Hello~! aquí estamos de vuelta con otro hetacuento! .D Bueno, mejor dicho con la siguiente parte del anterior hetacuento xD
Antes que nada! sentimos mucho haber desaparecido así! _ hemos estado muy ocupados y...en fin, seguro que nos entendéis xD la vida del estudiante es tan dura u.u Pero bueno! no me enrollo más! espero que disfrutéis con el desenlace de la bella durmiente~! .D
Esa misma tarde, ya casi anocheciendo, las tres haditas decidieron llevar al príncipe al castillo y así poder contarle toda la historia por el camino. Al principio Arthur se negó a ir, pero termino cediendo pues quería saber la verdad sobre si mismo.
- Y eso es todo…-finalizó Elizabeta, caminando ya por el castillo junto a los dos haditos y Arthur, por un camino secreto que el rey hizo expresamente para cuando el príncipe pudiera volver-
- …E-entonces… ¿Si me pincho con una aguja m-moriré? –preguntó Arthur con algo de miedo-
- N-no, no Arthur-san, recuerde lo que le hemos contado sobre nuestro hechizo para que sólo duerma y no muera…-aclaró Kiku-
- Pero por si acaso la maldición de ese bastardo pervertido fuera demasiado fuerte y nuestro hechizo no hubiera resultado, te mantuvimos a salvo en el bosque -dijo Lovi abriendo una puerta y pasando al interior de una habitación que se encontraba prácticamente oscura-
- Ya veo… g-gracias, supongo –murmuró sonriéndoles levemente, sentándose en una pequeña sillita delante de un espejo en la oscura habitación - Pero… ¿Por qué tengo que casarme? ¡¿C-con quién?
- Eso es cosa de tus padres…nosotros no tenemos ni idea –dijo Elizabeta- Lo siento mucho Arthur…-dijo haciendo aparecer una pequeña corona con ayuda de Kiku y Lovino, ésta se colocó sola sobre la cabeza de Arthur - Ahora vuelves a ser un príncipe, y-y tienes que cumplir con tus obligaciones…-murmuró tristemente al ver como a Arthur se le volvían a caer las lagrimas- Descansa aquí hasta mañana, volveremos a buscarte –terminó, echando a Lovino a empujones de la habitación, Kiku les siguió y cerraron la puerta, mas las tres haditas se quedaron ahí, escuchando los sollozos de su príncipe-
- …T-tenemos que hacer algo por Arthur-san –dijo Kiku-
- ¡Ese idiota sólo estará feliz con su estúpido principito de los bosques! –dijo Lovi cruzándose de brazos-
- No podemos hacer nada…-suspiró Elizabeta, sentándose en el suelo contra la puerta-
- Alfred…-sollozó Arthur, intentando limpiar sus lágrimas, cuando de repente una misteriosa luz verde voló a su alrededor- ¡….! ¿Q-qué demonios? –murmuró Arthur levantándose de la silla y observando la lucecita que parecía bailar para el- ... ¿Qué es eso? –dijo el príncipe para si mismo, sintiendo la necesidad de seguir esa luz cuando traspaso la pared de la chimenea- ¡…! –Arthur se sorprendió cuando la pared desapareció, dejándole pasar y seguir a la luz-
- ¡….! ¿Habéis sentido eso? – dijo Elizabeta poniéndose de pie con un brinco- ¡Es Francis! –gritó entrando en la habitación, Lovi y Kiku se miraron sin entender, pero en cuanto entraron vieron como Arthur desaparecía tras una pared-
- ¡Mierda! ¡¿Por qué le hemos dejado solo? –gritó Lovino haciendo desaparecer la pared para que pudieran ir tras Arthur-
Arthur caminaba embobado por el largo pasillo, subiendo escaleras y más escaleras, sin perder de vista la misteriosa luz- ¿….? –Una puerta se abrió delante de el, entró y la lucecita se convirtió en una maquina de coser de las buenas, Arthur la cogió en brazos y la toqueteo hasta que- ¡Auch!...huu…uhg…-se pinchó en uno de sus dedos y cayó desmayado al suelo-
- ¡Ohohoho~! Sííí~ ¡ya está, ha sido muy fácil! –rió el malvado mago apareciendo de la nada, agachándose para ver al príncipe sin vida, y aprovechando esto, le sobó bien el trasero-
- ¡Tú! ¡bastardo! –gritó Lovino al entrar en la pequeña y oculta habitación- Mierda…llegamos tarde –murmuró con rabia al ver a Arthur en el suelo-
- A-Arthur-san…-dijo Kiku tristemente-
- ¡Maldito! –gritó Elizabeta, sacando su mágica sartén para darle un buen golpe, aunque el pervertido mago lo esquivó fácilmente-
- Ohoho~ ¿creíais que ibais a vencerme? ¿Acaso pensábais que salvaríais a vuestro principito al ocultarle en el bosque? Tontios~ ohohoho~ ¡He ganado! ¡El maravilloso Francis siempre gana! –sonrió lascivamente y desapareció-
- Joder… ¿¡Q-que demonios vamos a hacer? ¡El rey nos matará! –dijo Lovino intentando levantar a Arthur-
- ….No tiene por qué enterarse –murmuró Elizabeta. Kiku la miró sin entender- ¡D-dormiremos a todos! Así nadie se enterara de nada, y-y… cuando Arthur despierte, pues ya les despertaremos –dijo nerviosamente-
- D-demo…Elizabeta-san…
- ¡Lo haremos así, no hay más que hablar! –dijo ahora más firmemente-
Una vez que salió el sol y dio comienzo el esperado día donde el príncipe Arthur regresaría. Las tres haditas, después de haber acomodado bien al príncipe en su amplia cama, disminuyeron su propio tamaño y salieron volando sigilosamente por la ventana, empezando a dormir a todo el mundo.
Los habitantes del reino ya estaban de fiesta aunque fuera muy temprano por la mañana, celebraran felices la llegada de Arthur. Después de un buen rato las haditas terminaron de dormir a todo el reino, solo les faltaba aquellos que habitaban en el castillo. Guardias, cocineros, sirvientas…todos poco a poco se sentían cansados y se dormían asta en el cuarto de baño.
- E-esto…Su majestad…-un hombre gordito, con una pequeña corona en la cabeza y con una hamburguesa en la mano, le murmuró al rey Felipe, padre de Arthur- Mi hijo aun no a llegado…¿y el suyo?
- Arthur tampoco ha llegado…que raro –dijo el rey, bostezando en el momento en que Elizabeta apareció por allí echando de sus polvos mágicos en las cabezas de los reyes-
- El caso es que…-bostezó el rey gordito y le dio un bocado a su hamburguesa- M-mi hijo se negaba a venir porque…-bostezó de nuevo- dijo que se…había enamorado de…de un campesino- murmuró recostándose en la silla del padre de Arthur-
- ¡…! ¿Campesino? –se dijo Elizabeta, acercándose mas a ese rey, y dándole unos pequeños guantazos en los mofletes para que no se durmiera- ¿¡Enamorado de una campesino? ¿Dónde lo conoció?
- ¡Ay! ¡au! ¡ay!–se quejó el rey, pero siguió durmiéndose- En…en el bosque…d-dijo que iría a verle…-bostezó, dejando caer su hamburguesa- espero que ese tonto…no haya ido de verdad…zzz…zz…-roncó el rey, junto al padre de Arthur que ya se había dormido mucho antes-
- …En el bosque…quedaron hoy…-murmuró Elizabeta- ¡Alfred! ¡el príncipe es Alfred!- grito muy contenta la hadita, echando a volar hacia donde Kiku y Lovi hacían dormir a unas fangirls que llevaban unas grandes pancartas y se habían colado en el castillo para ver a Arthur- ¡Tenemos que volver al bosque! ¡corred! ¡Os lo explicaré por el camino! –les gritó volando todo lo rápido que podía, Kiku la siguió, y Lovi maldijo por todo el trabajo que le estaban haciendo hacer-
Mientras tanto, en lo más profundo del bosque, el hero-príncipe Alfred, montado en su fiel oso polar Kumajirou, aunque en realidad no era suyo, sino de su misterioso hermano, llegaba muy sonriente hasta la pequeña casita que ahora estaba abandonada.
-Well, a-aquí está el hero…-dijo algo nervioso y sonrojado ante la puerta, sacudiéndose el posible polvo de su capa y peinándose un poco con sus dedos para estar presentable- ¡Ejem! Artiieee~ -llamó amorosamente en cuanto entró en el interior de la oscura cabaña- ¿Hum?... q-que raro... ¿P-por qué está todo tan oscuro? – dijo temblando heroicamente al ver que lo único que había allí era un inquietante silencio y una escalofriante oscuridad- ¿Arthuuuur? ¿e-estás por ahí~? ¡Soy yo, tu hero! Hahahaha!
-rió nerviosamente, dando unos cuantos pasos más, cuando de repente- ¡UAAAH!- chilló cayendo al suelo, al ser atacado por unos monstruosos seres-
Las malvadas criaturas se le tiraban encima una detrás de otra, aprisionando al príncipe con varias cuerdas para que este no pudiera moverse.
- ¡Uaaah! ¡S-socorro! ¡Q-qué alguien me ayude, p-pleaseee! –lloró Alfred, removiéndose en el suelo, intentado soltarse- …shit, e-eso no ha quedado nada heroico…-murmró sintiendo vergüenza de si mismo-
- Ohoho~ vaya, vaya ¿pero qué tenemos aquí? –dijo una misteriosa voz de entre las sombras- Yo había preparado esta trampa para un vulgar, pero seguramente sexy campesino, y lo que me encuentro es con un apuesto príncipe, no está mal~ -sonrió pervertidamente el ya conocido malvado Francis, acercándose peligrosamente al rostro de Alfred-
- ¿¡Quién eres tú! ¿Qué son estos bichos? ¿Por qué capturas al hero? ¿Dónde está mi Arthur? ¿Por qué esta todo tan oscuro? ¡Hey! ¿Por qué no me contestas? ¡No te acerques tanto! Wow ¿Eres un mago? ¿Eres malo? Tienes que ser malo… ¡y como el hero que soy yo te derrotaré! ¡Hahahaha! –dijo Alfred tan rápidamente que apenas tuvo tiempo de respirar, riendo fuertemente al final-
- Eeeh…-Francis simplemente hizo aparecer con un chasquido de dedos una mágica mordaza para callar al supuesto héroe-
- ¡Mmmggmm! –Alfred ahora gruñía y protestaba, intentado decir que por culpa de haberle tirado al suelo, había aplastado alguna de sus hamburguesas que llevaba encima, pero el pervertido mago no le hizo ni caso y mandó a sus oscuros seres a arrastrarle fuera de la cabaña para poner rumbo a su castillo-
- ¡…! E-Elizabeta-san, mire–dijo Kiku señalando a Alfred, que era arrastrado por un montón de pequeños monstruos, también se llevaban al pobre Kumajirou-
- ¿A dónde llevaban a ese idiota? –preguntó Lovi-
- Supongo que al castillo de Francis…mierda, ¡vamos también! –y pusieron rumbo al castillo-
Alfred se encontraba encadenado de pies y manos, en un sucio y oscuro calabozo. No dejaba de pensar en donde podría estar Arthur, y deseaba con todas sus fuerzas que estuviera bien.
- ¡Alfred! –le llamó Elizabeta apareciendo de repente, y le quito la mordaza de la boca, mientras Kiku y Lovino se deshacían de sus cadenas- No digas nada, tan solo escúchame- dijo muy seriamente- Arthur te necesita, lo que debes hacer es salir de aquí e ir al castillo donde tu padre te esta esperando –Alfred abrió la boca para decir algo, pero Elizabeta continuó- ¡Calla y ve! En realidad Arthur es el príncipe con el que estás prometido –le sonrío, y de nuevo Alfred iba a decir algo- pero está bajo un hechizo y…en fin, ya hablaremos de ello cuando estemos allí, ¡ahora sal de aquí! Podrás enfrentarte a esos monstruos con esto –la hadita agitó su varita y una gran espada apareció en la mano de Alfred- Y podrás protegerte con esto –volvió a mover su varita, esta vez haciendo aparecer un gran y resistente escudo en su mano libre-
- Eh…¡okay! thanks! p-pero yo solo quería preguntar…¿Qué clase de bicho eres tú? ¿Arthur está bien? ¿Por qué sabes quién soy? ¿Dónde puedo encontrar un Mcdonald's?
Alfred iba a seguir preguntando cuando Lovino le dio un mini-guantazo, ya que aún las haditas seguían siendo pequeñitas para poder volar- ¡Ayy! Buuu… No se le pega al hero- sollozó Alfred-
- ¡Deja de parlotear y pone en marcha, joder! –grito Lovino haciendo que Alfred asintiera asustado-
- Y…A-Arthur-san está bien… sólo duerme –le sonrió Kiku, Alfred le devolvió la sonrisa aliviado y salió corriendo del calabozo, seguido por las tres haditas-
Nada mas salir, un montón de seres monstruosos atacaron al hero-príncipe, y aunque este chillara y temblara ligeramente, mientras huía heroicamente se iba defendiendo bien y clavando su poderosa espada a todo bicho que se movía. El castillo estaba lleno de trampas, pero las tres haditas se iban librando de ellas con su magia, asta consiguieron liberar al pobre Kumajirou, Alfred se subió a el rápidamente para continuar con su huida.
- ¡Uaah! ¡f-fuera, bicho! –Alfred se protegió con el escudo de los picotazos del malvado cuervo-mascota de Francis-
- Yo me encargo de ese desgraciado…-murmuró Lovino, y con toda su mala leche persiguió al cuervo hasta llegar a una de las ventanas de la torre, donde agitó su varita y convirtió al malvado y molesto cuervo en una decorativa estatua-
- ¡…! ¡Mi petit cuervecito! –gritó horrorizado Francis, asomándose por aquella ventana-
- ¡Juajaja! ¿¡Quién es el tonto ahora, bastardo~? –dijo sonriente Lovino, huyendo de allí y dejando a un Francis furioso, tan furioso que desapareció y reapareció delante de Alfred y las haditas-
- ¡…! –Kumajirou frenó en seco, haciendo que Alfred saliera nuevamente disparado, cayendo justo delante de Francis-
- No vas a ir a ninguna parte…prin-ci-pi-to~ -dijo escalofriantemente, mientras un aura oscura le rodeaba y por arte de magia, se hacía enorme y sin saber por qué, adoptaba la forma de un temible dragón- ¡Oohohohoho~! –rió intentado pisar al hero-
- ¡A-Alfred-san! –le avisó Kiku-
- ¡Uaaah! –Alfred rodó en el suelo y consiguió levantarse- ¡maldito monstruo! –gritó enfadándose- ¡Voy a hacerte pagar por haber arruinado mi cita con Arthur! ¡Y por haberme secuestrado! ¡Y por no haberme traído comida cuando estaba prisionero! ¡Y también vengaré la muerte de mi pobre hamburguesa aplastada! –rebuscó con lágrimas en los ojos en su capa y le lanzó la dicha hamburguesa aplastada a la rodilla- ¡Hiaaaah! –grito heroicamente con la espalda bien sujeta para clavársela al malvado dragón-
Las tres haditas miraban la emocionante escena, sentadas en unas mini butacas de cine. Elizabeta gritaba cosas como "¡Córtale el cuello en nombre del amor!" Mientras Kiku hacía fotos sin parar con una mano, y con la otra lo gravaba en video. Lovi simplemente comía palomitas con extra de tomate.
Alfred seguía luchando, jadeante y ya cansado de tantas vueltas y saltos heroicos que había dado. El malvado y pervertido dragón también estaba algo cansado, pero seguía intentado arañar o pisar al príncipe, o simplemente quemarle entero.
Poco a poco, y sin que ambos se dieran cuenta, llegaron al borde del precipicio. Alfred clavaba su espada donde podía, y de vez en cuando le lanzaba alguna rica hamburguesa para ver si el dragón se paraba a comérsela y se distraía…pero no fue el caso.
- ¡Hump! Ya me estoy cansando de esto…-murmuró Alfred, y lanzó su última hamburguesa con la esperanza de que esta si que fuera del gusto del pervertido dragón, pero este solo se rió de él y dio un paso para acercarse más, pero…-
- ¡Uaaaagh! – el malvado dragón resbaló con la hamburguesa que chorreaba de ketchup y mostaza, haciendo que cayera al precipicio, aunque consiguió aguantarse con una garra en el último momento- Uff…q-que susto...Ohoho~ -dijo nerviosamente-
- ¡Funcionó! ¡hahahaha! No como esperaba pero…hehe~ -rió Alfred acercándose a la garra del dragón y pincho uno de sus "dedos"
- ¡Ay! ¡n-no hagas eso! –gritó Francis colgando ahora de solo tres dedos-
- Why not~? –sonrió inocentemente Alfred, pinchándole en otro dedo que se soltó-
- ¡P-para! ¡idiota! –gritó asustándose, mirando al vació precipicio que parecía no tener fondo-
- ¡Hahahaha! –Alfred volvió a pincharle dos veces mas, quedando Francis colgando solo de un dedo- Y ahora el golpe final…
- ¡E-espera! …Eeh…mmm…¡ajá! ¿Qué clase de héroe serias si me dejas morir así? –dijo Francis con una pequeña esperanza-
- ¿…Eeh? ¡pues la clase de hero que vence al malvado villano para salvar a su princesa! –dijo feliz- Well, a su príncipe –rectificó- Hehehe…su dulce y maravilloso príncipe –murmuró sonrojándose al pensar en Arthur-
- ….S-sí… sí... –suspiró pacientemente Francis- lo que quiero decir, es que un buen héroe ayudaría al villano, que no lo soy, en un momento como este –dijo sonriente-
- Mmm….es cierto…. ¡Pero no, porque siempre que pasa eso, el pobre hero luego tiene que seguir luchando! ¡hahaha! Come on! Es típico que el villano suplique por si vida, el hero le ayude, y después sea una trampa y… ¡oh nonono! –dijo negando con la cabeza, apunto de darle el golpe final- Sorry, es muy divertido estar aquí luchando contigo, ¡pero ya tengo ganas de ir a por Arthur! Además…tengo hambre –y con esto, clavó su espada en el último dedo, haciendo que el pervertido dragón cayera y maldijera todo lo que pudo, pero como sus insultos fueron en francés, el príncipe no los entendió y volvió con las haditas y Kumajirou felizmente-
- ¡Has estado genial! –le felicitó Elizabeta emocionada, Kiku asintió sonriente, guardando ya su cámara y demás-
- ¡Sí, sí, pero ahora volvamos al castillo! –dijo impaciente Lovino, terminándose sus palomitas-
Después de un largo recorrido, las tres haditas y el príncipe Alfred montado en Kumajirou llegaron al reino donde todos dormían. Alfred se bajó de Kumajirou dejándole en la entrada y corrió al interior del castillo, siendo guiado por las haditas.
- ¡…! Daddy! – gritó al ver a su padre dormido, y corrió a ver si estaba bien- Om…está vivo…-suspiró aliviado- ¡hahaha! ¡Genial! –dijo sonriente al recuperar la hamburguesa que anteriormente se le cayó al rey, le dio un bocado, y después otro, y así hasta que se la comió- Mmm~ but estaba fría…well, ¿Dónde esta mi Arthur? – preguntó sonriente. Las haditas le miraron muy mal, ya que el príncipe no oyó los gritos que le metieron para que siguiera y dejara la hamburguesa en el suelo-
El hero-príncipe Alfred fue subiendo y subiendo escaleras hasta llegar a la habitación del príncipe Arthur. Las haditas recobraron su tamaño y entraron en silencio, Alfred observó maravillado la belleza de su dormido príncipe, se sonrojó y se sentó a su lado en la cama.
- ¡Deja de babear y bésale! –gritó Lovino-
- ¡Sísísí~! –dijo emocionada Elizabeta, cogiendo la cámara de Kiku-
- D-debe darle un beso…en los labios, q-que sea de amor puro...-murmuró Kiku sonrojado, grabando ya con la cámara de video-
- … ¡O-okey! –Alfred asintió, sonrojándose más y cerrando sus intensos ojos azules, fué acercando sus labios lentamente a los de Arthur, hasta que estos se encontraron formando así un dulce y apasionado beso, que Arthur correspondió inconscientemente al ir despertándose-
- ¡…! –Arthur abrió sus ojos de golpe y se sonrojó intensamente al ver como Alfred le besaba. Y llegó a su extremo sonrojo cuando el hero le incorporó estrujándole contra él y restregándose un poco, apasionó más el beso-
- Oh kami-sama…-suspiró Kiku maravillado, mientras Elizabeta chillaba histérica de alegría y Lovino la miraba mal-
- ¡¿Q-qué demonios crees que haces? –chilló Arthur separándose de repente-
- ¡Hahahaha! ¡salvarte de tu profundo sueño! –sonrió Alfred, volviendo a estrujarle-
- Git…-murmuró sin perder el sonrojo, correspondiéndole el estrujón- ¿Qué haces aquí? P-pensé que …no volvería a verte – dijo tristemente-
- ¡Hahaha! tonto, he venido a casarme contigo, soy tu prometido~- dijo felizmente-
- What?- chilló de nuevo Arthur- E-entonces tú…tú eres con el que yo…pero tú...y…-murmuraba sin poder creérselo-
- Buuu… ¿Qué pasa, no quieres casarte con tu hero? –dijo poniéndole morritos-
- ¡…! C-claro que…claro que sí...-murmuró escondiendo su rostro en el pecho de Alfred para que este no viera su sonrojo-
- ¡Hahaha! Espero haber oído bien I love you! –gritó ahora sonriente, estrujándole con todas sus fuerzas-
- ¡…I-I lov…love y-you..too! ¡idiota, me ahogas! –gritó intentando separarse, pero al hacerlo lo único que consiguió fue otro profundo y maravilloso beso de su hero-prometido-
- Esto...sep, mientras estos dos idiotas se morrean ¿No deberíamos despertar a todo el mundo? …¿eh? ¡Hey! –gritaba Lovino a las dos haditas que estaban completamente embobadas contemplando e inmortalizando la escena-
Y así, después de que el pobre hadito Lovino tuviera que hacer todo el trabajo y maldijera a todos por ello, todo el reino dio la bienvenida al príncipe Arthur, y poco después se celebró la gran boda que uniría a Alfred y Arthur para siempre.
¡FIN!
Y aquí acaba la Bella Durmiente~! Esperamos que os haya gustado! 8D Reviews, please~? (L)
Lake: Por cierto! Estamos creando un awesome FORO RPG! para los amantes del USUK! .D allí podréis rolear como Alfred y Arthur en distintos mundos! vamos, que podréis ser un Iggy-pirata o un Hero-cowboy! jeje~ nos encantaría verlos por allí~ Señores de FanFiction, esto no es publicidad (?)
Contestación de los reviews anteriores:
A xXxLexie-ChanxXx:
Lake: Me alegra mucho que te gustara! huu…sí, cada vez que la leo se me hace más triste ;_;
Pero al menos son felices juntos en el más allá! .D
Thanks! espero que continúes leyéndonos jeje~
A TheFannishaUsui:
Lake: No te preocupes! sé que es muy triste y angustioso de leer ;3; pero piensa que también es muy amoroso! jeje
Thanks! por supuesto que seguiremos! .D
A Reiko-honey-kiss-xD:
Lake: Jajajajaja xD yeah! ¡El hero y sus heroicas frases son awesomes! .D
Jejeje, me alegro de que lo leas y te guste aunque no sea de tus favoritos!
Aww~ Iggy es tan cute cantando cancioncillas cursis~ (L) y es una de las mejores formas de atraer al hero! .D
Om! al principio pensamos en Kiku para el don! pero es mejor que Elizabeta se lo dé como una buena yaoista que es! xD
Espero que te haya gustado el final! .D
A black12345678:
Lake: Yay! thanks, me alegro mucho! jajajaja~ Kumajirou es awesome! te aseguro que saldrá en más cuentos! xD
A Kamibb:
Like: Thanks~ Concuerdo, aunque más bien cualquier cuento es apto para ellos. Ambos dan mucho juego (L)
See you~!
A GoreHetare :
Like: Yep, son cuentos muy clásicos que traen recuerdos de la infancia 8D
Pero todos sabemos que por tsundere que sea, todo lo que desea es que Alfred le ame~ (L)
Francis es perfecto como pervert-villano!
Thanks! See you~!
A OseniiSneg:
Like: Thanks! BD Y lo harán, hasta que Alfred y Mattie vuelvan a independizarse y construyan nuevas casas al lado (?)
Hahaha~ xD Arthur tiene soluciones para todo~
Gracias de nuevo, esperamos que hayas leído también los otros! Nos vemos~! ^^
