Summary: Todos los personajes pertenecen a S.M, sólo la trama es mía.

I can wait forever

Summary: «Genial, ahora voy de traductora» En un lugar dónde sólo tú conoces su idioma, ¿Te callarías y que se quede la gente sin poder hablar o Dejarías a un lado tu timidez y harías de traductora? Eso es lo que le pasa a Bella con la familia francesa de su madre.

Capítulo 2

Edward se quedó anonadado al escuchar lo que Bella le había dicho. En un primer momento, se dijo que Bella se había equivocado, pues cuando ella se presentó junto con sus hermanos, dijo que estaba soltera y fue con Rosalie cuando comentó «soltera, o algo parecido». Después pensó que una chica tan guapa como ella no podía estar soltera.

Pensó en el dolor que debía de estar pasando Bella y la apretó más fuerte entre sus brazos. Se sorprendió a sí mismo cuando la atrajo hacia sí y la estrechó en un abrazo. Pero todavía lo había confundido más que ella no se apartara gritando como loca. Él había pasado por ese dolor, teniendo la diferencia de que en el momento en que ella la dejó, fue cara a cara. Ahora lo que importaba era esas minis vacaciones en Phoenix y disfrutarlas al máximos; y si podía llevarse unos cuantos amigos, mejor que mejor.

Con pesar, se dijo que ahora Bella y él tenían algo en común. Pero prefería no tener nada en común con ella, a tener eso.

―¿Pero no habías dicho que no tenías novio? ―Preguntó Edward, lo más suavemente que pudo.

―Bueno, verás. M-Mike y yo llevamos saliendo un año y hace un mes me enteré que me estaba engañando con mi mejor amiga Lauren… ―relató la muchacha hipando.

―No tienes por qué, Bella.

―No, necesito desahogarme con alguien ―Suspiró―. Pensé que yo tenía la culpa, pues yo no quería hacerlo con él e insistía una y otra vez para que «me dejase llevar». A pesar de eso, mi decisión siguió en pie y él seguía viéndose con Lauren. Creía que nuestra relación había quedado finalizada cuando lo eché a patadas de mi casa con mi hermana. Sin embargo, es uno de los chicos que él tiene que dejar a su novia y no al revés. Eso es ser un macho, ¿no? ―Rió con amargura―. Seguro que te preguntarás por qué estoy así. Bien, yo ya me había hecho a la idea de que nunca más lo vería y prácticamente, había empezado a olvidarlo y me había hecho inmune. Pero que él me haya llamado otra vez y haya vuelto a abrir lo que había empezado a cicatrizar… Yo lo quería mucho… ―No pudo terminar, pues se le quebró la voz.

―No te preocupes, Bella. Entre todos lograremos que seas feliz y que olvides a ese patán ―Prometió Edward, con tono amable.

―Gracias ―Murmuró apenas sin ganas.

―¿Sólo lo sabe tu hermana? ¿Qué hay de Jasper?

―Hice prometer a Rosalie no decirle nada a nadie; sólo lo saben ella y mi madre. Jasper es un poco sobreprotector con nosotras dos, por ser el hermano mayor y todo eso ―Rodó los ojos, en un gesto de exasperación, pero dejando claro que le gustaba que Jasper hiciese esas cosas por ellas dos―. Nunca le ha caído bien Mike; ese desagrado lo tiene desde que lo conocí en el instituto, incluso antes de que me llegase a gustar. Eso me resultó extraño, pues tenía otros amigos y no se mostraba así con ninguno excepto con él. Por eso no quiero que lo sepa, porque vaya que haga algo de lo que después se arrepienta.

―No creo que Jasper se arrepienta por tener unas cuantas palabras con él.

―No conoces a Jasper lo suficientemente bien como yo; siempre se arrepiente si una frase lleva un toque de advertencia o de amenaza. Aunque no lo haga con esas intenciones, siempre acaba con remordimientos.

―De todas maneras, creo que Jasper se podría sentir molesto si lo sabe Rosalie y no él. Emmett hace eso constantemente cuando Alice y yo sabemos algo que él desconoce ―Edward se encogió de hombros y esbozó una sonrisa―. Además, si Jasper es como lo dices, no se podría enfadar con su hermana pequeña, ¿no?

Con una sonrisa, Bella se despegó del pecho de Edward y se limpió las lágrimas con un pañuelo de papel que tenía en la mano.

―Gracias de nuevo, Edward.

―No hay de qué.

Los dos salieron del cuarto de baño, dirigiéndose hacia su anterior lugar. Edward iba al lado de Bella con una sonrisa y Bella aún iba con el pañuelo mojado con sus lágrimas en sus manos. Seguramente pensarían mal de ellos al salir de un cuarto de baño, dos personas, adolescentes, hormonas revolucionadas; pero la vida era muy corta para preocuparse por nimiedades, se dijeron. Todos los que estaban en la mesa anteriormente ―ajenos del altercado de Bella en el baño― seguían hablando despreocupadamente entre sí, con la ayuda de Alice traduciendo algunas cosas. Se sentaron en sus lugares anteriores, ante la fija mirada de sus primos o los hijos de los primos de su madre, como queráis.

―¿Estás bien, Bella? ―Preguntó Rose cuando se percató de que su hermana menor tenía los ojos y la nariz roja. Jasper no se había dado cuenta, pues estaba muy entretenido hablando con Rose.

―Después te cuento.

―Hey, ahora que está aquí la traductora, ¿podemos hablar en condiciones? ―Propuso Darren, el más hablador de los dos gemelos.

―¡Eso! ―Apoyó Jacob―. Nosotros también queremos conocer a nuestros… lo que sean, más.

―¿No os ha dicho Bella que va a traducir lo que queráis? ―Preguntó retóricamente Jasper.

―¿Por qué siempre te metes en el papel de psicólogo? ―Argumentó Rosalie, cuando su hermano habló con voz persuasiva.

―Ha estudiado para eso, al fin y al cabo ―Contestó Hugo, que poco iba cogiendo confianza.

Bella se dio un golpe en la frente, en señal de no tener paciencia.

―Como sigáis así, ni vosotros vais a poder preguntar, ni ellos contestar. Así que, uno por uno, ¿de acuerdo?

Todos asintieron conformes. El primero en hablar fue Darren.

―¿Cómo es Francia?

―Francia es una ciudad muy bonita y ten por seguro que si alguna vez la visitas, no te decepcionarás ―Contestó Alice, en inglés, ahorrándole a Bella traducir.

―¿Cómo son las chicas? ―Preguntó sin rodeos Jacob. Bella lo traduzco a duras penas, no sin antes lanzarle una mirada cargada de reprimenda.

―Bueno, ya sabes, como en todos sitios ―Emmett soltó una carcajada―. Hay de todo un poco; infantiles, románticas, duras, fáciles, difíciles, comprensivas, habladoras…

―Sabes que todos los adjetivos que has dicho tienen un toque machista, ¿verdad? ―Interrumpió Bella.

―Emmett, por favor ―suspiraron sus dos hermanos.

―No son machistas, señora feminista.

―¡No soy feminista! ―Señaló Bella.

―Sí que lo eres.

―El machista aquí eres tú.

―Está bien, chicos ―Alice se introduzco en la «conversación» de ellos dos, intentando frenarlos, pues de nuevo no podían mantener una charla amena―. Yo diré cómo son las chicas. Bien, son guapas y tienen talento. No son fáciles y tienen coraje. Son dulces e inteligentes; aunque alguna que otra, como aquí, que sólo quieren lo que quieren ―A Rose y a Bella les quedó claro que la última frase iba dirigida a Tanya. Jacob asintió con una sonrisa cuando Bella lo comentó en inglés.

Mientras que Alice contestaba a la pregunta de Jacob, Tanya, Jessica y Eric ―éste último por un lugar diferente al de esas dos― se dirigían hacia ellos. Tanya, sin ton ni son, se adjudicó la siguiente para preguntar.

―Pregúntale a Edward si tiene novia, Isabel ―«Aparte de tener pinta de zorra, sin cerebro», pensaron las tres chicas presentes. Ese vestido dejaba muy poco para la imaginación y constantemente hacía mohines o gestos groseros. Parecía como si la noche anterior hubiese estado de fiesta y hubiera bebido hasta no poder mantenerse en pie. Mandaba miradas coquetas a Edward y le guiñaba el ojo a cada tanto. Si pensaba que así se iba a ganar el corazón de Edward Cullen, estaba muy equivocada.

―Su nombre es Isabella ―Corrigió Jasper con tono gentil.

―Y qué más da cómo se llame. Lo que me importa es si este hombre tiene novia o no.

―Pregúntaselo tú misma, Tatiana ―Respondió Rosalie, reluciendo su antipatía hacia ciertas personas.

―Díselo tú, Aline ―Probó con Alice.

Pardon? Je ne comprend pas ―Contestó ésta en francés.

―Por lo visto, nadie te va a traducir, Tatiana ―Jacob tosió para ocultar su risa.

Bufando como un toro, se fue con Jessica por donde vino.

―Continuemos.

―¿Hay muchos famosos por allí? ―Inquirió Irina con ojos brillantes. Quién diría que Tanya y ella eran hermanas.

―Depende. Si se rueda por Francia, suele ser por la zona de la Torre Eiffel o si no por pequeñas costas con vistas bonitas. Suele causarse un gran revuelo, la verdad ―Contestó Emmett. Bella le echó una mirada furtiva.

―¿Cómo son las casas? Es decir, en algunos lugares son edificios pero en otros lados son casitas. Mi pregunta, principalmente, es ¿Dónde vivís? ―Todos se dieron cuenta de que Hugo ya no tenía esa timidez inicial que había mostrado una hora antes.

―Hay de todo un poco ―Rió Alice―. Lo que es París ciudad así centro, son la mayoría edificios. Nosotros vivimos a las afueras de París, en una pequeña y acogedora casa.

―Alice, es de todo menos pequeña ―Intervino Emmett con el cejo fruncido.

―Oish, Emmett, es una manera de expresarse.

―Claro, como tú lo usas mucho ―Replicó.

―Habló el que sólo tiene que dibujar.

―Ser arquitecto no sólo implica…

―No es por nada, pero aquí hay gente que quisiera hablar ―Puntualizó Edward, parando momentáneamente la discusión entre sus dos hermanos. Edward se había mantenido callado mientras que los demás hacían sus preguntas y Bella y Alice traducían, pero eso a él no le importaba; le preocupaba el hecho de no poder despegar sus ojos de Bella.

―Oye, chicos, me han dicho que van a empezar a tomar los pedidos. ¿Os importa que me siente con vosotros? ―Preguntó Eric, el hijo de Mathew.

―Para nada, ¿Eric? ―Se cercioró Alice. Esto de tantos nombres traía a todo el mundo dolores de cabeza; a unos le decía el nombre del otro y así sucesivamente.

―Sí, soy Eric ―El chico se sentó en uno de los pocos sitios libres que quedaban en la concurrida mesa y le echó un vistazo a cada uno de los de allí, intentado recordar su nombre. Por alguna razón, no se acordaba de ninguno―. Lo siento, soy muy malo con los nombres. Perdón si me equivoco.

―No pasa nada, a todos nos pasa siempre ―Rió Rosalie. El chico se quedó con la boca abierta. Emmett, al instante, cogió un trozo de pan y se lo lanzó a la cabeza. Eric volvió en sí y fijó la mirada en Emmett, preguntándose qué había hecho mal. A él se le daba fatal el instituto, apenas había salido con alguna chica y si conocía a alguien, eran los del club al que pertenecía. Le gustaba el manga, ¿por qué negarlo? De eso se trataba el club; era de ese tipo de persona que prefieren estar a solas en una habitación antes que en una sala abarrotada, como lo eran en esa ocasión.

Mientras tanto, como había dicho Eric, los camareros llegaron para tomar nota de la comida que iban a almorzar y las bebidas. Ellos siguieron hablando de cosas triviales para conocerse más, para saber de qué equipo de fútbol-baloncesto eran, sus anécdotas y cosas así.

―Y bien, ¿Qué os gusta hacer? ―Comentó Bella, cuando Rosalie le pidió que lo tradujera.

―Me apasiona ir de compras y pienso que pasar por un centro comercial es un delito, pero lo es más si entras en él y no compras nada ―Contestó Alice con un suspiro.

―Mmm, a mí me gusta hablar de coches, comer y ver la televisión. Sí, eso es lo que me apasiona en la vida ―Emmett se encogió de hombros y le dio un largo trago a su coca-cola.

―¿En serio, Emmett? ―Replicó su hermana con escepticismo―. Vas de tipo duro pero…

―Ya está bien, Alice ―Cortó Emmett con brusquedad.

Todo el mundo se quedó callado cuando Alice se puso pálida cuando fue interrumpida por su propio hermano en mitad de una charla más o menos «familiar». Edward miró a sus hermanos con reproche; a pesar de que era el menor, a veces parecía que era el mayor de los tres. A Alice se le iba la pinza la mayoría de las veces cuando veía algo que la emocionaba verdaderamente ―es decir, casi todo― y Emmett se encerraba en su cuarto a hacer qué sabe qué, o salía con una «amiga» para pasar el rato, estaba en la cocina, o simplemente chinchaba a alguno de sus hermanos. Por otro lado, Edward era más serio; no sabía a qué se debía, si había sido porque había sacado el carácter maduro de su padre o por alguna otra cosa. Al contrario que sus hermanos, Edward estaba totalmente entregado a su carrera, por lo que pasaba todo el tiempo en la biblioteca, o tocaba el piano o leía. Por eso, al ver que sus hermanos habían vuelto a crear otra atmósfera tensa, decidió intervenir.

―Estoy entregado totalmente a la medicina, por lo que estudio bastante. También me encanta tocar el piano y leer.

―¿En qué te gustaría especializarte? ―Se interesó Jasper.

―Pediatría ―Contestó éste seguro de lo que decía con una gran y estrecha sonrisa en la cara.

―¡Eso es genial! ―Dijo Irina―. Yo entro este año a la universidad y voy a empezar a estudiar Logopedia ―Añadió entusiasmada.

―¿Todos os vais a especializar en algo que tiene que ver con niños? ―Preguntó retóricamente Brad, bromeando.

―¡Claro! ―Fue la respuesta instantánea de Edward, Irina, Jacob y Bella.

―¿Tú, Jacob? ―Se mofó Jasper―. Pero si tú no sirves ni para prepararte un bocata.

―Qué risa, Jasper. Me refería a profesor de Educación Física en un instituto cualquiera.

―Me parece muy bien que ya tengas tu futuro decidido, querido primo ―Felicitó Rose, con algo de sarcasmo; Jacob y ella rara vez no se estaban peleando.

―Muchas gracias, primita.

En ese momento, llegaron algunos camareros con la comida. En toda la mesa había un tipo de variedad bastante notable.

―No sé cómo os podéis comer todo eso ―Comentó Rosalie, señalando el extremadamente grande plato de Emmett. El restaurante era chino, por lo que allí te servían la comida en una bandeja bastante grande; el pollo con piña rebosaba del plato de Emmett.

―Simple; sólo hay que tragar ―Contestó el aludido del plato, llevándose un gran trozo a su boca. Rosalie lo vio embelesada y salió de su ensimismamiento cuando un camarero le puso su ensalada china ante ella.

Todos empezaron a comer siguiendo con la charla anterior. Muchos de ellos no sabían qué es lo que iban a hacer y otros cuantos sí. Por un lado, Jasper no despegaba la vista de Alice y por otro, tampoco le quitaba el ojo a su hermana Rosalie para ver qué es lo que estaba haciendo con Emmett. Como era el hermano mayor, sentía la responsabilidad de cuidar de sus hermanas; era más sobreprotector con Rose que con Bella. Ambos ―Jasper y Bella― sabían que Rosalie tenía un corazón frágil aunque a veces intentara aparentar ser una chica dura que no le importaba nada a su alrededor, sólo su familia y amigos. Sin embargo, ya le habían roto el corazón un par de veces y había vuelto a caer otras dos veces y eso la había hecho lo que era ahora. Aún así, ella no perdió la esperanza de encontrar a su príncipe de cuentos y seguía saliendo con chicos; sólo que ahora no se involucraba tanto como antes. Por eso no quería que se le acercara Emmett; parecía que era un tipo duro y de esos que solo pasaba una noche con una chica y al siguiente si te veo no te conozco. Y veía que su hermana ya le había echado el ojo a Emmett.

Jasper sólo había tenido unas cuantas novias, pero nada serio. Cuando vio a Alice, instantáneamente se sintió como si debiera protegerla; pero no como protegería a sus hermanas, no, de otra forma. No podía describir lo que estaba empezando a sentar por esa chica de un metro cincuenta.

Cuando ya se empezó a dispersar esta pequeña reunión familiar, sólo quedaron algunas personas. Entre ellas se encontraban los Cullen y los Swan. Adultos por un lado e hijos a otro.

―Creo que estaría bien intercambiar los teléfonos, facebooks y correo, ¿no? ―Propuso Alice, de una forma sutil.

Todos intercambiaron dichas cosas y cada uno se fue a su casa en su coche particular. Los seis, nada más llegar a sus respectivos lugares, encendieron sus portátiles para aceptar o agregar a los otros. Los Swan fueron los que debían aceptar a los Cullen; al parecer, el hotel estaba más cerca de lo que pensaban. Por la cabeza de los seis, al mismo tiempo, pasó un pensamiento: «Estos son los amigos que tienes para toda la vida».


¡Hola!

Lo siento por la demora, pero es que no he estado a penas conectada y no he podido escribir nada. A parte de eso, la inspiración no había vuelto de sus vacaciones personal xD el caso es que ahora he actualizado; yo feliz, vosotros felices, todos felices :DD

Creo que en el capítulo siguiente os voy a hacer un "mapa" de las familias, porque yo ni me entero de mis anotaciones en mi libreta; he tenido que hacer una especie de árbol genealógico xDD

Gracias por todos los reviews, que aunque sean poquitos, yo los aprecio :') Si me dejais uno, sabré que no escribo para la "pared" (si es que se puede llamar así, pues no queda ni un hueco de pared gracias a mis pósters de la saga :$$) Y gracias por las alertas y favoritos! :P

Espero que pueda actualizar Hold my hand en esta semana o como mucho la siguiente :3

Robert Ashley Cullen Swan :)

PD: Me podéis encontrar en Twitter como SandyPattz. FOLLOW ME!