-kaname kuran, el verdadero hijo de y juuri y haruka kuran-un poco sorprendido.
-ese mismo soy kuran, el mismo "niño" que devoraste una vez por tu sed de sangre.- un poco molesto
-yo…. ¿sabes muy bien como fueron las cosas no?- muy serio.
-lo se kuran, claro que sé que mi tío rido me llevo hasta dónde estabas tú y así completar el plan que por supuesto tu mismo no dejaste que se llevara a cabo- mirándolo con tristeza al saber que su vida no había sido vivida como debía ser.
-yo...de verdad lo siento mucho- mirándolo a los ojos.
-eso ya no importa kana… sabes tenemos que hacer algo con nuestros nombres, y estoy seguro que no deseas que te llame antepasado kuran- sonriéndole.
-claro que no- devolviéndole el gesto.
-kaname- muy serio- algo se avecina y es mucho más peligroso que rido, creo que hasta tú lo has sentido.
-así es, pero apenas estoy planeando al…-la conversación se vio interrumpida con unos suaves golpes en la puerta.
-más tarde hablamos, por el momento es mejor que nadie sepa de esto- desapareciendo y dejando solo a kuran.
-adelante- agarrando un libro que estaba cerca de la cama.
-kaname sama- haciendo una pequeña reverencia- ¿disculpa estaba con alguien?, es que escuche que estabas hablando.
-no estaba con nadie aido, mejor dime a que has venido- mirándolo con indiferencia.
-bueno kaname sama, yo solo quería avisarle que mañana a primera hora salgo donde mis padres, quiero estar con ellos por un tiempo, ¿claro, si no me necesita kaname sama?-diciendo esto un poco triste.
-no es necesario, puedes ir a visitar a tu familia, me imagino que iras con tu primo-sentándose en el sillón junto a la ventana.
-no yo…esta vez iré solo, así que con permiso kaname sama y gracias-yéndose de allí y cerrando la puerta.
Kaname se recostó en el sillón pensando en todo lo sucedido hoy, ahora sabía perfectamente de quien se trataba aquella persona que lo atormentaba en sus sueños pero aun le quedaba la duda porque hasta ahora vino a manifestarse y el porqué ahora tiene su cuerpo de carne y hueso, tendría esto que ver con la presciencia de otros antepasados, aunque su presencia era leve se sentía la fuerza y el poder ce cada uno de ellos. Con todos estos pensamientos poco apoco kaname cayó en un pacifico sueño.
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Zero se encontraba cocinando para el director croos, yagari sensei y para su amigo kaito cuando sintió algo extraño en su pecho, como si fuera a suceder algo malo muy pronto de un momento a otro comenzó a ver obscuro y sentía que sus fuerzas se iban, ya estaba sintiendo que caía poco a poco pero cuando volvió abrir los ojos unos fuertes brazos lo sostenían de la cintura evitando que callera, cuando voltio a ver quién era se puso colorado.
-kaito... yo-muy rojo.
-zero- mirándolo con preocupación.-dime que tienes, hace un rato te veo distraído y muy distante, más de lo habitual- acercándolo más a su cuerpo.
Zero no rechazo el abrazo, además de que se sentía muy bien oyendo los latidos del corazón de su amigo.
-kaito- separándose un poco para ver a los ojos.-yo…ya estoy bien.
-si claro y yo soy papa Noel- con una leve sonrisa.
-etto…me puedes dejar de abrazar-aun sonrojado.
-¿te incomoda?-con una ceja levantada.
-bueno pues un….-y antes de que terminara de hablar sintió como unos finos labios se posaban sobres los suyos en un beso que poco a poco correspondió abrazando a su amigo por el cuello, mientras el mayor exploraba su cintura y espalda, cuando oyeron un ruido se separaron rápidamente y cada uno se hiso en una posición distinta para que no vieran lo que había sucedido.
Zero siguió cocinando aun con un rubor en su rostro mientras que kaito se sirvió un vaso de agua con una gran sonrisa.
En ese instante entro cross y yagari hablando sobre la próxima misión.
-kaito, necesitamos te vayas alistando para la próxima misión- dijo un hombre de cabellos negros y largos hasta los hombros, que fumaba un tabaco.
-como digas sensei-dejando el vaso en el fregador y dándole una sonrisa a zero el cual desvió la mirada para que no notaran el sonrojo que aun persistía.
-y a mí cuando me darán otra misión-dijo un molesto zero- ya estoy bien y quiero volver a trabajar.
-pero hijo-comenzó un hombre cabellos ceniza- aun estas un poco débil después de la última misión donde esos nivel E te emboscaron.
-eso ya paso hace dos días y ya estoy bien, ¿Por qué persisten en que no vuelva a una misión?- dijo zero con el seño fruncido.
-no y punto no se discute y listo zero-dijo yagari saliendo de la cocina dejando a un molesto zero.
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En salida de un hospital se encontraba un joven con una gabardina negra, camiseta del mismo color y unos jeans azul oscuro con botas negras, esperando un taxi, detrás de el estaba una enfermera, la misma que lo atendió desde que despertó en ese lugar junto con el doctor, cuando llego el taxi el joven se despidió de aquellas personas las cuales les entrego aquel chico un poco de dinero para el viaje y la carta que dejaron para él, le dijo al conductor para donde iban, mientras que pensaba en como seria su hermano, si lo quería o si sabía que estaba vivo, y poco a poco sentía como si algo andaba mal o como si lo estuvieran vigilando, algo desde el fondo de su ser lo hacía sentir inseguro, un dolor en su pecho y la visión borrosa lo alerto mucho, pero después sintió que volvía el aire, así como vino ese sentimiento así de rápido se fue, pero aun se preguntaba que era todo aquello que sintió y que no ha dejado de sentir desde que despertó.
-joven-llamándolo el taxista- joven ya llegamos.
-mmm oh ha gracias señor, ¿así que este es la academia cross?- bajando del taxi.
-así es joven- contesto aquel hombre.
-mmm ¿disculpa cuanto nos demoramos en el viaje hasta aquí?-pregunto ichiru pues veía que ya no se encontraban en la ciudad.
-aproximadamente tres horas y media joven- le dijo el señor.
-¿Cómo? Pero si hace poco que me subí al taxi desde el hospital.- pregunto un desconcertado ichiru.
-joven eso fue hace rato, al momento que usted se subió se quedo dormido.-le dijo el taxista.
Ichiru estaba muy confundido, pues no sentía que había descansado y mucho menso el viaje fue tan largo, ahora si estaba seguro que algo anda mal ¿pero qué? Las rejas de la academia comenzaron abrirse y el joven peli plata comenzó a caminar hasta divisar un carro que salía de allí, no supo porque pero decidió esconderse detrás de unos árboles para que no lo vieran, cuando el carro se alejo el siguió su camino hasta ver una enorme casa muy acogedora a pesar de que se veía tan sola.
En el interior se encontraba otro joven muy molesto puesto a que yagari, kaito y cross se fueron para aquella misión dejándolo solo en casa como si fuera una damisela en peligro.
-pero que rallos les pasa a todos, porque se empeñaran en tratarme como un niño débil- maldiciéndose mentalmente por el comportamiento que tuvieron con y después se acordó del beso que se dio con kaito.
"porque me basaría kaito y lo que es peor, porque le correspondió ese beso, aunque…me agrado, pero que pienso yo…acaso no, estoy loco"
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando oyó que llamaban a la puerta, dejo las cosas en su lugar, después de cenar y lavar la losa y se fue abrir la puerta, cuando vio quien era se sorprendió mucho al igual que aquella persona que apenas llegaba, pues el que veía al frente era idéntico a él, así que se imagino que ese sería su hermano, mientras zero no sabía cómo reaccionar, frente a él estaba de nuevo su hermano menor ichiru.
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Yukki se encontraba en su cuarto desde la noche anterior que kaname le mostrara su pasado, aun no podía creer que su hermano no existiera y que a cambio con la persona que siempre ha estado era su antepasado, su cabeza comenzaba a doler dándole vueltas a lo mismo pero tampoco podía dejar de pensar en ello pues aun sentía algo muy grande por kaname y sabía perfectamente que no era amor como lo sentía antes de enterarse de la verdad, pero no quería dejar de nuevo a kaname hundido en la soledad como lo vio en su visión, ahora estaba dispuesta ayudarle para que fuera feliz y no importaba que, su hermano no existía, pero si esta persona cariñosa y bondadosa que estaba a su lado cuidándola.
Con estos pensamientos pensó en un plan para comenzar a ayudarle en su felicidad pero antes tenía que hacer una parada donde su padre adoptivo para que lo ayude con algunas cosas que aun no sabe de los ante pasados de su familia o de la familia vampírica.
-si mañana mismo iré donde el director cross.- sonriendo al pensar en todo lo que había planeado y saliendo del cuarto para hablar con kaname.
Cuando estaba por tocar la puerta del cuarto de kaname vio una sombre que bajaba por las escaleras y como la curiosidad le gano decidió ir a ver que era aquello, cuando se asomo no vio a nadie así que se aventuro a bajar por si era alguien que se escabullía por la casa aunque era extraño ya que a estas horas de la tarde casi todos estaban durmiendo.
Llego hasta la cocina pues desde allí se escuchaban unos ruidos, entro silenciosamente viendo allí a aido se le acerco por detrás y le toco el hombro proporcionándole un tremendo susto al pobre rubio.
-haaaa yukki sama eres tu- dijo un agitado rubio de ojos azules.
-lo siento mucho aido sempai, no era mi intención- sonriéndole.
-si claro, pero que hace despierta a estas horas, ¿no debería estar durmiendo?
-lo mismo digo- sacando un vaso con agua.
-es que yo mañana me voy para donde mi padres así que estoy organizando alguna cosas, y como me dio ganas de algo dulce entonces vine a ver que había- sonriéndole.
-mmm ya veo y yo que quería pedirte que me acompañaras mañana donde el director croos, pero bueno le diré a kaname sama- haciendo un puchero.
-lo siento yukki sama, pero ahora no estoy de humor para nada- muy triste.
-¿te pasa algo aido sempai? Te noto triste- acariciándole la mejilla.
- no es nada- apartándose de ella.
-tiene algo que ver con tu primo ne- sonriendo al ver el sonrojo del rubio- no se peleen se perfectamente que tu primo te ama así como tú lo amas a él- saliendo de allí.
Aido quedo muy sorprendido y sonrojado por lo que le dijo yukki, creía que nadie se había enterado de lo que sentía por su primo, pero ahora veía que no es así, pero lo peor era que su propio primo no se daba cuenta de lo que en verdad el sentía y que el cariño que le tiene a kaname era muy diferente pues solo mira y admira a kuran como un gran líder y nada más, pero a su primo siempre lo ha amado aunque este ni cuenta se daba y cuando este se entero trataron de tener una relación formal pero kain con sus celos tontos no lo entendía ni se daba por enterado.
Estaba tan distraído pensando en kain y en lo que le dijo yukki que no vio a la sombra que se deslizaba por la cocina hasta las escaleras de nuevo.
