aqui esta! bueno... no tengo mucho que aportar porque ando ocupada roleando con 4 cuentas -asi es, regreso a su adiccion- y... ah! ya cumpli sus deseos de ver al hero abrazando al cejon xD sin mas... la historia...

Disclaimer: nada es mio!


Una vez avanzada la noche Arthur comenzó a despertar, no porque estuviera incómodo o necesitara algo, simplemente su cuerpo se levantó por inercia.

Una vez se estiró se dio cuenta de que traía puesta la chaqueta de Alfred, sintiendo sus mejillas arder por éso. No pudo evitar abrazar aquella prenda e inhalar aquel aroma tan característico del menor... aquel aroma a... carne de hamburguesa.

Volteó a ver al otro para que no le viera de tal forma, como le estaba dando la espalda supuso que estaba dormido, así que se recostó nuevamente, estando muy entretenido sintiendo la suavidad de aquella cálida chaqueta con aquel número 50 estampado en la espalda. Estaba feliz, muy feliz por tan poca cosa, pero la verdad era que él quería mucho a aquel idiota que representaba a los Estados Unidos. Oh sí, estaba enamorado de ese maldito gordo emancipado que una vez fue su pequeño hermano; pero claro está, nunca se lo diría ni lo admitiría públicamente.

Giró y giró en su mismo lugar sin dejar de abrazar la prenda, cuando sus ojos se detuvieron al frente; observaba aquella jungla que en estos momentos sólo una profunda oscuridad era lo que se veía allí. Mañana tendrían que recorrer la isla en busca de agua. Fue buena idea detener al menor de ir hoy, con esa oscuridad se hubiera perdido y sería más difícil para ambos, lo mejor era estar juntos.

—Juntos... -volvió a fijar su vista en el cuerpo ajeno, quería acercarse y abrazarlo, podría hacer parecer que rodó dormido y de alguna u otra forma terminó cerca de él.— Reino Unido, ¡eres un genio! -murmuró eufórico para sí dispuesto a llevar a cabo su plan, sólo que no rodaría, eso era tonto. Se levantó y caminó hacia Estados Unidos, lo más sutil y silencioso posible para no despertarlo.

Un… dos… tres pasos y se detiene por una brisa temiedo despertar al ojiazul.— Ya casi... -se animaba a sí mismo mientras seguía caminando, se detenía a cualquier ruidito que percibía para evitar despertarlo. Ahora iba a mitad de camino, mierda... ¡no debió haber puesto las camas tan separadas!

Nuevamente se escuchó el ruido de las hojas moverse y chocar unas con otras por lo que detuvo esperando que cesara el ruido. Pero esta vez fue más continuo, fue cuando se dio cuenta que el viento había dejado de soplar desde hace rato.
Fijó sus verdes orbes al interior de aquella jungla, miraba de lado a lado buscando de dónde provenía el ruido, hasta dar sus ojos con el lugar indicado.

Iba a acercarse cuando algo le hizo detener: un par de grandes ojos estaban observándolo. Frente suyo había algo, ¿sería un humano? Aunque ciertamente esos ojos brillaban tanto como es la característica de ciertos animales.

Aquella cosa dio un paso hacia el inglés, y entonces se pudo percibir un fuerte olor a sangre, cosa que hizo temblar al ojiverde y también hacerlo retroceder. Aquel animal del cual no podía distinguir nada a excepción de sus brillantes ojos llevaba algo en su hocico, al parecer una presa la cual iba derramando su sangre por todos lados.

Un fuerte escalofrío recorrió su espalda, no había tomado en cuenta el hecho de que podría haber animales peligrosos en esa isla y justo ahora tenía frente a él uno.

POV: Arthur

¡¿Q-Qué mierda es eso? God! Debo de advertir a Alfred… w-wait, si lo conozco capaz y se asusta y comienza a gritar y eso tal vez llame la atención de más depredadores. Maldita sea, ¡¿qué hago? ¡¿Qué hago? ¡¿Qué hago?

—…A-América… -ni siquiera puedo evitar el querer llamarlo, ¡así no lograré nada! Pero debo cuidar de él, no dejaré que nada le haga daño.

Con esa idea en mente lo único que pude hacer es acercarme rápidamente a la fogata y tomar unos palos para usarlos como antorchas. Me acerqué lentamente y con algo de miedo a aquel animal, para mi suerte éste se iba alejando. ¡Bien! Mientras la fogata siga encendida no habrá de qué preocuparnos.

Mi prioridad ahora es América. Tomé otra antorcha, acercándole esta vez sin miedo a despertarlo para clavarlo en la arena, así él estará bien. Puse varias más a los alrededores y finalmente logré ahuyentar a aquella criatura, escuchando nada más cómo corría y se perdía entre los árboles.

—…haa haa… -mi corazón no deja de latir fuerte, ¿acaso tanto es el miedo que tengo hacia esa desconocida forma? ¿…O-O es el miedo porque algo le pase a él? No lo tengo claro, pueden ser ambas.

Esa noche no pude retomar mi sueño, permanecí cerca de Alfred, sentado, observándolo y observando la oscuridad de la jungla, aún no puedo estar seguro de que otra cosa no aparecerá dispuesto a tratarnos como su cena.

***/.:.:A la mañana siguiente:.:./***

POV: Alfred.

—Yawnnn~~~ -¡que rico dormí~!

—¡Alfred! -¿"Alfred"? ¿Y desde cuándo me llama así?

—Mnnnh, good morning England -me estiré un poco más mientras me levantaba, viendo al otro sentado frente mío. Se veía tan… alterado— Hey, ¿qué te ocurre Inglaterra? -me levanté de golpe sin poder evitar preocuparme por él, es decir, está ojeroso y hasta cierto punto parece como si tuviera miedo a algo: estaba allí sentado, abrazado de sí mismo con sus piernas lo más juntas posibles.— ¿No pudiste dormir? ¿Tuviste una pesadilla?

—Alfred, aquí hay… -empezó a decirme sin moverse de su lugar, al parecer no separaba su vista de mí y de la jungla— h-hay…

—¿Qué hay aquí? No te entiendo -él otro sólo bajo la mirada.

—Nothing… emm, tuve una pesadilla… e-eso fue todo -¿eso fue todo? ¿Y por eso te ves de esa forma?

—Iggy… -¿crees que puedo creer eso? Lamentablemente, sé que no me dirás otra cosa por más que yo este insistiendo o molestándote. ¡Odio tanto que seas tan cerrado Arthur!

—…

—…Arthur… -si el me llama por mi nombre yo también lo haré.— mmm… ¿tienes hambre? Iré a buscarte unas frutas por allí, sólo espérame, ¿sí? -debo animarlo de alguna forma, además, estando así lo mejor será que descanse o que duerma.

—WAIT! -se levantó de golpe y me tomó por el brazo antes de que me fuera— ¡no vay-! b-bueno, mejor vamos los dos… ¿sí? ¡No quiero que veas que estoy de flojo! ¡Hmp!

—¡En verdad puedo yo Iggy~! Quiero que te quedes-…

—¡No! ¡Quiero acompañarte! -pude notar un muy hermoso rubor decorar sus mejillas en esos momentos. ¿Por qué siempre hace las cosas más difíciles para mí?

—Hah, ¡bien! Iremos los dos, ¿de acuerdo? Pero cualquier cosa me dices.

—Ok… gracias.

—De nada, jajaja… ¿te he dicho que te ves bien con mi chaqueta puesta de esa forma? -ahora que lo veo tiene mi chaqueta en sus hombros y no se le ven ganas de soltarla.

—¡T-Tonto! -fue lo único que me dio como respuesta.

—Jajajajaja…

Comenzamos a caminar, y ahora que caigo en cuenta hay como antorchas en todo alrededor, ¿qué acaso Iggy se puso a hacer un círculo de alquimia con estas cosas o qué? A lo mejor era un hechizo para salir de esta isla, y eso podría explicar el por qué de sus ojeras.

Al poco tiempo Inglaterra, que estaba caminando frente mío, se detuvo en seco, haciendo que yo chocara con él.

—Auch. Hey, ¿por qué te detienes?

—… -estaba mirando algo, ¡¿pues qué le pasa hoy?

Alzé mi vista a lo que estaba observando, imitando después la expresión de mi acompañante.

Frente a nosotros había un gran charco de sangre, seca obviamente. Pero eso no era lo peor, había los restos de un animal de lo más enorme allí, era como del tamaño de un elefante pero sin parecer a uno, era como si hubiera sido la presa de algo, estaba su piel desgarrada y se podía obsevar fácilmente el esqueleto de la criatura, había un fuerte olor a sangre y a podrido en el lugar.

—¿T-Tan grande era esta cosa? -murmura Inglaterra luego de un rato; ¿cómo que "era"? ¿O sea que ya lo había visto antes?

—Oye Iggy, ¿sabes qué animal es éste? -realmente no lo identificaba, pero en estos momentos lo que más preocupaba era su expresión y su silencio— ¡Iggy! ¡Ponme atención! ¡Hey!

—¡Vamonos de aquí ahora! -exigió luego de un rato tomándome del brazo y llevándome casi a tirones de nuevo al pequeño campamento improvisado que teníamos.— Ahora ayúdame a construir un maldito bote -dijo mientras llevaba de allá para acá varios pedazos de madera que ni siquiera podía cargar. ¿Ya se volvió loco?

—Inglaterra… Hey… ¡Arthur! …Stop! -como no me escuchaba tuve que meterme y tomarle de los hombros zarandeandolo un poco.— Are you crazy? ¡¿Crees que podremos salir de aquí con un maldito bote? ¡No sabemos dónde estamos ni qué tan próximos a otra isla o a un continente! ¡¿Esperas lograrlo?

—I don't want to stay here!

—Shit! ¡¿Qué parte de no podemos salir por nuestra cuenta no entendiste? ¡Tenemos que esperar! ¿Tienes miedo? Tienes miedo a los animales que hay aquí, ¿no? ¡Si es eso no te preocupes! ¡Yo soy un héroe y te protegeré de cualquier cosa!

—…A-Alfred… -logré calmarlo un poco de esta forma al menos.


—…A-Alfred… -se quedó observando al ojiazul unos momentos para luego separarse de él lo más posible.— No quiero, que termines lastimado -murmuró más para sí que para el otro mientras se iba abrazando, como buscando seguridad en sí mismo.

—Dime, ayer viste a aquel animal, ¿no?

—Sí, bueno… no creo que haya sido ése exactamente, había una criatura que nos observaba, y al parecer él fue el que mató al que encontramos ya que estoy seguro que llevaba algo comiendo en su boca; pero no sé qué animal puede ser.

Alfred escuchaba comprendiendo de inmediato el cómo se sentía. Siempre había admirado a Inglaterra por ser alguien que no le temía a nada cuando él se decía ser un héroe y con cosa de nada gritaba asustado. Para que esta ocasión Arthur tuviera miedo era porque realmente era algo que estaba fuera de sus manos o de lo que habría que tener cuidado. No dejaría que tal peligro dañara a su inglés, por más miedo que llegara a tener a lo desconocido no se permitiría el ver lastimado al otro.

Así pues, sin poder hacer mucho por el momento sólo se limitó a abrazar al ojiverde, esperando un golpe o rechazo como respuesta pero éste no llegó, al parecer estaba muy alterado como para reaccionar así— It's ok, te dije que te protegería de cualquier cosa, soy tu heroe. Siempre te lo ando diciendo -le habló con voz suave mientras una mano acariciaba la espalda de su ex-tutor, buscando relajarlo mientras Arthur sólo se aferraba a él sin importarle otra cosa que el bienestar del menor.— Mira, hagamos esto… vamos a buscar juntos agua y algunas frutas, entonces regresamos aquí, ¿ok? Si piensas que demoramos mucho regresamos.

—¡¿P-Pero y si nos lo encontramos?

—No te apures, la mayoría de los carnívoros son nocturnos y me imagino que para un animal que viste de noche y que ya se comió todo esa carne debe de estar dormido en alguna cueva o lugar.

—Bu-bueno… -no estando muy convencido del todo le siguió a través de la jungla. Iba muy apegado al menor, el cual le dedicaba una cálida sonrisa intentando decirle que no temiera.

Caminaron y caminaron; el estadounidense carecía de sentido de orientación y eso lo notó Arthur al pasar como 7 veces ya por su campamento.

—En verdad no sabes por dónde vas, ¿cierto? -hablaba ya siendo más él mismo, él otro le había estado animando todo el rato por lo que al cejón se le hizo fácil olvidar lo de anoche.

—J-Jejejeje… esque me gusta la vista de aquí.

—¡Al diablo! ¡Ahora tú me seguirás! -dijo adelantándose mientras América le seguía el paso sonriente.

Caminaron por los alrededores, Inglaterra marcaba cada lugar y lo iba apuntando en un envoltorio de hamburguesa que se encontró en la chaqueta del menor.

Para suerte de ambos dieron con un pequeño lago justo cuando se habían agotado de caminar, así que pudieron sentarse allí a descansar y tomar agua.

—Ahora lo que tenemos que hacer es llevar el agua hasta allá -explicó el inglés mientras se ponía a comer mangos junto con el otro.

—¿Mnnh? ¡Pero está muy lejos! ¿No es más fácil mejor quedarnos aquí? Además, ¡acá hay más frutas que donde estábamos! Aunque sería mejor si hubiera un McDonalds.

—…Si nos quedamos aquí no podrán rescatarnos tonto, nadie nos vería.

—Pero parece un lugar seguro y hay mucha sombra, y de todos modos tendremos que esperar una semana.

—¿Y qué te hace pensar que es seguro? -preguntó mientras terminaba de comer y se limpiaba la cara de aquel pegajoso jugo.

—Para mí lo es, mira -señala un lugar por allí el cual estaba más al descubierto— podríamos hacer una fogata en ese lugar, así los animales no se acercarían, y también como le hiciste hoy poner una antorchas, mmm… allí, acá... y una más por aquí -señalaba los lugares mientras el otro le seguía con la vista, no le estaba pareciendo mala idea.

Escuchaba lo que le decía el americano, cediendo poco a poco, el lugar era muy cómodo y no daba el sol de la forma infernal en la que da en la playa, además de que la brisa se podía sentir de la mejor forma y en tiempos de lluvias estarían más protegidos.

—Y si tampoco te gusta pues podríamos poner una trampa… aquí… -decía emocionado en cierta forma mientras el europeo al poco rato sólo iba asintiendo con la cabeza, siendo después que cabeceaba luchando por no quedarse dormido. Estaba cómodo allí, y después de todo lo que caminaron y de esa noche en vela su cuerpo estaba pidiendo un descanso.

Alfred lo notó después de un rato y dejó de hablar, acercándose al de menor estatura y abrazándolo.

—Hey, ¿q-qué haces Alfred? -se removió inquieto y avergonzado, haciendo que reforzara el agarre pero sin lastimarle.

—Quiero que duermas, estás cansado y tienes sueño… así que descansa -hablaba mientras lo iba acomodando, acostándolo y acurrucándolo en su pecho. Hace mucho deseaba hacer éso y ahora sentía que podría hacerlo sin que se quejara tanto el mayor o le golpeara.

—Al… -le pesaban tanto los párpados, y el estar así con el otro le hacia relajar más, podía sentir su tibieza e incluso escuchaba su corazón latir de una forma suave y armónica, siendo una dulce melodía para él. Soltó un leve quejido como protesta pero se resignó a quedarse allí. Alfred sólo sonrió y se dedicó a arrullarle con mimos, le estaba regresando el favor de haberlo cuidado esa noche, que aunque no se dio cuenta, sí sentía que el mayor estaba a su lado todo momento cuidándolo, ahora era su turno cuidar de él.


POV: Arthur

Mnnh~ ¡qué bien se siente estar así~! No quiero alejarme de él de ser posible, sus brazos son tan cálidos y su voz es tan dulce cuando se lo propone, sip… ya puedo morir feliz.

—…~

—Iggy? Are you wake up?

—Mnh… nh…

—Jejeje, buenos días… tardes realmente, ¿dormiste bien? -¡oww~! ¡es tan perfecto! ¡No sabía que podía llegar a preocuparse tanto por mí!

…Un momento… realmente… ¿se preocupa por mí?

—…

—¿Arthur?

"Arthur"; está siendo serio, pocas veces me dice así, entonces… no lo hace porque realmente lo siente, ¡verdad? A él… yo… ¿le doy lastima? Es por eso que me cuida… s-sí… es lo más lógico.

—¿Arthur? ¿Te duele algo? ¿Te sientes mal?

—Suficiente… -lo mejor será alejarme de él. Por más que a mí me agrade cómo se comporta conmigo, no está siendo él, y si no siente lo mismo que yo… entonces… lo mejor será no acercarme.

—¿Por qué te levantas? ¿No estabas cómodo?

—Umm… no. Sólo… estaba algo cansado, pero g-gracias.

—England -…no me mires con esos ojos, no estoy molesto contigo, sólo… ya deja de verme.

—¡Además! ¡No puedo estar holgazaneando! No vuelvas a permitir que duerma durante el día, ¿entendido? Tenemos que estar preparados para cualquier cosa y peligro que pueda pasarnos.

—…O-Ok…


POV: Alfred

—England -¿qué pasa? ¿He hecho algo mal? ¿Por qué te alejaste de esa forma tan… fría?

—¡Además! ¡No puedo estar holgazaneando! No vuelvas a permitir que duerma durante el día, ¿entendido? Tenemos que estar preparados para cualquier cosa y peligro que pueda pasarnos.

Por un momento pensé que… te pude hacer feliz, aunque sea por poco tiempo. Te veías tan tranquilo mientras dormías, ¡y juraría que tenías una sonrisa en el rostro! Entonces… ¿por qué?

—…O-Ok… -no tiene caso. Él no siente lo mismo que yo, realmente tuvo que estar muy cansado y… sí, eso fue; ni energías de replicarme tenía.

Por el momento tiene razón, lo mejor será que me ponga a trabajar.

—Haré la fogata.

—Bien.


Incomodidad.

Esa era la mejor palabra que describía el ambiente en esos momentos, cada uno estaba trabajando, por su lado, sin decir nada, sin dirigirse siquiera la mirada. Parecía que ya sabían lo que tenían que hacer y ni siquiera preguntaban si estaba bien o si faltaba algo. Nada, absolutamente ni una palabra.

Alfred se puso a recolectar la madera, ése era su principal trabajo auto asignado, juntaba aquello que según él Arthur era muy débil para hacerlo. También dedicándose a manejarla de tal forma que construía pequeñas cosas con ésta al unirlas con lianas, por el momento sólo hizo como una pequeña casa para proteger el fuego en caso de lluvias que era lo más importante para ambos ahora, no tenía ni idea si eso se podría quemar al ponerlo pero fue lo único que se le ocurrió. No era que cubriera mucho ya que también tendría que ser la flama visible para evitar riesgos pero era lo suficiente para evitar que se mojara o algo.

Arthur en cambio se dio a la tarea de cosas más pequeñas, se la pasó recolectando algo más de comida, también pudo pescar un poco en el lago que estaba a su lado. Colocó varias antorchas a lo alrededor para protección y empezó a juntar hojas para volver a formas unas camas o algo que lo imitara.

Rápidamente había llegado la noche por lo que ambos tuvieron que detenerse por causas obvias, además de que tenían hambre y estaban algo cansados.

—…

—…

Y allí la cena, cada quien por su lado comiendo lo primero que se encontraron, en el caso de Alfred sólo sacó otra hamburguesa de su chaqueta que andaba tirada por allí.

—…So… -el ojiazul se decide a decir la primera palabra de lo que fueron horas.— ¿Crees que eso sirva en caso de lluvias? -señaló su creación que por el momento servía para guardar comida.

—… -vio lo que había señalado, ciertamente ni atención le había puesto a lo que hacía por lo que apenas lo veía bien— pues… sí, supongo que está bien.

—…

—…

Y continua la cena. Por el momento hubo un pequeño avance, ya se dirigían la mirada al menos. A Arthur le costaba un poco más ya que si Alfred también lo veía él rápidamente mirada a otro lado.

—Y… estaba pensando en que… sería bueno que buscáramos algo que nos sirva a nosotros de refugio.

—¿Umm?

—Bueno, es que es mejor dormir bajo techo que a la intemperie, y pues también nosotros no debemos estar expuestos a la lluvia por ejemplo, ¿qué tal si luego llega la temporada de huracanes? No podemos andar por allí nada más como si nada, sería peligroso.

—Estás hablando como si fuéramos a estar mucho tiempo. América, sólo es una semana, que te quede clar-…

—¡¿Y si no es así? -alzo la voz llamando la atención del otro, mas bien asustándolo— ¿Quién te asegura que saldremos en una semana? ¿Quién dice que esta isla realmente quedaba rumbo a la reunión mundial o si nos salimos del camino?- Alfred se levanta al parecer algo molesto, haciendo asustar al mayor aún más su reacción— ¡No sabemos dónde estamos ni ellos tampoco! ¡No podemos estar tan confiados en que vendrían a rescatarnos en ese tiempo!

—…Amé-rica…

—Inglaterra, escúchame bien. Sé que me dirás que estoy siendo irrealista y no podemos estar aquí tanto tiempo, ¡pero te diré que el que tiene muchas esperanzas eres tú! ¡Además! ¡¿Crees que alguna nación se preocupe realmente por nosotros?

—…!

—¿Crees que alguien tendrá el corazón de tomarse siquiera la molestia de buscarnos? ¿Alguien va a venir cuando el Reino Unido y los Estados Unidos están sin su representante? ¡Adivina! No lo harán. Al contrario, un país menos con quien luchar. -y así América termina su discurso sentándose algo molesto.

—… -Inglaterra se le queda viendo unos momentos, en su expresión se notaba la esperanza desvanecida. No dijo nada al respecto, sólo junto sus piernas abrazándolas y recargando su mentón en estas.

—… -América algo más calmado se dio cuenta de lo que había dicho, se fijó en el mayor notando lo deprimido que se veía ahora— O-Oye… Iggy… ehh, l-lo siento… mmm, ¡tal vez este en un error! ¡Sí! ¡Seguro y vendrán pronto por nosotros y entonces cada quien regresara a su cómoda casa! ¡H-Hahahaha! -se acercó un poco a él intentando animarle.

—Yo… sólo quiero irme lo más pronto posible… eso es todo.

—… -le miró preocupado, mientras se reprochaba a sí mismo por ser… pues por ser idiota— Arthur… perdón -dijo con la voz más seria y arrepentida que tenía, mientras se alejaba del europeo.

—…Mn… ya me voy a dormir… -murmuró siendo escuchado mientras se acostaba en su cama improvisada, la cual estaba muy retirada de la del menor.

—…Descansa…

—Igualmente. -cerró sus ojos quedándose dormido casi al instante, Alfred por su parte lo observaba desde su lugar.

—Pero… todo lo que dije… es porque me preocupo por ti -susurró para sí mismo mientras se acomodaba para imitar al ojiverde y descansar un rato.

Tsuzuku...


esto esta todo fail... y no se describir muy bien las cosas xDUu... en fin! no se cuando estara el prox capitulo... mientras... review~~~?