, además que ella no siente nada por mí, solo el rencor sobre la traición que le provoque" suspiró. Sintió la entrecortada respiración de la pequeña Ava y se calmó, estaba en casa. Ava no entendía que sucedía no quería escaparse de aquel cariñoso abrazo que Chad le había ofrecido de un momento a otro. Chad, necesitaba aclarar su mente, no entendía que le sucedía con Ava, pero las descargas eléctricas al sentir su cuerpo en el suyo, lo hacían confundirse, sentía cariño… lujuria… amistad… ¿placer? y ¿amor?, realmente estaba confundido. Se separó del cómodo abrazo y tomó su delicado rostro en sus suaves manos – Perdóname Ava… yo nunca quise hacerte daño… Sería lo último que haría.
- Yo… no puedo perdonarte Chad – Chad sintió una dolorosa puntada que comenzó por su corazón y terminó esparcida por todo su cuerpo. Sentía que su sangre ya no circulaba y que su corazón perdía su ritmo cardiaco – Aun no… yo – sonrió, tenía una esperanza, tal vez, en un futuro lejano, Ava sería capaz de perdonarlo y poder tener una oportunidad con ella "¿Qué mierda estoy pensando" pero los brillosos y castaños ojos de la joven lo confundían – Debo irme…
- Ava, no lo hagas… - veía como Ava recogía su bolso color negro y con las llaves de su auto en manos se dirigía hasta su puerta. Ella paró en seco al escuchar las palabras de su "ex" amigo.
-¿Qué no me haga qué?
- No te sigas haciendo daño – la miro con dulzura haciéndola confundir.
- Es tarde para lamentarse – sollozó – Y no me refiero solo a ti – soltó una cuantas lágrimas que demostraban el dolor que tenía acumulado – Sino a mis padres – y sin nada más que decir, dejo a Chad en la mitad de su habitación, mientras ella se alejaba y llegaba a la puerta principal. El gran y fuerte portazo fue el aviso de que Ava, se iba a sus citas con el alcohol.
