Disclaimer: los personajes, escenarios, hechizos, etc, pertenecen a J.K. Rowling... aclaro que los dioses son egipcios y doy gracias a aquellos que me dejaron reviews... en especial a mi primer rewiew de Mikiaome Malfoy Felton Cullen... perdon por la mala ortografia y la mala redaccion... debo añadir que le hice unos pequeños cambios a la historia original para que concuerden con la mia oncluso en la cronologia cambia un poco
Capitulo 2- El Primer Año.
Durante mi vigilancia del niño, le daba reportes a Isis sobre el crecimiento y como trataban al niño sus "parientes muggles humanos" hasta que tuvo edad para ir al colegio; cuando el niño ingreso en el colegio para muggles conoció a una niña muy linda de personalidad y físico, la niña me cautivo así que tambien la comencé a vigilar a ella, ella era hermosa así que hable con sus padres para que me permitieran ser el niñero de ella y así lo hicieron. Cuando mande mi último reporte de esa familia muggle sobre Harry el que decía que al pequeño lo tenían viviendo en una alacena y que su "primo" lo golpeaba, Isis me obligo a tener al niño conmigo, cosa que hice hasta cierto tiempo que fue cuando hablando con los padres de la niña les pedí que lo cuidaran, que el pequeño era el hijo de mi difunta hermana y que yo no estaba preparado ni apto para cuidar del pequeño niño permanentemente ni para tenerlo viviendo conmigo, y que si ellos gustaban yo podría ser el niñero de la pequeña y de mi sobrino.
-Claro… señor Madrid- dijo el señor Granger.
-No veo que haya problema en cuidar a este lindo niño del que mi pequeña habla tanto… ¿sabe usted que son los mejores amigos en la escuela?- dijo la señora Granger.
-Lo sé y eso me agrada al igual que el hecho de que ustedes sean quienes le cuiden y resguarden… muchísimas gracias- les dije con una sonrisa observando a la niña sentada en el regazo de su padre.
-Bueno, creo que lo mejor será que llevemos a estos pequeñoa a sus habitaciones, después de todo tener ocho años y estar despierto a las nueve de la noche te debe tenerler cansados, ¿no, Harry, Hermione?- pregunto el seño Granger.
-Sí, la verdad es que estoy cansado, señor Granger… adiós tío Luis nos veremos mañana en la mañana- dijo el pequeño Harry mientras seguía al señor Granger escaleras arriba junto con la pequeña.
-Muchísimas gracias… nos veremos mañana, yo llevare y recogeré a los niños en la escuela, no se preocupen- dije y la señora coincidió conmigo pues ellos tenían que estar temprano en el trabajo y salían tarde por la cantidad de pacientes que tenían.
Así pasamos los tres años hasta que ambos, la pequeña, Hermione, y Harry entraron al colegio de magia de ese cuarteto. Yo tambien debía entrar ese año así que hable con los señores y les dije que comenzaba la universidad de medicina ese año así que solo los podría cuidar en las vacaciones. Yo ya tenía todo comprado y antes de subir al tren tome una gran cantidad de sangre de unas bolsas de un hospital muggle que me había conseguido Hagrid, quien ya sabía quién era yo, pues él era un enviado de Mut en la tierra. Y hable con Albus Dumbledore
-Entonces ¿Cómo es que te transformas?- me pregunto.
-Eso era lo que querías ver- Dije en forma de afirmación y se lo mostré, transforme mi cuerpo en uno de un niño-, Solo puedo llegar hasta esta edad, Albus, así que no me presiones que yo si soy un dios y te puedo acabar fácilmente- Amenace.
-Eso lo tengo claro, pero debo de entender porque este año vas a utilizar tu nombre real, dios Dracoin alias Draco Malfoy- exigió y yo suspire resignado.
-Es porque ya utilice otro nombre por los últimos dos siglos, además este año no hay ningún Malfoy entre los estudiantes… tambien debes saber que por orden de Isis debo comportarme como el enemigo y al mismo tiempo como el amigo de Harry, debo alejarlo de lo malo que hay alrededor del colegio, pero siéndote honesto no lo hare, no importa lo que me diga mi "hermana"…- Explique sin darle mucha importancia a las ordenes de mi Isis- Albus debo pedirte que llames a los Malfoy actuales y les modifiques la memoria para que yo me pueda hacer pasar por su hijo ¿entiendes?- Ordene.
-Entiendo, Draco, y tambien entiendo que te has encariñado con Hermione Granger la amiga de Harry y la niña que cuidaste en los últimos tres años, ¿verdad?- Pregunto.
-Sí, es verdad, me he encariñado con esa pequeña niña- Confesé.
-Debes saber que ella no es lo que parece… porque sin lugar a dudas será capaz de dominar incluso al hombre o dios más duro de corazón o de corazón congelado, como el hielo- Dijo Albus más para sí que para mí.
-Entonces haz lo que te dije y que vengan en este momento los actuales Malfoy… odio a las últimas generaciones de los Malfoy siempre tan altaneros, ególatras y sin lugar a dudas tan racistas… estoy seguro de que están del lado de Voldemort y que al hacerme pasar por su hijo me harán unirme a él, así será más fácil ayudar a Harry a destruirlo… yo tengo que guiar a Harry a destruir a ese ser y solo hay un modo y es que ayude a Severus desde ese lado, después de todo Isis si hizo bien su trabajo dejo a alguien como un espía al enamóralo- Explique a Albus mientras la lechuza salía volando.
-Draco, yo se que has vivido muchos años más que yo, pero eso no quiere decir que en la rama del amor seas más experto y sabio, es por eso que te debo decir que a uno no lo obligan a enamorarse sino que el corazón elije lo que el corazón elije y un hombre, sea mujer o hombre, enamorado es capaz de hacer cualquier cosa incluso morir y matar por la otra persona; Draco, tienes que entender que el arma más poderosa que crearon es el amor, no AnubÍs o Ra- Me dijo Albus justo antes de que los actuales Malfoy llegaran.
-¿Qué quieres, Albus?- Pregunto altanero Lucius Malfoy.
-Nada que te perjudique joven amigo… solo me gustaría charlar con ustedes dos, Lucius y Narcisa… es sobre este joven aquí sentado- Dijo Albus mientras me señalaba.
-¿Qué tenemos que ver con ese chiquillo?- Pregunto de nuevo Lucius.
-Nada, es solo que él tiene el apellido Malfoy como apellido real y me informo que su padre falleció hace unos días y le dijo que era adoptado y en el testamento decía que solo aquel que tenga el apellido Malfoy y todavía este vivo puede ser el tutor del joven Draco…- Invento Albus y yo solo sonreía con tristeza.
-¿Draco…? ¿Ah dicho Draco? ¿Draco Malfoy?- Pregunto por primera vez Narcisa con una voz a punto de quebrarse.
-Sí, eso he dicho… ¿Por qué, señora Malfoy?- Pregunto curioso Albus.
-Porque así le había puesto a mi hijo, el que murió en el parto según el hospital de San Mungo y mi hermana Bellatrix- Explico con lágrimas en los ojos Narcisa.
-¿Bellatrix Lestrange?- Pregunte yo.
-Sí… ¿Por qué la conoces, chiquillo?- Pregunto Lucius mientras trataba de calmar a su esposa.
-Ella fue la que me crio hasta que la metieron en Azkaban, luego me dejo al cuidado de otro ser todo repugnante al que le llamaba padre pero era un sangresucia, él fue el que me dijo que era adoptado por Bellatrix y que él le había hecho el favor de cuidarme mientras ella estuviera en Azkaban- Explique inventándome todo y hablando como un Malfoy.
-Este niño fue criado por Bellatrix, tan solo mira su hablar- Dijo Narcisa.
-Tienes razón, el problema es que Bellatrix nos mintió con respecto a nuestro primogénito, en verdad ella se lo había llevado- Dijo Lucius con odio hacia la mujer que se hacía llamar Bellatrix Lestrange.
-Entonces este niño es nuestro hijo muerto, así que en navidad te haremos la presentación en público por el momento iras al colegio como un Malfoy y tus amigos serán Crabbe, Goyle, Zabini y Astoria- me ordeno la que en ese momento se creía mi madre.
-Claro, ¿madre?- dije y ella se puso a llorar y me abrazo fuertemente.
Después de eso, los Malfoy me llevaron a comprar túnicas nuevas para el colegio, allí "conocí" a Harry y le hable como si no supiese quien era. Lugo la vi, la vi con sus padres y me costó apartar la vista, ella tenía el cabello enmarañado color dorado, ojos color caramelo con pestañas largas, y su cuerpo de niña daba a saber que iba a ser una hermosa mujer.
-Draco ya es hora de irnos- Dijo Narcisa sacándome de mi sueño nada infantil y menos inocente sobre Hermione Granger.
-Ya voy, madre, tengo que ver una escoba- Dije y me aleje de ella acercándome más y más a Hermione hasta que chocamos- Disculpa, no vi por donde iba- Dije y la ayude a levantar del suelo y a recoger sus cosas.
-Tranquilo, yo tampoco vi iba por donde iba… por cierto me llamo Hermione Granger ¿Cómo te llamas?- dijo con total inocencia.
-Me llamo Draco Malfoy, que hermoso nombre el que tienes es igual al de la hija de Helena de Troya y Menelao, rey de Esparta. La que estaba prometida con Orestes, rey de Micenas, pero que luego de la guerra de Troya se caso con Neoptolemo, hijo de Aquiles… Pero luego Orestes mato a Neoptolemo convirtiéndose en el segundo esposo de Hermione- dije al recordar que yo había sido el que convirtió a Aquiles y él me conto sobre su hijo y que para poder desaparecer él se hizo el muerto y culparon a su talón.
-De allí fue que sacaron mi nombre, y Draco me suena a dos cosas, una a dragón en latín y otra a una constelación en forma de este- me dijo con una sonrisa.
-Bueno, pues lamento decirte que mi nombre viene es del dios egipcio de las sombras, la muerte y seres oscuros… ese dios que casi nunca nombran, es dios es el dios de las creaturas a las que se les teme como son los dragones- explique y ella sonrió más.
-Que interesante y vas a Hogwarts ¿verdad?- Me pregunto y yo asentí- Yo tambien, incluso me leí la historia del colegio y los libros que nos pusieron a llevar este año… ojala y nos volvamos muy amigos- Dijo con una sonrisa sincera que me saco una sonrisa de esperanza.
-Ojala… eso si Hermi tienes que entender que no todo lo que te diga en el colegio es verdad, es solo parte de mi actuación para mi familia… si quieres nos podríamos reunir todas las noches en el jardín que queda en el centro del laberinto… este es el mapa… esta noche te explico todo- Le dije y le entregue un mapa parecido al que había hecho James con mi ayuda.
-Claro, seria chévere y divertido… este mapa ¿Cómo se puede leer?- Me pregunto mientras arrugaba la frente.
-Tienes que decir… "Dragona divertida" y para evitar que cualquiera lo lea tienes que decir "La fiesta se acabo"… recuerda que nadie puede saber de este mapa, yo tengo uno igual que nos será de utilidad para poder encontrarnos- Explique y ella sonrío satisfecha.
-Creo que nos veremos en el tren, Malfoy- dice y se va, no sin antes darme un beso en la mejilla derecha.
Después de eso, mis "padres" me llevaron a la estación del tren y allí vi a Harry acompañado de unos pelirrojos, debían ser los Weasley, y de Hermione. Harry y Hermione se llevan muy bien desde el colegio muggle. Así que tome una decisión no iba a cumplir las órdenes de Isis y de los Malfoy de alejarme de ellos, pero para prevenir durante el trayecto en el tren me quede dormido, pero en verdad estaba era hablando con Ra y Mut.
-Ra, Mut, no quiero seguir las ordenes de Isis de ser el malo del colegio y provocar a su hijo, ustedes son los más sabios y son los jefes de los dioses, saben que cuando yo elijo un enemigo o lo mato o lo condeno y ella me pidió que fuese el enemigo de su hijo, así que díganme ¿Qué debo hacer?- Pregunte.
-No puedes ser su enemigo, vas a tener que ser su amigo y alejarlo de los Weasly, de todos menos de Ronald, él es el único que no tiene maldad en su corazón, a veces te va a tocar hacer cosas que no vas a querer pero vas a ser amigo de los tres, además creo que Hermione te robo el corazón, joven Dracoin- Dijo Ra.
-Es verdad, y gracias- Dije.
-Antes de que te vayas debes saber que Hermione no es cómo crees, ella es más parecida a ti de lo que piensas- Dijo Mut.
-¿Por qué todos me dicen eso?- Pregunte.
-Pronto sabrás la respuesta a esa pregunta, y allí sabremos si estás listo para regresar y si los humanos pueden vivir sin ti- Intervino Thot.
Regrese justo antes de que Hermione entrara a preguntar por una rana llamada Trevor de un niño llamado Neville Longbottom, "un buen candidato a la conversión" me dije al verlo detrás de Hermione; era gordito pero se veía que iba a bajar de peso, era tímido pero se veía que iba a cambiar, era bajo pero iba a crecer e iba a forjar un carácter digno de un ser de la noche.
Luego de esa visita me encontré con los amigos que mis padres querían que hiciese, ellos no eran dignos de mi amistad pero al menos Blaise Zabini y Astoria Greengrass si servirían para la conversión solo que estaban demasiado cerca a Slytherin así que los convencí un poco para que convencieran al sombrero de ponerlos en Gryffindor. Luego llegamos al colegio y pude divisar a Harry, Hermione, Neville y un pelirrojo, debía ser Ronald, en una barcaza junto con Hagrid, el semi gigante enviado por los dioses a proteger a Harry durante sus visitas en el bosque prohibido.
Al comenzar la selección todos estaba nerviosos, todos menos yo, puesto que ya la tenía clara, siempre era igual, el sombrero cantaba luego te llamaban y el gritaba a que casa pertenecerías, siempre me mandaba a una diferente puesto que él sabía que era yo.
-Hola viejo amigo, tu llevas viniendo cada vez más seguido, esta vez no te pondré donde todos creen que deberías ir por el apellido que llevas en esta ocasión, esta vez te pondré donde mereces ir… así que dios Draco Malfoy, dios de las sombras próximo a convertirse en dios de la luz junto con alguien especial para ti, es alguien que está dispuesto a todo por ti al igual que tu por ese ser, esta vez te enviare a...- Dijo la voz del sombrero en mi mente sobresaltándome por las palabras-… Te enviare a… ¡Gryffindor!- Grito y la mesa de los leones se lleno de aplausos.
Hermione Granger, Harry Potter, Ronald Weasley, Astoria Greengrass, Blaise Zabini, y algunos más fueron enviados a gryffindor. Cuando la cena termino Hermione me presento a Harry, Harry a Ronald y Neville, y yo presente a Astoria y a Blaise, convirtiéndonos en amigos. En la noche cuando todos se durmieron salí a las cocinas por sangre y me quede hablando con los elfos, ellos no sabían que había un vampiro entre los estudiantes y les conté que era un dividido que solo podía atacar cuando fuese necesario y que de ahora en más me diesen una copa de oro tapada con un sorbete para beber sangre y las comidas no tan cocidas. Luego me fui a la cama y espere a que fuese la hora de despertar para cerrar los ojos y aparentar que había dormido.
-Buenos días- Dijo Harry apenas unos segundos después de que yo cerrase los ojos.
-Oye Potter no molestes- Dijo Blaise aun dormido.
-Es verdad Harry- Coincidieron los demás, que seguían es sus camas, menos yo que seguía debajo de la sabana evitando reírme cuando sentí un peso encima mío me quite la sabana y vi a Harry sentado sobre mí.
-Oye Draco, ¿podemos hablar?- Me pregunto y yo asentí, me levante y salimos hacia el balcón de la habitación.
-¿Qué pasa Harry?- Pregunte curioso.
-Yo sé quién y que eres dios Draco Malfoy- Me dijo y yo trague grueso- Tambien se quien es mi madre porque en el sueño que tuve me lo confeso todo, tambien se que tu eres como mi tío y que llevas viviendo en la tierra desde hace mucho tiempo y que esta es la primera vez que te enamoras, y esa chica es Hermione, tambien se que puedes cambiar de apariencia física a la de un nuño y que tú eras nuestro niñero, que tu estas aquí en este mundo para hacer limpieza de aquellos que no merecen vivir aquí y protegerme hasta que acabe con Voldemort… tambien se quien es en verdad Hermione y para que quieres a Neville, Ronald, Blaise, Astoria y a mí, tambien se que el único bueno de los Weasley es Ronald- Continuo y yo lo mire sorprendido.
-Cuando vuelva voy a matar a Isis- Dije enojado provocando risas en Harry- ¿Qué es tan gracioso Harry James Potter Evans?- Pregunte irritado.
-Q1ue aun yo sabiendo todo solo te preocupe que mi madre me haya dicho todo… es muy gracioso- Dijo riéndose.
-Ya, yo sé que no me vas a delatar y por el momento te quedaras callado o sino fácilmente puedo ser peor que Voldemort- Amenace y Harry me miro con miedo.
-Está bien no diré nada y tampoco te diré nada de Hermione, me ordeno mi madre, que te debes enterar por ti mismo- Me prometió.
-Como quieras ahora vamos a despertar a estos osos hibernando- Dije y así lo hicimos, cogimos e hicimos aparecer unas cubetas que llenamos con agua helada y las derramamos sobre todos.
-Nosotros no somos su padres pero si quieren que seamos tales… lo seremos, después de todo despertar y ya estar bañado que excelente- Dijo Harry con una sonrisa maliciosa en el rostro.
-No, Harry, no es excelente porque les toca irse y meter a la ducha a bañarse nuevamente y además secar las camas y limpiar el piso… es divertido para nosotros pero para ellos… que horrible- Dije en tono dramático.
-Tienes razón, pero así será todos los días si no se despiertan temprano- Dijo Harry como regañando a todos los integrantes del cuarto.
-Ya entendimos, Potter, de verdad Malfoy- Dijo Blaise.
-No nos tienes porque llamar por nuestros apellidos- Dijo Harry.
Luego de eso nos arreglamos y nos encontramos con Astoria y con Hermione en la sala común, ellas ya nos llevaban esperando desde hacia una media hora. Bajamos a desayunar y Ronald casi se come todo lo que había en la mesa atragantándose, los demás nos estábamos riendo de él, y fue allí cuando sentí la presencia de alguien peligroso y conocido. Y cuando Harry se froto la frente me di cuenta que era alguien que ambos conocíamos muy bien y a quien llevaba persiguiendo desde hacía ya un buen tiempo y no lograba encontrar, Voldemort. Voltee y vi al profesor Quirrell hablando con Severus, quien ya sabía quién era yo.
-creo que debemos ir a clases si no queremos llegar tarde a defensa contra las artes oscuras, la primera clase- sugirió Hermione y todos nos fuimos a clase. En la clase la presencia y el olor a muerte se hizo muy presente, ese olor a azufre que solo yo podía oler y emitir, ese olor de quien ha matado y disfrutado con lo que hace, ese olor que solo una persona más podía emitir además de los míos. Quirrell nos miraba a Harry y a mí, observaba cada movimiento que hacía y yo a él, dándome cuenta que escondía algo. Harry no me hacía caso en que lo mejor sería alejarnos de Quirrell lo más pronto posible.
-creo que estas delirando Draco, mira que puedes estar confundiéndote, después de todo es más posible que Snape esconda algo a Quirrell, mira que Quirrell está como indefenso y nadie le cree esas historias- me dijo el día de Halloween mientras caminábamos los dos solos camino al gran comedor para reunirnos con los demás.
-no, yo creo que el que no quiere ver las cosas eres tu Potter, recuerda que soy yo y lo que puedo hacer y te aseguro que Quirrell tiene un secreto, claro está que Severus tambien, pero a Severus lo conocí muy bien en la escuela al igual que tu madre, escúchame bien Harry James Potter Evans hijo de Isis, alias Lily Evans, y de James Potter, alias Horus entre los dioses, tenemos que andar con cuidado, uno de esos dos están tramando algo y tenemos que entender cuál de los dos es el enemigo, en el colegio no puedo utilizar la lectura de mentes característica de los míos porque Albus me lo prohibió- explique.
-está bien, tío, te hare caso y tendremos los dos vigilados a Snape y a Quirrell… ¿está bien, tío dios Draco?- me dijo en forma de broma y a la vez en serio, el se burlaba de mi al decirme tío, pues se suponía que él era mi sobrino.
-sí, sobrino semidiós Harry- dije y él me miro con cara de pocos amigos- si tú me sigues llamando "tío dios Draco" te comenzare a llamar "sobrino semidiós Harry" ¿entendido, Harry Potter?- amenace en broma.
-sí, Draco- dijo en ese momento escuche un ruido justo antes de entrar en el comedor y logre vislumbrar a Quirrell salir por la puerta principal y como la dejo entre abierta le seguí y me di cuenta que llego al bosque prohibido.
-entremos al gran comedor, Harry y esperemos a ver que hace Quirrell- le dije.
Entramos y comenzamos a comer, ya nadie me preguntaba la razón de mi copa a todos les daba igual, gracias a Hermione quien me defendió, esa chica me tenía y tiene loco. Hermione no se encontraba en la mesa y me preguntaba donde se encontraba cuando llego Quirrell corriendo y gritando "TROLL, EN LAS MASMORRAS" para luego caer desmayado.
-Astoria, ¿Dónde está Hermione?- pregunte angustiado cuando todos salimos corriendo para resguardarnos.
-según Millicent de Slytherin estaba en el baño llorando porque se murió su perro o su gato- dijo.
-Harry, Ronald tenemos que ir a ayudarla, ella no sabe nada del troll y tenemos que avisarle; Astoria, Neville y Blaise cúbrannos de los prefectos- dije y así lo hicimos, esta era la prueba para el pequeño Weasley y la paso nos ayudo a salvar a Hermione. Hermione se hecho toda la culpa y ganamos puntos para gryffindor, tanto Harry como yo nos dimos cuenta que Snape cojeaba y tenía una herida, debido al perro de tres cabezas.
Luego llego el partido de Quidditch y Harry estaba muy nervioso, durante el partido la escoba de Harry se enloqueció y tanto Hermione y yo nos dimos cuenta que estaba siendo maldecido, me fije bien en las escaleras y solo habían dos personas que no apartaban la vista de la escoba de Harry, Quirrell y Snape, Snape parecía decir el contra hechizo pero Hermione lo mal interpreto y provoco el incendio en la capa de Severus, lo cual fue bueno porque durante ese poco tiempo en el que Severus y Quirrell se distrajeron Harry volvió a domar la escoba y logro atrapar la snitch dorada.
Después del partido fuimos a saludar a Hagrid y de una forma inconsciente nos dijo que el perro de tres cabezas que vimos en el tercer piso se llamaba fluffy y era de él, además de que lo que resguardaba era algo de la propiedad de Albus y de Nicolas Flamel, luego nos invito a ver algo a su casa.
A Hermione le toco irse a su casa, al igual que a Astoria, a Blaise y a Neville, yo no quería ir a casa de los actuales Malfoy así que decidí quedarme en el colegio y con ayuda de Albus dijimos que fue por un castigo por haber herido a un hijo de muggles. Harry, Ronald y yo, buscamos en los libros que pudimos y Harry busco en la sección prohibida, pero no encontró nada mas sin embargo cuando lo iban a pillar Harry corrió debajo de la capa de invisibilidad que James le había dejado con Albus.
Yo trataba de recordar ese nombre de Nicolas Flamel, puesto que se me hacia familiar mientras que Harry se desvelaba viendo a su familia en el espejo de Oesed, la segunda noche nos llevo a Ronald y a mí; Ronald se vio como el capitán del equipo de Quidditch de gryffindor, como premio anual, prefecto y como el mejor de su familia. Yo me vi con Hermione en un mundo lleno de luz, donde no necesitaba seguir convirtiendo ni matando, ese era mi lugar feliz, pero yo estaba diferente en la imagen cuando me iba acercando al espejo sentí como si algo me agarra y arrastrara, fue cuando recordé que ese espejo atrapaba a los dioses en la tierra y los enviaba de regreso a nuestro mundo justo después de mostrarnos nuestro lugar feliz, me aleje como un rayo del espejo y le dije a Harry que no iba a regresar a ver y le prohibí que lo hiciese de nuevo, pero aun así no me hizo caso y me toco hablar con Albus, entonces él me explico quien era Nicolas Flamel y lo recordé.
-Harry, saliste igual de testarudo y desobediente que James- le dije en cuanto me desobedeció y Albus me conto que lo había encontrado en la sala del espejo de Oesed sentado en el suelo- pero no te puedo controlar siempre, después de todo solo soy tu tío y soy por milenios mayor que tu, en fin oye ya sé quién es Nicolas Flamel- le dije.
-¿Quién es?- pregunto Hermione apareciendo de la nada.
-¿Dónde saliste?- pregunto Harry.
-acabamos de llegar, que Ronald este durmiendo y ustedes dos estén tan distraídos que no se percaten de nada no es nuestra culpa- dijo Blaise llegando con Astoria detrás de él.
-en fin… es un alquimista, el descubrió la piedra filosofal y junto con Albus desarrollo otros usos para la alquimia- explique.
-entonces lo que guarda ese perro es la piedra filosofal ¿verdad?- pregunto Ronald.
-eso debe ser- dijo Hermione.
-Esperemos un poco a ver qué sucede… recuerden que tenemos lo de Hagrid esta noche, tenemos que ir a ver qué es lo que nos quiere mostrar- dije.
Llego la noche y fuimos a la cabaña de Hagrid, allí él nos mostro el nacimiento de un huevo de dragón, el único problema fue que Filch nos pillo cuando íbamos de regreso a la torre y nos castigaron, en el castigo Harry, Hermione y yo nos topamos con la creatura asesina de unicornios y a Harry le comenzó a arder la cicatriz y yo volví a sentir su presencia y su olor. Hermione estaba muerta de miedo así que no se separo de Harry y mi persona, justo cuando esa creatura se nos iba a acercar un centauro llego y lo ahuyento, salvándonos y evitando que mi verdadero yo saliese al aire. Luego llego Hagrid y nos permitió volver a la torre.
Luego paso el tiempo y llego el siguiente partido contra Hufflepuff en el que Snape era árbitro, y Dumbledore estaba presente, los de gryffindor ganaron el partido y todos estaban felices de haberlo hecho, Snape no dio signos de hacer nada al contrario parecía querer evitar algo mientras que Quirrell solo parecía querer hacer algo pero no podía. Después del partido Harry y yo nos escabullimos y llegamos al bosque y vimos como Snape entraba y se encontraba con Quirrell, al parecer no habíamos sido los únicos que habíamos captado algo extraño en el profesor. Snape lo amenazo y lo petrifico, en cuanto llegamos los demás nos bombardearon de preguntas.
Al habernos atrapado por lo del dragón, a Hagrid le obligaron a mandar el dragón donde Charlie el hermano mayor de Ronald. Llego el día y como Hagrid no quería entregarlo el, nos pidió que lo hiciéramos, así que Ronald, Harry, Hermione y yo lo entregamos, solo que Ronald se hirió y a Astoria, Neville y Blaise les toco ir a recogerlo porque no se podía mover. Entregamos el dragón y regresamos a la sala común. Cuando fuimos a ver a Hagrid por Norberto, el dragón, nos confeso que todos los profesores más importantes de Hogwarts ayudaron a proteger la piedra como Snape, Quirrell, Minerva, Sprout, Dumbledore, Hagrid y Flitwick hicieron los encantamientos de protección. En ese momento cobro sentido una cosa, sea Snape o Quirrell el que quiere entrar y sacar la piedra, ya sabía como hacerlo solo le faltaba saber cómo pasar por Fluffy.
Los exámenes vinieron y se fueron rápidamente, este año era de lo más fácil para mí pues n mencionaban nada nuevo, así que obtuve las notas más altas igual que Hermione. Harry estaba de malgenio y Ronald lo saco de sus casillas.
-es la cicatriz le está ardiendo demasiado… creemos que es una especie de advertencia o algo parecido- explique.
-creo que es hora, Draco, hora de que vayamos a ver a Hagrid en este momento… mira esa lechuza parece de las del ministerio y va para la ventana de Dumbledore- dijo Harry y yo asentí, salimos corriendo, yo salí trotando.
-¿A dónde van?- pregunto Ronald.
-a ver a Hagrid- respondio Harry.
-¿Por qué?- pregunto Astoria.
-¿Es que no les parece raro que justo lo que más quiera Hagrid sea un dragón y llegue un extraño y se lo de?...- comenzó.
-¿Cuánta gente anda por ahí con huevos de dragón, que están prohibidos por las leyes de los magos? Qué suerte tuvo al encontrar a Hagrid, ¿verdad? ¿Por qué no se me ocurrió antes?- concluí yo
-¿En qué estás pensando?- preguntó Blaise mientras nos alcanzaban.
Hagrid estaba sentado en un sillón, fuera de la casa, con los pantalones y las mangas de la camisa arremangados, y desgranaba guisantes en un gran recipiente.
-Hola- dijo sonriente-. ¿Han terminado los exámenes? ¿Tienen tiempo para beber o comer algo?- pregunto con una gran sonrisa.
-Sí, por favor- dijo sonriente Neville.
-No, tenemos prisa, Hagrid, pero tengo que preguntarte algo ¿Te acuerdas de la noche en que ganaste a Norberto? ¿Cómo era el desconocido con el que jugaste a las cartas?- pregunte desesperado
-No lo sé. No se quitó la capa- dijo Hagrid sin darle importancia.
Todos lo miramos sorprendidos de la falta de importancia que le dio al asunto
-no es tan inusual, hay mucha gente rara en Cabeza de Puerco, el bar de la aldea. Podría ser un traficante de dragones ¿no? No llegue a verle la cara porque no se quito la capucha de la capa- dijo Hagrid sin darle importancia todavía.
Harry se dejo caer del recipiente de los guisantes, Hermione en el sillón junto con Neville, Astoria y Blaise. Ronald y yo seguimos en pie mirando a Hagrid.
-¿De qué hablaste con él, Hagrid? ¿Mencionaste a Hogwarts?- pregunte curioso.
-Puede ser. Sí… me pregunto qué hacia y le dije que era guardabosques aquí… me pregunto de que tipo de animales me ocupaba… se lo explique… y le conté que siempre había querido tener un dragón… y luego… no puedo recordarlo bien, porque me invito a muchas copas. Déjame ver… ah sí, me dijo que tenía el huevo de dragón y que podía jugarlo a las cartas si yo quería... pero que tenía que estar seguro de que iba a poder con él, no quería dejarlo en cualquier lado... Así que le dije que, después de Fluffy, un dragón era algo fácil- dijo orgulloso de sí mismo.
-¿Y él… él se intereso por fluffy?- pregunto Harry tratando de conservar la calma.
-Bueno… sí es normal. ¿Cuántos perros de tres cabezas has visto? Entonces le dije que fluffy era buenísimo si uno sabía calmarlo: tocando música se domina enseguida… como toda bestia tiene su secreto…- dijo sin pensar Hagrid.
De pronto nos miro horrorizado y nosotros nos miramos entre nosotros. Los siete salimos corriendo de la cabaña de Hagrid sin darle tiempo a decir nada más, y no hablamos hasta llegar al vestíbulo, que parecía frio y sombrío, después de haber estado en el parque.
Cuando hablamos Hermione dijo que teníamos que ver a Dumbledore y así lo hicimos pero él no estaba, así que Harry, Hermione, Ronald y yo decidimos ir a buscar la piedra y tratar de detener a Quirrell o a Snape de robarla para Voldemort.
Cuando lo decidimos Astoria, Blaise y Neville nos enfrentaron diciéndonos que ya nos habían quitado muchos puntos por nuestra culpa, que risa toda la escena estaba montada para que nadie sospechara nada de nada, así que Hermione, Harry y yo los petrificamos dejando a un sorprendido Ronald.
Llegamos a la habitación de fluffy y nos topamos con que ya lo habían puesto a dormir, estaba más adelante que nosotros, luego si no hubiese sido por Hermione a Ronald le hubiera dado un paro cardiaco cuando llegamos a la planta "el lazo del diablo", luego si no hubiese sido por Harry no hubiésemos podido atravesar las llaves, luego de las llaves fue gracias a Ronald que se sacrifico golpeándose muy fuerte en la cabeza en el juego de ajedrez; Hermione nos acompaño a Harry y a mí a atravesar el fuego maldito, ella tomo la primera poción mientras yo rezaba internamente que no fuera el veneno pero gracias a los demás dioses se tomo la que le permitía regresar con Ronald dejándonos a Harry y a mi solos.
-Harry, debes ir solo- le dije pero mentalmente le decía- "Harry, yo voy a ir, pero sea quien sea es un excelente legiremences, lector de mentes, así que lo mejor será que vaya en mi forma adulta que es más fuerte y rápida así podre protegerte mejor, yo me esconderé en las llamas ya que a mi no me pueden hacer nada como a los de míos que el fuego los mata… recuerda que soy un dios y no te preocupes ve que ya te alcanzo"- le prometí y explique.
-¿Estás seguro, Draco?- pregunto Harry.
-completamente… yo esperare aquí a que llegue alguien a sacarme- dije y comencé mi transformación, transformación que no emitió ningún ruido al contario de la de los hombres lobo.
Harry entro y no solo encontramos a Quirrell allí, sino que tambien estaba el espejo de Oesed y la presencia de Voldemort era palpable, él estaba allí; Harry sintió que le ardía la cicatriz porque se frotaba la frente, Quirrell no noto mi presencia así que logre escabullirme y quitarle la piedra real del bolsillo a Harry cuando él corrió a las llamas justo después de que Quirrell se quitase el turbante y apareciera la cara de Voldemort en la parte posterior de su cabeza. Era una imagen horrible y Harry peleo lo mejor que pudo y gracias por la magia antigua de Isis y James, Harry desintegro a Quirrell y con mi ayuda logre desviar el espíritu de Voldemort del cuerpo inconsciente por el esfuerzo de Harry y logre volver a mi forma de niño justo antes de que llegaran Hermione con Ronald y Albus.
Harry despertó a los tres días en la enfermería, yo estaba su lado pues Isis y James querían hablar con él por medio de mi, así que le contamos la verdad sobre Quirrell a Albus y él nos dijo que la piedra ya Nicolas la iba a destruir pues él y su esposa ya habían vivido todo lo que querían vivir. Al salir Harry de la enfermería nos encontramos con Ronald, Hermione, Astoria, Neville y Blaise esperándonos en la entrada del gran comedor.
-oigan, ya es hora de ir al banquete de despedida… ojala y este año le ganemos a Slytherin la copa de las casas- dijo Blaise.
-tienes razón, creo que esas serpientes deberían perder algún año para que sepan lo que es bueno- coincidió Neville.
-creo que deberíamos enseñarles a los Slytherins lo que es perder de vez en cuando… o al menos para variar- dijo Astoria y todos nos pusimos a reír.
En el banquete Albus hablo, y os dijo los puntos de cada casa, nosotros éramos los que íbamos en último lugar, después de Hufflepuff, quien iba después de Ravenclaw, y en primer lugar Slytherin; pero Albus nos dio puntos extra y especiales a Neville, Astoria y a Blaise por enfrentarse a sus amigos y tartar de impedir que se escaparan, tambien nos dio puntos a Hermione y a mi por nuestro cerebro, a Harry por valentía y a Ronald por su gran juego de ajedrez.
Yo no quería irme a pasar las vacaciones a casa de los Malfoy así que les mande una carta diciendo que me iba a pasar las vacaciones a casa de Astoria para cumplir con el compromiso que habían hecho mis "padres" y los de ella durante mi "baile de presentación" de navidad, cuando la verdad era que tanto Astoria como yo ya habíamos decidido y no íbamos a casarnos sino con aquellos a quienes elegimos. Me fui a pasar las vacaciones a la casa de verano de Astoria, la casa quedaba en el mundo muggle de Inglaterra así que durante unos días fui a visitar a Harry y a Hermione a la casa de los Granger ya que Harry seguía viviendo con ellos, y Hermione era como su hermana.
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