NADA DE ESTO ME PERTENECE, LOS PERSONAJES SON DE NICK, UNICAMENTE ME DIVIERTO SIN FINES DE LUCRO AL HACER ESTAS HISTORIAS.

Sigo emocionada, impactada y feliz por el buen recibimiento que ha tenido esta historia. Espero que los lectores y comentarios aumenten conforme se desarrolla la trama. A raíz de este capítulo la historia toma su nombre, espero haber explicado bien.

Dudas, sugerencias o cualquier cosa, yo las acepto.


Capitulo 3.

Katara sintió cierta congoja cuando Appa se perdió en el horizonte. Ahora iba rumbo al Polo Norte, donde encontraría a su querida Gran-Gran abuela enferma. Rezaba porque nada le pasara; toco suavemente el collar de su madre, para sentirla cerca y la fortaleza de ella inundándola, luego agarró el talismán, cuya energía espiritual siempre la calmaba.

Dos días de viaje favorable hicieron que adelantaran mucho camino. Pero después, las negras nubes cubrieron el cielo y la tormenta no se hizo esperar.

Sokka no era rico, pero su condición de "Héroe de Guerra" le daba bastantes privilegios, entre ellos, el enorme barco lleno de una experimentada tripulación. Todos tuvieron que refugiarse, alejándose de la proa, para poder resguardarse de las fieras ventiscas de la tormenta y la lluvia que no cesaba.

La bodega donde Sokka arrumbó todo el equipaje de Katara se encontraba en la parte baja del barco, lugar a donde solo se podía llegar por medio de una puerta ubicada en la cubierta. Katara tuvo que correr para entrar a la bodega y sacar de una de sus tantas maletas lo que afanosamente buscó todo el día en su camarote. Después, corrió de nuevo cruzando la proa para llegar a la sección de los camarotes.

Cuando entró, encontró a Sokka esperándola. Ella estaba toda empapada.

-¿No pudiste poner mis cosas en un lugar mejor?—preguntó, enojada.

-Vamos, solamente te mojaste un poquito.

-Poquito ¿Eh?

Katara usó sus poderes de Maestra Agua para secarse completamente, y usó toda el agua que desprendió de sus mojadas prendas para empapar a su hermano.

-¡Katara!—gritó Sokka.

-¿Mande?

-¡Sécame, por favor!

-Oh, si solo te mojaste un poquito, puedes secarte con la toalla.

Tras decir eso, con un solo movimiento Katara lo secó y ambos caminaron hacia el pequeño comedor del barco.

-De todas formas ¿Qué buscabas en la bodega?

-Esto—dijo Katara, mostrándole una cadena de oro muy fina en la cual colgaba un dije con forma de corazón, también dorado.

-¿Un collar?

-No es un collar—replicó la morena—Es un relicario. Muy especial para mí.

Katara lo abrió y Sokka pudo contemplar dos retratos dentro del relicario. Inconfundiblemente, en un retrato estaba Aang y en el otro, Usagui.

-Nunca salgo sin el relicario—continuó Katara—fue un regalo de Aang en nuestro tercer aniversario.

-Bien.—dijo Sokka, agarrando con cuidado el collar.—Es muy bonito, tengo que admitirlo.

Vio entonces unas letras grabadas entre los delicados adornos del corazón dorado. Entrecerró los ojos para ampliar su visión y entonces, pudo leerlo:

"Este corazón siempre será tuyo. Te amo"

-Que cursi—dijo—pero es a fin de cuentas lo que les gusta a las mujeres.

Katara golpeó con su codo a su hermano en el estómago, quien inmediatamente gimió de dolor y soltó el relicario. Katara lo atrapó en el aire y sonrió.

-Hace mucho que quería hacerte eso.

Sokka la miró muy molesto. Pero tras perder el dolor, perdió el enojo.

-Quería mostrare algo—le dijo.

Katara se puso el collar y lo miró.

-¿Qué cosa?

-Ven.

Ella lo siguió

Entraron al camarote de Sokka y él le mostró un objeto extraño sobre su mesa.

-¿Qué es eso?

-¡Mi nuevo invento!—dijo, muy orgulloso. La inteligencia estratégica que el talismán le dio a Sokka despertó en él un profundo interés de crear más aparatos de utilidad humana. Pero para Katara, pocos de sus inventos eran realmente buenos.

-¿Qué es? ¿Para que funciona?

-Es mi nueva forma de medir el tiempo—contestó Sokka.

Le mostró mejor el aparato mientras explicaba.

-El núcleo del aparato es un imán de gran potencia que atrae estos metales finamente tallados, gracias a este mecanismo de engranes que se desplazan, por a la fuerza que genera el agua—le mostró la mini planta de energía acuática a la que estaba conectada el Medidor—los finos metales se moverán dentro del imán imitando el movimiento de la tierra, dando una hora exacta.

Katara miró aquel trozo de imán conectado al generador de agua, con dos puntas de metal. El imán era en verdad potente, pues el broche de cobre que recogía su cabello se vino abajo y le deshizo el peinado estando ella a tres metros de distancia.

-Sokka ¿No crees que es más sencillo leer el tiempo en un reloj de sol?

-Katara, hay que avanzar.

-No me gusta mucho…

Y todo pasó muy rápido.

El viento fue demasiado fuerte como para que la ventana lo sostuviera por más tiempo, se abrió por completo dejando pasar las enormes ventiscas de aire congelado y las gotas de agua que empapaban de forma rápida. La primera reacción de ellos fue la de agarrarse de la mesa para intentar soportar los vientos.

-¡Hay que cerrar la ventana!—gritó Katara.

-¡Si!—contestó Sokka.

Se pararon a duras penas poniendo sus brazos frente a ellos para hacer frente a la furia de la tormenta. Pero en ese momento de descontrol, las nubes crearon un enorme rayo. Sin saberlo, Sokka creo en ese reloj un electroimán improvisado, al introducirle al enorme imán la energía eléctrica que generaba el agua. La onda electromagnética que expandía el reloj atrajo de inmediato el rayo que atravesó la ventana y golpeó el invento de Sokka.

La inmensa energía del rayo aumentó el poder del reloj más de cien veces creando una onda electromagnética mucho más intensa que la anterior, que inclusive abarcó casi un Kilómetro de radio. Pero nadie se percató de ello. Aún así, la energía acumulada en el electroimán era muchísima y ni esa onda logró desplazarla; una onda más pequeña pero cien veces más acumuladora de energía rodeó la habitación de Sokka, en una esfera de luz celeste que atrapo a Sokka y Katara.

En condiciones normales, esa esfera de luz electromagnética los hubiera matado, pero no ocurrió así. La energía de origen natural que empleaba el reloj de Sokka fue transformada por la energía del rayo en un flujo atemporal que hizo una pequeña fisura en el río del tiempo. La potente reacción enérgica atrapó los cuerpos de Sokka y Katara mandándolos a esa fisura y haciendo que se perdieran dentro de la energía cuántica.

Pero la energía cuántica no soportaba la estructura molecular del cuerpo humano con facilidad y tras unos segundos, colapsó, creándose otra fisura en el río del tiempo por donde ambos hermanos cayeron, saliendo del espacio inter-dimensional de la energía cuántica y regresando al mundo físico.

Explicado en términos más simples, Katara y Sokka viajaron en el tiempo. Nadie se percató de ello. Cuando el rayo cayó, se escuchó el ruido potente de una explosión que despertó la angustia en la tripulación; el barco tembló por un momento pero nada más. Cuando la tripulación buscó a Sokka, no lo encontró y al entrar en su camarote, solamente encontraron la mesa quemada por la energía expansiva del rayo y el electroimán, además del invento nuevo de Sokka tumbado en el suelo, completamente destruido. Ni rastro de nadie más.


¿Qué les ha parecido? ¡Sokka inventó un transportador del tiempo! No se mucho de física, pero creo, creo que esto si puede pasar. Pero si es imposible, ni modo ¡Tiene algo de lógica!

Chao!