(Parte 4)
"Italian Macht"

Armenia y yo nos habíamos preparado para ir a la frontera, a luchar contra Alemania (incluso logre conseguirme un bonito parche para cubrir mi ojo vendado del frio), sin embargo recibimos un telegrama que decía que Rusia regresaría a la casa ya que Alemania se había retirado y Rusia decidió hacer lo mismo hasta que las tropas estuvieran listas para enfrentarse de nuevo.

Así que nos quedamos, un par de días después llego el resto de las tropas junto con Rusia y los países que no conocía.

"ven, quiero que conozcas al resto" me dijo Armenia tomándome de la mano y guiándome por los corredores.
"¿Eh? ¿Ahora? Pero…" No tuve mucho tiempo para responder antes de que me jalara a la cocina.

Dentro se encontraba el resto, los demás países de la unión soviética.
"Chicos, les presento a Prusia, estará con nosotros de ahora en adelante" Dijo Armenia, y el resto me saludo.
"heh… ummm hola"
"Bienvenido a la jauría Prusia" me dijo Armenia antes de presentarme al resto uno por uno.
Me quede callado, con una sonrisa nerviosa, mientras dejaba que me presentara a la casa.
"¿Ya conoces a Estonia no?" dijo, señalando a país con lentes. Si ya lo conocía, claro que entre los dos nunca hubo más de dos palabras.
Estonia solo me saludo inclinando la cabeza antes de ser suplantado por un tipo de pelo castaño, largo y ondulado y un chico de menor tamaño, de pelo corto y güero.
"Estos son Lituania y Letonia" Armenia me dijo.
"Hola, puedes llamarme Toris" dijo Lituania estrechando mi mano, y colocando su mano sobre la cabeza del país menor "este es Travis."
El menor me miro con timidez antes de saludarme con la mano y esconderse detrás de Lituania.

Luego otro par atrajo mi atención, un chico alto y serio acompañado de una chica que seguro era de menor edad y estatura que Letonia, ambos con pelo claro como el de Rusia, sin embargo uno tenía los ojos idénticos a los de Armenia y la otra tenia ojos obscuros como el mar.
"Estos son mis hermanos, Azerbaiyán y Georgia" Dijo Armenia apuntando al mayor y luego a la menor en orden.
"Wan~" dijo la menor con una cálida sonrisa y un ladrido de broma antes de abrazarme también, bueno, se notaba que era igual de cariñosa que su hermana "Es un placer conocerte."
"Heh, umm igual, supongo" Sonreí, pero el gruñido de Azerbaiyán llamo mi atención.
"Si, genial, otro perro que alimentar" Gruño, mirándome con amargura, y estaba a punto de empezar una lucha pero Armenia la empezó por mí.
"¡Alek, déjalo en paz!" Gruño, colocándose frente a mí, al principio tengo que admitir que me sentí como un niño vulnerable, y eso no era nada "awesome", pero después me entere de que Armenia no lo hacía por protegerme más que por pelear contra Azerbaiyán.
Ya que, aquí entre nos, me entere de que esos dos pelean por todo… incluso se dice que nacieron peleándose.

Bueno, para resumir:

Estonia, Letonia y Lituania tienen derecho de antigüedad, siendo de los primeros en ser absorbidos por Rusia, o eso entendí.
De los tres, Lituania es el único que es un general en las tropas de Rusia, el resto solo protegen la casa.

Georgia, también conocida como Tamara, mostro ser fuerte en defensa y también fue nombrada General, junto con sus hermanos mayores.
La chica no es muy diferente de Letonia, es tímida pero más abierta a extraños, creo que es porque no esta tan traumada como el otro.
Azerbaiyán, también conocido como Aleksandr o solo Alek, es el más fiero de los tres hermanos, energético, testarudo y extremista.
Y Armenia, cuyo verdadero nombre no se (ya que me cambia de tema cada vez que le pregunto), es la "Mutter" del grupo, Protectora con todos, a veces demasiado ya que prefiere arriesgarse ella antes de que alguien más esté en peligro.
Es inteligente, como mencione antes, y hábil, pero tiende a hacer estupideces, como convencerme de luchar contra West, y es terca como una mula o peor.

Mientras Armenia y Alek discutían, la puerta de la cocina se abrió, y entro un chico de la misma edad de Georgia. Pelo negro, semi-largo, uniforme ruso de nieve y un fuete del doble de su tamaño en la espalda.
Mi instinto de hermano mayor de inmediato agrego la palabra "cute" en la descripción, no puedo evitarlo, el chico es tierno.

"Armenia… " Su voz casi un susurro, pero de inmediato todos lo voltearon a ver, incluyendo los dos hermanos, quienes dejaron de pelear.
"Ah, Moscú" Armenia camino hacia el "¿qué sucede?"

"Un momento… ¿ESTE es Moscú? ¿¡ESTE niño es el GENERAL de las tropas rusas!" me dije a mi mismo, sin darme cuenta de que lo dije en voz alta… muy alta.
Pero no me culpen, porque Moscú no es solo el general, es también la mano derecha de Rusia y su sucesor.
Ese junge no tiene ni la mitad de mi tamaño, ni el tercio del tamaño de Rusia. ¿Cómo puede estar en un puesto tan alto? ¿En qué demonios estaba pensando Rusia?

Armenia me golpeo en la cabeza, bajándola hasta la altura de su cadera.
"Si, yo soy Moscú" me dijo el chico, mirándome con enojo.

Entonces entendí, sus ojos son idénticos a los de Rusia, con la misma mirada fría y penetrante, Seguramente tiene una forma de ser parecida… ¡pero aun así no lo puedo tomar enserio! ¡es muy tierno!

Armenia me volvió a golpear la cabeza antes de caminas hacia Moscú.
"¿Que sucede Moscú?" le pregunto
"necesito que me acompañes a hacer guardia" dijo tomando la manga de Armenia.
"Enseguida… Prussia ¿crees que podrás encargarte de mis deberes mientras no estoy?" me dijo Armenia, mirándome por encima de su hombro "Tamy, Alek acompáñenme"
"Claro… Espera ¿Qué?" y así como así se fue, con sus dos hermanos y Moscú tras ella. "ummm…" mire al resto "¿Qué tengo que hacer?"
"Técnicamente es limpiar la cocina y cocinar" dijo Lituania con una amplia sonrisa "del resto nos encargamos nosotros"

{Bitácora de Armenia Abassian:
La noche era fría como muchas otras.
No había nada inusual sobre esta, sin embargo Moscú seguía nervioso.
Con su espalda recargada contra la mía, nos sentamos en la torre de vigilancia, que se encontraba a varios metros de la casa Rusa, vigilando la obscuridad, escuchando el silencio del bosque sin pronunciar palabra para no pasar por alto ningún sonido.
Alek y Georgia se encontraban en la otra torre, del otro lado del terreno, conociéndolos se aburrirían y se irían de regreso a la casa, dejándole el resto del trabajo a nosotros.

Pasaron las horas en silencio, y ya que no tenía un reloj no podía deducir con claridad qué hora era, pero pronto sentí una palmadita en mi hombro.
"Algo viene" me dijo Moscú
Al mirar en su dirección note un grupo moviéndose hacia nosotros, una tropa.
Tome los binoculares y los mire detenidamente, no eran alemanes, pero no eran de ninguno de nuestros aliados tampoco.
Pronto note una bandera de tres colores verticales, a pesar de la obscuridad pude diferenciar que era uno de los aliados, más específicamente Italia.

"Moscú, vamos de regreso a la casa, hay que avísale a Rusia que el ejército Italiano entro en nuestro territorio" Dije, Moscú me miro como si hubiera sido una broma… y no lo culpo, tampoco podía creer que Italia estuviera tan lejos de la seguridad de Alemania "¿bueno? ¿Qué esperas?"

Diciendo esto, salte de la torre de vigilancia, torciéndome el pie, y me apresure a la casa con Moscú tras mí.}

Me tomo de sorpresa cuando Armenia entro corriendo a la oficina de Rusia a informar sobre el ataque de Italia y Rusia, no tomándolo muy enserió, dejo a Moscú a cargo de espantar a los Italianos y solo atacar si se portaban mal… cosa que no pasaría.
Feliciano, ¿en qué estaría pensando?, en mi vida lo he visto tomar un rifle o una granada, ¿cómo podría luchar contra Rusia?

Armenia me arrastro al campo, ¿o me arrastre solito?, ella había ido a apoya r a Moscú, en el caso de que necesitara Ayuda, junto con su hermano Alek y Georgia, quien permaneció al fondo de la tropa.

Y ahí se encontraba Italia, al frente de la tropa, temblando ya sea por el frio o el miedo, sosteniendo la escopeta en las manos… sin apuntar.

"háganse un favor y retírense del territorio Ruso" Dijo Moscú, su cara seria y su voz fría.
"¡r-regrésenos a P-Prusia!" Grito Italia, su voz cortada por el miedo.

Me alarme… lo que quería era salvarme, esto arruinaría los planes de Armenia y míos pero…
Italia, había venido a salvarme solo, sin West.
Con manos temblorosas sostenía la escopeta.
Con ojos entrecerrados por las lágrimas trataba de sostener la mirada cortante de Moscú.
Con un cuerpo paralizado se paraba frente a su tropa, inseguro.
¿Qué lo motivaba?
El muchacho apenas y completaba los entrenamientos de West sin escapar a la mitad… entonces, ¿De donde había sacado ese valor?

Un malestar se produjo dentro de mí a causa de sentimientos encontrados y me bloquee por un segundo.

-no creo que sea posible- dijo Moscú, dando un paso hacia adelante, haciendo que Italia temblara mucho mas.
Mire hacia otro lado, tragándome mi lastima, no podía hacer nada sin echar a perder las cosas.

-¡R-regresen al h-hermano de A-Alemania! ¡O-o tendré que d-disparar!- Italia se aferraba a la escopeta con la vida misma, lo hacía por Alemania, porque quería ayudar a West.

Moscú lo miro detenidamente, poniendo a Italia aun más nervioso y con la voz de un murmullo que aun así llego a los oídos de todos ordeno:
-Dispara…
Italia lo miro perplejo y miro a su escopeta.
Estaba indeciso, inseguro… ¿no podía hacerlo o sí?

Después de un agonizante silencio que solo se rompía con el aullar del viento invernal, la escopeta en las manos de Italia termino varada en la nieve y el mismo cayó de rodillas, el miedo lo había vencido.

Moscú dejo salir un suspiro de alivio y se dio la vuelta.
-por tu bien, regresa a casa- dijo sin voltearlo a mirar y se dirigió a donde el resto de la tropa se encontraba. Note que tenía el rostro iluminado, seguro le gustaba el hecho de no haber tenido que atacar a Italia.

Lo peor había acabado… sentí lastima por Italia, pero tenía que admitir que ese fue una gran muestra de valor… si West lo hubiera visto seguro le hubiera felicitado… después de regañarlo por arriesgarse de esa forma, claro está.

Pero algo rompió el ambiente de alivio… tenue al principio, empezó a subir de volumen.

-Dis…Dis….Dis… -Moscú volteo a ver a Italia, murmurándole algo a la nieve y noto que los soldados no se movían de sus posiciones con sus armas aun en las manos.
Se alarmo.
-¡D-DISPAREN!- Italia grito, aun de rodillas, y los sus soldaros apuntaros sus armas y dispararon al ejercito de Moscú.

Moscú no tuvo tiempo para reaccionar antes de que una bala lo tumbara en la nieve.
Alek, notando que el ejército Ruso estaba en problemas, movilizó su tropa mientras que Armenia mando a Georgia de regreso a la casa para avisarle a Ivan y se adentro en el campo para buscar y proteger a Moscú.

Me quede ahí parado.
Mirando perplejo la escena.
Paralizado por algo que nunca había visto.
Italia estaba mostrando un poder que nunca había testiguado.
Y todo por regresarme a casa.