(parte 6)
"Brieffreund"

{Bitácora de Armenia Abassian:
Prusia no ha sido el mismo desde que regresamos del campo de batalla, no necesito ser una genio para saber por qué.

Lo entiendo, es difícil, pero a veces necesario.
-¡AUCH!
-¡ya! ¡No seas nena y déjate tratar!- Prusia me grito mientras trataba mi brazo con cierta rudeza.

Ya habíamos regresado a la casa Rusa, pero nuestro estado no había mejorado gracias a la falta de medicina, mi brazo izquierdo estaba roto y un poco hinchado, mi pierna derecha tenía una bala, que no se había removido, y el pie del mismo lado estaba torcido.
Nada grave…

-duele…
-ya se, tu quédate quieta y déjame terminar.
-heh, no te conocía tan quejumbrosa Armenia- me dijo Moscú, quien se encontraba recostado en una cama, su torso únicamente cubierto por vendas.
-come- dije (aunque sonó mas como un "come y calla") sosteniendo la cuchara con mi brazo libre frente a su boca.
-yo puedo solo Armenia…- dijo volteando su cabeza para evitar recibir la comida
-come- insistí, no es que lo quisiera molestar, es solo que Moscú tenia ambos brazos rotos, los dos amarrados contra su cuerpo (parecía que tuviera una camisa de fuerza) para evitar que los moviera mucho y se lastimara mas.
-¡NO ME TRATES COMO UN NIÑO! -Moscú se quejo, y forcé la cucharada estofado en su boca, es todavía un niño, sin importar que puesto tenga, es todavía un niño.

Prusia se rio ligeramente.

-Aww, descuida Mosk, ya me veras a mi alimentando a tu querida "Mutter"- solo inténtalo Prusia, solo inténtalo.
-¡esto no es divertido! ¡Es vergonzoso!- se quejo Moscú de nuevo.
-No recuerdo que lo vieras Vergonzoso cuando te leía cuentos antes de dormir, Misha- dije, utilizando su nombre humano en su contra mientras preparaba otra cucharada de estofado.
-¡A-ARMENIA!- Prusia soltó una carcajada al ver la cara roja del pequeño ruso- p-prometiste no decirle a nadie…

Deje la cuchara un momento para acariciar su cabeza con ternura, no podía evitar molestarlo de vez en cuando, pero eso no significa que no lo quiera.

-Tranquilo, puedes confiar en Gilbert- dije, mirando al alemán sobre mí hombro- podrá ser molesto, pero no es una mala persona.

Gilbert asintió con la cabeza antes de pasar su mano por el pelo de Moscú también.

- ¿y que es lo que tengo que mantener secreto? ¿Su nombre de niña? o ¿su amor por los cuentos antes de dormir?- dijo, y le hubiera dado un codazo si mi brazo izquierdo no estuviera vendado.
-¡NO ES NOMBRE DE NIÑA!- rugió Moscú- ¡es ruso!... y no me molesta si les dices a los demás.
-ah, entonces es lo otro...- Gilbert retiro su mano y continuo vendando mi brazo tirando la sonrisa una vez que el evento había pasado.

Negué con la cabeza y le di a Moscú otra cucharada de estofado, esta vez él comió sin quejarse.

Se hizo silencio otra vez, pero una vez que Prusia termino de vendar mi brazo un golpeteo en la ventana atrajo nuestra atención.

Fuera se encontraba un halcón de plumas rojizas, golpeando la ventana ligeramente con su pico.

-Que bello animal- escuche a Prusia susurrar, su vista plasmada en el pájaro.
-No savia que te gustaban los halcones Prusia- dije dándole otra cucharada a Moscú.
-no solo los halcones, todas las aves me encantan…- admitió
-heh, es "Firebolt", viene desde Inglaterra con un mensaje para mí de Scottland- le explique.
-ah, ¿con que un mensaje de tu amigo secreto eh?- me miro de reojo, con una sonrisa de nuevo en su rostro.
-Heh, Scotland es una amistad por correspondencia- le dije- como es uno de nuestros aliados no hace daño la comunicación.

Estaba a punto de pararme para ir por la carta, pero Prusia me detuvo

-¡yo te la traigo!- dijo con entusiasmo, abriendo la ventana para tocar al halcón.
-¡Prusia, cuidado! ¡Firebolt es muy agre-! –antes de que pudiera terminar, Prusia ya tenía al halcón sentado cómodamente en su brazo, recibiendo mimos.

Moscú y yo estábamos atónitos.

-vaya… y a mí que me tomo una semana ganarme la confianza de ese pájaro…-dije – no savia que Prusia era bueno con los animales
-Bueno, no me sorprende que Prusia sea bueno con lo las aves, después de todo, tiene cabeza de paloma, corazón de pollo y voz de cuervo- Rio Moscú, y lo calle metiéndole una cucharada grande a la boca.

-veamos que dice~ - canturreo Prusia, quitándole la carta al halcón y sentándolo en su hombro. –Geez, está en ruso… un ruso muy mal escrito.
-si, le enseño ruso a cambio de que me enseñe ingles- le dije
-Armenia…-Moscú me llamo para que le diera de comer y le conteste con otra cucharada.
-veamos si le entiendo- dijo traduciendo lo siguiente:

"Querida Armenia.
¿Como estas?
Yo muy bien, sé que no has oído nada de mi desde que iniciaste (iniciaste no de escribe así en ruso idiota) la guerra con Alemania, pero Arthur y Tío Francis…"
- Espera… ¿¡Tio Francis!
-se crio una temporada con Francia- le explique y Prusia continuo.

"Pero Arthur y Tío Francis han estado peleándose (no me sorprende) y la cosa ha estado algo pesada.
Me gustaría escuchar mas de ti, ¿Como están tus hermanos?, ¿y Koshka?
Como siempre espero tus respuestas con mucho entusiasmo.

Atte: Scottland of The United Kingdom"

-heh me empieza a caer bien- dijo Prussia, agitando la hoja de papel mientras yo le daba la ultima cucharada a Moscú.
-si quieres contéstale- dije, levantándome de mi asiento- solo no le digas que me hirieron en guerra, dile que Tamy y Alek siguen igual, dile que Koshka estuvo enfermo una pequeña temporada y que no olvide escuchar lo que su hermano le dice, ignorando a Francis.

Prusia hizo su intento por aprenderse de memoria todo lo que yo le dije.

-Y usted jovencito se dormirá que necesita descansar- dije, pasando mi mano por el suave pelo de Moscú y recogiendo el plato.
-pero Armenia…
-sin peros
-¡Ow, está bien!- Moscú se acomodo en su cama y se abrigo.

Salí de la habitación pare dejar el plato en la cocina y luego ir a la oficina de Rusia para hablar con respecto a la medicina que necesitábamos.
Por nuestro bien espero que no la haya regado ya…

-¿Querías hablar con migo, Armenia?- me dijo mi superior, sin levantar su vista de un montaña de papeles por firmar y cosas que por más que se me enseño a tratar, nunca se me ha dejado.
-Si…-permanecí en la puerta, no exactamente segura si entrar o no.
-Bueno… toma asiento- me dijo, mirándome de reojo sobre su papeleo.
Obedecí y me senté en la silla frente a su escritorio, esperando un momento oportuno para preguntarle sobre la medicina, afortunadamente la tubería estaba lejos de su alcance, pero si más no recuerdo, hay un cuchillo en el cajón izquierdo de su escritorio y varias plumas.

-¿Armenia?- su voz me trajo de nuevo a la tierra
-Perdone, ¿dijo algo?- arqueo una ceja
-Moscú… ¿como esta?... ¿está bien?- me dijo
"¿Pues como crees que esta? tiene dos brazos rotos y apenas puede caminar" estuve a punto de decirle, pero tenía esa cara de preocupación… no pude al final.
-esta… - dije bajando mi mirada- es por eso que quería discutir contigo sobre…
-¿Duele?- me pregunto, interrumpiendo mi discurso preparado
-¿e-eh? Pues él estará bien…
-Me refería a tu pierna… la usas mucho –eso me tomo un poco desprevenida.
-¿yo? Estoy bien, perfectamente- dije frotándome la frente- es Moscú el que me preocupa… Necesitamos esa medicina Iván.

Rusia paro de escribir cuando me escucho usar su nombre y me volteo a ver.

-Yao no me ha contestado- me dijo, su voz severa hizo que un escalofrió recorriera mi espalda –también me preocupa la medicina pero por ahora no puedo hacer nada más que esperar.

Supe que la conversación había terminado cuando la mirada de Rusia regreso a su trabajo.

Deje salir un suspiro y estaba a punto de retírame.
-Misha… ¿estás segura de que está bien?- me dijo parando su trabajo de nuevo.
-si, estará bien- le dije, casi nadie sabe esto, pero Rusia se preocupa mucho por Misha, lo trata como si fuera su propio hijo- Es un chico fuerte, y maduro para su edad… se asusto un poco cuando vio las vendas en sus brazos, pero estará bien.

Esboce una sonrisa y eso pareció tranquilizar a mi superior.
-bien- susurro, aunque en mis años de experiencia, eso significa: "gracias"- puedes retirarte a descansar Armenia.

Mas tarde regresaba a mi habitación a recostarme cuando escuche la risa de Prusia.

-Kesese… ¿cómo empiezo? Umm, "saludos, yo soy Prusia… hmmn… soy amigo de Armenia… ella no te pudo escribir ya que ella… umm… callo de las escaleras y se lastimo el brazo por mensa" Kesesese Armenia se enojara si lee esto…

Asomándome con cuidado note que estaba escribiéndole la carta a Scotty, se veía entusiasmado por empezar una conversación con un nuevo amigo.

-"escuche que te criaste con Francis, ¡que coincidencia!, Francis es un buen amigo mio… si no me crees pregúntale… se que te contara muchas cosas que hemos pasado juntos" hmmn… tal vez debería contarle en vez…

Sonreí para mis adentros y continué mi camino, me alegraba ver que estaba entusiasmado por tener un nuevo amigo, a lo mejor esto lo ayudaría a olvidar lo que paso en el campo de batalla con su hermano… bueno sería cuestión de esperar

-¡Dios Prussia! ¡Las cartas duran días en llegar!

-¡pero ya debió haber respondido! Pareciera que la envié hace una semana…

-¡pero si la enviaste hoy!

Han pasado varias semanas y la medicina no ha llegado... Esto no preocupa a Prusia en lo mas minimo, quien recive una carta de Scotty cada viernes y preferiria que se mantubiera asi...}