Aquí tenéis el tercer capi =D. Espero que os guste.

Bleach le pertenece a Tite Kubo-sama. Si fuera mío Ichigo y el rey de la SS habrían muerto muahaha.


Capi 3 - Batallas

Todos los capitanes y tenientes se reunieron en el cuartel de la primera división con el grupo de Ichigo y Ulquiorra. Este les contó la información que tenían y la cosa se desmadró. Kempachi, Grimmjow y Nnoitra querían luchar "a saco", Ulquiorra, Ishida, Byakuya, Ukitake, Yamamoto, Urahara, Yoruichi, Komamura y Unohana intentaban trazar una estrategia, Kurotsuchi hacía planes para estudiar a Barragan, y Kyokaru, Soi Fong, Neliel, Ichigo, y Orihime se lo miraban todo a distancia.

- Esto va a ser largo… - Dijo Ichigo.

Y en el momento se arrepintió de haberlo dicho. Se sintió una fuerte presión espiritual. Los enemigos ya estaban allí. Todos salieron con muchas prisas de la sala y vieron a una horda brutal de hollow y Menos Grande, los cuales no paraban de salir por una Garganta, y también a los Espada. La mayoría de capitanes fueron a detener a los hollow y las fracciones de los Espada. Ichigo, Grimmjow, Ishida, Rukia, Renji, Hitsugaya, y Byakuya fueron hacia donde estaban Baraggan y los demás Espada. Ulquiorra iba a hacer lo mismo pero…

- Ulquiorra… - lo llamó Orihime

- Mujer, tú quédate con los de la Cuarta División.

Orihime se acercó a Ulquiorra y lo abrazó.

- Ten cuidado - le dijo la pelinaranja - No quiero... No quiero volverte a perder...

Ulquiorra sintió el impulso de besar a Orihime… Acercó sus rostros y besó sus labios. Temió que la chica se sintiera mal, pero ella hizo lo mismo. Sintieron como si el tiempo se parase. Ulquiorra se sentía… ¿Feliz? Nunca había experimentado esa sensación. Supuso que eso era lo que los humanos llaman… Amor.

- Lo tendré - dijo Ulquiorra al separarse - Te prometo que volveré contigo - Luego fue hacia donde estaban los Espada.

- Bueno, bueno, ¿por quién comenzamos? - Dijo Baraggan

- Pero si es el niño de hielo… - Dijo Harribel mirando a Hitsugaya - Esta vez no perderé.

- ¿Cómo va eso, Kuchiki? - Se burlo Aaroniero con la cara de Kaien.

- Hey , el Quincy y el shinigami tatuado, acabemos nuestro anterior combate, tengo ganas de estudiaros. - Dijo Szayel.

- Eres demasiado arrogante, shinigami - Le dijo Zommari a Byakuya

- ¿Hace falta luchar? Quiero echarme una siesta. - Se quejó el Primer Espada.

-No seas imbécil, Starrk. - Le dijo Ulquiorra.

- Os lo advierto, no me hagáis enfadar - Les dijo Yammy a Grimmjow y Nnoitra.

- ¡Prepárate viejo! - Le dijo Ichigo a Barragan.

- Es inútil. Es imposible que basura cómo tú me gane - Se burló.

- Esta frase es mía - Dijo Ulquiorra.

- Cómo sea, ¿empezamos, shinigami?

Todos se lanzaron a la carga y empezó la pelea.

- Encadena, Murciélago.

- Bueno, que remedio… Ven aquí, Lilinitte. - La llamó Starrk - Patea, Los Lobos.

Ulquiorra lanzó un Cero que rozó a Starrk. Éste lanzó a su vez un Cero Metralleta. Ulquiorra lo esquivó y cortó al Primer Espada en el hombro con sus alas. Starrk le disparó e hirió al Cuarto en el brazo.

- Starrk, ¡¿Dónde apuntas? - Se oyó a Lilinette.

Mientras Ulquiorra y Starrk luchaban, la batalla entre Baraggan e Ichigo comenzaba.

- ¡Bankai! ¡Tensa Zangetsu!

- Te lo repito, no podrás ganarme con eso. - Volvió a decir Baraggan.

- ¡Eso ya lo veremos! - Ichigo se puso la máscara de hollow - ¡Getsuga Tenshô!

Con Aaroniero y Rukia, ahora las cosas eran diferentes a la otra vez, ya que el Espada no podía volver a confundir a Rukia con su apariencia.

- ¿Serás capaz de matarme por tercera vez, Kuchiki? - Decía el espada.

- Cállate. Aunque tengas la misma apariencia, tú no eres Kaien-dono, por lo que no tengo problema en matarte. - Replicó Rukia - ¡Baila, Sode no Shirayuki!

- Si eso es lo que quieres… ¡Trágatelo todo, Glotonería!

Mientras, Hitsugaya intentaba que Harribel respondiera algunas preguntas, pero como que no le funcionaba mucho.

- ¿Cómo podéis estar vivos? - preguntó Hitsugaya.

- No tengo por qué responderte. - Dijo Halibel - ¡Ataca, Tiburón!

- Tsk… ¡Bankai, Daiguren Hyôrinmaru!

Szayel, Renji y Ishida luchaban tambien, y la cosa no pintaba muy diferente a la última vez.

¡Bankai, Hihiô Zabimaru!

- Pff… ¡Sorbe, Fornicarás!

Ishida le disparó una flecha pero Szayel la esquivó.

- Es inútil, Quincy - se burló Szayel.

Los más rápidos de cada grupo estaban llamándose "arrogantes" como hace tiempo. Hay cosas que no cambian…

- Eres demasiado arrogante - dijeron Byakuya y Zommari a la vez.

- Tu velocidad nunca podrá derrotarme. - Le dijo el Espada

- Ya lo hizo una vez - respondió el shinigami - Bankai… Senbonsakura Kageyoshi

- Apacigua, Brujería

Y un poco apartados del resto estaban luchando tres Espadas: Yammi, Grimmjow y Nnoitra.

- ¡Enfurece, Ira!

- Mierda, ¿por qué nos dice que no lo hagamos enfadar si se enfada él solo? - Se quejó Grimmjow - Nnoitra, no tenemos opción. ¡Mutila, Pantera!

- Estoy de acuerdo contigo. ¡Reza, Santa Teresa!

Pasaron dos horas de intensas batallas. Muchas de ellas ya se habían resuelto, y a favor de los Shinigamis, aunque todos habían salido heridos.

-Parece que la mayoría han terminado con sus batallas. - Dijo Ulquiorra - Solo quedamos Kurosaki Ichigo, Baraggan, tú y yo.

- Estoy aburrido, llevamos mucho tiempo combatiendo… - Se quejó Starrk.

- Tranquilo, yo también me he hartado, así que acabaré esto rápido. - Le respondió Ulquiorra - Resurrección, Segunda Etapa.

- ¿Algo así existe? - Starrk estaba sorprendido.

- Lanza del Relámpago.

Ulquiorra atacó. Starrk lo esquivó pero estaba ya muy herido. Invocó a sus lobos, pues hasta ahora había estado luchando con las pistolas.

- Vamos Lilinette, acabemos con esto.

Starrk mandó a los lobos hacia Ulquiorra. Éste esquivó sus ataques, pero uno lo mordió en la pierna, lo que Starrk aprovechó para lanzar un Cero que hirió a Ulquiorra en el brazo derecho. Con esfuerzo, Ulquiorra se deshizo de los lobos con la Lanza del Relámpago.

- ¡Lilinette! - Gritó Starrk.

- Cero Oscuras - lo atacó el Cuarto Espada.

Este cero casi acabó con la pelea; le hizo un agujero a Starrk en el hombro. Ulquiorra usó sonido y se puso detrás del Primer Espada.

- Esta vez no fallaré.

Y no falló. Su Cero atravesó Starrk en el pecho.

- Vaya… - Se lamentó - Parece que… Vuelvo a estar solo… - Starrk cerró los ojos. La batalla había concluido.

Ahora solo quedaban Ichigo y Baraggan. El shinigami substituto tenía muchos problemas.

- Mierda… - Ichigo llevaba 2 horas con la máscara puesta cuando se le rompió. Eso lo dejó exhausto. En cambio, Baraggan no había ni liberado su Zampakutô.

- Se te acabó la suerte, shinigami. Desafiar a un Dios es algo imperdonable.

Baraggan empezó a cargar un Cero. Ichigo no podía moverse, estaba demasiado cansado al llevar la máscara Vizard tanto rato… Esta vez, los otros estaban demasiado lejos para salvarlo… El Cero lo alcanzaría… Baraggan lanzó el Cero… Ichigo cerró los ojos, esperando el ataque…

Un ataque que nunca llegó. Alguien lo había desviado con su espada. Ichigo abrió los ojos para ver de quién se trataba…

- ¿Un Dios? No me hagas reír.

Ichigo pensó que estaba alucinando. El hombre que lo había salvado vestía como un arrancar. Su pelo y sus ojos eran de color castaño, con un mechón que caía por su frente…

- No… puede… ser… - dijo Barragan.

-Ai… zen… - dijo Ichigo

- ¿Qué estás haciendo, humano? - preguntó Aizen - Pensaba que cuando tus amigos estaban en peligro luchabas con todas tus fuerzas.

- De… ¿De qué estás hablando? - dijo el aludido, todavía muy sorprendido.

- Sabes perfectamente de lo que estoy hablando. - dijo Aizen - Te estoy diciendo que uses el Getsuga Tenshô Final.

Ichigo estaba totalmente confundido y no sabía que responder. La verdad es que no había pensado en su técnica más poderosa.

- ¿Acaso tienes miedo de volver a perder tus poderes? - lo provocó Aizen.

- No… no es eso… - dijo Ichigo pensando una respuesta - Si uso el Mugetsu aquí destruiré media Sociedad de Almas…

- Y si no lo usas él la destruirá toda - dijo Aizen refiriéndose a Barragan.

- ¡Ichigo! - Rukia llegó cargando a Renji y a Ishida - Ichigo estás… ¡¿Pero qué! - Gritó cuando vió a Aizen.

- ¡Kurosa…! - Esta vez llegaban Hitsugaya y Byakuya, que no dijo nada. - ¡Aizen!

- Mira que se lo dije… - Se burló Grimmjow, que llegaba con Nnoitra - Tengo ganas de ver la cara de Urahara.

- Aizen-sama… - Dijo Ulquiorra sin saber muy bien que decir.

- Pero ¿por qué…? - empezó a decir Ichigo.

- ¿…he desviado el Cero? - Acabó la frase Aizen - Por esto.

Aizen desapareció y se puso detrás de Ichigo, del cual salió un chorro de sangre de su pecho y cayó de rodillas.

- ¿Pensabas que dejaría que otro acabara contigo?

- ¡Ichigo! - Gritó Rukia - ¡Maldito…!

- No voy a perder el tiempo contigo - Dijo Aizen. Le lanzó un bakudô y Rukia cayó al suelo - Además no está muerto, ya lo mataré después - Aizen cambió de tema - Veo que Szayel hizo un buen trabajo, ¿eh, Baraggan?

- Pe… ¿Pero qué dices…? - La cara del Segundo Espada hablaba por sí sola, y estaba pidiendo ayuda a gritos.

- Tú ya lo sabes. - dijo Aizen - Cuando aún estaba en Hueco Mundo le pedí a Szayel que investigara si se podía revivir a los Arrancar de alguna manera. Y por lo que veo, lo consiguió. Por eso, en Karakura, dejé a Harribel cerca de la muerte, pero viva. Todo por si mi plan se veía interferido y no podía crear el Ôken. Me imaginé que si ella encontraba los informes de Szayel, devolvería la vida a los Espada, los cuáles empezarían una guerra contra la Sociedad de Almas. Y me aproveché de la presión espiritual liberada en estas batallas para recuperar mis poderes y mi Zampakutô gracias a la Hogyôku. Resumiendo, que otra vez habéis lo hecho todo como estaba previsto… Ex-rey de Hueco Mundo.

En oír esas palabras, Baraggan pasó del miedo a la ira.

- ¿¡Cómo te atreves, maldito! ¡Haré que sólo queden tus huesos! ¡Pudre, Arrogante! - El Espada tomó la forma de esqueleto y todos retrocedieron, menos Aizen. - ¡Respira! -

El ataque dio de lleno a Aizen, que empezó a desintegrarse.

- Es inútil - Aizen atacó por detrás a Baraggan.

- Mierda… ¿Era una ilusión? - Dijo el Espada. Aizen empezó a recitar la invocación de un Kidô.

- Hadô 90… ¡Kurohitsugi! - Una caja enorme encerró a Baraggan. Fue tan rápido que cuando el Segundo Espada logró envejecer el Kidô, ya lo había herido.

- Mierda… - Se quejó Baraggan lleno de sangre.

Aizen lo volvió a atacar. El Espada lo esquivó como pudo e intentó hacer envejecer la Zampakutô de Aizen, pero este uso el shumpô para ponerse detrás de él y lo volvió a herir. El ex capitán empezó a recitar otro Kidô mientras esquivaba sin esfuerzo a Baraggan.

- Hadô 63, ¡Raikôhô!

El Kidô le dio de lleno. Baraggan aún resistía pero estaba lleno de heridas y sangraba mucho.

- Adiós… Ex-rey de Hueco Mundo. - Dijo el antiguo capitán mientras atravesaba a Baraggan con su espada.

Mierda… Ai…zen… - Baraggan se desintegró.

En ese momento llegaron Yamamoto, Unohana y Orihime. El resto de shinigamis estaban combatiendo aún contra los hollows, que no paraban de llegar.

- Cuánto tiempo Orihime. ¿Quieres venir conmigo otra vez? - Se burló Aizen - ¿O es que ya tienes novio? - Dijo mirando a Ulquiorra, lo que hizo que Orihime se sonrojara - Por cierto, ¿qué haréis ahora, Ulquiorra, Grimmjow, Nnoitra?

Ulquiorra no respondió. Le tenía mucho respeto a Aizen, pero si volvía a estar a su servicio se alejaría de Orihime…

- Yo paso - Dijo Grimmjow de pronto - Ya no tengo porqué seguir tu ordenes.

- Lo mismo digo - Intervinó Nnoitra - ¿Y tú, Ulquiorra?

Este estaba entre la espada y la pared. Aizen le había dado el poder que tenía ahora y había sido su señor. Pero Orihime le estaba dando un corazón… No podía separarse de ella…

- Yo… - Dijo con esfuerzo - Lo siento, Aizen-sama, pero esta vez… Yo no puedo seguirlo.

- Lástima - Dijo Aizen sonriendo, no parecía que le diera mucha lástima, la verdad. - Bueno, parece que tendré que ir uno por uno… - Usó el shumpô para atacar por sorpresa a Hitsugaya, que no tuvo tiempo de defenderse. Hizo lo mismo con el resto de capitanes que había allí, que no podían reaccionar ya que Aizen usaba la habilidad de Kyôka Suigetsu combinada con su veloz shumpô, además de que estaban ya muy heridos a causa de las batallas. Al cabo de unos minutos, sin contar a Orihime y a Unohana, que empezaron a curar a los heridos, solo quedaban en pie Yamamoto, y los tres Arrancar.

- Bueno, ahora tú y yo, Shigekuni Genryuusai Yamamoto - Lo retó Aizen. - Aunque, ahora que lo pienso, no puedes usar tu Zampakutô, pues alguien la selló, ¿no? - Se burló.

- Siento decepcionarte, Aizen - Le contestó el Comandante General - Pero Urahara-san hizo una buena investigación sobre mi Zampakutô y aquí tienes el resultado. ¡Convierte todo lo que te rodea en polvo y cenizas, Ryujin Jakka!

- Vaya… - dijo Aizen - Mejor, así será más entretenido. ¿Empezamos?

Yamamoto creó unas grandes columnas de fuego. Ulquiorra cogió a Orihime y se alejó de la zona de combate junto con Unohana, Grimmjow y Nnoitra.

- Esta vez vas a morir, Sôsuke Aizen - Amenazó Yamamoto.

...


Chan chan ~ espero que os haya gustado ^^. ¿Reviews...?