Hola! Estamos de nuevo de vuelta tras varios meses de ausencia D: Intentaremos actualizar más seguido. El cuento de hoy es Caperucita Roja. (Sí, lo sabemos, cada vez hay más y más en el fandom de Hetalia xD) pero aquí tenemos nuestra pequeña versión con nuestra amada parejita. Esperamos que os guste! Abrazos! 8D

Disclaimer: Hetalia ni sus personajes nos pertenecen.

En estos cuentos sólo se acomoda la personalidad de los personajes de Hetalia con sus características humanas, sin relacionarlos con el contexto histórico-político del que constan como países.


Había una vez un niño muy enérgico y alegre. Se pasaba el día declarando a todo el mundo que era un HERO así que, su madre le hizo una capa roja –digna de un hero como el-. Como la llevaba puesta todo el tiempo, la gente empezó a llamarlo Caperucito rojo, sí, aunque fuera una capa y no una caperuza, este apodo le molestaba mucho, pero no importaba.

Un buen día, su madre le pidió que le llevara unos dulces a su querido abuelito, este vivía en lo más profundo del bosque, pues le gustaba la tranquilidad y disfrutar de la compañía de los seres mágicos que según él habitaban por allí. –Caperucito rojo siempre pensó que su abuelo chocheaba, ¡Pero era verdad que esas haditas y unicornios vivían por allí! ...Según su abuelito.

Antes de partir, su madre advirtió a Caperucito sobre un malvado lobo que acechaba por el bosque, que no se entretuviera y que fuera derecho a casa del abuelito. Por supuesto, Caperucito rojo se encontraba comiendo una rica hamburguesa y no prestó ninguna atención a su madre, gritó que él era un hero y salió corriendo hacia el bosque con una cestita llena de dulces para su abuelito.

-¡Hahahaha~! –Reía feliz mientras daba saltitos por el camino.

Cuando de repente... ¡Apareció el malvado y siniestro lobo!

-Kolkolkol... ¿A dónde vas pequeño~? –Preguntó el lobo con una inocente pero escalofriante sonrisa.

-¡UAAAHAAH! –Chilló Caperucito del susto-. ¡U-Un hombre lobo! ¡Seguro que me muerde y-y cuando haya luna llena yo también me convertiré en uno! ¡Y-y tendré que comerme a la gente y seré malvado y peludo y ya no poder ser más un buen hero! –Gritó rápidamente, imaginándose a sí mismo como un enorme y horrible hombre lobo.

-¿...Eh? ...no, no...Yo soy solo un lobo, de verdad, da~ -asintió el lobo sonriente.

-Humm...y si solo eres un lobo, ¿cómo es que hablas? ¿Y por qué te mantienes sobre dos patas? ¿Y qué es esa bufanda? Hahahaha~ –dijo alzando una mano para intentar agarrarla, pero el lobo retrocedió.

-Pues... kolkolkolkolkol~ -rió mientras un aura oscura le rodeaba, realmente no tenía respuesta para todas estas preguntas que no venían al caso-. Repetiré mi pregunta, ¿da~? ¿A dónde vas pequeño~?

-¡Hahaha~! ¡El hero va a casa de su abuelito-cejón! –Gritó feliz-. Creo que se encontraba mal o algo así y mamá me dijo que le llevara unos dulces~ ¡y yo como soy un hero y debo ayudar a todo el mundo iré a llevárselos aunque me cueste la vida! ¡No me importa si unos malvados zombis me comen el cerebro o si unos aliens invasores me raptan y sondean! ¡Llegare a casa del abuelito y le haré tragar este delicioso pastelito! –Dijo de nuevo casi sin respirar, enseñándole al lobo uno de los deliciosos pastelitos para después comérselo el mismo.

-...Eso...está bien, Da~ -sonrió más sin haber entendido ni la mitad-. Entonces...vas a casa de tu abuelito...Kolkolkol~ ¿quieres que te acompañe~? –Preguntó tramando ya su malvado plan.

-¡NAH! Un hero puede ir solo~ -Hizo una pose heroica y después siguió su camino.

-ii...! Espera...yo…estoy…estoy perdido, da~ tú eres un Hero, ¿no? ¿Me ayudarás a encontrar el camino a mi casa~? –Dijo poniéndose delante de Caperucito para que no pudiera avanzar más.

-Of course! ¡El hero tiene que ayudar a todo el mundo! ¡Hasta a los hombres-lobos que tan solo son lobos pero que hablan, caminan con dos patas y llevan bufanda! –Asintió feliz-. ¿Tienes idea de por dónde está tu casa?

-Daa~ me parece que...está muy muy cerca de la casa de tu abuelito~

-¡Wow! ¡No sabía que tenía un vecino-lobo! Hahaha~ ¡genial! Entonces es por aquí –dijo sonriente, señalando hacia la dirección a la que el mismo se dirigía-. Pero si quieres llegar pronto, es mejor que vayas por allí- dijo señalando hacia otro lado-. El hero nunca va por ahí, ¡pero el abuelito dice que se llega antes! Y que soy un git por no ir por donde él dice. Hahahaha~

-Daa~ Está bien, está bien. Gracias~ -sonrió de forma aterradora y salió corriendo hacia el camino más rápido.

-Hahaha~ ¡Buena suerte~! –Se despidió con la mano y siguió su camino, parándose de vez en cuando en la fresca y suave hierba para comerse uno o dos pastelitos. A su abuelito no le importaría, claro que no.

Mientras tanto, el lobo siguió el corto camino y muy pronto llegó a casa del abuelito. Se acercó con precaución y llamó a la puerta.

-Bloody hell! ¡¿Quién demonios es? –Se escuchó un grito desde el interior-. ...Oh, claro, será Alfred -suspiró al recordar que hoy vendría a verlo-. ¡Pasa so git! –Gritó de nuevo, pero esta vez con un tono de cariño.

-Kolkolkol...rió el lobo abriendo la puerta y entrando al interior de la casa.

A la vez que el lobo entraba, un joven amante de las armas paseaba por allí con el deseo de cazar algo, o de disparar a algo. Se quedó quieto al ver al lobo y teniendo un mal presentimiento, salió corriendo a por una buena munición.

De nuevo en el interior de la casa, Arthur, el joven abuelito, se encontraba recostado en su cama rodeado de sus haditas mientras hacía punto.

-¿Dónde está ese niño? –Se preguntó al ver que Caperucito aún no había entrado en la habitación corriendo como un loco a estrujarlo y dejarlo sin oxígeno durante unos minutos.

-Kolkolkol...Aquí estoy, abuelito~ -murmuró el lobo entrando de repente en la habitación, relamiéndose al ver al indefenso y sabroso abuelito.

-WTF? –Chilló Arthur sin darle tiempo a hacer nada, pues el enorme lobo se lanzó a su cama, lo agarró y se lo comió sin masticar, engulléndolo.

-Delicioso, da~ -se relamió y se escondió bajo las mantas, colocándose un gorrito de dormir en la cabeza y las gafitas que usaba Arthur para coser-. Ahora solo tengo que esperar a ese mocoso...Kolkolkol~ -rió escondiéndose mas en las reconfortantes sabanas del abuelito.

No tuvo que esperar mucho tiempo, pues enseguida se oyeron unos insistentes golpes en la puerta, seguidos de una molesta voz.

-¡IGGYYY~! –Gritaba Caperucito, llamando a su abuelito por el cariñoso apodo que el mismo le había puesto quien sabe por qué- ...¡Hey! ¿Estás en casa~? ¿Te has resbalado en la bañera? –Murmuró empezando a preocuparse, pues su abuelito siempre le abría con rapidez.

Al ver que no recibía respuesta, Caperucito agarró el manillar de la puerta y se dio cuenta de que estaba abierta, así que entró de puntillas, dejando por ahí la cestita.

-¿Abueliitoo~? ¡El hero ha venido a verte! ¡Hahahaha~! –Gritó dirigiéndose hacia la habitación, pensando que quizás su abuelito estaría dormido.

-Estoy aquí...git~ -murmuró el lobo intentado imitar la voz de Arthur.

-iOm! Hello abuelito~ -dijo feliz y corrió a sus brazos-. ¡...! Oh my god! Iggy, ¿¡qué te ha pasado! –Gritó separándose asustado al casi no reconocer a su querido abuelito.

-¿C-cómo...? –Dijo el lobo, pensando que lo había descubierto.

-Iggy, Iggy~ ¡Qué horribles orejas tienes! –Gritó señalándolas.

-Oh… Son para oír mejor tu...d-dulce voz...da~ -dijo lo de "dulce" dándole un escalofrió, pues en realidad era muy molesta.

-But Iggy~ Iggy~ ¡Tienes unos ojos muy raros! ¡Son lilas! –Gritó al recordar que los ojos de su abuelito eran de un intenso verde.

-...Son lentillas…para verte mejor, daa~ -afirmó el lobo quitándose las gafitas de coser de Arthur.

-¡Iggy! ¡Iggy! ¿Y qué le ha pasado a tus bonitas cejas? ¿...Se han hecho más grandes...? –Murmuró al fijarse en el peludo rostro de su abuelito.

-Esto...pues...-murmuró el lobo sin saber que responder, por lo que simplemente le sonrió inocentemente.

-¡Uaah! ¡Y que colmillos más grandes tienes! ¿E-eres un vampiro...? –Murmuró empezando a temblar.

-...No, idiota...¡Son para comerte mejor! Y soy un lobo, ¡daa~! –Gritó enfadado saliendo de la cama, agarrando al pobre Caperucito y tragándoselo al igual que a su abuelito.

Mientras tanto, el joven Vash, amante de las armas, volvió al bosque desde su casita de las montañas. Ya con una nueva munición, fue a casa del abuelito y entró derribando la puerta de una buena patada.

-Hump… ¿Dónde está ese lobo? –Murmuró apuntando con el rifle mientras avanzaba.

Y allí, en la cama de Arthur, se encontraba el malvado lobo, echándose la siesta para reposar a un abuelo gritón y a un niño que parecía que no callaría nunca.

De inmediato, Vash supo que el lobo se había comido a los habitantes de la casa, por lo que sacó su navaja suiza y rajó el vientre del lobo sin pensarlo.

-Oh my god! ¡Ese lobo se ha comido al hero! –Gritó Caperucito rojo al salir del estómago del lobo ¡Aún se encontraba vivo!

-Bloody hell... M-maldito sea...-murmuró Arthur algo tembloroso por la traumática experiencia. Al igual que Caperucito, también se encontraba en perfecto estado.

-¡Ejem...! ¿Estáis bien...? –Preguntó Vash, apartándolos del lobo.

-Yeah! Hahahaha~ El hero siempre está bien~ -dijo feliz, estrujando a su abuelito, el cual le limpiaba un poco de las sustancias del lobo con un pañuelito.

-Sí...g-gracias por salvarnos –dijo Arthur algo avergonzado.

Vash asintió y miró al lobo, sin saber muy bien qué hacer con él.

-...Déjame a mí –murmuró Arthur con una extraña sonrisa en su rostro.

El abuelito Arthur estaba decidido en darle una lección al lobo, por lo que salió fuera y recogió unas grandes pierdas con la ayuda de Caperucito rojo, juntos las metieron en el estómago abierto del lobo que aún dormía –Es extraño que no haya muerto desangrado al haberse quedado así-. Arthur cogió su mejor aguja e hilo y empezó a coser al lobo, cerrando su estómago lleno de pesadas piedras. Entre los tres lo sacaron de la casa y lo dejaron junto a un estanque.

Después de unos minutos, el lobo despertó con mucha sed. Sin saber cómo había llegado hasta allí, se dirigió hasta el estanque para beber, pero como las piedras pesaban tanto, hicieron que se cayera y hundiera sin remedio.

Y mientras tanto, Caperucito rojo y su abuelito merendaron tranquilamente los dulces que Alfred aún no había llegado a comerse, invitando a Vash, su salvador, a una rica taza de Earl Gray.

¡FIN!


Y fin~! Esperamos que haya sido de vuestro agrado ^^

MyobiXHitachiin:

Lake: Jajajaja~ yeah! *0* y me alegro de que te encantará! .D of course que haremos mas hetacuentos USUK! w

¿buuu~? ;3; ¡no puedes dejar el vicio del roleo! ¡rolear es una forma de vida, no puedes dejarlo! ¡es algo muy necesario! xDD

Neko U:

Lake: ¡Yay! me alegro mucho~ .D Wow! por supuesto que puedes hacerlo doujinshi! y por supuesto que cuando lo hagas debes pasármelo! juajaja~! .D

black12345678:

Like: Me alegro mucho de que te haya gustado! Hahaha xD Francis al parecer siempre sera un pervertido allá donde esté~ ¡Y claro que haremos más! 8D Eh! pues es una buena idea, no hay nada más educativo que criar a los niños con Hetalia~ :3

Gracias a ti por el review! Nos vemos! :D

xXxXxAlexandraxXxXx:

Like: Oh vaya! lo siento mucho D: A mí me ha pasado varias veces xD

Menos mal que estaba Lovi! Porque con los dos Yaoi lover hubiera sido imposible xD

Por supuesto! Son la parejita más cute del universo en cualquier situación! *-*

Muchas gracias! Nos vemos! 8D

Anónimo:

Like: Gracias! 8D