Cap 8: La necesidad
POV Goenji
Tus ojos, es lo único que puedo recordar después del fatídico día en que me adentre a las llamas para poder salvarte pero tanto solo conseguí alejarte de mí, debí quedarme contigo, te amaba tanto, no, te amo seria la expresión correcta. Me uní a esta absurda organización con el propósito de obtener algo, un objetivo que marque mi vida, y como puedes imaginar, soy un maldito extorsionador, un asesino que no tiene pena de nada. Extraño tu taco, tu suave piel, tus hermosos ojos mirándome tanto solo ami, pero ¿Por qué no recuerdo tu rostro?, con el tiempo e intentado no olvidar tus ojos. Esta vez me toca hacer una misión por la ausencia del imbécil de Nagumo, lo extraño es que, lo he salvado y sin remedio aparente le coloque un Colgate que guarde con recelo estos años, simplemente no lo pensé.
FIN POV Goenji.
-Habla Nagumo-dijo serio Goenji
-Y si no quiero-con orgullo
-Maldito-apretando los dientes y frunciendo el ceño-Habla de una vez si no quieres ir al hospital
-Goenji, queremos que te unas a nosotros-dijo directamente sin rodeos Genda-Tenemos algo que hacer y por lo que veo te incumbe
-No lo creo
-Tonto, sabemos con quién te topaste, ese es Shirou Fubuki-dijo Nagumo apoyado en la pared-pero te necesitamos
-¿Y si me niego?
-Perderás la oportunidad de saber quién te alejo de esa persona
-tsk-musito Goenji sabía que el castaño tenía razón en sus palabras
-Hemos dado en el clavo-mirando a Genda-Buen trabajo
-Lo hare pero no os confiéis demasiado en él-girando en dirección a la salida-Tengo mis propios planes
-Lo sabemos tipo duro-con ironía rodeando los ojos a un lado-Por cierto de esto ninguna palabra a ya sabes quien
-¿EH?-volteando su vista molesta-¿con quién crees que tratas?
-Es una advertencia Goenji-dijo Genda- No queremos que el plan se venga abajo por un descuido sus vidas están en nuestras manos y al igual que las nuestras mismas.
-Lo tendré en cuenta-marchándose
-Conseguido, pensé que sería más difícil
-Si el amor está en el camino todo es más fácil.
-Que filosófico sonó eso-burlonamente
En la sede de los Alas Negras, los chicos habían llegado tranquilos sobretodo dos de ellos que directamente se dirigieron a sus habitaciones a hundirse en sus pensamientos, sin decir nada sobre el informe de su misión a los demás, de ello se encargaron Diam y Aphrodi.
-¿Qué tal todo?-pregunto Kidou con unos informes en mano
-Todo salió bien, tuvimos altercados pero lo solucionamos
-ajam-escribiendo en su cuaderno de notas-algo que decir Aphrodi
-¿yo? Déjame pensar…-pensando mientras se toca le pelo-asi hay un chico pelirrojo muy raro que nos cortó el paso nada mas
-¿Un chico pelirrojo? No sería Burn- pensó Mido escuchando la conversación.
-"Mierda no puedo contárselo a Mido, él…"-se dijo a si mismo apretando los puños Diam-"No dejare que sufras…"
-¿Pasa algo Diam?-pregunto Fudou sacando de sus pensamientos al chico
-Nada-respondió rápido-Es solo el cansancio, me iré a descansar-retirándose
-Chicos-llamo Kazemaru desde el ordenador-Tenemos una petición de un pez gordo
-Jo otra vez –quejándose Mido
-NO te quejes esta vez será interesante, trata de un asesinato-dijo Sakuma
-Así que iréis Mido, Tachi, Kaze y Fudou-dijo Kidou –Pero ahora vamos a comer fuera por nuestro éxito avisad a los otros
-Nos han pagado bien ¿no?-dijo Aphrodi
-Eso mismo.
En la habitación del peli plateado el chico echado en la cama miraba atentamente el colgante que le acababa de dar Goenji, era extraño, no le recordó del todo, si fuera así, se hubieran ido juntos, ¿Qué te ata quedarse?
-Goenji…-mirando el colgante de plata.-¿Por qué?-con ojos llorosos.
Cerró sus ojos dejándose caer en el mundo de los sueños.
-Goenji ¿Dónde estás?
-Aquí-apareciendo el chico
-Oh, pensé que te fuiste
-Solo te traje el desayuno a la cama
-Gracias-sonrojado, entre las sabanas
-No hay de que-besando su frente-Te quiero
-Yo no te quiero, yo te amo Goenji-acariciando su mejilla
-Descansa, dejo el desayuno
-¿Te vas?-levantándose
-No, yo y tu hermano hemos destrozado todo
-Sois un desastre
-Lo sabemos, asi que descansa que yo limpiare todo
-Eres un amor de chico-sonriendo.
-Nagumo…ven conmigo…-decía en sueños el albino dormido con un objeto en mano.-No te he olvidado nunca….
El chico albino dormido en su habitación hundido en su mundo soñando los buenos tiempo, el tiempo donde todo estaba bien, había maldad.
