4. El Tercer Año
Estaba tranquilo en la casa de Theodore planeando con él la siguiente visita a Harry y Hermione, cuando nos enteramos que Sirius Black había escapado de Azkaban y que todo el mundo mágico y muggle lo buscaba; Theo tenía una expresión de miedo pero yo solo me reí en mi interior; después de todo gracias a mí y a los demás dioses Siruis logro escapar de ese horrendo lugar.
-creo que me voy a dormir, Theo, estoy cansado y mañana vamos a ver a Harry y a Hermione para contarles lo de Siruis Black- le dije levantándome del agradable césped, cubierto por una hermosa noche estrellada, dirigiéndome a la habitación que me asignaron al inicio de las vacaciones.
-"Draco, infle a la tía Margue y me voy de la casa de los Dursley, no soporte la cena y mucho menos que insultara a mis padres en mi cara… así que me voy y no me busques en la noche que no se a donde me voy estoy enojado"- decía un furibundo Harry Potter en mi cabeza a penas entre en la habitación, haciéndome enfurecer a mi tambien… ¡¿Qué ese niño no entendía que no podía salir solo? Me recosté en la cama y busque la mente de Harry para activar la conexión.
-"Harry James Potter Evans tú te vas a montar en el autobús noctambulo que ya va para allá y llegas a la casa de los Granger… es una orden de Dracoin el dios no de Draco tu tío… ahora mueve tu trasero de regreso a la casa de Hermione y mantente a salvo, que yo me encargare de tus "queridísimos" tíos muggles… ¿Entendiste, Harry?"- le ordene enojado.
-"como quieras… pero te digo que acabo de ver la sombra de un extraño perro, creo que me enloquecí porque creí que eras, pero me acorde que estas en casa de Theo… Draco me voy para la casa solo porque no estoy de humor para enfrentarme a un dios en estos momentos"- me dijo resignado, pero aun sentía su furia.
-"perfecto, ahora di que te lleven allí y mañana nos veremos… tengo mucho que hacer esta noche"- le dije desconectándome y desapareciendo de la casa de Theodore y apareciendo en la casa de los Dursley.
Yo sabía que esto me iba a costar bastante, pero me iba a costar más el no hacer nada ya que Isis me da más miedo enojada que Ra, entre sigilosamente en la casa y transformé algunas cosas interesantes como objetos de valor, contratos, el auto, el tocadiscos y estalle algunas cosas, luego modifique un poco la memoria de los dos señores de la casa y la del niño. Me divertí mucho haciendo eso pero me controle para no quemar la casa.
-¿Qué te trae por aquí, Madrid?- me pregunto la voz familiar de Siruis Black a mis espaldas una vez salí de la casa.
-hola de nuevo, vine a saldar cuentas, Canuto… veo que estas mejor desde la escapada de Azkaban- le dije abrazándolo como viejos amigos que éramos.
-y que lo digas, Dragonel, ¿Cuánto tiempo sin vernos, viejo merodeador nunca mencionado?- me dijo devolviéndome el abrazo.
-no estoy seguro… ¿Qué te parece que fui yo el que les enseño a volverse animagos a James, Remus y a ti, y luego te explico cómo escapar de Azkaban la semana pasada cuando fui a visitarte?- le pregunte sin mencionar a Colagusano, porque ambos sabíamos la traición que había hecho a James y a "Lily", Isis.
-es verdad, te lo agradezco mucho nunca creí que tu el menos mencionado de nosotros fueses el mejor merodeador de los cuatro verdaderos merodeadores… creo que el haber crecido con Lily Evans y de vecino a Severus te dio otra perspectiva de la vida y te volvió uno de nosotros- dijo él pensativo.
-sí, puede ser pero no creas que solo eso… después de todo nunca fui lo que parecía ser y tú sabes lo que soy porque a ti te convertí- le dije recordándole que él era uno de los míos por haberme tentado con la apuesta cuando él era un crio y los dioses me lo hicieron convertir ya que solo al ser convertido y pedido por un dios podría llegar a ser uno; como James.
-ya lo sé, y necesito alimentarme bien porque en ese maldito lugar no dan una comida adecuada para mi… nunca creí eso pero cuando me contaste, que fue que Lily había pedido a James a ser un dios para estar siempre con él, no te creí por eso hice la apuesta contigo para la conversión de Lupin y mía… ¿sabes? Peter nunca me dio buena espina pero aun así me dolió cuando decía ser nuestro amigo e hizo lo que hizo- explico con rabia.
-Siruis, creo que lo mejor sería que cambiaras de color tu cabello y tus ropas después de todo eres el más buscado por todo el mundo y tenemos que explicarle a Harry y a Remus la verdad de los hechos… he buscado a Peter por años y por fin lo encontré… justo en el mismo lugar que tu, en Hogwarts como una rata bajo la protección de ser la mascota de Ronald Weasley- le dije y él me miro con sorpresa y odio.
-¡nunca creí que los Weasleys fueran a caer tan bajo en su búsqueda de poder… son peor que los Malfoy, ayudar a una rata a pasar inadvertido es una locura, después de todo ellos sabían la verdad porque estaban allí!- exclamo con enojo-… ni Harry ni tú están con ellos como amigos ¿verdad?- me pregunto.
-no todos ellos son malos y creo que ya entiendo la razón por la que le dieron la rata a Ronald… mira Siruis no te enojes pero escucha, Ronald es el mejor a migo de Harry y es un amigo mío… los otros dioses dijeron que él era el único inocente en esa familia y que solo estaba siendo utilizado así que hay que creerles y obedecer… tu mejor que nadie sabes que para poder volver a estar juntos los verdaderos merodeadores tienes que atenerte a las reglas y la desobediencia de estas te lleva directo con Osiris, mi hermano- le recordé.
-ya lo sé… oye creo que es mejor y busque de comer antes de perder el control. Nos vemos mañana en la noche, en el bosque del parque donde solíamos esperar a que Lily se díganse en salir y encontrarse con James a escondidas- me dijo y yo asentí, luego se transformo y regreso por su camino. Desaparecí y volví a aparecer en la entrada de los Granger donde pude ver a Harry y a Hermione hablando con Luna en el jardín delantero sentados en una mesa que había allí.
-hola Louis- grito Hermione acercándose a mí y abrazándome- ¿Cómo has estado? Hace mucho que no te veíamos- me dijo y yo la solté para saludar a Harry, quien me miro cómplice y luego se puso a observar a la luna en compañía de Luna, esos dos terminarían juntos si siguen así.
-bien, Mione- le dije- ¿Qué hacen chicos?- les pregunte.
-solo estábamos hablando del colegio y de lo hermosa que es la luna… ¿sabes algo sobre los dioses egipcios?- me respondio Luna.
-solo una cosa y es sus nombres, después de todo no estudio mitología sino medicina…. Pero te traigo información, solo si quieres- le propuse y ella sintió entendiendo que esa conversación íbamos a tenerla luego.
-creo que ya es muy tarde tío Louis y tenemos que descansar ya que mañana vienen otros amigos- recordó Harry haciéndome caer en cuenta lo tarde que era y se suponía debía estar en la casa de los Nott.
-está bien, yo tengo que hacer un trabajo mañana así que no podre venirlos a visitar… nos vemos, Harry pórtate bien y cuida de estas dos niñas- le dije guiñándole un ojo.
-yo tambien tengo que irme, mi padre me espera para ir a comer algo y luego me trae de regreso- dijo Luna poniéndose en pie.
-déjame acompañarte hasta donde está tu padre- le pedí después de todo, lo que dijo era mentira.
-claro, Louis- me dijo y ambos nos fuimos caminando.
-¿Qué quieres saber, Luna Lovegood?- le pregunte.
-¿Quién eres en realidad? ¿Draco Malfoy? ¿Louis Madrid? ¿Qué eres en realidad? Y quiero la verdad, sea lo que seas y seas quien seas no me podrás mentir- me dijo.
-yo solo te puedo decir que ya lo sabes después de todo no me hubiese preguntado nada sobre los dioses egipcios si no fuese así… eres muy observadora e inteligente Luna… serás una de las mejores- le respondí.
-entonces eres Dracoin Malfoy, primer Malfoy de la historia, hermano de Osiris e Isis Malfoy, dioses egipcios…. Eres el dios egipcio de las sombras y creas seres que hoy en día llamamos vampiros, estas aquí por una misión que te encomendaron y no te irás hasta acabar con ella o encontrar el amor y ser correspondido- explico y yo pare en seco.
-¿Cómo lo supiste todo?- le pregunte anonadado.
-¿Cómo no saberlo? Tus cambios físicos, tus poderes, tu forma de hablar y de ser, todo tu dice que no eres igual a nosotros así que investigue y le pedí el libro de mitología a Hermione pero en ese no decía nada relevante solo sobre que existió un dios de las sombras pero nunca se supo su nombre por eso cuando vi a Hermione con el libro de Harry, le pedí el libro a Harry y averigüe todo sobre ti y sobre la otra diosa de la luz en la tierra… cuando lo supe fui llamada al palacio y me obligaron a mantener mi boca sellada por si preguntabas por ella así que cumpliré mi palabra así tenga que enfrentarme a ti, el dios de las sombras capaz de cualquier cosa menos de dañar emocionalmente a alguien que le importe y sé que ahora te importo y a Harry tambien- explico mirando a las estrellas mientras yo seguía debatiendo en mi interior sobre creerle lo que me decía o no.
-te creo, Luna, y espero por tu bien que no mientas- le dije.
-ya es hora de que regrese a casa de Hermione… acompáñame pero como Draco y diremos que nos encontramos en el camino y me acompañaste a esperar, pero mi padre no vino y Theo te dijo que lo vieras en su casa porque él ya se había ido a ver a su abuela enferma- dijo y yo asentí, transformándome ante sus ojos y regresando sobre nuestros pasos hasta la casa de Hermione.
-¡Luna! ¡¿Draco? ¿Qué haces aquí?- nos pregunto Harry al vernos aparecer por el jardín.
-solo nos encontramos en el restaurante que iba a ir con mi padre ya que él iba a reunirse con Theo allí para regresar a la mansión de los Nott luego de haber pasado el día con su madre...- comenzó a inventar una historia.
-pero ni el padre de Luna llego ni Theo, así que esperamos hasta que me llego un mensaje de Theo diciendo que iba más temprano a la mansión a ver a su abuela enferma y que si por favor podía llegar solo hasta allí- invente.
-luego me llego a mí un mensaje de mi padre diciendo que no podría asistir a la cena por un asunto del "Quisquilloso", así que decidí regresarme pero Draco no me dejo y vino conmigo- termino de explicarle a nuestros dos amigos que nos miraban escépticos.
-"esa es la historia menos creíble de todas, Draco dime la verdadera razón"- ordeno Harry.
-"Luna lo sabe, sabe lo que soy porque estoy aquí"- dije mirándolo fijamente.
-entiendo, en ese caso creo que debemos entrar- sugirió Harry ya más relajado.
-no, yo debo irme recuerden que soy un huésped en casa de los Nott y debo comportarme como "todo un Malfoy"- dije.
-no te vayas todavía, Draco- me pidió Hermione agarrándome del brazo- mira que deberías quedarte a comer y además son las nueve y media de la noche, no puedes estar solo en la calle- me dijo preocupada y yo asentí perdiéndome en sus ojos cafés como negros sintiendo como me arrastraba a entrar a su casa.
-creo que es hora de que te vayas y no preocupes a los Nott, Draco, después de todo no creo que los Malfoy te dejen tranquilo por mucho tiempo más- dijo Luna trayéndome de regreso a la realidad.
-es verdad… debo irme, pero nos vemos mañana- le dije y salí de la casa antes que la castaña pudiese detenerme- ¿Qué me sucedía? Debo controlarme- me dije y desaparecí al dar la segunda esquina, aparecí en la cama justo antes de que Theo apareciera por la puerta de la habitación.
-es hora de que me expliques algunas cosas, Dracoin- me dijo Theodore haciéndome dar un respingo.
-¿Qué quieres saber?- le pregunte recordando haber tenido esa conversación antes con Luna.
-quiero saber la verdad de tu identidad, yo tengo una idea pero no es suficiente, además tengo que saber la razón por la que te cubrí la espalda por tres horas que estuviste por fuera de esta casa y luego aparecieras, teniendo en cuenta que no se puede aparecer o desaparecer en la mansión, en la misma habitación en la que desapareciste… así que dime ¿Quién eres en verdad, Dracoin Malfoy?- me ordeno a explicar, así que le conté mi historia y que a partir de ese momento él estaba marcado a ser convertido a uno de los míos al igual que Luna, Neville, Pansy, Astoria, Blaise, Daphne, Harry y Hermione (pero en verdad no estaba seguro).
-…antes de que digas cualquier cosa, ustedes ya estaban marcados desde antes de conocerme porque así lo quisieron los demás dioses, ellos eligen en algunos casos, pero como ustedes son tantos ustedes serán como mis ayudantes y no se separan de mi lado por la eternidad o hasta que los libere de la maldición- explique.
-entonces nos estas utilizando para poder cumplir con tu tarea, pero nos vas a dar la vida eterna y una posibilidad de ser dioses a cambio de nuestra mortalidad ¿verdad?- dijo y yo asentí- solo que no se debe llamar utilizar porque al final ganamos más nosotros que tu así que de mi no va a salir ni una palabra de lo que eres y seremos hasta que sea el momento adecuado ahora creo que lo mejor será que aparentes estar dormido que mis padres vienen para acá a verificar si estás enfermo- dijo y se puso en pie para salir de la habitación.
-gracias Theo- le dije y él sonrió.
-no hay de que, después de todo eres mi mejor amigo Draco, y el hecho de que seas un dios o un vampiro o un troll o lo que sea no cambia ese hecho, fuiste el primero en aceptarme tal y como soy sin importar nada y me deja ser yo mismo… por eso te estoy agradecido y eres mi mejor amigo- dijo saliendo de la habitación dejándome en la completa oscuridad.
Me recosté y cerré los ojos, yo no puedo dormir aunque lo parezca porque cada vez que cierro los ojos y me relajo llego a palacio. Así que volví a palacio en donde me esperaban Ra, James, Isis, Mut, Osiris, AnubÍs, Amón, Thot y Set.
-¿Qué sucede? ¿Por qué me esperan todos aquí?- pregunte curioso por la bienvenida.
-necesitamos aclararte que no debes seguir vengando a Harry y ayudando a Siruis a aclarar lo que sucedió- dijo Set.
-no lo puedo hacer, estoy consciente que es una orden de un superior, pero no la voy a cumplir después de todo Siruis Black es mi amigo y el mejor amigo de James… así que estoy en todo mi derecho a hacer lo que quiera con respecto a él. Y Harry es mi sobrino y si quiero lo vengo- dije enojado.
-es verdad, no podemos ordenarte nada pero si decirte que tengas cuidado- intervino Ra.
-no puedes seguir tan descuidado, tu no eras así, Draco- dijo Isis.
-lo sé, pero estoy tratando de controlarme ahora más que nunca, así que no puedo seguir sus ordenes ya que dos de los nuevos saben la verdad y me van a ayudar- les explique.
-lo sabemos- dijo Thot.
-por eso les llamamos y hablamos con ellos, ya que Harry no te puede ayudar mucho pues él tiene sus propios problemas- explico James.
-entiendo, pero ¿Por qué ellos dos?- pregunte.
-porque ellos son los únicos que observan más allá de lo que se debe y puede observar… ellos son los que silencian su observación y luego las hacen públicas ante la mirada acusadora de los demás- intervino AnubÍs.
-Draco; Luna y Theodore te ayudaran con Siruis, Harry, Lupin, Peter y la diosa… por cierto Lupin entra este año al colegio a dar clases así que creo que lo mejor será cuidarlo de si mismo pues la conversión a hombre lobo que se suspendió por haber sido mordido por ti dejo estragos en él, es por eso que Albus lo llamo para que tu le ayudes a calmarse y a encontrarse a sí mismo- explico Mut.
-entiendo…. Así que eso es todo, ya puedo regresar al mundo de los mortales a terminar con mis misiones ¿verdad?- dije algo exasperado por no poder hacer mayor cosa.
-sí, ya puedes y debes regresar Dracoin, recuerda que estaremos hablando contigo para poder ir en el camino que se debe elegir- dijo Amón.
-pero antes, querido hermano, creo que es momento de dejar el pasado y mirar al futuro entendí que todo lo que te hice solo te causo más problemas de los que ya tenias pero es que estaba celoso de ti… porque tú eres el único dios que ha podido estar por tanto tiempo en los planetas de la creación- dijo Osiris mirando al piso.
-tranquilo hermano, yo tambien me he comportado como un imbécil todo este tiempo antes de conocer a mi amor, ahora entiendo la razón de tu comportamiento y como bien dijiste todo quedo en el pasado- dije abrasando a mi hermano y viendo como Isis soltaba una lagrima de alegría.
-volvemos a ser los mejores, hermanos, sin ningún resentimiento… que feliz que soy ahora que los tres volvemos a ser una familia unida- decía Isis muy alegre y llorando.
-Draco, te quiero pedir que protejas a Harry, Remus y a Siruis… necesito que lo hagas para traerlos aquí con nosotros- me pidió James.
-tranquilo, que lo hare- le prometí para luego regresar mi mente al mundo donde mi cuerpo habitaba.
Después de esto Theo y yo salimos y pasamos todo el día en el centro comercial muggle que quedaba cerca de la casa de los Granger, junto con Harry, Hermione, Luna y Padma (quien llego a casa de Theo en la mañana por petición de los Nott, para el arreglo matrimonial).
Los días pasaban y las vacaciones acababan. El día de compras llego y nos encontramos con las familias Weasley, Greengrass, Parkinson y Zabini en el callejón Diagon; ese año los Malfoy no fueron conmigo ya que tenían algo que hacer en no sé dónde y no pudieron acompañarnos. Astoria, Blaise, Daphne, Harry, Hermione, Luna, Neville, Padma, Pansy, Ronald, Theodore y yo compramos las cosas separados de nuestras familias y planeamos todo lo que haríamos ese año escolar. Al terminar compramos unos helados y fuimos a la librería a comprar unos libros personales. Al terminar nos despedimos y dijimos que nos iríamos todos en un mismo compartimiento.
Llegamos al tren y el señor Arthur Weasley se llevo a Harry a un lado y le dijo una historia falsa de Siruis, quien me había dicho que nos veriamos en el colegio en cuanto llegara el tren. En el tren no había compartimientos vacios solo uno en el que estaba Remus J. Lupin dormido. En mitad del viaje el tren se detuvo para que los dementores subiesen, eso me enojo, porque estaban buscando a Siruis. Lo último que recuerdo de ese momento fue que en cuanto subieron tanto Harry, Hermione, Luna y yo nos desmayamos por la presencia de esas creaturas, que eran de mi mismo mundo y creación, ya que ellas comenzaron a robar nuestros momentos más felices para dejarnos con los peores.
Cuando despertamos, los cuatro estábamos desorientados y en la enfermería, nos dieron chocolate y luego nos mandaron al comedor para el banquete de bienvenida al colegio. Luego de eso no hubo mayor revuelo que el hecho de ver de nuevo a Lupin y que este me reconociera.
-Dragonel, que bueno es verte, viejo amigo ¿Cuánto tiempo ha pasado desde tu última aparición ante mi?- saludo un demacrado Lupin.
-no lo sé Lunático, pero no estoy en el colegio para recordar los mejores y peores momentos de mi historia, esta vez tengo una misión cada año y este año es ayudarte a controlar tu parte lobo para que tu nuevo yo domine y puedas estar con James, además de decirte la verdad sobre cierto amigo mutuo- le explique- así que comenzaremos tu nuevo entrenamiento lobito- le dije en forma de broma.
-se me había olvidado Malfoy que puedes llegar a ser muy persuasivo… está bien, acepto el entrenamiento pero tendrá que ser en las lunas llenas que es donde más vulnerable estoy a mi parte lobuna- me pidió y yo asentí.
-la otra semana en la casa de los gritos, comenzaremos con una poción que prepare en las vacaciones para poder separar los dos sentido y poco a poco vamos a eliminar el lobuno para que solo quede el mío- explique y luego me fui.
Durante la semana las mejores clases fueron la de Hagrid con el hipo grifo, la de Remus cundo Neville hizo que el boggart se pareciera a Severus y luego lo transformo para que utilizara la ropa de su abuela. La peor clase fe la de adivinación, pues en esa a Harry le dijeron que iba a morir al igual que a mí.
El día acordado con Remus llego y le di la poción, nadie sabía de eso excepto Albus y Severus, ni siquiera Harry, Theo o Luna lo sabían puesto que yo sabían no me iban a dejar hacerlo. Remus reaccione bien ante la poción, lo que me indico que en poco tiempo podría ser completamente él de nuevo, Siruis nos vio y Remus lo observo, hablaron y arreglaron las cosas.
-entonces el traidor fue Peter, y Siruis escapo gracias a ti ¿verdad?- pregunto una vez entendió todo.
-así, es… ahora que sabes la verdad solo me queda Harry- dijo Siruis y yo asentí.
-no creo que vaya a ser tan fácil, pues los Weasleys le metieron una idea errónea en su cabeza en un descuido mío- informe.
-¿Por qué hacer algo como eso?- pregunto Lupin.
-porque, lunático, ellos solo quieren poder y quien les dará ese poder pues Harry, Harry es el mejor en Quidditch, Harry es el mejor volando, es el jugador más joven, Harry tiene mucha publicidad a su alrededor y sobretodo tiene a los Malfoy, Parkinson, Zabini, Lovegood, Greengrass y Nott con él convirtiéndolo en un excelente partido para ganar publicidad, dinero, poder y fama- explique.
-no, puedo creer lo que la gente puede hacer por la avaricia en todos sus términos… el orgullo te cambia y para mal- dijo Lupin.
-es verdad, pero tenemos que regresa, canuto te vendremos a visitar en unos días y te traeremos comido, ropa y algo para que te bañes… apestas- le dije y nos despedimos.
Los días pasaron y cada luna llena ayudaba a Lupin con lo del lobo con ayuda de Siruis; le explique la verdad a Harry y con ayuda del gato de Hermione tratamos de deshacernos de la rata de Peter, pues ese gato sí que era inteligente.
El primer partido perdimos porque un demento se acerco demasiado a Harry haciéndolo caer de su escoba, Hermione y Luna siempre desaparecían y aparecían de nuevo, era muy extraño, además de que se veían muy agotadas. Los hermanos gemelos de Ronald le dieron a Harry el mapa del merodeador, pero Harry, Hermione y yo ya teníamos uno mucho mejor que ese que era el que yo había hecho. Siruis nos mando una saeta a Harry y a mí. Y Harry y yo comenzó a practicar el encantamiento patronus.
Un día mis amigos me preguntaron sobre la razón del rencor de Snape contra Harry y yo les conté la historia de Snape, que cuando él era joven lo había salvado James de una broma que el grupo de esté (no dije que era parte) le habían hecho, además que Snape estaba enamorado en secreto de Lily.
-¿Cómo sabes todo esto, Draco?- pregunto Astoria.
-porque le pregunte a mi padre y a mi padrino, Snape- le respondí.
-así que es tu padrino- dijo Neville en broma.
-sí, al igual que el padrino de Theo es mi padre, el de Blaise es el padre de Theo, el de Neville es Remus Lupin, la madrina de Pansy es mi madre, la de Astoria es la madre de Pansy, la de Padma la madre de Theo y la de Daphne la madre de Blaise- dije y todos me miraron enojados.
-eso les pasa por meterse con él- dijo mi Hermione abrazándome por la espalda para asustarme, cosa que no logro porque la atrape y la gire para darle un beso en la frente y evitar que no saliera corriendo.
-¿Cuándo llegaron?- pregunto Harry quien recibía un abrazo de Luna y le daba un beso en la mejilla.
-acabamos de llegar y queríamos asustarles- dijo Hermione haciendo un puchero.
-tranquila que no nos asustaron, pero a los demás si… miren- dije observando la cara de terror y confusión en nuestros amigos, provocando risas en Luna y Hermione.
-oigan, tenemos que ir a ver a Hagrid, recuerden que hoy le dicen que pasara con el hipogrifo por haber atacado a Ginny- dijo Ronald.
Llegamos y Hagrid nos conto que lo habían condenado a muerte, Ronald no quería eso a pesar de que el animal hubiese atacado a su hermanita. Luego de unos días nos toco adivinación y Trelawney le dio una nueva predicción a Harry, cuando este regreso a darle una bola de cristal.
El Señor de las Tinieblas está solo y sin amigos, abandonado por sus seguidores. Su vasallo ha estado encadenado doce años. Hoy, antes de la medianoche, el vasallo se liberará e irá a reunirse con su amo. El Señor de las Tinieblas se alzará de nuevo, con la ayuda de su vasallo, más grande y más terrible que nunca. Hoy... antes de la medianoche... el vasallo... irá... a reunirse... con su amo...
Harry me la conto y nos pusimos a pensar. El día de luna llena llegaba y con él la final que gano Gryffindor, siendo el campeón de Quidditch. El día de la ejecución de Buckbeack llego y nosotros fuimos a ver a Hagrid. Pero en el momento en el que el ministro llego nos saco de la cabaña. Así que nos fuimos, y al subir nos encontramos a Ginny y su sequito, Ronald le grito que se fuera pero ella solo le golpeo en frente de todos pero Pansy no lo permitió y sin necesidad de usar nada más que una mano elevo del suelo a Ginny.
-si vuelves a pegar o a insultar a alguien que sea mi amigo sea o no tu hermano y sea capaz de lo que sea, Ginevra Weasley, te aseguro que no me pesara la mano para dejarte calva ¿entendiste, asquerosa serpiente de pacotilla?- le dijo mordaz y amenazadoramente Pansy.
-sí- respondio una miedosa Ginny.
-hora largo, que eres patética escondiéndote detrás de esos que se llaman amigos tuyos cuando no es verdad, en cambio nosotros doce si lo somos y no nos da miedo enfrentarnos a unos seres tan patéticos como lo son ustedes- dijo Pansy, haciendo que Ginny y su sequito se fueran corriendo y nosotros solo nos quedamos en silencio observando cómo se agachaba a ver a Ronald- ¿Cómo te encuentras?- le pregunto preocupada con un tono de voz totalmente calmado.
-mejor, solo que no quiero y no voy a regresar a mi casa… ya me doy cuenta que lo que ustedes decían es verdad… no soporto a mi familia, ellos son los demonios en persona y me tratan como a un elfo domestico solo por ser diferente a ellos- decía con lagrimas en los ojos.
-si no quieres regresar, no regreses pero necesitas tus cosas…- decía Pansy tratando de calmarlo.
-¡¿Qué cosas? Yo no tengo nada, todo me lo dieron mis hermano diciéndome que se los tendría que devolver en el momento y lugar que ellos quisieran- decía llorando.
-creo que es mejor que llevemos a Ronald con el director- dijo Neville. Y todos asentimos.
-sí, pero no podemos ir todos, unos se tienen que quedar con la rata y con Hagrid cuando esto acabe- dije
-Draco tiene razón. Neville, Pansy, Daphne, Blaise y Astoria lleven a Ronald con el director y explíquenle lo sucedido, que nosotros llegamos en un par de horas- dijo Harry.
Nos separamos, y mientras los otros seis tomaban su camino nosotros escuchamos como se cortaba algo abajo en la cabaña. Hermione lloraba en mi pecho y yo solo la abrazaba y consolaba como podía, Luna lloraba en el pecho de Harry mientras este solo agacho la cabeza y la hundió en los cabellos dorados de la chics; Theo cargaba a la rata con un brazo mientras que con el otro tenia fuertemente agarrada a Padma para que esta se desahogara en su pecho.
-pásame la rata, Theo- le pedí sin soltar a Hermione y me la paso-"hola Colagusano, tiempo sin saber de ti, viejo traidor"- le dije a la rata utilizando el poder mental y esta solo abrió los ojos como platos y trato de escapar pero nos e lo permití.
-Draco es hora- dijo Harry.
-ya lo sé, Harry, pero déjame hacer algo primero que ya no lo soporto más- le dije pasándole la rata- Hermione, no estoy seguro de si esto que voy a hacer esta bien o no, pero no se que más hacer con esto que siento y me está volviendo loco- le dije y la bese, sin soltarla y sintiendo como ella me correspondía, haciendo que miles de corrientes eléctricas recorrieran mi cuerpo.
-Draco, creo que me he enamorado de ti- me dijo cuando nos paramos de besar y apoyo su cabeza en mi pecho.
-y yo sé que me enamore de ti, mi Mione- le dije volviéndola a besar.
-Draco, la rata- grito Harry sacándonos de nuestra burbuja.
-creo que deberían dejar eso para después tortolos- dijo Theo.
-tienes razón, pero que no se te olvide que tu tambien tienes que apurarte- le dije par luego salir junto corriendo detrás de Peter.
-la tengo- grito Padma con la rata entre sus manos justo cuando Siruis aparecía y con todo su enojo tomo a Padma de la pierna lesionándola y ocasionando que gritase de dolor; en ese momento maldije a Black por su impaciencia.
-NOOOOO- grito Theo al ver como el gran perro se llevaba a su amada, en secreto, Padma.
Hermione se agacho a ayudar a calmar a Theo, mientras que Harry y yo solo observamos el agujero por el que Padma había desaparecido y pensábamos en lo que pasaría si llegásemos a perder a Hermione y Luna.
-chicos, ese árbol es el sauce boxeador- dijo Luna sacándonos a todos de nuestro sueño.
-ese árbol lleva a la casa de los gritos, tenemos una oportunidad de salvarla, Theo- dijo Harry.
-Luna, Hermione regresen al castillo que nosotros vamos a rescatar a Padma- dije en tono de orden pero era una súplica.
-no, ahora que ya se lo que sientes por mí, ni creas que te dejare solo en esto y que permitiré que mis dos mejores amigos y el chico que me gusta arriesguen su vida solos- me dijo Hermione abrazándome.
-ni yo dejare que Harry se arriesgue así, que iremos todos a rescatar a Padma- concluyo Luna tirándose contra el pecho del azabache, quien la agarro de la cintura para impedirle caer por el impacto- te quiero Harry Potter, te quise desde el primer momento en que te vi y te querré siempre y es por eso que no te dejare solo aun si eso es lo que quieres- dijo Luna besándolo en los labios.
-yo tambien te quiero Luna, lo hice desde que Draco me hablo de ti en las vacaciones antes de entrar a segundo, te quise más en cuanto te vi y siempre te querré- le susurro Harry en el oído a Luna después de corresponderle el beso.
-es hermoso que los cuatro puedan decir sus sentimientos, pero si no salvamos a Padma yo no podre hacerlo- dijo un desesperado Theo en ese momento yo saque mi varita.
-Immobilus- dije e hice que el sauce dejase de moverse una vez adentro lance un Finite incantatem para que nadie sospechara de nosotros.
-eso estuvo brillante, Draco- elogio Hermione mientras se pegaba más a mi por el poco espacio del pasadizo.
Caminamos, y llegamos a la casa de los grito, una vez adentro subimos las escaleras y nos topamos con Padma en una habitación y las huellas de Siruis.
-es un animago- grito una horrorizada Padma haciéndonos girar a todos.
Siruis nos pidió que se lo diéramos pero ninguno de mis amigos sabía a que se refería. Así que solo se pusieron entre Siruis y Harry para evitar cualquier cosa.
-ayúdame, Dragonel- me pidió Siruis y yo maldije en mi interior.
-Black no nos va a hacer nada, no puede hacernos nada, chicos- dije mirando severamente a Harry, Luna y Theodore.
-¿Cómo puedes decir eso? No ves que me lastimo- grito Padma.
-ya sé que tengo que hacer, gracias Draco- dijo Theo para luego acercarse a Padma, quitarle la rata y pasármela, mientras la tomaba por los hombros y la besaba. Padma se quedo estática de la impresión y luego le correspondió.
-aléjate- grito Lupin entrando de improviso a la habitación.
-Remus, viejo amigo, ¿Cómo has estado?- pregunto Siruis más clamado al ver que yo tenía a Peter agarrado del lomo.
-bien, canuto, pero veo que ahora estas mejor que la última vez que nos vimos- le dijo Remus abrazando al que fue su amigo desde antaño hasta ahora.
-NOO, profesor yo creí en usted- grito Hermione- es un hombre lobo, por eso falta a clases todas las lunas llenas- dijo con temor mientras se agarraba más fuerte a mí.
-¿Cuánto hace que lo sabes?- le pregunto Remus.
-desde que Snape nos dejo ese ensayo- respondio escondiendo su rostro en mi hombro.
-tranquila, él no nos hará daño, te lo prometo- le prometí dándole un beso en la coronilla. Después llego Snape y dijo unas cosas que no preste atención por tener a Peter en mi mano.
-Expelliarmus- grito Harry.
-atacaste a un maestro, Harry- dijo Luna.
-ahora explíquense- ordeno el hijo de James Potter y así lo hicieron Siruis y Lupin dejando a todos atónitos, menos a Harry y a mí.
-es hora- dije y tire a Peter al aire y justo antes de que se diera contra el suelo le lance un hechizo que lo hizo regresar a su forma humana.
-Peter ¿Cuánto hace que no nos vemos, rata?- dijo Siruis apuntando a Peter.
-es hora de terminar con esto- dijo Remus. Pero yo fui más rápido y deje a Colagusano inconsciente.
-¿Por qué hiciste eso, Malfoy?- me pregunto Harry.
-porque hay que seguir el destino y el destino de Peter no está completo todavía- le respondí para luego utilizar mi varita y extraer los recuerdos adecuados para la liberación de Siruis- esto te dará tu libertad, Black y Harry podrá irse a vivir contigo, con su padrino- dije y volví a acercarme a Hermione que me miraba confundida.
-es hora de irnos, ya casi sale la luna llena- informo Luna.
Salimos de la casa de los gritos y llevamos a Padma, quien iba en brazos de Theo, a la enfermería. Regresamos por Snape, pero nos encontramos con una escena que no queríamos encontrar, dementores por doquier buscando a Siruis quien estaba en el medio de ese abismo. Lo logramos salvar pero Harry quedo inconsciente y Snape se llevo a Siruis ante el ministro que estaba visitando a Albus esa noche.
A las siete de la noche, Hermione y yo estábamos en la enfermería con los demás, ellos nos preguntaban por cada detalle y Harry no despertaba. En eso llego Albus y nos dio una orden, volver en el tiempo, para salvar a Siruis y a Buckbeack. Hermione y yo acatamos la orden. Salvamos al hipogrifo y luego esperamos a que ocurriera lo de Padma, y cuando Peter escapo vimos que lo que había sucedido era que Snape había despertado y estaba a atacando a Siruis, en ese momento los dementores llegaron al ser llamados por las emociones que ambos adultos sentían Snape solo se aparto para observar, pero cuando Harry y nosotros llegamos Snape solo pudo ayudarnos (los del pasado) a salvar a Siruis, pero nadie conto con que Harry se desmayaría porque los dementores tienen un gran efecto en él.
En ese momento de desesperación, Hermione y yo decidimos (los que venían del futuro cercano) hacernos presentes y ambos lanzamos el patronus, el de Hermione tomo forma de un dragón y el mío el de una dragona. Ambos nos sorprendimos pero no prestamos mucha atención, solo pensábamos en salvar a Harry, Siruis y a nosotros, cosa que logramos. Pero luego Snape se llevo a Siruis ante el ministro así que nosotros utilizamos a Buckbeack para llegar a la torre en la que Siruis estaba. Lo sacamos utilizando una bombarda cada uno.
-gracias a ustedes dos, ahora soy libre, gracias Draco y dile a Harry que los espero estas vacaciones en mi mansión, recuerda que tu madre era mi mejor amiga así que espero y se acuerde de mi y te permita ir a la mansión Black con Harry- me pidió.
-claro, Siruis, se lo diré a cada uno y dame los recuerdos de Peter, que esta misma noche serás hombre libre- le dije y así lo hizo.
-Draco, tienes a una gran mujer a tu lado no la dejes ir así de fácil- me dijo pícaramente.
-tranquilo que no lo hare- le prometo tomando a la castaña por la cintura.
-Hermione, eres sin dudad la más inteligente de tu generación, no te dejes opacas ni vencer por lo que los demás te digan y ambos recuerden que los que nos aman nunca nos dejan siempre están en nuestro corazón… nos vemos pronto- dijo Siruis despareciendo de nuestra vista.
-Mione, tenemos que ir donde el ministro ya- le dije y ambos salimos corriendo donde el ministro, le mostramos los recuerdos de Peter y él declaro libre de todos los cargos a Siruis Black, noticia que salió al otro día en el diario el profeta y en el quisquilloso.
Al día siguiente, Harry despertó y todos le contamos lo que sucedió omitiendo el hecho del giratiempo. Hermione y yo decidimos que tendríamos una relación pero sin que nadie se diese cuenta por el hecho de que no queríamos a nadie encima de nosotros, lo mismo decidieron Harry y Luna, Ronald y Pansy, Astoria y Blaise (quienes decidieron romper sus matrimonios arreglados con Pansy y conmigo, gracias a los dioses), Theo y Padma y Neville y Daphne. Todas las parejas de nuestro grupo se habían declarado durante los ataques de esa tarde por miedo a no volverse a ver, pero decidimos eso para no molestar a nadie.
En el tren de regreso estábamos sentados en el compartimiento más grande que había en el tren, en este cabían veinte personas. Theo con Padma sentados al lado de Neville y Daphne, Astoria y Blaise al lado de Ronald y Pansy mientras que Harry y Luna al lado de la venta y enfrente de ellos Hermione y yo.
-creo que nunca tendremos un año tranquilo- dijo Neville quien sonreía como tonto mientras tenia de la mano a Daphne.
-eso creo, pero todavía no nos toca mucha acción a nosotros- dijo Blaise abrazando más a Astoria.
-yo creo que eso no importa siempre y cuando todos estemos bien- dijo Hermione mientras se acomodaba en mi regazo.
-yo estoy de acuerdo, ahora Ronald ¿Qué te dijo Dumbledore?- pregunto Harry mientras Luna se acomodaba en su regazo, como hizo Hermione, y Harry la comenzaba a acariciar.
-bueno, pues Albus me dijo que me podía quedar en casa de Pansy para ser protegido de mi familia, después de todo él podía hacer eso si el colegio se enteraba de algún maltrato hacia un menor de edad en las familias, y como ese es mi caso él hablo con el ministro y este me dejo abandonar a mi familia e irme a vivir con Pansy- dijo algo triste pero feliz a la vez.
-¿Cómo lo tomaron ellos?- pregunte mientras acariciaba la cabeza de Hermione, que se estaba quedando dormida encima mío.
-no muy bien, pues ellos me dijeron que como les pude hacer eso, como era capaz de abandonar a los que me dieron la vida y un montón de cosas más solo por los que decían llamarse mis amigo, pero entonces yo les respondí que yo podía soportar de todo pero que no se metieran con mis amigos, que podía soportar el hecho de maltratarme tanto física como psicológicamente, que podía soportar que no me quisieran y que solo me utilizaban para poder ganar más poder, riquezas y fama pero que si se metían con ustedes yo no lo iba a tolerar ya que ustedes han sido los únicos en darme una oportunidad a abrirme y demostrar quién soy en verdad y cuanto valgo, que ustedes si me demuestran cariño y respeto… después de eso mi madre me dio una cachetada pero lo impedí y le dije que no me volviera a tocar y que se olvidara de mi existencia que a partir de ese momento dejaba de ser un Prewett y solo seria Weasley, pues mi padre fue el único en ayudarme, defenderme y mostrarme un mínimo de afecto en esa familia del demonio- respondio con tristeza y enojo al recordar.
-entiendo, creo que hiciste lo mejor- dijo Theo una vez todas las chicas se durmieron encima de nosotros. Después de eso nosotros nos quedamos dormidos el resto del trayecto. En cuanto nos despertamos Remus y Siruis no esperaban en la estación del tren.
Las vacaciones llegaron y mi "madre" me permitió quedarme con Siruis, ahora hombre libre, y con Harry en la mansión Black; Hermione y Luna se fueron a quedar con nosotros a pasar todas las vacaciones, y el ministerio como disculpa con Siruis nos dio entradas a todos nosotros y nuestros amigos para la temporada del mundial de Quidditch. Remus iba a visitarnos cada cierto tiempo y a agradecerme el haberlo ayudado a superar su estado lobuno, pues ahora no se convertía más y podía ayudar con la misión de los míos, Siruis como un signo de gratitud para con nosotros invito a los demás a la mansión para ver la temporada.
