Vamos a ver que sale, con la segunda parte de esta historia de amor tan extraña; pero admítanlo, que todos quisieran que hubiera sido así…
Por cierto, por si alguien no lo sabe, Harry Potter es de Rowling, no mío… Ni siquiera soy ingles, así que… No lo repetiré, no lo olviden…
Y por ultimo, se que va a tener muchas diferencias, así que no intenten que concuerde con el libro… Tiene tiempo que lo leí, y me dio hueva revisar…
2. Bajo el Giratiempos (por Neville)
El resto del año pasó demasiado rápido, y ya era el momento de despedirse. Fue entonces cuando comencé a apreciar cada vez más y más todos los segundos que pasaba con Luna, sin desperdiciarlos… Sentía que se me acababa el tiempo, a pesar de saber perfectamente que solamente era un verano más, y que la vería el próximo septiembre, esperando pacientemente en un compartimiento solitario al final del tren…
A punto del final del curso, cuando de nuevo mostré lo tonto que soy para meterme en problemas, algo pasó. Allí, cuando esperábamos a que aquellos caballos de aspecto esquelético llegaran, ella me sonrió. Espero, al menos, que me sonriera, y que no se estuviese burlando de mi intento de parecer valiente; no lo creo de ella, pero nunca se sabe.
Emprendimos el vuelo, y ella se mantuvo a mi lado, surcando el aire. Podía verlos, como yo, y eso nos unía; era un dolor silencioso que recordaba la muerte que vimos de jóvenes, y que no podía dejar de revivir cada vez que el caballo esquelético volteaba a verme… Se mantuvo a mí lado todo el tiempo, mientras los cielos grises del norte se aclaraban por el sol de la tarde. Era hermoso, su cabello rubio contra la noche…
Bajamos rápido entre los pasillos del ministerio de magia, a un ritmo rápido que me quitaba el aliento y casi me dejaba rezagado. Llegamos al fondo, y entramos en las estancias donde los inefables hacían quien sabe que cosas. Pasamos los pasillos, y nos metimos en las salas más increíbles que había, pero que mi miedo me impedía contemplar.
"Hay voces allí dentro" susurró Luna cuando, en una tétrica pero majestuosa estancia de piedra, se acercó a ver el velo que ondeaba sin viento; debo decirlo, yo también lo escuche, era cautivador aquel sonido que emanaba desde dentro… Estaba absorto, y poco a poco me fui acercando más y más, como si todo mi mundo dependiera de ello. Me olvide de todos los demás por un segundo, excepto de ella: allí permanecimos como si solo existiéramos nosotros dos. La loca y el desadaptado, solos y unidos.
Los pasillos comenzaron a distorsionarse; cada vez viendo más y más cosas sin sentido… Las ideas, los sentimientos y el tiempo carecían completamente de lógica en aquel lugar donde nadie había llegado antes. Pero al final nuestro esfuerzo fue en vano, porque llegamos hasta el lugar lleno de esferas, y no había nadie… ¿A quién buscaba Harry tan desesperadamente? No lo se, porque en ese momento estalló la batalla.
Corrí hasta Luna y la sujete de la mano, no pensaba soltarla. Ella me sonrió y emprendimos la retirada tomados los dos de la mano… El grupo se fue separando lentamente, pero ella y yo quedamos juntos. Las salas en reversa se fueron yendo una a una… no importaban, de hecho; solamente importaba que Luna pudiera salir de allí a salvo y que pudiéramos estar juntos tan solo unos segundos más antes del fin del curso.
Los gritos de los demás resonaban en la distancia, pero yo simplemente me escondí bajo el enorme reloj que iba y venía, como el miedoso que era… Luna se agachó junto a mí, al tiempo que demasiados mortifagos pasaban frente a nuestros ojos, sin vernos. Ella se quedó contemplando el huevo naciente que iba y regresaba en el tiempo. Yo, mientras tanto, me dediqué a verla… Su hermoso cabello rubio, sus ojos tan perfectamente perdidos, su aura de armonía y luz.
Su voz me sacó de mis pensamientos… "Debemos ayudarlos" dijo, en un susurro que por poco no oigo "Si los dejamos solos, no podré perdonármelo. Y tu tampoco"…
Me le quedé viendo, inseguro de que hacer, hasta que de mi boca surgieron unas pocas palabras temblorosas, pero inusualmente firmes en mí… "Yo iré, tu quédate por favor… No quiero que nada te pase. Yo tampoco podría perdonarme eso; tú ve con Hermione y Ginny, ayúdalas y escóndete. Yo iré con Harry".
Ella me vio, con la misma inseguridad que en ese momento estoy seguro que daban mis ojos. Entonces dijo "Prométeme pues que no te pasará nada tampoco a ti… Promete que volverás y nos iremos juntos a casa. Yo no me iré sino contigo".
Yo lo prometí, como era obvio… Estaba feliz, volveríamos a casa juntos, porque así estaba escrito. No iba a dejar que algo tonto como la muerte me separara de ella; iba a volver de aquel lugar, como diera lugar. Aunque supiera lo tonto que era pensar que yo podría cumplir esa promesa, en aquel momento solo podía pensar que, sin importar que, se haría realidad… "Gracias" dijo. No me había dado cuenta de que pensaba en voz alta…
Ella se me acercó entonces y me besó en los labios. Mi primer beso, también el suyo… El tiempo comenzó a moverse, y fue y regresó mil veces a través del reloj de arena… Mil besos en un segundo: fue perfecto. El pájaro nació y murió mil veces en la cúpula, mientras en el suelo nuestro segundo se repetía y se repetía hasta que ya no pudiéramos más. Ella entonces se separó, toda roja, justo como yo estaba: roja y temblorosa… Me vio, y se fue lentamente hacia la sala de las profecías ahora vacía.
Yo, por otro lado, corría hacia el lado opuesto. Allí encontraría a Harry, al borde del abismo, solo pero peleando. Con dolor me le acerqué, y me coloqué a su lado… "me tiene a mí" le dije al mortifago que tenía enfrente…
Continuará (solo si les gusta, así que dejen reviews para que me entere)
