*Advertencias: lemon soft?, mención drogas *

Capitulo 5

Eran ya tres días desde que Horo había entrado al bar, pero lo más curioso era que no recordaba mucho del lugar, a veces cerraba los ojos y veía luces de colores, el humo, incluso recordaba el olor a cerveza, pero lo que más podía recordar era el sabor dulce y suave de la boca de Ren, desde entonces cada que se veían terminaban besándose, y tomando algún vino de sabor raro que Ren sacaba de la pequeña cantina de su madre.

-Hoy no Ren, tengo que llegar temprano a casa-

-te preocupas demasiado-

-de verdad yo…- Ren lo tomo de la muñeca lo jalo y poso sus labios contra los de Horo, un liquido amargo y fuerte paso por su lengua, vodka en su estado mas puro bebido de la boca de Ren. Sintió que sus piernas le temblaban y se sujeto con fuerza de los brazos del chino.

-¿tomaras? Por mi puedo darte de beber toda la tarde- dijo y sonrío, Horo se limpio un hilito de vodka y saliva que caía por su barbilla y se sonrojo.

-de acuerdo…-

El vodka se termino, aunque en realidad no había sido mucho, Ren se levanto y le dio play al reproductor, se acerco a la pequeña cantina y saco una botella de vino azul.

-Curacao…- dijo Ren levantando la botella y mirándolo a los ojos.

-es azul-

-eres todo un genio- le dijo con sarcasmo el chino mientras le servia.

Horo puso los ojos en blanco, pero no dijo nada, la música parecía ser jazz, el saxofón gemía de manera rara diferente al jazz común. Ren tenia gustos extraños en todos lo aspectos, miro el licor de su vaso, como por ejemplo gustos por un chico como él y por aquella bebida alcohólica color azulosa. Bebió dos vasos más y miro el reloj ya era casi hora de ir a casa.

-Oye Ren…- el chino no respondió solo empujo a Horo con una mano hasta hacerlo recostarse sobre la alfombra y se dejo caer sobre él, Horo instintivamente cerro los ojos. Desde el día en que había decidió dar lo mejor por que Ren fuera feliz, dejaba que el chico lo tocara de aquella manera, nunca dejaría que algún otro chico hiciera eso, pero Ren, él era especial y quería que fuera feliz. Se dejo besar, tenia que admitir que amaba que Ren hiciera eso, era un gusto culposo y excitante. El beso se alargo, sabia a licor levemente amargo. La música también lo estaba mareando era demasiado tranquila, psicodélica y la voz del cantante era muy sensual, casi erótica. Suspiro demasiado fuerte, pero no importo, no en esos momentos, no cuando Ren mordió con suavidad su labio inferior, y se alejo de su boca, depositando besos por su mentón y bajando por su cuello.

"You can bite me" suspiro la canción de fondo. Y Ren no lo mordió pero si succiono con fuerza su cuello. Horo ahogo un gemido

-Ren… ¿qu- qué haces?- pregunto aturdido por aquel comportamiento, que había hecho que su corazón se acelerara y sus mejillas se tornaran más rojas.

-¿Qué, acaso no se sintió bien?-

-No es eso… es solo… que…- murmuro Horo desviando la mirada. Pero el chino no le dio tiempo para más respuestas, lo volvió a besar posesivamente, dejándolo casi sin respiración. Horo se sujeto con fuerza del los costados del suerte negro y un poco grande de Ren. Comenzaba a ver manchas rojas, aun con lo ojos cerrados, ese vino azul había sido más fuerte de lo que pensaba. Ren estaba besando de nuevo su cuello, le hacia un poco de cosquillas pero se sentía horrendamente genial. Suspiro de nuevo, su piel comenzaba a arder y la habitación empezaba a acalorarse. Ren empujo su cadera contra la de él y un gemido escapo de los labios de Horo. Entre abrió los ojos, el otro chico se movió de nuevo contra su cuerpo y jadeo.

"¿Qué estoy haciendo?" se pregunto Horo al darse cuenta de que comenzaba a tener una erección, "Es simple… quiero hacer feliz a Ren", se respondió y Ren lo beso con la lentitud de la música de jazz, mientras su cuerpo se friccionaba contra el chico peliazul. Y de nuevo le beso el cuello.

-Horo…- le susurro al oído. Pero no el norteño no le pudo responder, la respiración comenzaba a acelerarse.

El ruido de la puerta principal abriéndose, hizo que Horo se petrificara.

-Ren estoy en casa- era una voz femenina, fuerte, imperativa.

-es mi madre…- le susurro a Horo dándole un beso en la mejilla, se levanto se acomodo el cabello y salio.

Horokeu Usui entro en pánico, se miro aun estaba medio empalmado, no quería ver a aquella mujer, tenia miedo, se levanto y salio por la terraza, el aire le pego en el rostro y sintió el mareo provocado por el alcohol, pero aun así a tropezones y mareos hizo lo posible por huir de ahí y llegar a su casa.

Los efectos del alcohol se había borrado casi instantáneamente cuando su madre le vio entrar por la puerta principal, acalorado, sonrojado y apestando a alcohol (anteriormente había evadido esos encuentros) Le grito tan fuerte que Horo estaba seguro que todo el pueblo se había enterado del castigo que ahora tenia que cumplir. Rodó sobre su cama hasta quedar boca abajo, la oscuridad de su cuarto le trajo recuerdos de Ren. Y pensando en él, en sus besos y sus manos sobre su cintura se quedo dormido.

No quiero que salgas, ¿entendido? La voz de su madre y la mirada de desaprobación de Pilika, lo seguían mortificando. Y aparecían en sus pesadillas como recordatorio de lo mal que había actuado. El siguiente día se la paso acostado en su cama, con la ventana abierta y el silencio del verano. La tarde pasada había huido, sin siquiera pensar, pero ahora que estaba más calmado y sobrio, se dio cuenta de que había actuado mal, las preguntas sobre que había hecho Ren después de regresar al cuarto y no encontrarlo, se abrían espacio en su mente, suspiro.

Recordó lo que Ren y él habían estado haciendo antes de que la madre del chino lo interrumpiera, jadeos, besos tibios, sus pelvis chocando. Se giro de nuevo por la cama y cerro los ojos apenado.

-Cinco minutos más… -Pidió un somnoliento Horo, cuando la luz matutina inundo su habitación.

-No seas flojo hermano, tienes muchas cosas que hacer-

-ARGH- se quejo el chico y se envolvió en sus sabanas, espero por el ataque de golpes de su hermana, pero nada paso, sintió como Pilika tomaba asiento en su cama.

-Estuviste con el chico chino, ¿verdad?- Horo se destapo la cara pero no volteo a verla- no deberías de juntarte con él-

-¿Qué?¿Por qué no?- Horo se levanto con violencia y miro directamente a Pilika. La chica le sostuvo la mirada y respondió.

-hay algo en él que no me da confianza, es como… no se como explicarlo pero, no quiero que te haga daño, ¿Entiendes?-

-nunca lo haría- Horo frunció el ceño, Ren tenia razón nadie parecía entenderlo, solo Horokeu conocía todo lo que había en sus pensamientos, su corazón y en cada fibra de sus ojos dorados. Pilika suspiro, se levanto y cruzo los brazos.

-Como sea…. Será mejor que te apresures a terminar tus deberes-

Horo Horo estaba a punto de llorar, el trabajo que Pilika le había dejado hacer estaba de muerte, y aunque ya había terminado estaba demasiado cansado, abrió la ventana de su habitación, y se dejo caer sobre la cama, cerro los ojos y se quedo dormido. Algo le hizo cosquillas en la nariz, una vez, dos, una tercera y le provoco un estornudo abrió los ojos y casi se cayó de su cama.

-RE..REN ¿Cómo entraste?¿Por qué estas aquí?-

-Por tu ventana, porque quiero, y bueno tendría que decirte que te ves lindo durmiendo, pero no es así ¿Duermes con la banda puesta?-Horo se toco la frente.

-No, es solo que…- se giro asustado pero para su alivio la puerta de la habitación estaba cerrada – será mejor que te vayas-

-No seas aburrido, vamos tengo algo muy divertido en mente-

-no puedo salir- murmuro Horo

-¿eeh?-

-estoy castigado…- Ren sonrío con sarcasmo

-No hablas en serio ¿verdad?- Horo entrecerró los ojos y Ren agrego – solo nos iremos por unas horas nadie lo notara-

-No… no lo se- Horo miro hacia la puerta cerrada.

-Vamos deja de actuar tan infantil-

-No soy infantil- Se quejo Horo haciendo un puchero

-Claro que lo eres, a ver dime ¿qué es lo más loco y peligroso que haz hecho?- Horo lo miro por unos instantes, recapacitando la pregunta, intento recordar, lo primero que se le vino a la mente fue su primer cigarrillo, el robo de fresas, fumar dentro de la casa, entrar a un bar siendo menor de edad y… la mayor parte lo había hecho al lado de Ren.

-¿lo ves? Eres un aburrido, así que vamos esto te encantara…- dijo el chino dirigiéndose a la ventana. Horo se mordió los labios nervioso, sabia que tenia que negarse, pero el aroma a frescura y libertada que había percibido del cuerpo de Ren lo invitaban a seguirlo. Estaba seguro que estaría en un problema enorme pero como decían era mejor pedir perdón que permiso.

Se alejaron de la casa de Horokeu, por un pequeño sendero cubierto de pasto alto, estaba anocheciendo, el cielo era naranja, el ambiente estaba fresco, olía a humedad y pasto recién cortado.

-¿a dónde vamos?- cuestiono Horo después de seguir a Ren en silencio por diez minutos.

-a tu lugar secreto- el peliazul abrió los ojos sorprendido.

Unos minutos después llegaron al gran árbol, el sol se desangraba en el horizonte matizando el cielo de colores, rojizos y violetas. Ren se sentó en el pasto y jalo a Horo para que hiciera lo mismo, después saco una bolsa de plástico de su sudadera negra, la vacío y abrió el paquete de papel, la extendió a Horo para que pudiera mirar. El norteño se inclino y arrugo la nariz cuando el aroma confiero llego a su nariz.

-¿esto es…?-

-es marihuana- Ren le sonrío y Horo se quedo estático.

-pero…- el chino le dirigió una mirada autosuficiente, que hizo que Horo dejara de hablar, vio como Ren liaba un par de porros con mucha habilidad. Tomo uno y sacando un encendedor lo prendió. El papel se quemo y un chispita roja emano, seguida de un poco de humo azuloso, después de algunos segundos, Ren exhalo, el humo envolvió su cabeza y se elevo hacia el cielo azul oscuro. El olor era fuerte, herbal, levemente picante.

-Tu turno- dijo y le extendió el porro- Horo lo tomo con cuidado, le temblaban las manos. Ren lo miraba con expectativa, si Ren quería que hiciera aquello, bueno no podía negarse. Aspiro con fuerza, tratando de retener el humo en sus pulmones el mayor tiempo posible, dejo escapar el humo. Tenia un buen sabor y después de tres caladas, se sentía ligero, la preocupación de haber escapado de casa ya no estaba, las estrellas recobraron un fulgor intenso y la luna pareció brillar con mas fuerza.

-¿De dónde sacaste eso?- pregunto sonriendo.

-fue un obsequio…- Ren le dio una calada y le paso el porro casi consumido a Horo, que estaba recostado mirando el cielo. Después encendió otro.

-¿obsequio? No te creo..- Ren levanto una ceja.

-no te diré nada mas, así que mejor cierra la boca…- y se inclino sobre él para besarlo, Horo cerro los ojos, la lengua de Ren acaricio sus labios y gimió, la droga había expandido sus sentidos, aquel beso le resulto embriagante, demasiado excitante, jadeo en el ultimo instante cuando la boca de Ren se alejo.

El segundo porro se acabo casi tan rápido como el primero, los besos intercalados con las caladas de la droga verde, eran cada vez mas intensos, más llenos de pasión, de sabores indescriptibles, de gemidos. Sus lenguas acariciándose, ya era poco satisfactorio, necesitaban más y ambos lo sabían, aun bajo aquel manto de droga, lo necesitaban tanto.

Ren se movió con cautela para quedar por completo sobre Horo, sin dejar de besarlo, quito con cuidado la banda sobre su frente, el cabello azul, cayo sobre su frente, olía champú de flores, después sus manos se colaron con lentitud bajo la sudadera, el toque de sus palmas contra la piel suave y tibia, fue electrizante. Horo suspiro, las manos del chino acariciaron con devoción su cintura, para después desabrochar el botón de su pantalón. Ren lamió su cuello, y mordió el lóbulo de su oreja.

-Horo…-le susurro, y el peliazul sintió que su cuerpo se derretía y se fundía con el de Ren. Levanto las caderas en un intento por rozar la entrepierna de Ren, pero ocurrió algo mejor, la mano del Tao se abrió paso bajo la tela suave de sus calzoncillos, y acaricio la punta de su miembro. Horo gimió, que Ren lo tocara de esa manera era lo más extraño y placentero que jamás había experimentado. Arqueo la espalda, y suspiro con fuerza, sus brazos rodearon los hombros de Ren y se entrelazaron, busco su boca y se besaron con desesperación, con furia casi animal.

Ren dejo de tocarlo, desabrocho su pantalón, y ante la mirada curioso de Horo, libero su miembro, para después friccionarlo contra el de Horo, el chico norteño gimoteo ante tal contacto, podía sentir la dureza, la piel caliente, la humedad, el roce de la mano de Ren subiendo y bajando, con lentitud mortal, apretando con fuerza al llegar a la punta y regresar de la misma forma pausada, sus testículos chocando, estremeciéndolo. La droga los relajaba los hacia disfrutar, ampliando las sensaciones del momento; todo mientras las respiraciones se aceleraban, se entrecortaban. La mano de Ren aumentó la velocidad, Horo se abrazo con fuerza al Tao y le mordió el hombro, Ren gimió y su cuerpo se tenso.

-Horo…- dijo en suspiro

-Ren…- respondió el chico-Ren.. te… amo- le grito, gimiendo mientras se corria, manchando las manos de Ren aumentando la viscosidad de sus miembros, Ren jadeo y lo beso, un beso lleno de saliva y deseo, mientras él también llegaba su clímax.

Ren se dejo caer al lado de Horo, respiraba con dificultad, al igual que el otro chico, se giro y hundió su cara en el pecho de Usui.

-Nunca… nunca me dejes… Horokeu…- le susurro ahogadamente contra la tela de la sudadera. Horo sintió deseos de llorar, tomo la cara de Ren entre sus manos y le beso las mejillas, al frente y termino con un beso en la boca, suave, dulce, lleno de amor.

-Nunca lo haría- murmuro. Mientras el viento acariciaba sus rostros enrojecidos, calmando el calor y el sudor del momento, bajo la luna llena.

En aquella noche de Hokkaido.

CONTINUARA…

Bueno aquí esta la continuación :S ¿Les gusto? Espero que si… ya saben perdón si escribí algo mal, pero a veces se me pasa aun después de leerlo como 5 o 7 veces X.X

Gracias por su apoyo, y obviamente no las incito a nada malo, ya saben por eso de la droga… xD

REVIEWS TIME

Liax-ws: Gracias por leerme, y ahora si no tarde tanto ;D es que ame escribir esta parte… :D espero que te guste.

Missjess: Waaaaaa gracias, me encanta que te encante la historia xD… bueno ya casi la termino… ¿te gusto este capitulo?

Im_killjoy: n.n espero que este capitulo también te gusto, me alucine haciéndolo, espero que te guste y dime que opinas xD

Kai: CHAAA tu solo me molestas, no es un lemon hard pero algo es algo no?

Aerumna: Taraaaan… xD no tarde mucho en actualizar, gracias por tu comentario me dio más poder de inspiración ;D

Listening to: Anestethic by James Chance (la canción de jazz que me inspiro la primera parte de este capitulo)

Eating: :P cranberries *o*

Drinking: nothing…. Saliva!

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