Hola, aquí les traigo el nuevo capítulo, espero que les guste.
Nota: Inuyasha no me pertenece, es de Rumiko Takajashi, yo solo uso los personajes para crear mis historias.
¡¿Enferma 2?
Kagome estaba completamente dormida en su habitación, sin embargo parecía que algo no andaba bien ya que algunas lágrimas salían de sus ojos y su cuerpo temblaba ligeramente.
– No, no te acerques, aléjate – Kagome se revolvía entre las cobijas – ¡Inuyasha! –
Kagome se despertó, estaba asustada de repente empezó a llorar mientras recordaba su horrible pesadilla:
Estaba comiendo tranquilamente con sus amigos en el sengoku, cuando todo se oscureció, y uno a uno sus amigos iban desapareciendo.
Ella intento aferrarse de Inuyasha sin embargo una sombra lo atravesó en el pecho dejando a Kagome completamente manchada de sangre, justo en ese momento Kagome sintió como su corazón se iba junto con la vida de su amado hanyou; Ella se sentía… vacía.
– Miko, tus amigos han tenido que pagar por tu insolencia – dijo un youkai que estaba detrás de ella; Este llevaba una capa negra que lo cubría totalmente –
– ¿Quién eres?, ¿Que le has hecho a mis amigos? – Kagome al notar que el youkai no tenía intención de responderle se lleno de ira – ¡contéstame! Que les has hecho, –
–Miko tú has sido quien los ha condenado, tu insolencia, les ha costado la vida, ¡no los volverás a ver, te enviare directo al infierno! – el youkai empezó a acercarse, empuñando una espada que tenia grabado el símbolo de un dragón.
–No, no te acerques, aléjate – Kagome intentaba alejarse de él, sin embargo al intentar huir cayó en un precipicio – ¡Inuyasha!
Kagome temblaba de solo pensar en cómo desaparecieron sus amigos, y lo que más le asustaba era recordar cómo Inuyasha moría frente a sus ojos, podía recordar como la sangre de Inuyasha cayó sobre ella. Ese sueño había sido tan real, que por un momento creyó que su vida se había derrumbado por completo.
En uno de los bosques del Oeste se observaba a un apuesto youkai de cabello plateado y ojos dorados caminando en la espesura del bosque; Este parecía estar buscando algo, cuando de repente algo o alguien le cayó encima.
–Sesshomaru, que estás haciendo deberías estar entrenando –
–Lo siento padre, es que no tengo ganas de entrenar hoy –
–Está bien podrás descansar hoy, pero dime que has estado haciendo –
–Pues estaba caminando pero vi que algo brillaba en un árbol y subí a ver –
–Y ¿Qué fue lo que encontraste?–
–Esto –dijo mientras buscaba el objeto, en su armadura, hasta que por fin lo encontró – es una ¿bonita manilla verdad?, estaba en un nido de aves.
–Si – Inutaisho trataba de recordar, donde había visto esa manilla, y a su mente vino la imagen de aquella humana que se había colado en sus tierras – es su olor, debe ser ella.
Bueno chicos y chicas hasta aquí dejo este capítulo, prometo que actualizare lo más pronto que pueda, hasta el próximo capítulo Xiao
