Disculpenme, en verda siento mucho no haber publicado el capítulo pero...¡no había inspiración TT_TT! de hecho apenas ayer en la noche termine este capítulo y perdone si esta medio extraño pero es porque ya estaba medio dormida (jeje XD)

Me gustaría dedicar este capítulo a valkiria1, de no ser por tu review no se me hubiera ocurrido revivir al pequeño hermano ^^


Disclaimer: Inazuma Eleven no nos pertenece, a level-5 sí pero talvez algún día se apieden de nosotros, si no es que antes gotzilla ataca la corporación ¬¬


Capítulo 2

"Dificultades"

El tiempo había pasado, ambos compartían sus vidas sin embargo Afuro sentía que faltaba calidez, aquel chico no era como la primera vez que se conocieron.

No sabía que era pero su ángel no era el mismo debía confrontarle pero no sabía cómo, hasta que un día por la mañana se decidió.

Fubuki estaba durmiendo cuando el rubio se acercó y comenzó a acariciar su cabellera, el suave contacto despertó al peliplata

-¿Qué sucede? –el chico se incorporó levemente

-te observo –contesto el otro mientras empujaba su cabeza para que la apoyara en la almohada

-¿me observas? –el otro le sonrió mientras asentía ligeramente

-sabes, a veces no eres el mismo

-¿a qué te refieres?

-a que a veces me evades, me ignoras, me rechazas, no sabes cuánto me duele tu despreció

El pobre ángel no supo que decir, en cierta forma el chico tenía razón pero, él no era Atsuya, él no sentía nada por ese mortal.

-sé que en el fondo me quieres pero hay ocasiones en que creo que no eres el mismo chico del que me enamoré

Fueron las gotas que derramaron el vaso, Fubuki se levantó violentamente y le dio una bofetada a Afuro provocando que este cayera en el suelo.

-¡no entiendes nada!, ¿acaso no te das cuenta?, ¡yo no soy quien tú crees! –unas lágrimas brotaron de sus ojos, aun sentía dolor al recordar a su hermano, era una herida reciente la cual aún tardaría en reponerse pero al parecer la vida se empañaba en evitar dejar que sanara.

Se puso un abrigo y salió de la casa dejando a un confundido y herido Aphrodi que sobaba el lugar del golpe el cual comenzaba a doler, no solo en su piel, sino también en su corazón.

Corrió sin pensar a donde ir solo quería alejarse de ese chico que había destruido a su hermano, de pronto choco con alguien.

-disculpa, no te vi –dijo Fubuki mientras agachaba su cabeza

-no te preocupes, de hecho me preocupas más tu que el golpe que me diste –dijo una voz masculina que le era familiar.

Fubuki volteó hacia el chico con el que había chocado. Se sonrojo al ver que era muy apuesto. Se le hizo familiar… ¿acaso era?

-Goenji…

-disculpa, ¿dijiste algo? –pregunto el chico

-no, no…nada –le sonrió, giro para retirarse de ese sitio

-veo que no eres feliz –dijo el chico, mientras tomaba la mano de Fubuki, éste se sonrojo

-¿qué?

-aquí dice que no eres feliz, tú estás enamorado de otra persona, no de con quien estas. Le amas por compromiso, pero tú deseas estar con la otra persona

-¿Cómo sabes eso?

-sólo lo sé, es más, también sé que al que no amas te busca pero no puede encontrarte y un grave peligro le asecha

Fubuki abrió los ojos y corrió rumbo a su casa, tenía muy claro que no podía romper su promesa, él tenía que proteger a Terumi.

Mientras seguía corriendo, volteo levemente sorprendiéndose al ver que el chico había desaparecido.

-/-

Afuro caminaba con prisa. Volteaba hacia todos lados pero no encontraba a Fubuki.

Se detuvo frente a un callejón y suspiró, sintió como se formaba un nudo en su garganta y como las lágrimas comenzaban a resbalar por sus mejillas.

Unas manos lo jalaron y cayó al suelo, se incorporó y vio a dos tipos, uno sostenía una navaja en su mano derecha

-mira lo que atrapamos, es un pequeño ratoncito

-pues a mí no me parece un ratoncito, es demasiado linda, ¿no crees?

Ambos miraban al chico de una forma extraña. Afuro comenzó a temblar levemente

-no tiembles preciosa

-n-no me hagan daño

-no, sólo queremos que nos des tu dinero

-no traigo dinero, solo salí en busca de alguien

Los dos comenzaron a reír, el que traía la navaja se acercó al chico y lo amenazó con ella

-sí no traes dinero, entonces nos darás otra cosa –luego comenzó a besar su cuello

Afuro quiso gritar pero no tenía voz, estaba demasiado asustado. Cerró sus ojos esperando lo peor cuando de pronto el tipo cayó al suelo inconsciente al igual que el otro.

El rubio volteo a ver a su salvador y corrió a abrazarlo, era Fubuki.

-¿e-estas b-bien? –le pregunto con la respiración agitada mientras también lo abrazaba

-sí, creí que ibas a dejarme

-nunca haré eso, sabes que siempre te protegeré

Ambos sonrieron y caminaron de regreso a casa. No se percataron de un chico que los observaba desde el fondo del callejón.

-¡son unos idiotas!, ¿es que no saben hacer nada?

-lo sentimos amo Shuuya –se atrevió a decir uno de los hombres que habían quedado inconsciente. Poco a poco tomo la apariencia de un yokai de color verde

-es que no esperábamos que el ángel llegara ten rápido –respondió el otro hombre, que al igual que él primero se convertía en un yokai, este era de color rojo

-creo que me encargaré de este asunto yo solo, ustedes no me sirven de nada

El joven sacó un revólver y de un solo disparo ambas criaturas murieron.

-no pienso perderlo, ese ángel me pertenece –el joven sonrió y desapareció envuelto en llamas oscuras

-/-

La diosa del amor, era una mujer justa. Después de entregar la caja a dios, quiso evitar lo inevitable y no lo consiguió. Atsuya no desapareció del todo, la diosa recogió su alma que aún no estaba impura y pudo traerlo de regreso, ahora era totalmente humano. Se acercó a la diosa y le preguntó -¿por qué me ayudaste?, lo que hice no tiene perdón y luego mi hermano… ¡me traicionó!

La diosa le sonrió y luego se dirigió hacia él-¿sabes que el señor oscuro les tendió una trampa?

-no, no lo sabía

-dios no sería capaz de acabar con un ángel. Lo supe cuando recibió la caja

-¿entonces, por eso me salve?

-sí, fue una muerte irreal. Lo supe en el momento en que pude salvar tu alma y vi que no era impura

-¡mi hermano y Afuro están en peligro!, tienes que ayudarme

-sabes que no puedo hacer eso pequeño ángel

-¡tú tienes la culpa de todo esto!, responde por tus actos

La diosa abrió los ojos con sorpresa, el ángel tenía razón y suspirando con tristeza asintió

-te ayudaré, pero hay que darnos prisa

Ambos tomaron un báculo y desaparecieron, la diosa sabía lo que iba a pasar y comprendió que era el momento de desobedecer a Dios.


Eso es todo por ahora, espero (en verdad ¬¬) no tardar en subir el próximo capítulo ¡voy a esforzarme!

Y ¿dejarían un review?...espero que sí ^^

**Gracias por leer**